scoups_tastu Desirée Castro

[SEGUNDA TEMPORADA DE "¡CONMIGO NO SR. CHOI!"] Es difícil, todo lo es. Nadie puede ir en contra de su destino, nadie puede escapar de él; ese será su mayor problema.


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

#FANFIC #SCOUPS_TASTU #SCOUPSTASTU #SCOUPS #CHOI #SEUNGCHEOL #SEVENTEEN
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Prólogo

Seúl, Corea del Sur.


El auto estaba en completo silencio, el chico alto conducía sin rumbo alguno.


La chica no paraba de llorar mientras miraba por la ventana, recordando aquellas palabras que salieron de su boca, sin dejar de lado las acciones que la llevaron a decir semejantes cosas.


"¿Realmente lo sentía?" Esa pregunta no salía de su cabeza.


Ella se entregó a él sin considerar el contrato, pero al parecer para él fue un juego desde el principio, "caza al ratón", ¿era ella sólo eso? ¿El deseo de obtener algo?


Ella estaba consciente de que Seungcheol ayudó a su familia, incluso a ella, eso no podía negarlo; pero tampoco podía ignorar el hecho de que él "la acosaba" desde hace ya unos años.


Comenzó a dudar de sí misma, de sus talentos y capacidades, ¿había conseguido el empleo porque era capaz o porque Choi la quería a su lado?


Su mente era un remolino de pensamientos y emociones.


—¿Que pasó? —el moreno rompió el silencio tan incómodo que se sentía.


—No quiero hablar de eso. —dijo a duras penas.


—¿Quieres escapar? —seguía viendo su camino.


Esa idea era tan tentadora, si escapaba de Seúl, Choi jamás la encontraría, podría hacer una nueva vida sin depender de él.


—¿Podemos irnos de Asia? —ella lo miró esperando una respuesta aprobatoria.


El joven detuvo el auto gracias a la luz roja que emitió el semáforo frente a él, dirigió su mirada hacia ella.


—Si eso es lo que quieres, claro que sí. —él estaba emocionado por dentro, lo había incluido en su plan, pero aún no sabía lo qué había orillado a su dulce Injae a escapar.


—Vamos a Los Ángeles. —se acomodó en su asiento.


El joven se sorprendió, a pesar de que quería ayudar a su amada, aún tenía deudas y no demasiado dinero, pero eso no sería un impedimento.


—Bien, vayamos al edificio. —dió la vuelta. —Tomaremos lo que necesitamos, documentos, dinero, ropa. —dijo él.


"Documentos"


—Maldición. —golpeó el tablero. —Mi pasaporte está en casa de Choi.


¿Su plan había terminado?


—Primero vayamos al edificio, ahí podremos pensar mejor. —habló él mientras tomaba la mano de Lim.


A éstas alturas, ¿en quién confiar? No se arriesgaría a volver a ese lugar, sabía que si lo hacía no podría salir de ahí, y no precisamente porque Choi podría intentar detenerla.


El camino siguió en silencio.

—¿Y si ellos están ahí? —preguntó Lim. —Es posible que Jun y Minghao estén ahí.

—Entraremos por atrás.

El chico estacionó el auto detrás del edificio.


Ambos bajaron, miraron a todos lados, no había nadie.


Se adentraron al edificio y después al departamento de Lim.


Ella juntó un par de cosas, el dinero restante, ropa.


Al terminar salieron del departamento, al entrar al departamento de Mingyu se encontraron con una sorpresa.


—¿Por qué estás aquí? —dijo él. —¿No deberías estar en tu casa?


—DK.... —el moreno intento defender a su chica.


Déjalo. —Lim interrumpió. —Ya no vivo más con Choi si a eso te refieres. Nos vamos a California.


—¿California? —Seokmin estaba sorprendido. —"Nos vamos" suena a alguien además de ti.


—Si, voy a acompañarla. —Mingyu se dirigió a su habitación.


—Esperen, ¿es una clase de escape? ¿Hoy es el día de escapar y no fui informado? —estaba indignado.


—No juegues con eso... —Mingyu salió de su cuarto. —Es algo realmente serio.


Seokmin dirigió la mirada hacia su prima menor, se le veía bastante mal.


—Ey, princesa... —tomó sus manos. —¿Estás bien? ¿Ese infeliz te hizo algo?


Al escuchar de nuevo, esa palabra, de la boca de uno de los hombres que siempre ha estado a su lado, Injaequebró en llanto.


Ella lo abrazó, realmente estaba mal.


—Todo va a estar bien. —Mingyu se unió a su abrazo.


—Lo prometemos. —Seokmin y Mingyu hablaron al mismo tiempo.


××××


—¿Estás segura de que nos va a ayudar? —repitió el moreno por milésima vez.


Ambos se encontraban recargados en el auto del chico, con su ligero pero importante equipaje, sólo faltaba una cosa, el pasaporte de Lim.


—Sí, ya llegará. —miraba a los alrededores.


Era difícil confiar en cualquiera que tuviese relación con Choi, porque todos ellos eran como familia para él, la confianza cosechada desde hace años, era casi imposible poder confiar en alguien.


