hobiandsuga 솝𝓼𝓾𝓷𝓴𝓲𝓽𝓽𝓲𝓮𝓷 솝

Hoseok nunca ha recibido una carta en el día de los enamorados, y menos ha sido el Valentín de alguien. Pero esto podría cambiar con una carta de M.Y.G. Edición OS para concurso Shipp principal YoonSeok Hobi Bottom, Yoongi Top Historia de amor de chicoxchico Todos los derechos reservados: No permito que el presente trabajo sea utilizado o adaptado, bajo ningún concepto, sin mi permiso.


Cuento Todo público.

#yoonhope #Hobi #Hoseok #Yoongi #sobi #sope #Yoonseok
Cuento corto
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Valentine

13 de febrero

Hoseok era el encargado de organizar todo lo referente a las festividades de San Valentín, sin embargo, no era el festejo que más le emocionara, pero debía de cumplir con sus deberes, por algo era parte del comité estudiantil.


Estaba sentado detrás de la pequeña mesa, atendiendo a los diferentes chicos que llegaban a pagar para que le entregaran flores a alguna chica, o bien que entregaran las cartas que ellos no podían entregar personalmente.


— Esta festividad es un asco — le dijo a su amigo Jimin en cuanto los últimos chicos se habían marchado.


— ¡Claro que no! — exclamó el otro chico moviendo las manos de manera exagerada.


— Bueno lo dice el chico que ya consiguió pareja, a pesar de que yo aún no sepa con quién estás saliendo — le reclamó haciendo un puchero demasiado adorable.


— En el baile de San Valentín te voy a presentar a esa persona — los ojos de Jimin brillaban, como cualquier persona enamora.


— Yo no iré a ese baile y lo sabes — le respondió Hoseok cruzándose de brazos.


— Pero Hoseok — comenzó a reclamar el chico, pero vieron cómo se acercaba alguien no muy alto, con gorra y cubre bocas, ambos en color negro, que no dejaban ver muy bien su rostro.


— ¿Disculpen? — pregunto en un tono muy bajo, apenas audible, pero Jimin pudo escucharle.


— ¿Si? — le respondió mientras Hoseok comenzaba a recoger las cosas.


— ¿Aún puedo entregar una carta y una rosa? — pregunto el chico sin levantar la vista.


— Lo siento, pero ya hemos terminado, será para el próximo año — el chico solo asintió y comenzó a retirarse.


— ¡NO! — grito Jimin haciendo que Hoseok saltara del susto —. Aún puedes entregarlos — añadió ignorando el hecho de que Hoseok lo estuviera viendo mientras lo tomaba fuertemente de uno de los brazos.


— ¿Qué estás haciendo? Se supone que ya hemos terminado, eran todos lo que se iban a recibir — le reclamó Hoseok en un tono de voz bajo.


— Vas a impedir que este chico se le declare a alguien, que tal que por eso termina solo viviendo con gatos lejos de toda civilización — dijo Jimin tratando se zafarse.


— Eso no pasaría solo porque no entregue una carta en san Valentín — volvió a reclamar Hoseok pero Jimin lo siguió ignorando.


— No puedes saber eso — terminó de decir Jimin mientras saludaba al chico que poco a poco se había acercado.


— Iré a dejar esto mientras recibes eso entonces — añadió Hoseok dando media vuelta y llevándose una caja con algunas cosas, esperando que Jimin terminara rápido.


Después de unos minutos llego Jimin al pequeño auto de Hoseok con la otra caja y una sonrisa en

el rostro.


— Ahora si me siento como todo un cupido — dijo en cuanto subió al auto después de acomodar la caja en los asientos traseros y regalándole una sonrisa haciendo que sus ojos se perdieran y formando solo líneas.


— ¿De qué estás hablando? — pregunto curioso.


— De nada, yo me entiendo solito, igual de solo como me dejaste hace un momento, y también igual de solo como estaré en el baile de mañana por que no vas a venir— cambió la sonrisa por un tierno puchero.


— Diablos Jimin, te deje solo porque ya habíamos quedado que serían todas las cartas que íbamos a recibir, y del baile, no estarás solo, llevarás a esa pareja misteriosa que no quieres revelarme — respondió mientras comenzaba a avanzar con él auto.


— Tú te lo pierdes, igual aún hay tiempo para que cambies de opinión — volvió a sonreír haciendo que se perdieran nuevamente sus ojos.


Después de un trayecto no demasiado largo, llegaron hasta la casa de Jimin, Hoseok se estacionó para que su amigo bajará.


— Mejor yo me haré cargo de las cartas y tú de las flores. ¿Te parece? — le dijo Jimin sin esperar una respuesta, saco de los asientos traseros la caja con todas las cartas que entregarían el día siguiente.


— Pero ya habíamos quedado en lo contrario — Hoseok hizo un gesto con la boca que más que puchero era signo que comenzaba a molestarse.


— Si yo recuerdo en lo que quedamos, pero es más trabajo y mejor te lo dejo a ti, igual mañana no tendrás citas y no necesitarás de tiempo libre en la tarde para arreglarte y yo sí — le respondió mientras cerraba la puerta del auto, y se despedía con la mano que le quedaba libre.


— Me pagaras por esto pequeño idiota — le grito Hoseok mientras comenzaba a avanzar con el auto.


— Ya me lo agradecerás Hobi — susurro Jimin como si quisiera que nadie lo escuchara, de igual forma se encontraba solo, busco en la caja y sacó el pequeño sobre con el nombre de su amigo en él, con una perfecta caligrafía —. También mereces ser feliz — termino de decir para después entrar a su casa.


Mientras tanto Hoseok tuvo que cambiar de planes, en lugar de llegar y estudiar para el examen que el maestro de física no quiso suspender ya que al igual que él pensaba que San Valentín sólo es mercadotecnia barata para que las personas compren regalos a personas fingiendo sentir amor.


Tuvo que pasar a rectificar las más de doscientos cincuenta rosas que habían pedido, con su respectivo papel, para poder pasar al día siguiente temprano por todas ellas. Después de esperar cerca de dos horas, porque claro todos hacían las compras un día antes para poder sorprender al amor de su vida.


Ya fastidiado llegó a su casa, se dio una ducha, comió lo que pudo encontrar ya que, desde la separación de sus padres vivía prácticamente solo. A pesar de pensar en lo de su examen, se quedó viendo un rato más su serie y pasado un rato por fin subió a estudiar.


— Feliz día de San Valentín — dijo viendo como en su reloj marcaban las doce en punto, el solo, sin nadie a quien amar, aunque pensara que todo aquello era un asco, en el fondo quería sentir esa emoción y felicidad de estar enamorado.





14 de febrero


Hoseok se levanto demasiado temprano, treinta minutos antes de que su alarma sonará, tenía que llegar a tiempo para poder recoger las flores. Se fue directo a la ducha, se arregló bastante, aunque cinco minutos después cambió de parecer y se cambió de nuevo, no tenía caso arreglarse demasiado, no recibiría nada de nadie.


Después de tardar más de lo previsto al ir por las flores llegó por fin al instituto, todo adornado con corazones, y cupidos.


— Que asco — se repetía una y otra vez mientras recorría el pasillo para llegar hasta su aula, mientras veía como las parejitas se veían con amor, y otros más a pesar de estar solos sonreían como si fueran felices por estar en esa situación.


— Hola Hobi. ¿Listo para recibir amor? — fue el saludo con el que Jimin lo recibió al entrar al aula.


— QUE ASCO — dijeron ambos al mismo tiempo, y regalándole una sonrisa acompañado de un cálido abrazo.


— ¿Pasaste por las flores? — pregunto Jimin en cuanto se separó de su amigo.


