1566617928 Francisco Rivera

Continuidades y discontinuidades en la vida del clan del Gran FA1 y su genealogía, pese a lo que han sustentado sus historiadores...


Ficción adolescente Todo público.

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SEGUNDA PARTE


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Entre los años de las décadas 1950-1960-1970, los que ya no son niños dentro del clan de Henaida Crass, asisten a los debates de ideología de ese género, pero ahora se amplía a otras referencias.


La madre de Obdulión I, avezada sinarquista, defensora de la impartición de la doctrina católica, de la confesión semanal, quincenal o mensual de sus críos, como de los amigos de su prole, repudia de todas formas cuanto huele a "comunismo rojo": a la cubana; a la española o de cualquier parte del mundo.


Catolicismo social contra sometimiento de conciencias, principalmente de niños, adolescentes y jóvenes, es la preocupación indecible de ella, para con los críos.


En dicho hogar, los debates están a la orden del día: querer a la nación por encima de todo; amar la raíz hispanista e identificar preferencia con el fascismo a la italiana y a la española, principalmente ésta, que los alerta y los declara -en tanto se trata de adultos- para partícipes de asumir posturas anticomunistas.


Declarados católicos por los cuatro costados, su sentimiento popular con tendencias nacional sindicalistas e identificadas con la ideología social cristiana, parece aupar en tiempo de convivencia y de un convivir con seguidores cercanos y de practicantes celosos de la llamada "tercera posición europea", defendiendo a ultranza la propia del falangismo español que representa José Antonio Primo de Rivera.

En esos avatares de acción social de base ideológica, las disputas y las agrias recriminaciones hechas contra parientes cercanos o lejanos, sólo pesan en la amenaza pertinente del comunismo internacional y de sus seguidores en México; repudia todo aquello que deviene de posiciones liberales que -desde su concepción o perspectiva- "pierden" la conducta de la gente, las buenas costumbres; el trato entre vecinos o representa, sin m´´as, la fatalidad de las familias decentes...


Al Gran FA1, parece no importarle esto; él sabe de antemano que entre la familia, tanto nuclear como extensa, "hay -según sus palabras- en la viña del Señor, de todo..."


Sin que lo pueda evitar, una tía política, "la Eduviges" -así, sin más datos-, es una activista desmedida, pues lo mismo mantiene contacto con colonos asociados e identificados con esas preocupaciones de grey religiosa, que con miembros de sindicatos y aún de organizaciones campesinas, pero bajo reserva, principalmente de indígenas, y con acidez y cierta desconfianza, de jóvenes de ambos sexos.


Acentúa en esa tendencia, y nace desde ella en 1930, a la edad de siete años, bajo una curiosidad tenaz: siente su "misión" de vida: salvar al mundo del comunismo y de la idolatría del perverso culto de personalidad de quienes destacan en las filas del internacionalismo "rojo".


A los diez años cumplidos, abraza con fervor furioso la causa sinarquista; a los veinte años y en 1950, en plena edad dorada, resuelve sus propios avatares existenciales del lado del cristianismo de la "Rerum Novarum" y jura propagar más allá de sus propias fronteras empíricas, el asumir militancia en partido político trazado por ésa santa misión; de pronto le sobreviene un puntilloso moldeo templario a sus actitudes personales.


Los cambios en su personalidad se perfilan entre las décadas de 1960 y, sobre todo desde 1970, cuando surge el Partido Demócrata Mexicano.


Su feroz activismo personal, partidario e irredento clamor de protección a la fe católica, apostólica y romana abona a favor del candidato Ignacio González Gollaz, propuesto a la presidencia del país -y contendiente emergente entre varios oponentes políticos- en 1982; reitera esa suerte, un tanto contrariada cuando, con otro candidato presidencial, seis años después y no menos afligida por el deslave del partido que amaba seis años antes, presencia una escisión tras lenta agonía de ese instituto político en 1992, en que hay pérdida del registro partidario y dos años después presenciaba la fatal disolución de este.


En esa tajante división, su equívoco único pero fatal en sus aspiraciones de defensa organizada y en molde de activismo de masas cristianas, la lleva a decidir ser adepta al Partido Alianza Social, no sin cierta desconfianza, porque el hijo del general Lázaro Cárdenas del Río -el presidente mexicano de la expropiación petrolera-, postulado en el año 2000 -cuando ella frisa los setenta años de edad- en un extraño camino hacia la presidencia, entiende, con rabia e impotencia de las burlas de parientes cercanos respecto de dar crédito en falso a "paleros" partidistas, cuya razón -cuál profecía adversa- se cumple siete años después, al perder el registro y testimoniar una siguiente lucha de intereses para evitar quedar fuera del presupuesto sustentador de una organización política que se desmorona hasta sus cimientos, así nomás...


Ahora, -adulta mayor-, resentida "hasta el ochenta", atestigua, cómo la otra fracción del partido que quiso creer es épico y grande, se direcciona hacia un perfil adverso en ella: social, comunitarista reconstructor y agrupador de residuos de escisión que se esfuerza en recuperar el Movimiento Nacional Sinarquista en una perspectiva reactiva en ella: para, por y desde las masas, donde indígenas de varias partes del país lo secundaría, pero no ella, por su aversión hacia todo aquello que remite a la "raza cobriza"... y que, recrimina tiempo atrás el Gran FA1 a ésta, su artera pariente, como "excedente de lo hispánico a ultranza"...


Por toda seña, ella, desconsolada en su ostracismo personal, familiar y social, consuma, cierto día de mayo de 2010, al autosuicidio: se sienta en su silla mecedora; deja de comer; de ir al baño; de asearse y callar para siempre, bajo un silencio cómplice en el que escucha, cada vez más indefinida para sus sentidos, la radio encendida en la estación "XEW", para hartar de melancolía consustancial su ser femenino; virgen, nunca de entrega a hombre alguno y sí, en cambio, a un Jesús siempre activo y en la punta de la lengua...

10 de Noviembre de 2020 a las 17:13 0 Reporte Insertar Seguir historia
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