Pero había alguien en quien Lim aún tenía confianza, ambos se debían mucho.


—Lamento la demora, fue difícil conseguirlo, el señor Choi no ha salido de su habitación. —dijo él agitado.


Lim lo miró y lo primero que hizo fue abrazarlo.


—Muchas gracias, Hoshi. —dijo ella.


—Estoy sudado. —dijo con una sonrisa.


—No importa. —apretó más al chico de ojos lindos.


Él correspondió su abrazo.


—Aquí esta tu pasaporte, y aquí la carpeta, no la abrí como me lo pediste. —sacó las cosas de una mochila.


Ella las tomó.


—Muchas gracias. —tomó las cosas.


—¿En serio te vas? Creí que tú y Seungcheol se casarian.... —bajó su cabeza.


—Es una larga historia... —suspiró. —Prometo volver, por lo menos visitarte, cuando vivas con Mei... —picó levenente sus costillas.


—Oye... —soltó una pequeña risa, estaba apenado.


—Debemos irnos. —Mingyu habló.


—¿Irán al aeropuerto? —Hoshi miró a Mingyu.


Aún tenemos una parada que hacer. —respondió el moreno.


—No le digas esto a nadie, ¿? —Lim abrazó a Hoshi.


—Lo llevaré hasta la tumba. —correspondió el abrazo.


Ambos se despidieron.


Injae y Mingyu subieron al auto y siguieron con su camino.


—¿Vas a hacerlo? —Lim miró a Mingyu.


—Sí, se lo prometí. —dio una sonrisa.


—¿No deberíamos decirle?


—Me comuniqué con ella, hoy tiene un chequeo de rutina, así que estará ahí. —dijo él.


—¿No le dirá nada a Choi?


—Él no asiste a los chequeos de rutina, únicamente a los de inicio y fin de mes.


×××××


—Vengo a hacerme la prueba de compatibilidad para donar mi médula ósea. —dijo el moreno a la enfermera.


—¿Su nombre? —ella lo miró.


—Kim Mingyu. —contestó.


—¿El de la paciente?


Choi Lizy. —dijo él.


—Anteriormente había realizado la prueba para otro paciente... —dijo observando su computadora.


—Sí, así es... pero resultó negativa. —le dolía recordar que no pudo salvar a su madre.


La madre de Kim Mingyu murió a causa de leucemia, por ello la insistencia de intentar salvar a Lizy, no quería atormentarse con la idea de que pudo haber hecho algo para ayudarla.


—No es necesario volver a hacer la prueba, toda la información está aquí. —habló ella. —Es compatible. —le dio una sonrisa.


El joven de piel canela dio un suspiro de alivio seguido de una sonrisa.


—¿Mingyu? —una dulce voz se escuchó detrás de él.


El llamado se giró y se encontró con Lizy.


Lizy... —dio una sonrisa.


—Creí que no vendrías. —agachó su cabeza con un ligero rubor en sus mejillas.


—Te lo prometí. —se agachó para poder verla directo a los ojos. —¿Estás sola? —el joven miró hacia todas direcciones en busca de su tía.


—La señora Lee esta recibiendo los resultados, yo quiera recorrer el lugar un rato.


—Señor Kim.... ¿Se realizará el procedimiento? —la enfermera interrumpió.


—¿Procedimiento? —Lizy miró a Mingyu con la boca abierta.


—Sí, lo haré. —le dio una sonrisa a la chica.


—Bien, llamaré al hermano de la señorita. —dijo tomando su celular.


Anticipando la situación, Lim optó por quedarse en casa de un viejo amigo.


—¿Eres.... compatible? —Lizy estaba tan contenta.


—Eso parece, sí. —el joven tomó sus manos.


—La operación será en dos semanas. —informó la enfermera.


El joven se puso de pie, era el tiempo que él calculaba, la cosa es que no sabía que le parecería a Injae.


—Perfecto. —dijo él.


—El señor Choi viene en camino. dijo ella.


¿Podría contener sus ganas de golpearlo? Sin importar que Mingyu aún no conociera la situación que Choi y Lim atravesaban, él había hecho llorar a su chica.


—¿Cheol viene? —preguntó Lizy con una sonrisa.


×××××


Las semanas pasaron, mientras Lim se refugiaba en la casa de Lee Chan, Mingyu convencía a Choi de que no sabía nada de Lim.


Realizaron la pequeña operación de Mingyu, en cuanto despertó y pudo comer, Chan lo llevó a casa.


Ya habían pasado alrededor de seis meses desde que Lim escapó, durante ese tiempo mantuvo un perfil bajo en Seul, mientras Choi y su equipo se volvían locos buscándola por todos los continentes.


Durante ese tiempo, Mingyu se recuperó, Lim consiguió un pequeño empleo, vivían con Chan, aportando lo necesarios para los gastos que tenían, no le dijeron a nadie, ni siquiera a Seokmin, no podían arriesgarse a que Choi se enterara de que seguían en Seúl.


Cumplidos los 8 meses, ambos estaban listos para viajar.


Con Lizy recuperándose, Choi estaba cada vez más enfermo, realmente le dolía.


××××


Los Ángeles, California.


Un año desde que Lim escapó con ayuda de Kim, 4 meses desde que abandonaron sus vidas en Seúl.


Un año desde aquella noche en que la vida de Lim como la señora Choi había sido arruinada.


Un año, en el que Mingyu aún no sabía que estaba pasando.


Un año en el que Choi no sabía que la misma persona que le salvó la vida a su hermana, le había arrebatado a su amada.


Mingyu y Lim rentaban un departamento decente, ambos trabajaban, salían a comer y hablaban como en los viejos tiempos.


—¿Injae? —Mingyu llamó a Lim, enseguida ella lo miró. —¿Ya podemos hablar de lo que ocurrió?


—Realmente.... no quiero hacerlo... sólo quiero decirte algo. —se sentó a su lado. —Perdón. —tomó las manos del moreno. —Perdón Mingyu, me equivoqué, hice y dije cosas que no habría hecho o dicho de no ser por él. Hagamos nuestras vidas, ¿sí? Continuemos con nuestros planes, nuestro futuro.


Los ojos de Mingyu se cristalizaron, él anhelaba este momento desde hace años.


—Mi Injae, claro que sí, princesa. —Mingyu abrazo a Lim.


Lim pensaba que, si las cosas con Choi terminaron así, tal vez ese no era su camino, tal vez Mingyu era el indicado


××××


Seúl, Corea del Sur.


—¡Encontramos a Mingyu! —Minghao entró a la habitación de Choi.


—Perfecto. —Choi se puso de pie. —Esperen, yo los envié a buscar a Lim.


Se suponía que Woozi y sus chicos buscarían a Mingyu, mientras que The8, JeongHan y Jun buscarían a Lim.


—Esa es la cuestión.... Mingyu es quien se llevó a Lim aquella noche.


Choi estaba impactado, ¿cómo era posible? Él siguió en contacto con Mingyu, pasó bastante tiempo en Seul después de aquella noche, ¿todo ese tiempo, Lim aún estaba en la misma ciudad?


Choi se sentó aun atónito.


—¿Que hacemos? —Jun habló.


—¿Donde están? —Choi no perdería tiempo, no más.


—En California, exactamente en Los Ángeles.


—Iré por ella. —intentó ponerse de pie pero le fue imposible.


—S.Coups... —Minghao lo sostuvo.


—Iremos nosotros. —Jun habló.


No tenía opción, no le permitirían viajar en el estado en que estaba


—No la obliguen a venir. —dijo Choi. —Sólo... entreguenle esto. —tomó una carta de la mesa de noche.


—¿Que le diremos? —Jun tomó la carta.


—No le mencionen que estoy enfermo, simplemente encuentrenla y denle eso. —suspiró. —Tal vez no sea suficiente, pero ella sabrá que estoy arrepentido y que cambié.


—¿Que hacemos con Mingyu? —Minghao habló esta vez.


Seungcheolsabía, por experiencia, que su llegaba a tocarle un pelo a ese hombre, estaba acabado, no sólo por Lim, ahora también por Lizy.


Lizy quiere verlo.... debe venir también. —suspiró.


—¿Debemos hablar con él también?


—Si Lim vuelve, seguro él lo hará.... pero debemos asegurarlo, sí Jun, hablen con él. —Choi se recostó de nuevo.


—Hay otro detalle. —Minghao jugó con sus dedos.


Seungcheolaún tenía una inquietud: ¿Como es que Lim había conseguido su pasaporte si estaba en casa? Específicamente en su cuarto. Ella no se llevó absolutamente nada, tampoco entró, ¿había un traidor?


—¿Que pasa? —Choi lo miró atento.


—El pasaporte de Lim.... creemos que fue alguien del personal de cocina. —Jun miró hacia el piso.


¿Martha? Ella había tomado demasiado cariño hacia Lim.


¿Mei? Ella quería que se fuera, tal vez en una de sus visitas lo hizo.


¿Hoshi? Era su mejor amigo, la ayudaría sin pensarlo, sobre todo después de que gracias a ella estaba con Mei de nuevo.


—¿Tienen al culpable?


—Creemos que fue Hoshi. —Minghao lo miró. —Él tiene mayor acceso a su habitación desde que Mei ya no entra.


Claro, el mejor amigo.


—Mañana iré a casa de Lizy, aprovecharé y visitaré a la pareja, Mei tambien tenía sus motivos.


—Bien, el vuelo más próximo a Los Ángeles parte en tres horas, nos iremos enseguida. —Jun miraba su celular.


—Gracias. —dijo Choi. —En serio, gracias.


Y así fue, esa noche, ambos chinos, viajaron a Los Ángeles, en busca de Lim, la amada y prometida de su amigo.


Mientras ella, ya había tomado la decisión de empezar una vida junto a Mingyu, la salud de Choi iba empeorando a cada segundo.


Al final, si el destino era que ellos estuviesen juntos, los estarían, ¿cierto?




9 de Marzo de 2021 a las 05:10 0 Reporte Insertar Seguir historia
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