— Claro, aunque aún no se me olvida que eso te tocaba a ti.


— Ya me lo agradecerás — le respondió, Hoseok quería preguntarle qué es lo que quería decir con eso, pero el maestro llegó.


Todos tomaron sus lugares, las próximas tres horas las pasarían respondiendo aquel examen. Más de una vez Hoseok tenía que taparse para que Jimin no le copiase, aunque él no supiera mucho no quería tener las mismas respuestas que su amigo y que el maestro pensara que se habían copiado.


Después de pasar esas tres horas que se sintieron como si fuesen cinco, por fin los chicos terminaron y salieron del aula, aquella materia era la única que tomarían por ser día de amor para todos.


— Tu entrega las flores y yo las cartas — le dijo Jimin mientras cargaba la pequeña caja con los sobres.


— ¿No crees que sería mejor si entregamos todo junto? — Hoseok no recordaba cuántas veces había dicho eso.


— No, ya te expliqué el plan, las cartas algunas son anónimas, por lo cual será mejor meterlas en los casilleros de las personas a las que van dirigidas, mientras las flores es mejor entregarlas personalmente — le respondió Jimin mientras se alejaba para comenzar con su tarea lo más pronto posible.


Después de cerca de otras tres horas, por fin pudo terminar de entregar todas las flores, agradecía que algunas personas recibían hasta cinco flores, eso le facilitaba el trabajo. Iba a buscar a Jimin para preguntarle cómo le había ido, pero recordó que tal vez ya no lo encontraría, pues tenía que irse a arreglar para su cita.


Iba a pasar a su casillero, no para llevar o dejar nada, tenía la curiosidad de si tal vez había algo para él, como una carta o una simple nota, estaba a punto de revisar cuando el miedo se apoderó de él completamente, y solo se marchó. Era mejor de esa manera, no se desilusionaría al no encontrar nada.


Llegó a su casa y se puso a ver series. ¿Qué más podía hacer alguien que estaba solo en día de San Valentín?


Hasta que aquel tono que le había puesto al contacto de Jimin lo distrajo.


— ¿Qué onda bro? ¿A qué hora llegas? — se escuchó del otro lado del teléfono.


— Ya te dije que no iré — le respondió mientras se levantaba para ir por más palomitas.


— Bueno, pensé que después de leer la carta tal vez cambiarías de opinión, pero está bien — dijo Jimin un tanto desanimado.


— ¿Cuál carta? — pregunto Hoseok.


— La que recibiste hoy, fui muy cuidadoso en dejarla justo encima de todo lo que tenías en tu casillero para que la pudieras ver. ¿Si la leíste cierto? — pero lo único que recibió como respuesta fue el sonido que marcaba que la llamada había finalizado.


Hoseok salió de su casa, ni siquiera se cambió, llegó lo más rápido que pudo a la escuela, ya había varias personas llegando para disfrutar el baile. Corrió hasta los casilleros y abrió el suyo con manos temblorosas. Vio el pequeño sobre que tenía su nombre grabado, como pudo lo abrió y comenzó a leer.





Hola Hoseok


No sé como comenzar a redactar esta carta, aunque en realidad tampoco sé si la vas a leer algún día.


Solo quería que supieras que de alguna forma creo que me gustas, tal vez sea por esa manera en la que sonríes y se te marcan tus hoyuelos haciendo resaltar más tu rostro, o cuando haces un tipo de puchero, pero en realidad estás empezando a molestarte, o cuando si haces pucheros de verdad, también puede ser por la luz que irradias sin ni siquiera darte cuenta.


Pero me gustas, desde aquel día en que me prestaste un bolígrafo y me regalaste una cálida sonrisa, después de eso nunca volvimos hablar, pero algo hiciste que se despertara en mí, me gustaba mirarte, ahora me gustas al igual que me gustan las galletas de limón y todas las demás personas las odian. Y tal vez si me dieras la oportunidad logre hacer que te guste, eres una persona demasiado buena y una belleza insuperable.


Pero quiero enamorarte, que nos enamoremos juntos, y perdón por ser tan cursi y enviarte esto en San Valentín, pero no conseguía el valor suficiente para hacerlo. Y si y sólo si quisieras intentarlo te espero en el baile a las diez de la noche (no puedo más tarde porque prometí llegar temprano), sabrás que soy yo porque traeré un girasol en la mano, y de esa forma comenzar algo bonito entre los dos.


ATTE: M.Y.G





Hoseok reviso su reloj en cuanto terminó de leer aquella carta, faltaban quince minutos para que dieran las diez, se miró de pies a cabeza, y se lamentó el hecho de no haberse arreglado, además de no haber encontrado antes la carta, con un suspiro se dirigió hasta el auditorio donde se llevaba a cabo el baile.


Casi podía jurar que toda la escuela estaba en aquella fiesta. Volteo a todos lados, aunque aún no era la hora quería saber si se encontraba aquella persona en el lugar. Solo pudo encontrar a su amigo Jimin que bailaba muy animado al lado de un chico moreno más alto que el, en cuanto lo vio le sonrió y le hizo una seña para que se acercara.


— Que bueno que viniste — le dijo Jimin prácticamente gritando para que Hoseok lo pudiera escuchar.


— ¡SI! ¿Él quién es? — pregunto curioso tratando de no señalar al chico alto.


— ¡Cierto! — exclamó Jimin mientras trataba de que los tres estuvieran juntos para que se pudieran escuchar —. NamJoon te presento a mi mejor amigo Hoseok — hizo una seña y los dos chicos se saludaron con un gesto de cabeza —. Hoseok te presento a NamJoon, mi novio — añadió mientras se aferraba a él en un abrazo y NamJoon le besaba con ternura la frente.


— Por fin tengo el gusto de conocerte — dijo NamJoon viendo con una sonrisa que dejaba ver unos hoyuelos demasiado tiernos.


— Lo mismo digo — le respondió Hoseok —. Espero cuides de Jimin es un chico demasiado lindo — añadió mientras volteaba para poder encontrar al chico del girasol.


— ¿Buscas a alguien? — le pregunto Jimin mientras imitaba la acción y giraba para ver a todas partes.


— ¡No! Bueno tal vez. Recibí una carta y me dijo que lo esperara en el baile, aunque esto es ridículo, tal vez solo sea una broma de alguien — dijo Hoseok mientras dirigía la mirada al sobre que sostenía entre sus manos.


— No creo que sea broma, el chico se veía tímido, pero decidido — le respondió Jimin mientras le regalaba una sonrisa, de esas con las que sus ojos se perdían.


— ¿Cómo sabes eso? — preguntó con un tono de voz que reflejaba curiosidad.


— ¿Recuerdas al chico que ya no le querías recibir la carta?


— ¿Él que tal vez terminaría solo viviendo con gatos lejos de toda civilización?


— Exacto. Ese chico. Por eso te dije que tú entregarias las flores, quería que fuera una sorpresa la carta — dijo feliz.


— ¿Y si no llega? — preguntó aún con miedo Hoseok.


— Él se lo pierde, se ve que eres un chico lindo y bueno, ya llegara alguien que te quiera y valore — esta vez en hablar fue NamJoon.


— Mi novio tiene razón, ya llegará alguien — añadió Jimin abrazando a su amigo.


— Me iré a sentar por si viene — se despidió de ambos y se fue a sentar para ver si aquel chico del girasol llegaba.


Faltaban cinco minutos y los nervios lo consumían. Pero lamentablemente dieron las diez, diez y media, once, hasta que dieron las doce y nadie con un girasol llegó. Se levantó y se marchó antes de que Jimin lo viera de nuevo y tratara de consolarlo diciéndole algo.


Se sentía tan tonto de haberse ilusionado, de haber creído que a alguien le había podido gustar, que estupidez. Llegó a su casa, como siempre no había nadie que le reprochara, estaba solo, siempre solo. Dejo la carta en su habitación, recogió el desorden que había dejado, se tomó una ducha y se dispuso a dormir, pequeñas lágrimas se escaparon de sus ojos. No podía hacer mucho, después de todo las cosas habían pasado por algo de esa manera.



15 de febrero


Esta vez la alarma tuvo que sonar dos veces para que Hoseok se despertara, no tenía ganas de nada, casi ni de existir tampoco.


Con pasos lentos entró a la ducha, se sintió acogido cuando las gotas calientes recorrían cada parte de su piel, se quedó parada unos minutos disfrutando de aquella sensación.


Cuando salió pudo ver como ya era demasiado tarde, por más de que quisiera intentarlo no llegaría a la primera clase, y si ya no lo iban a dejar entrar mejor lo tomaba con calma y llegaría a la segunda clase, se vistió y bajó a prepararse su desayuno. Lo saboreo tranquilamente mientras veía las noticias.


Todo tan aburrido como siempre, quien diría que muchos se habían despertado crudos o felices al lado de su pareja después de las celebraciones de San Valentín, y luego estaba el, solo como siempre. Para no deprimirse más en toda aquella situación, decidió ir caminando a la escuela, al menos así el tiempo se pararía distrayéndose de todo.


O al menos eso creía.


Para su mala suerte tenía que cruzar un pequeño parque, en el cual estaban demasiadas parejas felices, abrazándose, besándose, y otros prácticamente estar a punto de tener relaciones en público. Tomó sus audífonos se escuchaba "subtitulos" cada palabra hacia eco en su mente "es que a tus labios, no los entiendo, como quisiera que tú corazón, viniera con subtitulos" y se los coloco, para así al menos hundirse en notas musicales.


Llegó justo a tiempo para la segunda clase, entro encontrándose a un Jimin ojeroso, tal parece el si había disfrutado su noche anterior.


— ¡Hobi! — saludo Jimin en cuanto lo vio entrar.


— Hola Jimin — dijo mientras se acomodaba en su usual asiento.


— Vaya creo que a alguien no le fue bien anoche — dijo sonando un poco sarcástico.


Hoseok solo lo fulminó con la mirada. — En cambio a ti, parece que la disfrutaste demasiado — dijo mientras acomodaba su mochila y se recostaba.


— ¿Se me nota tanto? — pregunto demasiado feliz, a lo que Hoseok solo le regalo una mueca —. ¿A ti como te fue? — pregunto Jimin antes de que llegara el profesor.


— No quiero hablar de eso, solo diré que seré yo el que viviré solo con muchos gatos lejos de toda la civilización — Jimin quería animarlo, pero llego el docente y no pudo más que pasar su mano por los cabellos de su amigo para apoyarlo.


Las clases pasaron con normalidad, las notas del examen anterior habían sido entregadas, para su suerte no le había ido tan pésimo, noventa de cien, es lo que había conseguido como nota, pero de Jimin no sé podría decir lo mismo, ahora debería de presentar otro examen para recuperar la materia.


Los dos chicos se dirigieron a los casilleros, para poder sacar sus pertenencias y por fin retirarse, pero Hoseok pudo ver una pequeña hoja doblada torpemente. La desdobló y comenzó a leer.





Hola Hoseok


No tengo excusas por no haber podido llegar ayer a una cita que yo mismo formulé, aunque en realidad desconozco si tu aceptaste y fuiste, pero pasaron cosas y no me fue posible venir a la fiesta. Estoy muy avergonzado por esto.


Pero quiero que me des otra oportunidad, te estaré esperando en el auditorio a las dos en punto, y si no quieres venir, lo entenderé y no volveré a enviarte más notas.


Atte: M.Y.G.





— Deberías ir, se nota que el chico realmente le gustas, y vez si quería verte y no pudo — escucho a Jimin decir demasiado cerca de su oído, había leído la carta también sin que se diera cuenta.


— Tal vez solo es parte de otra estúpida broma — dijo mientras arrugaba la nota y la arrojaba dentro del casillero.


— Si como digas, pero tal vez te estés perdiendo del amor de tu vida — añadió Jimin mientras cerraba su respectivo casillero —. Vámonos entonces — dijo mientras veía como Hoseok observaba en dirección a donde se encontraba el auditorio.


— Y viste ese chico, no nos quiso ayudar y solo estaba sentado, no se para que llegó desde antes de las dos si no movería ni un dedo para recoger las cosas del auditorio — escucharon decir a unas chicas que iban pasando con varios de los adornos que se habían usado un dia antes.


— Te está esperando — le susurro Jimin en el oído nuevamente después de darle un pequeño empujón para que fuera en dirección a encontrar a aquel chico.


Con pasos lentos comenzó a caminar, pero se detuvo justo frente a aquellas puertas, sus manos temblaban, y si otra vez no había nadie. Estaba a punto de abrirlas cuando un golpe hizo que cayera hasta el suelo, perdió un poco el sentido, pero cuando lo recobró pudo ver el rostro de un chico demasiado lindo a primera vista.


— ¿Estas bien? — pregunto aquel chico mientras le ayudaba a Hoseok a ponerse de pie.


— Si, no pasa nada — respondió mientras se tocaba la cabeza, revisando que todo en efecto estuviera bien.


— Lo siento mucho yo no... — comenzó a decir mientras escondía algo detrás de su espalda.


— No te preocupes. ¿Tu nombre es? — pregunto curioso al ver la reacción del chico.


— Me llamo Min YoonGi — un pequeño rubor se apoderó de sus mejillas, lo cual era aún más notorio por el tono pálido de su piel.


— Mucho gusto soy Jung Ho... — algo apareció en la mente de Hoseok, tal vez aquel chico era al que estaba buscando.


— Seok — termino de decir Yoongi la frase que Hoseok había comenzado —. Me disculpo desde ahora por ayer no haber podido asistir al encuentro que pedí, bueno de hecho no sé si tú habrás ido — añadió mientras miraba a otro lado evitando encontrarse con el rostro de Hoseok.


— Yo... Yo si fui - fue todo lo que dijo y luego ambos quedaron en silencio.


— Te traje esto - un tímido Yoongi le acerco dos flores de girasol —. Es el que no pude entregarte ayer, y la otra por hoy, y perdón nuevamente — comenzó a caminar, pero Hoseok se lo evito.


— Ya pasó san Valentín, pero ¿quieres ser mi Valentín? — dijo Hoseok mientras lo tomaba de una de sus muñecas.


Yoongi no dijo nada, se deshizo del agarre, se alejó un poco haciendo que el corazón de Hoseok se rompiera un poco, pero después se acercó, lo tomó de la barbilla, y le dio un beso en la mejilla, lo que hizo que el corazón de Hoseok se acelerará demasiado. Se iba a apartar, pero los brazos de Hoseok lo aprisionaron en un abrazo, y sus labios se unieron en un cálido beso.


— Si quiero ser tu Valentín — le dijo Yoongi cuando se separaron de aquel beso, tomaron aire y se volvieron a besar.


— Si Hoseok mereces ser feliz — dijo Jimin que se encontraba viendo todo lo que había pasado desde un rincón del pasillo. Ahora su amigo ya no volverá a estar solo, nunca más.




21 de Enero de 2021 a las 04:04 1 Reporte Insertar Seguir historia
5
Fin

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Brigith Garcia Brigith Garcia
Dios que bonito, quiero más partes necesito una historia completa, es adorable...PD: Me gusto mucho jimin y Nam :D
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