kevyn-cubas1613794924 Kevyn Cubas

Un misterioso asesino llega buscando venganza, el detective Evan García comienza una investigación exhaustiva donde descubre una red de mentiras, traiciones e injusticias.


Crimen Sólo para mayores de 18.

#crimen #misterio #asesinatos #intelectual
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#1

Era una noche fría y silenciosa cuando David llego a su apartamento luego de un día largo y cansado como el de cualquier otro oficinista, como siempre, nadie le esperaba. Entró en el vestíbulo, colocó su chaqueta en el perchero y las llaves sobre la mesa junto a la puerta, accionó el interruptor para encender las luces, pero no ocurrió nada.

- Maldita sea, se ha quemado el bombillo –

Encendió la lampara de su móvil para orientarse por el apartamento y fue hasta la cocina buscando entre los cajones alguno de los bombillos de repuesto que mantenía siempre en caso de emergencia, tomó uno junto con una silla del comedor, se aupó sobre la silla y se dispuso a reemplazar el bombillo defectuoso, intento volver a encender las luces, pero no sucedió nada.

- Que extraño – pensó mientras recordaba que no parecía que hubiese algún problema con la electricidad cuando llegó al complejo de apartamentos.

Probó a encender las luces de las otras habitaciones, pero ninguna daba signos de funcionar, salió de su apartamento y llamó a la puerta de su vecina. Doña Mercedes era una señora de unos setenta años, viuda, su marido había sido diagnosticado hacia ya unos cinco años con cáncer de próstata y después de gastar todos sus ahorros en los mejores médicos del país, Dios mostrando su infinita misericordia, se lo había arrebatado.

- Buenas noches señora Mercedes, sabe si hay algún problema con la electricidad en el edificio, acabo de llegar y ninguna de las luces de mi apartamento funciona.

- David, muchacho ¿Cómo estás? – pregunto la anciana arreglándose un mechón de cabello blanco que se le salía de un apretado moño. – pues no he escuchado nada acerca de problemas eléctricos, como puedes comprobar – dijo abriendo la puerta para que David mirara el interior iluminado – todo aquí está funcionando perfectamente.

- Vaya… seguramente es algo de los fusibles de mi apartamento. –

- Quizá deberías llamar al intendente, aunque no creo que pueda mandar a nadie de mantenimiento hasta mañana. –

- Tiene usted razón doña Mercedes, vaya mierda de día. –

- ¡Muchacho! – dijo la Señora persignándose – no hables de esa manera, quieres pasar un momento, tengo algo de té preparado.

- Muchas gracias Doña Mercedes, pero creo que será mejor que me vaya a la cama, llamaré al intendente para que pueda mandar a alguien mañana, ¿le molestaría si le dejo mis llaves para que los reciba mañana? tengo que salir temprano al trabajo. –

- Faltaría más… nosotros los solteros tenemos que apoyarnos. – dijo ella con una sonrisa de complicidad.

- Muchas Gracias Señora, es usted un sol, tome, estas son unas copias de las llaves, tenga una linda noche y nuevamente le agradezco por su ayuda. -

- No te preocupes cariño, descansa, buenas noches. -

David volvió a su apartamento, fue a la cocina, tomó un vaso con agua, se duchó y se fue a la cama pensando en lo cansado que se sentía, al menos la noche estaba fresca y no tendría que pasar la noche con calor, había que encontrarle el lado bueno a todo, se comenzó a sentir muy cansado y somnoliento, había sido un día de mierda, se dijo y cayó en un sueño profundo.

A la mañana siguiente cuando llegaron los de mantenimiento, doña Mercedes les abrió el apartamento y colgado de una viga de la cocina, estaba David Jiménez, un charco de sangre estaba a sus pies proveniente de los cortes en sus muñecas, le faltaba el dedo pulgar de la mano derecha, tenia una nota pegada con cinta adhesiva en el pecho.

23 de Febrero de 2021 a las 03:26 0 Reporte Insertar Seguir historia
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