eternalm00nchild Gaby Moon

TEMPORALMENTE PAUSADA. Kook ha estado viviendo en una isla desde que tenía nueve años, no recuerda de dónde es, ni quiénes son sus padres. Él vive y convive con los animales; los entiende y habla con ellos. Está cómodo con ello hasta que en algún momento comienza a cuestionarse quién es y de dónde viene, y el destino conduce hacia él al príncipe Taehyung, quien le ofrece llevarlo con él a su reino. Kook aprovechará esto para ver si encuentra a su familia en aquel desconocido lugar, pero de igual manera pronto se desarrollará una inevitable atracción entre ambos jóvenes, que les hará querer permanecer juntos; mas un par de obstáculos se cruzarán en su camino. ✱ Esta es una adaptación hecha por mí de la película «Barbie como La Princesa de la Isla». Es una versión bl/gay, contiene escenas parecidas a las de la película y otras que agregué por mi cuenta. ➤ No es necesario haberla visto antes. ⚠️LEER.⚠️ ❁ Historia corta. ❁ Fantasía. ❁ Romance. ❁ Poco drama. ❁ No hay contenido sexual. ➤ Actualizaciones lentas. ✘ OBRA DE MI AUTORÍA, NO TOMES SIN PERMISO LO QUE NO ES TUYO.


Fanfiction Bandas/Cantantes Todo público. © Todos los derechos reservados.

#fantasía #bts #jungkook #vkook #taekook #taehyung
13
547 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 15 días
tiempo de lectura
AA Compartir

00

*Disfruta de tu lectura y por favor, lee la nota del final:3


Era temprano en la mañana y el sol iluminaba toda la isla, dejando apreciar las preciosas tonalidades de verde en las plantas esparcidas por todo el lugar. El salado mar azul movía sus aguas en ondas debido al viento, emitiendo un relajante sonido que se combinaba con los cantos de las aves y demás ruidos provocados por otros animales que ahí habitaban. La noche anterior hubo una feroz tormenta que azotó los alrededores de la isla y una que otra nube oscura aún podía percibirse en el bello cielo pintado de celeste, mas la mayoría parecían algodón puramente blanco.


Habiendo despertado de su profundo sueño, Sagi, un panda rojo habitante de la isla, asomó su pequeña cabeza entre unas alocasias que él mismo se encargó de separar con sus patas.


—Menos mal que terminó, ¡la tormenta de anoche sí que estuvo fuerte!—él exclamó con sorpresa, mirando alrededor de la playa para asegurarse de que todo estuviera en orden como cada día.


Fue entonces cuando su mejor amigo Azul, un pavo real de hermosas plumas azuladas, verdes y amarillas, se asomó también. Este lo miró asintiendo con su cabeza, de acuerdo con lo que había dicho.


—Definitivamente, casi sentí que salía volando de nuestro árbol—dijo.


Después salieron de detrás de la planta, para comenzar su nuevo día. Aunque realmente no hacían mucho más que comer o dormir; algunas veces solían darse un chapuzón en las aguas saladas o en los arroyos que yacían más al interior de la isla, y en otras ocasiones daban un recorrido por el ya bien conocido lugar. Realmente no había demasiadas cosas que hacer, y después de todo, no tenían la necesidad de ello al ser animales. Ellos se sentían bastante bien de aquella manera en realidad.


Así que comenzaron su caminata sobre la fina y suave arena, junto a la orilla del mar que extendía sus aguas en olas, yendo poco a poco hacia el exterior y después regresando hacia dentro, en repetitivos y suaves movimientos que las hacían brillar hermosamente contra la luz solar que las acariciaba.


Pronto su atención fue a parar a un misterioso objeto de color dorado que también brillaba contra los rayos del sol, mas no de la misma forma que el agua marina. Ese brillo era muy peculiar y extraño, jamás habían visto algo como eso.

Este inusual suceso les hizo detenerse por un segundo, en el que Sagi le cuestionó a Azul qué creía que fuera aquello, mas este estaba tan confundido como él mismo. Seguido continuaron caminando, mas aceleraron el paso ante su curiosidad por ese nuevo hallazgo.


Azul se asomó primero, percatándose de la similitud que el objeto tenía con él, pues en ese momento se encontraba observando su reflejo. Aquel objeto era nada más y nada menos que un espejo de mano, aunque el ave no tenía conocimiento de ello. Por supuesto él ya se había observado a sí mismo, cuando se asomaba sobre el agua y su cuerpo se reflejaba en ella, pero esa vez fue la primera en la que se admiraba con claridad.


—¿No es precioso? —preguntó con impresión en su voz, ladeando la cabeza para verse en diferentes ángulos.


—Es algo bonito—le respondió el panda, mirando también mientras asentía con su cabeza.


—Por supuesto, estoy hablando de mí—el otro se giró hacia él, señalándose con su ala, con obviedad—. Soy Azul, príncipe de los pavos reales—alardeó, cerrando sus ojos y extendiendo su larga y majestuosa cola en un maravilloso abanico que mostraba sus coloridas plumas y los ocelos en estas.


