sarah-schall-tk Sarah Schall

Kim TaeHyung amaba su vida, alfa menor consentido por sus padres y adorado por su hermano, no había nada que pudiera salir mal, para nada; había planeado todas sus vacaciones y estaba dispuesto a poder vivir en la casa de su hermano mayor. Este estaba en pareja con un alfa, siendo alfa… Todo un caso, sí, pero eso no lo detuvo para adoptar a un pequeño cachorro y darle todo su amor. Cuando TaeHyung ingresa en aquel hogar que conoce tan bien, no puede sentir mayor felicidad al ver a sus amigos y a la pareja, ¡Ah, esto era todo lo que había deseado! O bueno, lo que creyó, porque en cuanto vio aparecer al mocoso entre el grupo de amigos, supo de inmediato que las cosas se iban a ir a la mierda y de qué manera.


Fanfiction Bandas/Cantantes Todo público.

#yaoi #jin #namjoon #yoongi #jimin #jhope #omegaverse #omega #alfa #taehyung #jungkook #namjin #yoonmin #vkook #taekook #bts
70
9.6mil VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Introducción

SeokJin observaba por la ventana del pequeño cuartito, bebía de su taza de chocolate caliente mientras, con una gran sonrisa en el rostro, rememoraba todo lo que había acontecido esa última semana.

Si le hubieran dicho hace unos meses que terminarían adoptando a un pequeño cachorro tras pedirle a su prometido, NamJoon, que lo acompañara en esa nueva etapa y que este le diría que sí, hubiera reído a carcajadas sin poder creerlo del todo, pero ahí estaba, vigilando el sueño del niño de nueve años, cabello tan negro como la noche, pálida piel, ojitos grandes y dientecitos de conejito; estaba encantado, extasiado, maravillado.

Jin era el hijo mayor de la pareja Kim, una pareja de importantes ingenieros en Seúl, habían ascendido a la cumbre de sus carreras tras el magnífico y sofisticado diseño de una de las torres más importantes del mundo, personas respetadas, influyentes y orgullosas de su trabajo.

El día en que SeokJin se presentó cómo alfa la familia no cabía en sí de la emoción y luego, años después, su pequeño hermano también resultó ser un alfa la fiesta fue aún más grande; ambos herederos estaban extasiados con la idea de tener semejante casta, pero, cuando Jin conoció a cierto alfa de cabellos platinados y hoyuelos encantadores, deseó con todas sus fuerzas haber sido bendecido por la Luna con la suerte de ser omega. Y los problemas comenzaron.

Jin y NamJoon se cortejaron mutuamente, no hizo falta mucho tiempo de conocerse para que cayeran perdidamente enamorados el uno del otro, tal vez la mayoría de las personas que conocían su relación pensaron que sería algo pasajero del momento, quizás un capricho o una forma de experimentar y curiosear sobre las relaciones amorosas y sexuales, pero, se equivocaron, rotundamente.

El rubio aún recuerda aquella noche en la que regresó a su casa, sus papás acababan de terminar la cena, su hermano, TaeHyung hacía zapping en la televisión en busca de un buen programa que lo distrajera. Jin suspiró, se plantó frente a la sala de estar anunciando que se mudaría con su alfa, su madre lo observó atónita y casi dio un grito de espanto cuando la marca en su cuello se hizo visible…

Ambos alfas se habían marcado, sí, milagrosamente sus lobos se habían aceptado sin problema alguno, ¿Por qué? No sabían, ¿La Diosa Luna intercedió? ¿Destino? Quien sabe…

La noticia dio vuelta por toda Corea del Sur ya que las relaciones entre lobos de una misma casta no estaban bien vistas, era extraño, algo anormal… Sin embargo, poco le importó a la pareja que pronto tuvo su propio hogar, con amigos que los apoyaban y teniendo que abrirse paso en el mundo debido a los prejuicios y a la falta de dinero ya que los señores Kim le quitaron todo tipo de beneficio monetario al mayor de sus hijos e incluso le negaron su parte de herencia el día que ellos ya no estuvieran.

—¿En qué piensas, amor? — el peliplata rodeó la cintura de Jin apoyando su mentón en el hombro contrario.

—Tengo mis dudas — sonrió — Lo adoro, me encanta la idea de tener mi cachorro, pero, temo no hacer las cosas bien.

—No te preocupes, serás un gran padre, te lo aseguro — besó su mejilla — Lo haremos juntos, ya verás.

La pareja se sonrió tras compartir un casto beso y posaron sus ojos en el pequeño bultito sobre la enorme cama, el niño que dormía tranquilamente aferrado a su muñeco de Iron Man apenas y era consciente de sus presencias y es que luego de tanto dolor, miedo y pasar necesidades, al fin estaba cómodo, calentito y con su barriguita llena de una deliciosa comida que su nuevo papá le había preparado con tanto esmero. Sonrió entre sueños, ronroneó acurrucándose contra las almohadas y las mantas, estaba feliz.

20 de Enero de 2021 a las 20:31 2 Reporte Insertar Seguir historia
22
Leer el siguiente capítulo Uno

Comenta algo

Publica!
Estephanie Vizzuett Estephanie Vizzuett
Es una muy buena historia, la verdad es que no podía dejar de leerla.
Woonie Min Woonie Min
Mmmm interesante, me gusta <3
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 71 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión