Cuento corto
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Querido lector

Querido lector, en ti pongo mi triste historia dejando que tu veredicto sea el último que me juzgue. Si bien, los viajes han sido ya tan parte de mi persona como beber café en las mañanas y licor por las noches; me he visto en la forzosa necesidad de detener el paso en cierto destino, y aguardar dos días más. ¡Qué pena verse involucrado en situaciones tan vergonzosas como la mía! Quisiera brindar un nombre para facilitar el relato pero, si tenemos en cuenta el corto tiempo, ni siquiera pude acercarme a decir más que un balbuceo incomprensible y sonidos inimitables.

Tal como aquella vez en la que viajabas por transporte público y encontraste alguien que flechaba tu corazón al momento y se llevaba consigo tu respiración para explotar hasta la última gota del recuerdo cuando te fuiste a dormir, me sentí de la misma manera. Ella me robó el aliento, cautivando como musa a mi inspiración con una simple risa y el profundo azul de sus ojos.

Podrás comprender que mi musa se fue sin dejar un rastro para buscar, sin ápice para volver y un revuelo de emociones encontradas dentro de mi ser. Espero que puedas comprender esto y, si con la descripción que te doy anteriormente de mi mayor misterio, no logras vibrar para ayudarme a encontrarla, entonces me despido furtivamente de ti esperando poder conocernos.

Con especial interés, Nia Wanderlust.

23 de Enero de 2021 a las 00:00 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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