El panda se rió internamente ante su distracción, ya que él se refería al desconocido objeto, y Azul al no recibir respuesta inmediata, abrió sus ojos para echar un vistazo a su amigo. Sagi se percató de ello y decidió seguirle la corriente a la vanidosa ave.


—Ah, claro. El Príncipe Azul—él dijo, haciendo una reverencia. Seguido levantó su cabeza para ver al ave y tener su aprobación.


El pavo real estuvo satisfecho con eso, así que volvió a deformar el abanico de plumas y dejó que su cola se arrastrara nuevamente sobre la arena, mirando después un nuevo descubrimiento.


—¡Oh! ¡Esto se pone cada vez mejor!—exclamó moviendo sus patas sobre la arena para acercarse a otro objeto extraño.


En esta ocasión una gran caja rectangular de color púrpura se postró frente a él, un cofre. Azul no perdió el tiempo y acercó su pico al broche que cerraba el cofre, haciendo que este se abriera después de varios picoteos. Miró con sorpresa y emoción lo que había dentro: ropa, zapatos y preciosas joyas de oro con diamantes que brillaban ante la luz del sol. Después Sagi llegó hasta ahí, no pudiendo ver demasiado del interior del rectángulo, mas se conformó con observar a su amigo asomándose dentro.


—¿No es este el mejor día de mi vida?—dramatizó mirando todo, enterrando su cabeza en el interior de la gran caja, a lo que el panda rodó los ojos y negó con la cabeza discretamente.


Al hacer esto, Sagi percibió un nuevo objeto desconocido, por lo que sin esperar, comenzó a correr por la arena para averiguar lo que era. Asimismo llamó a su amigo para que también fuera hacia allá.


—No vayas tan rápido, Sagi—el ave le dijo distraídamente, con la cabeza metida en el cofre removiendo lo que dentro había.


—¡Azul, ven ahora!—volvió a llamarlo el panda, por lo que finalmente decidió seguirlo. Enderezó su largo cuello ahora adornado con algunas de las joyas que contenía el cofre, y corrió hacia donde el otro estaba.


—¿Qué podría ser tan importante para que yo…?—se cortó, mirando aquello que su amigo miraba con tanta preocupación—. Oh…


Ante ellos una extraña criatura yacía acostada boca abajo sobre la arena, con su mejilla recargada en sus brazos y aparentemente dormida, pues sus hombros subían y bajaban con tranquilidad mientras respiraba. Su piel era clara y sus cabellos rubios; estos le caían sobre su frente y rozaban sus ojos al estar ligeramente largos. Portaba un traje lila y aparentemente había perdido uno de sus zapatos azabaches.


No recordaban haber visto un ser así antes, claramente no era como ninguno de ellos, ni como los otros animales que habitaban en el lugar. Pero la preocupación del panda comenzaba a ser mucho más grande que eso, por lo que no le importó demasiado su especie, solo quería ayudarle al percatarse de que seguía con vida. Le hizo saber a Azul su descubrimiento, a lo que el ave respondió con desinterés.


—Qué bueno, así cuando despierte podrá nadar hasta el lugar del que vino—él dijo, restándole importancia al asunto y girándose para alejarse a pasos rápidos de ahí.


No, definitivamente él no quería involucrarse en eso. No sabían qué era esa criatura, ni si podía ser peligrosa, pero Azul estaba seguro de que no era una buena idea quedarse cerca.


—Azul, hay que ayudarlo.


El mencionado se detuvo al escuchar a su amigo, y suspiró negando con la cabeza. No podía ser buena idea, ¿verdad?


—Vamos a lamentarlo, y cuando eso suceda, recuerda que fue a ti a quien se le ocurrió eso—dijo, aún así se rindió y volvió a donde estaba.


En ese momento no estaban seguros de lo que sucedería, ninguno hubiera pensado que estaban socorriendo a un humano, que muchos años después se convertiría en una parte importantísima en sus vidas y que cambiaría totalmente sus rutinas diarias; trayendo consigo demasiada alegría y dándole un color más llamativo a sus días.


Y que sería un fiel y gran amigo.



✨✨✨✨✨✨🌙



Hola, personita, espero que te haya gustado. Acompáñame en esta aventura y conoce a los personajes, este solo es el comienzo:)


Por cierto, quiero aclarar que la idea principal no es mía, solo quise hacer una adaptación bl de esta película que me gusta mucho, pero claro que las narraciones son completamente sacadas de mi cabeza, por lo que no se pueden tomar, además agregué otras escenas. También recuerda que esto es simple ficción y las personas que usé como personajes no tienen nada que ver. Solo es una práctica más para mejorar mi escritura y en serio quería leer una versión así, entonces la hice jsjsjs.

Y no es necesario que veas la película (si no la conoces), pero puedes hacerlo si gustas.


Espero que te guste mucho, ¡cuídate y nos leemos la próxima!♡

11 de Febrero de 2021 a las 00:07 0 Reporte Insertar Seguir historia
2
Leer el siguiente capítulo 01

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 5 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión