woonx Eduardo Gonzalez

Arthur Crane un lobo gris que vive en un mundo lleno de animales antropomórficos de cualquier especie como de tamaños, es llevado a la sala de interrogatorios de la estación de policía después de que fuera encontrado en medio de una escena del crimen en una estación de servicio. con las manos, el hocico y la ropa manchadas de sangre, Arthur relata a los investigadores todos los sucesos que ocurrieron desde la mañana donde se encontraba buscando trabajo, como intentando acostumbrarse a su nueva vida hasta el momento de los hechos para poder probar su inocencia. Pero igualmente se dará cuenta como es la otra cara de la moneda en el mundo en el que vive hasta caer en una cruel y dura realidad.


Ciencia ficción Sólo para mayores de 18.

#gore #ciencia-ficcion #historia-corta #furry #personaje-fantasticos
Cuento corto
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La vida moderna y sombría de Crane el lobo

Esta historia comienza en la estación de policía en una sala de interrogatorios del sótano. La luz de la sala era débil y hacia juego con la fría habitación, en ella solo había una mesa de metal rectangular no tan grande con dos sillas que ocupaban un lado de la misma, una de las sillas estaba totalmente vacía en cuanto a la otra se encontraba sentado un joven lobo gris, portaba un traje de color azul marino el cual estaba manchado de sangre aun fresca, el pelaje de su largo hocico estaba lleno de sangre, sus peludas manos estaban esposadas, al igual que con su hocico estas se encontraban también ensangrentadas. El era Arthur Crane un joven de tan solo veinticuatro años de edad que hace unos momentos estaba viviendo un día rutinario de su vida que dio un giro inesperado.

Mientras estaba sentado se sentía asustado, impactado y nervioso de lo que le podría suceder, miraba hacia un panel de vidrio unidireccional donde posiblemente se encontraban policías charlando como mirándolo .

—Yo no fui... solo tuve mala suerte de encontrarme en el momento donde sucedió todo... pero mi apariencia no me ayudara a salir de esto... soy inocente...

se decía en su mente Arthur mientras notaba como sus dientes temblaban por miedo a que no le creyeran, la puerta de metal de la sala se abrió donde entraron dos animales uno era un tigre de bengala algo viejo con gabardina de color beige, corbata negra, pantalones negros y sombrero del mismo color que la gabardina, mientras que el otro animal era una jaguar quien vestía con pantalones negros, chaleco de color negro y camisa de color blanco. Ella a comparación del tigre se veía mas joven. Los dos caminaron hacia la silla que se encontraba vacía el tigre se sentó en ella mientras que la jaguar permaneció de pie mirando a Arthur con semblante severo.

—Escuche investigador, yo...- comenzó a decir Arthur.

—!Silencio!— lo calló la jaguar con una voz fuerte y severa.

El tigre se metió la mano dentro de su gabardina donde saco una carpeta amarilla, la dejo en la mesa donde la abrió para revisar su contenido.

—De acuerdo señor Crane— dijo el tigre con voz gruesa—, usted fue encontrado en la estación de servicio de la calle Jorkins a las ocho horas de la noche, con el hocico, manos y ropa ensangrentada, mientras en el mostrador se encontraba un mapache muerto con las tripas de fuera ¿eso es correcto?

—Si pero...

—Esta consiente que es muy grave lo que hizo—interrumpió el tigre mirándolo fijamente a los ojos.

—Yo no lo hice señor. sin tan solo me dejara...—Replico Arthur suplicante

—!sabe que hay suficiente evidencia que confirma lo que usted hizo!—exclamo la jaguar dando un golpe en la mesa.

—Se que hay varias razones que confirman que yo soy el culpable—Razono Arthur—,pero si me dejan contarles lo que paso, tal vez pueda convencerlos que yo no lo hice.

El tigre de bengala como la jaguar se miraron severamente, luego regresaron la mirada hacia el lobo gris que los miraba suplicante.

—De acuerdo señor crane, le daremos una oportunidad de que nos cuente los hechos—Acepto el tigre acomodándose en la silla—, cuénteme su historia. Si le es complicado contarlo podría comenzar desde su mañana ¿le parece?

—Muchas gracias investigador. No sabe cuanto le agradezco—Arthur se aclaro la garganta luego prosiguió a contar su relato—, todo inicia a las ocho en punto de la mañana, estaba en una sala de espera de una corporación. Habían pasado cuatro semanas exactas desde que me encontraba buscando un trabajo, tenia la carrera en derecho terminada así que pensaba que conseguir trabajo seria facil... pero al final resulto que no, me habían rechazado de tres entrevistas porque decían que buscaban a alguien con experiencia, alguien que a la vista de otros fuera de confianza, alguien que... supiera como se trabajaba en este oficio.

»Estaba totalmente frustrado, tenia esa carga en mi espalda junto con otras preocupaciones como aceptar el cambio que hubo en mi vida cuando me gradué, cuando me mude de la casa de mis padres y aceptar el hecho que era yo contra el mundo, también que necesitaba dinero urgentemente para la renta que se cobraría en un mes, al igual que la comida empezaba a escasear en mi departamento. esperaba sentado en la sala viendo como animal tras animal salia con gesto derrotado como con gesto de furia, en ese momento supuse que conseguir ese trabajo seria complicado.

—¿Qué otra cosa podría pasar? Si me dicen que no, probare en otro lugar.

Me dije cuando el ultimo animal de la sala en este caso un tejón que curiosamente era el mas pequeño de todos entro por la puerta, mire la vacía sala muchos minutos creo que al cabo de media hora el tejón salió enojado.

—¡Solo porque no soy un animal enorme e imponente no puedo acceder a este trabajo!—recuerdo que dijo el tejón dibujando una mueca—, ¡Al parecer a los animales de mis características físicas se nos es muy difícil progresar, espero que algún día alguien les de su merecido a esa bola de racistas!

»El tejón salió de la sala dando un portazo, me quede confundido pero no pude entretenerme por que alguien grito mi nombre. me levante acomodándome mi corbata y camine hasta la puerta. El entrevistador un toro de pelo negro me dijo que cerrara la puerta cuando entrara y que después me sentara, la entrevista fue de lo mas normal diciéndome datos generales, por que quiero entrar a esta corporación entre otras cosas. cuando el toro acabo la entrevista parecía complacido.

—De acuerdo señor Arthur Crane, tiene todo lo que esta corporación quiere, tuvo un promedio aceptable en la carrera, tiene un buen manejo en lenguas y a pesar que no tiene experiencia laboral se ve que podrá ejercer el cargo sin ningún problema—me dijo el toro recargándose en su silla.

—Entonces, ¿estoy contratado?—pregunte conteniendo mi felicidad que inundaba cada centímetro de mi cuerpo.

—claro, solo hay otras preguntas que quiero hacerle—el toro se acerco a mirarme de cerca como si intentara encontrar defectos físicos en mi, luego prosiguió— ,¿usted es un lobo? por que si me dejara decirle que he atendido a animales que fingen ser otros, aunque hay muchas similitudes de una especie con otra...

—si, soy un lobo desde que nací—respondí confundido luego pensé que seria mejor aclarárselo completamente—de hecho mi acta de nacimiento me cataloga como uno.

—Esta bien—rio luego empezó a jugar con una pluma de su escritorio—.Le hare otra pregunta señor crane ¿Usted tiene de amigos o pareja a animales que son de estatura baja como lo son conejos, gatos, algunos perros y primates, mapaches, castores, nutrias, zorros o otros que no he mencionado?

—¿Por qué me lo pregunta?

>>Es entonces que el toro me cuenta que en esta corporación solo ayudan a los animales que según ellos, son superiores a los demás y que las especies que me había dicho están en esa lista de los que únicamente deben servir como sirvientes o ayudantes, al igual que me soltó muchas tontearías racistas. Entonces lo que hice fue levantarme y salir de la sala sin antes gritarle que se pudriera en el infierno con toda esta corporación. Cuando salí del edificio suspire, al parecer había vuelto al inicio.

ya no le di vueltas al asunto entonces decidí caminar por las calles de la ciudad, intentando distraerme de lo que había pasado. Compre el periódico luego me dirigí a una banca de un parque cercano para leerlo, mientras leía me encontraba mas notas sobre homicidios, carnívoros matando a herbívoros como herbívoros matando con armas de fuego a los carnívoros entre otras noticias del mismo carácter. Cuando dieron las dos de la tarde termine de leer el periódico, me levante y decidí caminar por la ciudad para explorarla por completo, no tenia ganas de regresar a la casa tan temprano me sentía triste y a la vez un poco asqueado de lo que el toro me dijo, yo soy una persona que cree y defiende a los animales que son menos preciados por sus características físicas, por que pienso que todos podemos hacer lo mismo en la cuestión laboral como en otros sectores, que les costara trabajo ejercer algunos oficios que fueron creados solo para animales de alta estatura, mas fuertes que los otros, con habilidades intelectuales superiores, claro.

»Pero yo digo que lo que importa es la iniciativa y el compromiso de que tu puedes a pesar de, pero lamentablemente muy poca gente lo ve, viviendo en una total ignorancia. pero volviendo con el relato caminaba por las calles observando, luego recorrí un gran parque, me senté en varios lugares, me cuestione a mi mismo de que no lograría nada, me consolé y me motive de nuevo, seguí caminando, fui a comer a las cuatro de la tarde, pensaba en volver a casa para intentarlo nuevamente al día siguiente... vi como dos tigres golpeaban y asaltaban a una alpaca en un callejón y como toda persona que teme a perder su vida, me gire y proseguí con mi camino como si todo estuviera normal ¿soy un asco verdad?

Pasaron las horas hasta que anocheció completamente. es entonces que decidí volver a casa, tome el transporte publico, mientras me transportaba vi como unos adolescentes jugaban con sus teléfonos últimos modelos y mire mi teléfono reí por lo bajo porque tenia un teléfono aun de botones. cuando el autobús me dejo en la parada camine hacia arriba veía a gente regresar de sus trabajos como caminando felizmente, a tan solo cuatro cuadras de llegar a mi casa me dio sed, entonces decidí ir a la estación de servicio... esa... esa maldita estación de servicio... lo siento detective pero... !ojala me hubiera aguantado la sed hasta llegar a mi casa y no estaría aquí !

—Tranquilícese señor crane, solo cuéntenos lo que paso en la estación de servicio es lo que mas nos importa a ambos—interrumpió el tigre al ver que Arthur empezaba a sollozar.

—Perdón—se disculpo Arthur tallándose los ojos haciendo ruido con las esposas—.Es que sucedió tan rápido que pienso que pude a ver hecho algo... Pero creo que tiene razón investigador, lo que nos importa a ambos es lo que paso en la estación.

Nadie dijo nada, la jaguar como el viejo tigre de bengala miraron atentos a Arthur el cual cerro los ojos suspirando.

—Continuando con mi relato—hablo Arthur Crane lentamente abriendo los ojos—, entre a la estación donde solo había una oveja con su hijo pequeño, calculo que tenia solo ocho años de edad, el mapache estaba metiendo comida a una bolsa de plástico. Yo camine por un pasillo donde había frituras hasta llegar a los refrigeradores del fondo de la estación, tome una agua de unos quinientos militros y me dirigí a la caja hasta que decidí también comprarme una bolsa de papas. La oveja le dio las gracias al mapache y con su hijo salieron de la estación, pero aquí se torna todo oscuro, después que ellos salieran entro un puma que vestía con una chaqueta de color café, con una playera verde militar y vaqueros de color azul oscuro. No le preste atención estaba concentrado en mis compras, al no encontrar las papas que quería me agache para mirar las otras bolsas de abajo, no se si el puma no me vio al entrar pero mientras agarraba una bolsa se oyó que el puma gritaba.

—!A ver mapache idiota dame el dinero que tienes en la caja o pagaras con tu vida!—Mientras decía eso estaba agachado, pues no veía conveniente pararme.

—Tranquilo, tranquilo solo baja el arma que tiene y te daré lo que quieras—oí que dijo calmadamente el mapache.

—!Hazlo rápido porque no tengo toda la noche!

>>Tras decir eso yo saque cautelosamente la cabeza para mirar mejor lo que estaba sucediendo, el puma que estaba de espaldas apuntaba con su arma tapando totalmente al mapache solo podía escuchar los movimientos que hacia y debo de suponer que tenia miedo.

—Ya esta listo, toma—dijo el mapache posiblemente tendiéndole la bolsa con el dinero.

—Muchas gracias idiota—le dijo el puma, vi que agarro la bolsa con su mano izquierda note que estaba llena de muchas monedas y pocos billetes, luego la soltó haciéndola caer al piso para después hablar con voz gruesa y cordial como si el mapache y el fueran viejos amigos—Ahora te puedo decir algo mapache, ultimadamente he estado hambriento, tal vez te preguntaras ¿entonces por que no comes algo con el dinero que robas no habría problema? pero ultimadamente no tengo ya ganas de comer lo mismo. ¿sabes de que tengo hambre?

>>Cuando dijo eso yo en mi interior sabia claramente a que se refería, quería comer carne sin importar que fuera, el mapache le contesto que no e intento decirle lugares donde podía ir a comer algo diferente, antes que saquen conclusiones no me refiero a nada fuera de lo que considera la sociedad normal, quiero pensar que el mapache estaba ganando tiempo para que la policía viniera pero a la vez pienso que simplemente no sabia a que se refería, entonces el puma rio maliciosamente.

—Veo que no has captado lo que te quise decir—hizo una pausa luego prosiguió diciendo fría y gruesamente—, no me juzgues mal pero cuando dije que estoy hambriento y que estaba cansado de lo mismo, no me refería a la comida que te venden en todos lados... me refirió a ti.

Es entonces que oí un leve gemido seguido del sonido del disparo de la arma de ese puma, luego oí como el cuerpo del mapache golpeaba fuertemente el suelo. Metí rápidamente mi cabeza para que no me viera es entonces que empecé a idear un plan para poder salir sin que me viera, cuando formule mi plan decidí ponerlo en marcha, arriesgándome a que me viera asome nuevamente la cabeza y...—Arthur se quedo sin habla pero al cabo de diez segundos volvió a hablar con voz quebrada—vi que el puma estaba del otro lado del mostrador y había levantando el cuerpo ya sin vida del mapache el cual tenia un orificio en la frente, este lo puso encima del mostrador para después desvestirlo... mientras estaba entretenido camine para atrás lentamente aun mirando al puma el cual estaba botando la camisa del mapache al piso. Ya iba por la mitad del pasillo cuando vi que de su chamarra sacaba un cuchillo de cocina muy afilado entonces lo levanto empuñándolo con ambas manos y se lo enterró en el estomago al mapache para luego abrirlo, en ese momento me quede totalmente petrificado, mi mente no sabia que hacer, me le quede mirando al puma que saco el cuchillo cubierto de sangre y lo lamia con satisfacción luego de dejarlo totalmente limpio se lo guardo nuevamente en su chamarra, al cabo de unos segundos mi mente volvió en si. Aterrado empecé a moverme mas rápido hacia atrás como podía, pero estaba concentrado en mirar al puma que había metido una mano en el estomago de aquel animal y sacaba un pedazo de intestino para luego empezárselo a comer que choque con la pared del estante e hice que se cayeran unos paquetes con vasos desechables haciendo ruido.

>>El puma me oyó, dejo el ultimo pedazo de intestino que tenia en la abertura del mapache y fijo su mirada en mi, en ese entonces imagine que sacaría su arma para después dispararme; pero en lugar de hacer eso me miro y dibujo una sonrisa.

—Lo siento lobo por lo que acabas de ver; pero ya no podía aguantarme mas las ganas de hacer esto— señalo al mapache—. En cuanto a el no te preocupes, era alguien solitario. Sin amigos, ni familia, sin pareja, sin nada, si se moría de otra forma nadie se preocuparía por el ¿entiendes?

Me dijo con un tono tranquilo pero no respondí nada y me quede en mi misma posición mirándolo.

—Mira—Volvió a decir con el mismo tono de tranquilidad—, si yo fuera el que estuviera en tu lugar de seguro estaría aterrado—camino a la salida del mostrador y empezó a caminar hacia a mi lentamente—, pero debes de comprender que a cierto punto es natural lo que estoy haciendo. No por algo me sabe tan bien; no por algo nuestros antepasados lo hacían.

Se paro enfrente de mi bajando la mirada, en mientras que en mi mente me decía.

—Nuestros antepasados se comían a otros animales, pero estamos hablando de la prehistoria donde no había otra cosa que sobrevivir o morir.

Intente hablar pero de mi boca no salía ni ningún sonido, entonces me ofreció una mano para poder levantarme, pensé que debía de tomarla para que no me hiciera nada, cuando me ayudo a reincorporarme como si se tratara de un amigo o conocido rodeo mi nuca para apoyar su brazo en mi hombro derecho y me guio hacia el mostrador donde estaba el mapache. Al verlo de cerca el estomago se me revolvió por completo, podía ver como algunos órganos estaban partidos a la mitad mientras había sangre brotando, mire la cara del mapache que tenia los ojos apagados, la lengua le salía por una parte de su hocico y como sangre le escurría de la frente donde había un orificio de bala es entonces que...

—Permítame un momento señor Crane.

Interrumpió el tigre volteando a ver como un oso pardo con uniforme policiaco entraba a la sala y se acerco a ellos quien les susurro algo a el y a la jaguar quien se había acercado mas a ellos para escuchar, Arthur desde su lugar podía oír una que otra palabra que no le encontraba ninguna pista de que les estaría diciendo. Entonces el oso dejo de hablar y el tigre giro la mirada hacia su compañera.

—¿Puedes ir con el?—Escucho que decía en voz baja para que Arthur no oyera.

La jaguar asintió con la cabeza y ella junto con el oso abandonaron la sala, quedándose solo ellos dos.

—Continúe señor Crane— le dijo el tigre haciendo un gesto con la mano.

—Li, bueno continuando es entonces que el puma quita su brazo de mi hombro y agarra su cacho de intestino que se estaba comiendo y como si fuera un trapo que sacas de una cubeta llena de agua este escurría de sangre, el puma se lo comió rápidamente ensuciando el piso de sangre, quería vomitar en ese entonces y mas cuando escuche el ruido que hacia al masticar. Entonces reprimiendo el vomito le pregunte que si ya había comido carne días anteriores a lo cual me respondió que no, porque no había encontrado la oportunidad y que solo había probado carne el día que se comió a una familia de ratones completa incluyendo a los niños, lo que me conmocionaba era que me lo decía como si de una gran hazaña se tratase.

—Desde ese día me moría por probar otra carne diferente— concluyo su historia el puma luego me miro y se rio de la cara que componía—, si no tuvieras pelo o si tu nariz fuera de otro color apostaría que estarías pálido. Pero se que es muy perturbador para ti, pero una vez que pruebas la carne entenderás de porque lo sigo haciendo.

—!¿Comprender lo que haces?!—le dije estallando de furia, ya no me importaba lo que me hiciera es entonces que le dije—!te comiste a una familia de ratones! te comiste a unos niños... A UNOS NIÑOS Y NO TIENES NINGUN REMORDIMIENTO DE LO QUE HICISTE.

—Oye, suena muy mal lo sé pero...—me agarro los hombros y me empujo hacia el mostrador para que me acercara al estomago abierto del mapache, me apoye con las manos en el mostrador entonces el puma me dijo—.Cuando pruebes la carne tu tampoco podrás evitar saciarte de este manjar, solo pruébalo y me entenderás, vas a saber porque este mundo debe de cambiar por completo y porque este sistema no funciona... También sabrás del porque la moral y la razón que nos vuelve seres inteligentes nos separa de ser unas bestias.

>>Mientras seguía forzándome mis manos empezaban a arderme por el esfuerzo que hacia, entonces sentí que ya no me empujaba con fuerza; empecé a relajar un poco los brazos, pero en ese momento sentí como la mano del puma me agarraba de detrás de la cabeza y me aventaba hundiéndome el hocico en el interior de aquel mapache, sentía como la tibia sangre se metía por mis fosas nasales al igual que como un poco de sangre se me metía a la boca, entonces el puma me agarro de las orejas para que una vez tuviera el hocico afuera del cuerpo cubierto de sangre me aventara hacia la pared que estaba cerca de la entrada del mostrador, escupiendo la sangre como soplando por la nariz para sacar la sangre que me obstruía las fosas me levante como pude del suelo y me apoye contra la pared, respirando con dificultad y saboreando la sangre, el puma me agarro del hocico obligándome abrir la boca para meter en mi un pedazo de lo que podría ser el hígado, resistiéndome empecé a dar giros tomando lo que me encontraba del local y se lo estrellaba al puma el cual se resistía a dejarme, agarre una pluma que había en el mostrador y se la enterré en un costado de la axila.

Gritando de dolor me empujo hacia el mostrador donde sin fijarme metí una mano en el cuerpo, al sentir la sangre como los órganos saque la mano rápidamente y con la otra me quite la sangre como los pedazos de órganos ensuciándome la mano limpia que tenia, entonces sentí como el puma me daba un puñetazo derribándome al piso; arrastrándome unos centímetros para alejarme de el me levante rápidamente del suelo. El puma saco su pistola pero antes que la pudiera detonar me avente hacia el, la pistola se le resbalo de las manos cayendo al piso donde se detono, la bala dio en un refrigerador rompiendo el vidrio, mientras le pegaba lo agarre de la chamarra y lo empecé a empujar hacia la entrada, creía que si lo sacaba de la estación la gente vería desde la ventana de sus hogares que estaba pasando y llamarían a la policía, pero entonces el puma me pateo alejándome de el, cuando regrese la mirada me aventó sangre del mapache a los ojos machándome el saco luego me dio un fuerte puñetazo en el hocico tirándome nuevamente al piso.

—!No debiste haber hecho eso!

>>Me dijo enojado fijando su mirada asesina en mi, se metía la mano en su chamarra para sacar el cuchillo, me arrastre hasta recargarme en la pared, cuando me quite la sangre de los ojos vi como el puma caminaba hacia mi con el cuchillo lentamente, en ese entonces ya no le veía el caso de luchar solo esperar. En ese momento me decía que si me salvaba esta vez tuve suerte pero si no pues... aceptaba que hasta aquí llego mi vida, cerré los ojos, note como sangre escurría por mi nariz no sabia si era del mapache o era mía, sentía como se acercaba hacia a mi, decía algo pero ya no le hacia caso, es entonces que mientras esperaba mi muerte se oyeron las sirenas de la patrulla. Abrí los ojos de golpe, el puma giro la cabeza hacia la entrada, regreso la mirada donde note que estaba espantado entonces se guardo el cuchillo y caminando de espaldas a saltitos me dijo.

—!Estas jodido!—y salió por la entrada para echarse a correr.

>>Impactado por lo que acababa de pasar me levante del suelo respirando entre cortadamente, camine hacia donde estaba la ropa del mapache y esculque los bolsillos del pantalón, me encontré con su billetera y al abrirla saque una fotografía vieja de una familia de cuatro, al parecer no estaba solo del todo. Vi como las luces rojas como azules inundaban la estación me levante para que me vieran, al entrar los oficiales los cuales el de lado derecho era un caballo y del lado izquierdo era un león, vieron aterrados el cuerpo del mapache y luego a mi.

—ARRIBA LAS MANOS Y NO SE MUEVA—me ordeno el león apuntando con su arma mientras que su compañero pedía refuerzos.

—Yo no fui... fue un puma salió corriendo por...

—SILENCIO Y DE RODILLAS.

Me grito el león sin hacerme caso de lo que le dije para luego esposarme, cuando salí de la estación vi como algunos vecinos se asomaban de las ventanas de sus departamentos como de las casas, al igual que veía a gente en la calle, baje la cabeza para que no me reconocieran, luego me subieron a la unidad y me trajeron aquí. Con eso concluyo mi relato señor detective ¿ahora me cree?—termino de contar su relato Arthur.

—Bueno señor Crane—respondió el tigre mirándolo con incredulidad—. Me parece un buen relato que pudo a verlo planeado mientras lo trasladaban aquí.

—¿Que?—salto Arthur sin poder dar crédito a lo que le oía— ¿no me cree?

—Mire señor Crane, tenemos todas las pruebas que apuntan que usted lo hizo, los oficiales encontraron marcas de sangre de sus huellas en el piso y en el mostrador había gotas de sangre—respondió el tigre explicándose.

—No oyó lo que le dije, mientras peleaba con el puma la sangre seguía fresca como para manchar...—replico Arthur comenzándose a enojar pero lo interrumpió el tigre que compuso un semblante severo.

—Además, si el puma huyo la patrulla que vino a ver que pasaba pudo a verlo visto corriendo.

—!Oyó la sirena primero y se hecho a correr. Al minuto y medio la patrulla llego, eso le dio el tiempo suficiente para huir porque después de la estación hay otro local que da a un cruce!—Exclamo enojado.

—Si pero...—respondió el tigre golpeando con un dedo el escritorio pero esta vez Arthur lo interrumpió.

—!Además si lo hice como usted lo dice!—hizo comillas en el aire con sus dedos— !¿Por que sus oficiales no encontraron un cuchillo o algo afilado que pude supuestamente usar abrirle el estomago al mapache?!—se acerco al tigre como podía y levanto un dedo—!porque para abrir a alguien con esa simetría necesito algo afilado y mi garras no son lo bastante largos y afilados como para hacer eso!

El tigre lo miraba dibujando ahora un semblante enojado al parecer no encontraba un argumento con que defenderse.

—Mire...—comenzó a decir el tigre enojado— Esa es mi conclusión señor Crane,¿usted sabe a cuanta gente he interrogado y me ha contado una historia similar a lo que usted me conto?, ¿sabe el numero de personas cuya historia fue verdad?, déjame decirles que la mayoría fueron culpables fui al lugar de los hechos y verifique como acomodaba los cabos sueltos—le guiño un ojo con una sonrisa maliciosa—. Lo que le puedo decir señor Crane es que pasara un largo tiempo en el altiplano central porque a los asesinos como usted no los puede mantener el gobierno en una prisión normal.

—¿Culpables justificados por usted?— pregunto Arthur dibujando una cara de odio como de severidad y escupio las siguientes palabras— ¿O gente inculpada injustamente por usted?

El tigre se removió en la silla y su gesto no era de enojo si no de culpabilidad, Arthur lo miraba enojado pero antes que alguien hablara se abrió la puerta de la sala y entro la jaguar con otro oficial que esta vez era una llama, cuando llegaron a la mesa la llama rodeo la mesa hasta estar alado del lobo y le quito las esposas a Arthur el cual al igual que el tigre de bengala se quedaron sorprendidos.

—Señor Crane el oficial Domínguez lo acompañara al baño para que se pueda limpiar, después le pediremos que firme unos papeles y se podrá ir de la estación sin ningún problema— le dijo la jaguar amablente.

—¿Por que lo dejan ir?— pregunto el tigre mirando a su compañera poniendo una expresión tranquila y curiosa pero Arthur sabia que en su interior sacaba chispas.

—El mapache tenia cámaras de seguridad muy bien escondidas a la vista las cuales filmaron todo lo que paso haciendo que el relato del señor Crane sea verídico señor—explico la jaguar.

—Y usted decía que mi historia era falsa—rio Arthur mirando al tigre que lo miraba con furia—yo que usted señorita investigaría a su compañero para ver a quien mas a inculpado y después cambiaria de compañero.

La jaguar lo miraba clavándole los ojos a Arthur quien intento reprimir una sonrisa para que el tigre no la notara, es entonces que Arthur dedujo que el la tenia amenazada contra su voluntad y no podía actuar pero mientras se sobaba las muñecas un escalofrió recorrió su cuerpo, ya había visto muchas cosas este día que pensó que si el tigre era un corrupto inepto seguramente la vida de la jaguar corría peligro y mas cuando le hizo la sugerencia.

—Espero y ella sepa defenderse—Se dijo en su mente pero luego dijo— o que el investigador confié en ella de que nohará nada.

La llama guio a Arthur hacia la puerta, volteo a ver el espejo unidireccional y pudo ver unas débiles siluetas de animales quienes platicaban con los brazos cruzados,la llama lo llevo por la estación de policía hasta que lo llevo a un baño donde se pudo quitar la sangre, mientras lo hacia miraba como el agua que pasaba del transparente cristalino al rojo las imágenes que vio en las ultimas horas lo invadían completamente que era difícil pensar en otra cosa, entre momentos su mente le ponía la imagen del mapache y en otras oía como el investigador le decía que lo metería al altiplano central inocente o no. Cuando se termino de lavar la cara la llama lo llevo a una recepción donde le dieron unos papeles a firmar, luego le devolvieron sus pertenencias las cuales eran unas llaves, una cartera, los papeles que tenia guardados en su saco y una cajetilla de cigarrillos, cuando termino le dijeron que si había alguien quien podría recogerlo a lo que Arthur les pregunto que si podía irse solo, dudosos le respondieron que si, cuando salió de la estación decidió irse caminando, no veía conveniente subirse a un camión o un taxi y que los demás lo vieran con el hocico y las manos semi oscurecidas por la sangre como la ropa, entonces camino por la banqueta hacia arriba, cuando veía gente cambiaba de rumbo y se iba por calles o callejones desiertos o con poca luz arriesgándose a que lo asaltaran unos maleantes, mientras caminaba se puso a pensar en todo lo que había pasado desde lo que paso en la entrevista hasta cuando el tigre no le creyó su historia, no sabia si era por el calor del momento que no podía pensar en otra cosa que decir que era inocente, un sentimiento como un frio lo embargo de patas a orejas, sentía algo en su interior que le decía que pudo ver algo secreto de las personas, el toro que parecía un buen empleado de una agencia de abogados descubrió que puede solo simular eso pero que sus intenciones son otras, pensó en como se les rechazaba a la gente de características físicas inferiores a las de el aunque estén preparadas para ejercer el empleo y vio que de tan solo ser el tenia la vida mas o menos ganada, bajo con dificultad las escaleras de un callejón y luego pensó en el mapache que mataron, el puma le había dicho que era un hombre solitario sin nada pero el vio que no estaba solo que posiblemente tenia familia que lo querían y posiblemente lo estaban esperando en su casa, no quiso imaginarse a la familia recibiendo el aviso de que lo habían matado, entonces pensó que el era igual al mapache, alguien que a simple vista lo mirarían como alguien solitario, luego recordó todo lo que le dijo el puma y lo relaciono con el periódico que leyó en la tarde.

—Lo que nos separaba de ser seres inteligentes de las bestias es la moral de la gente como la capacidad de razonar—dijo susurrando para si.

Entonces Arthur cayo en una realidad que posiblemente muy pocos pueden ver. Se miro las manos cuyo pelaje semi oscuro de rojo se estaba secando y se ponía tieso como pegajoso, vio que si no hubiera sido por lo que el veía que matar a alguien era anti moral como razonaba que traería un castigo hubiera hecho lo mismo que el puma, luego pensó en las noticias del periódico, los animales se matan el uno con los otros, el carnívoro suele ganarle al herbívoro pero a veces el herbívoro tiene un As bajo la manga que en este caso en todas las veces es una arma y se vuelve una lucha de quien es mas apto para sobrevivir en este mundo utilizando lo que tienen sea interno o externo, si no hubiera ese razonamiento de que matar y comer a otros animales era malo, se hubiera comido a las presas fáciles sean niños o adultos como le dijo el puma, también pensó en la ley en la que ha confiado y defendido todos estos años pero si lo veía mas detalladamente que como lo vio en la universidad, el sistema que rige estas leyes solo impide que la gente se autodestruya en una batalla donde al final solo sobrevivirá el que se supo defender y adaptar, su vida había tenido muchos cambios reflexiono. Pero no pensaba que ese cambio fuera también mas oscuro, no quería adaptarse al cambio de su vida solo quería vivir como antes tranquilo y con una buena esperanza de que el futuro seria lo mejor, pero a la vez veía las pocas cosas que le lo animaban a aceptar y ve que el cambio no era malo.

—Este mundo no es un mundo donde todos vivimos en armonía sin atacarnos, donde los malos siempre pierden, donde todos vivimos bien, donde nosotros somos el ejemplo de una buena sociedad, que somos el ejemplo de una excelente evolución de las especies si fuéramos otra forma de vida seguramente la sociedad seria algo mejor—reflexiono en silencio Arthur mientras seguía caminando con las manos en los bolsillos.

Tras decir eso vio que dos caminos imaginarios, uno era el lado de la realidad si se iba por ese camino podría quizás mejorar al mundo en el que desgraciadamente le toco nacer, se enteraría de muchas cosas peores de lo que vio en las ultimas horas, quizás pasaría momentos de mucho estrés, de desesperanza, de tristeza, pero también momentos llenos de felicidad que lo ayudarían a seguir luchando a pesar de que se veía todo perdido pero... ¿valía la pena luchar por un mundo diferente y arriesgándose a eso? ¿valía la pena ver un mundo igualitario sin racismo? ¿ver a un mundo libre de corrupción? ¿ver un mundo donde la gente viera lo negativo pero a la vez lo bueno del mundo?, miro el otro camino donde vio que viviría feliz, trabajando en una empresa, viviendo a veces momentos de tristeza, viendo la sociedad como algo siempre bonito, disfrutando de su vida hasta el momento de su muerte ignorando lo malo del mundo que pide a gritos un cambio y aceptando que era suertudo por ser alguien que no tiene que luchar tanto para lograr sus metas... ¿valía la pena esa vida simple? se paro en seco por la calle desierta.

—Tal vez deba de simular que todo esta bien esta vez y al final podría valer la pena...

Suspiro mirando al cielo el cual solo se vía una que otra estrella debido a ala contaminación lumínica de la ciudad, siguió caminando por la calle pero se oculto rápidamente atrás de un carro porque vio a una familia de nutrias felices platicando como riendo, mientras miraba al rededor de la zona donde se encontraba y seriamente dijo.

—Creo que generalizo demasiado, el mundo no esta jodido del todo, hay felicidad a pesar de, la tristeza viene antes de la felicidad, solo me toco vivir algo que muy pocas personas lamentablemente les toca vivir pero lo que importa es superarlo y continuar.

Arthur aguardo hasta que la familia se alejo perdiéndose de vista. Se levanto y camino intentando no pensar en nada pero era difícil las imágenes aun seguían apareciendo en su mente tenia ganas de llorar estaba acumulando muchas cosas desde mucho tiempo y este suceso era el detonador para que ya no pudiera guardarlo mas pero debía resistir, camino por la calle. Ya solo le quedaba una cuadra para llegar a su casa, luego sin previo aviso pensó en la suerte que tenia, no por el hecho de no conseguir trabajo, sino que tenia suerte de que el puma no lo matara cuando estaba en el suelo y de que hubiera cámaras filmando lo que paso comprobando que su versión de los hechos que le relato al investigador era la verdad, entonces mientras abría la puerta del edificio donde vivía se imagino lo que hubiera pasado si esas cámaras que el mapache había escondido en la estación de servicio no estuvieran, seguramente estaría encerrado en una celda de la estación de policía esperando la audiencia donde seguramente seria culpable y siendo llevado al altiplano central como le dijo el investigador quien hubiera alterado las evidencias para marcarlo como culpable y así poder subir su rango como el grado de efectividad en su cargo, cuando Arthur subió a las escaleras del edificio sintió mas frio y mas estrés del que sentía, se paro enfrente de la puerta de su casa, saco sus llaves y entro a su departamento. La casa estaba tranquila y solo había una lampara de la pequeña sala prendida, Arthur dio unos pasos hasta que una voz femenina se escucho proveniente de la cocina la pequeña figura que le llegaba solo hasta la mitad de la cintura del lobo salió de la oscuridad y se paro enfrente de Arthur, una zorra de pelaje rojo que vestía con una bata de color gris lo miraba con alivio levantando la cabeza y moviendo la cola lentamente de un lado a otro.

—Arthur al fin llegaste, oí que la estación de servicio de abajo fue asaltada y al ver que no llegabas me preocupe muchísimo— la zorra miro el estado en el que se encontraba Arthur entonces pregunto preocupada— ¿Por que tienes sangre en la ropa?

Arthur no contesto nada se fue hacia la sala donde prendió otra lampara que estaba cerca de la ventana y se sentó en el sillón que había alado, la zorra se sentó alado de el.

—¿Qué paso Arthur?—le pregunto acariciándole el brazo con su mano.

Arthur miro a su esposa a la mujer que amaba mas que otra cosa y aquella a quien siempre miraba como una buena razón para aceptar el cambio que había en su vida, mirándola a sus verdes ojos no pudo soportarlo mas y empezó a llorar desahogándose de todo lo que había pasado, la zorra lo abrazo y lo consoló. Desde ese día se podría decir que Arthur Crane pudo ver la realidad de su mundo y se comprometió en cambiar el mundo como de ayudar a aquel que lo necesitara sin importar que tan jodida este la situación, sin importar de que especie sea, no por algo había desafiado a la naturaleza con casarse con alguien de diferente especie a la suya ni había reflexionado consigo mismo mientras caminaba por las calles de la ciudad.

30 de Noviembre de 2020 a las 21:59 0 Reporte Insertar Seguir historia
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