lynna Jocelyn Gómez

¿Que harías si un día recibes un paquete misterioso, con un contenido misterioso? Esta es la historia de Stanley, Maurice, René, Stella, Roland y Sol, un grupo de amigos que reciben un paquete misterioso sin señales del remitente durante sus vacaciones en París. La intriga de estos chicos con el origen del paquete los lleva a investigar el significado de su misterioso contenido. Mientras más se adentran en su investigación con la pequeña USB y más respuestas obtienen de su origen, se percatan de que su vida corre peligro y todo se convierte en una cuenta regresiva para salvarse. ¿Te atreverías a descubrir su origen?.


Suspenso/Misterio Todo público.
1
262 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los domingos
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo

Las imágenes eran claras frente a mí, la pantalla del ordenador mostraban diversas fotografías de aquella chica.
Sus facciones eran perfectas, parecía una muñeca de porcelana sentada sobre el pequeño banquillo de playa con su traje de baño color violeta que hacia contraste con su tez blanca, tan fina y hermosa.
Su voz llego de golpe a mis oídos, un ligero susurro de la rubia resonó en mi cabeza, como aquella noche en la playa...la noche en qué todo ocurrió, el recuerdo de sus labios ligeramente rojos rosando los míos y su aliento fresco y cálido fusionado con el mío, el recuerdo de sus delgados y cálidos brazos rodeándome el cuello, aquel maldito recuerdo que se iría conmigo hasta la tumba.


La cantidad de imágenes me dejó pasmado, pero lo que me erizo la piel por completo fue el vídeo que se reprodujo segundos después de ver todas las fotografías, como si estuviera programado para hacer eso.


-¡Vamos Stan!- la rubia corrió hacia mí por la arena y me tomo de la mano para que corriera con ella -dicen que el agua a esta hora de la noche es tibia y te hace sentir relajado, supongo que debe ser algo terapéutico-terapéutico-


-¿Quién te dijo esa tontería?, el agua debe estar helada, estás no son aguas termales- le advertí a la chica pero ella hizo caso omiso a mis palabras y siguió corriendo.


Nuestros pies descalzos hicieron contacto con el agua fría, tal y como había pronosticado pero la chica se metió por completo al agua, ella era un espíritu libre y aventurero, ese mismo que la llevo a la ruina.


-¡Oh por dios! tenías razón, el agua está helada- la rubia se rio aún con el cuerpo dentro del agua, a ese punto nuestros rostros estaban rojos por lo frío del agua, incluso nuestros labios comenzaban a tomar un tono violeta.


-Tenemos que salir del agua antes de que nos de hipotermia- mis dientes titiritaban por el frío y reí, reí tanto que sentí quedarme sin aire en los pulmones, eso era lo que ella provocaba en mí. Me hacía disfrutar de la vida.


-Okey, este es el plan- dijo la chica viendo en todas direcciones -Corremos hasta la orilla de la playa, tomamos las toallas del suelo y volvemos a correr hacia la palapa, ya dentro nos ponemos la ropa que deje en la cama, antes de salir prepare chocolate caliente así que lo tomaremos y evitaremos enfermarnos y morir- la rubio sonrió ante su plan bien preparado.


-Así que está fue tu idea desde el principio- murmuré entornando los ojos en su rostro, ella asintió con la cabeza y sonrió.


El vídeo se detuvo cuando llegamos a la orilla de la playa, claro que estaba grabado con baja calidad pero por alguna razón el audio era claro y había tomas desde diferentes puntos de la playa. De repente en la pantalla se reprodujo otro video, está vez era en una habitación pequeña, las paredes estaban sucias, en la esquina había un pequeño colchón, sin sábanas y sobre el reposaba una chica desnuda, estaba acostada de lado abrazando sus piernas protegiéndose del frío. Había golpes y sangre por algunas partes de su cuerpo, una de sus piernas estaba encadenada a un grueso tubo de metal que se encontraba en el centro de la habitación, en otra de las esquinas se encontraba un pequeño retrete completamente sucio, casi amarillo y sarroso.


El vídeo volvió a cambiar, está vez era la misma habitación pero sin el colchón y sin la chica. Una inmensa mancha de sangre pintaba la pared a un lado de la puerta de metal y un rastro de sangre se encontraba en el suelo, como si hubieran arrastrado a alguien con una herida dejando un camino de sangre, debía ser de la chica.


-¿Por qué me muestras todo esto?- le pregunté a la persona que me apuntaba en la nuca con un arma detrás de mí.


La persona emitió una risa irónica y amarga -¿Alguna vez te han disparado?- la voz sonó distorsionada, supongo que estaba utilizando algún aparato para hacer eso, y la pistola se deslizó hacia mi hombro derecho.


Todo paso tan rápido, un zumbido resonó en mis oídos, mis latidos retumbaban mi cabeza, mi vista se nublo, las imágenes frente a mí se pusieron en cámara lenta y el dolor se hizo presente en el mismo lugar en donde segundos antes se encontraba el arma...después todo se volvió negro.

21 de Septiembre de 2020 a las 00:45 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Leer el siguiente capítulo I Bienvenue Dans Mon Jeu

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 2 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión