satm1611 SATM 1611

Esta es la historia de Oreka, una tierra dimensional en la cual viven criaturas fantásticas. Todo empieza con Erendi, que fue secuestrada de su mundo, para entrar a otro, el cuál está en medio de una guerra. En el conoce a Amunet, mejor conocida como Alma Rota, la cual lucha por liberar a su pueblo y limpiar si nombre. A Arsene un licantropo que fue traicionado por su propio reino. A Marvin, una licantropo que cuida de su manada, los Lunas Llenas. A Nidia una vampira que colabora con los rebeldes. A Lev, un general corrupto. Sombra un misterioso mago poderoso que ayuda en el movimiento rebelde.


Fantasía Fantasía histórica Sólo para mayores de 18.

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Prólogo

La habitación era oscura y llena de humedad, la pared era de piedra negra muy parecida a la forma de un tabique; se trataba del lugar sagrado de la manada Luna Llena.


Sombra era un ser encapuchado, levitante con el rostro de un universo colorido, el cual tapaba su identidad, este ser no estaba solo, se encontraba con Aura Rota, un mujer morena de rizados cabellos y ojos galácticos. Ambos pertenecían a un grupo organizado, llamado Rebeldes.


Al final del enorme pasillo, se encontraba Sombra quién apenas se iluminaba con la luz que emanaba el enorme cristal, el cual, se encontraba incrustado en una piedra blanquecina en forma de lobo. El objeto se llamaba “danza pura” y era la representación de la luna.


El ser levitante había extendido las manos para usar su energía, se estaba concentrando, se sentía como si jugara al rompecabezas. Aura Rota estaba ahí llena de curiosidad, su corazón se estremecía cada vez que veía a ese enorme objeto brillar, "pronto, pronto todo esto se va a acabar" pensó la de ojos de universo con una sonrisa cansada, liberando un gentil suspiro. Si el plan funcionaba, esta vez; entonces, por fin, podría respirar en paz.


Había pasado un tiempo, hasta que escucharon un ruido, las féminas se miraron por un momento, no habían terminado el conjuro ¿quién vendría a ese lugar? ¿un Luna Llena? sólo ellos sabrían su ubicación exacta ¿acaso querían cerciorarse de que no destruyeran su templo?


El temor de las rebeldes creció al ver a Arséne general principal del reino de Magitngit, Espada Sangrienta soldado del reino de Magitngit, Doncella de la Muerte general segunda al mando del reino de Magitngit y Ojos del Cielo general principal del reino de Argia. Los mencionados estaban dispuestos a deshacer su plan a toda costa.


Los recién llegados sacaron sus armas para atacar a las Rebeldes, Sombra a pesar de la impresión, dio a notar que no iba a dejar de hacer su labor y esto le dio fuerzas a la china, era un "No nos vamos a dar por vencidos" y esto la motivó a prepararse para lo que fuera. Más Ojos del Cielo, la general vampira, se interpuso entre ellas y los guerreros, ambos grupos estaban desconcertados.


— Ya las tenemos, ahora debemos de llamar a los guardias para llevarlas a ser enjuiciadas...—


—¿Estas bromeando Ojos del Cielo? —rugió Arséne, quién arrugaba el ceño, su hermana, Doncella de la Muerte; tampoco se había movido de su lugar— No vamos arriesgarnos a que haya más víctimas, esto se acaba aquí y ahora —unas enormes garras salieron de los dedos de aquellos generales de Magitngit, los cuales eran licántropos. En el fondo se encontraba Espada Sangrienta, quién cruzado de brazos sonreía ante el espectáculo.


—¿Bromear? Es parte de las reglas Orekeanas que se haga un juicio, es nuestro deber —recalcó la vampira, más ninguno de los dos dejaba su posición de ataque, la estaban desobedeciendo deliberadamente a pesar de que ella fue su maestra y era una de las generales con más tiempo en esa posición, lo cual le daba un poco más de estatus.


—Que sean juzgadas en una caja —exclamó la licántropo, lo cual sorprendió a Ojos de Cielo, realmente querían matarlas sin importarles el protocolo.


—Ustedes no son jueces, no pueden hacer justicia por su propia mano —recriminó de manera dura la veterana, esperaba que con la fuerza de su voz estos entendieran.


—¿Por qué te interpones? —gruñó Arséne, este dio un paso al frente, dando a entender que lo haría, estuviera Ojos del Cielo de acuerdo o no.


—Por qué ella cree que son inocentes —la voz de Espada Sangrienta había inmovilizado a todos, menos a Sombra, ella permanecía trabajando, aunque sus pensamientos eran cada vez más desesperados.


—Ojos del Cielo ¿Crees que ellas son inocentes? —preguntó el licántropo lleno de desilusión, quién miraba fijamente a su maestra, ella era fría y muy difícil de entender más algo dentro de esas pupilas le dio la respuesta, una que no esperaba. Bajo lentamente sus garras al igual que su hermana quién daba una expresión llena de tristeza.


Doncella de la Muerte se acercó lentamente a Ojos del Cielo, era como si fuera de nuevo una niña pequeña que tenía miedo, una vez frente a su mentora agachó la cabeza. Se podía interpretar eso como si ella estaba del lado de la general de Argia, pero entonces, en un frenesí sacó la espada de su funda, y lo enterró en uno de los hombros, justo en la articulación de Nidia enterrándola en la pared, había logrado separar el hueso del brazo impidiéndole moverlo.


Ante el dolor y la sorpresa la vampira mostró los colmillos, entonces sintió como se desgarraba su otro hombro, Arséne la había agredido de igual manera que su hermana, inmovilizándola, sus pies no podían alcanzar el piso, así que las hojas estaban cortando sus músculos gracias a su peso, la sangre rojiza empezó a empapar las ropas de la veterana rápidamente, esto la mareaba, no importa qué tipo de criatura fuera, en Oreka nadie podía vivir sin sangre.


Ahí fue cuando Aura Rota levantó por voluntad propia un arma, su semblante había cambiado, había furia dentro de sus pupilas y esto lejos de sorprender a Arséne, lo hizo sonreír de forma burlona.


—¿Cómo pudieron? —musitó con un enorme nudo en la garganta, sus lágrimas empezaron a salir al notar que los parpados de Ojos del Cielo se cerraron — ¡Mataron a Nidia! —gritó con fuerza antes de correr hacia sus enemigos, desenfundando una espada, sin siquiera pensar.


¡Aura Rota! gritó Sombra, más no paró de trabajar.

24 de Diciembre de 2020 a las 07:36 0 Reporte Insertar Seguir historia
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