bittergguk_ ʜᴀᴋᴜ

Taehyung no quería un baile erótico del chico que le gustaba para su cumpleaños pero Jimin no dejaría que eso no pasara porque su mejor amigo era muy necio y no quería que dejara escapar esa grandiosa oportunidad de oro. •Two-shot •Couple: Jungkook/ top ; Taehyung/ bottom. Leve mención Nammin (Namjoon + Jimin) •+18 •Intento de humor (?) •Historia orginal, NO se aceptan copias ni adaptaciones.


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

#kooktae #taekook #kth #jjk #smut #258 #humor #kookv #jungkook #taehyung
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Primera parte

En silencio se escabullía por los pasillos ya vacíos de la universidad, se sentía algo aliviado que no hubiera alguien rondando por ahí, pero él no quería huir de las personas mas bien, quería huir del maldito traicionero de su mejor amigo, ¿Cómo era posible que no estuviera de su lado? Ni siquiera tenía compasión por su corazón que en este momento latía tan desesperado como si quisiera escapar de su pecho y arrancar hasta nunca volver, menos mal que no tenía problemas cardíacos porque en este mismo instante Jimin estaría cargando con su muerte. Asomó su cabeza a través de un pilar de casilleros mirando hacia un pasillo desierto volviendo a su lugar y chocando con algo en el mismo movimiento.


—Aquí estás.


Dio un pequeño salto del susto antes de salir corriendo por el pasillo soltando un chillido. O era muy malo escondiéndose o Jimin le conocía bien para saber dónde estaba, piensa como el enemigo decían.


—¡Taehyung deja de escapar y ven aquí! —al parecer Jimin no se rendía en su persecución— pareces un niño miedoso.


Taehyung cansado de correr, se detiene apoyando sus manos en ambas rodillas antes de tirarse dramáticamente al césped soltando un leve gemido por enterrarse su bolso en la espalda.


—No quiero —dijo con un puchero mientras abrazaba la pierna del rubio— eres muy cruel Jiminie, estás lanzando a tu mejor amigo a una posible muerte llena de humillación y desgracia.


—¿Soy cruel porque quiero que hables con el chico que te gusta? —el pelirrubio frunce el ceño antes de sentarse a su lado— estás siendo dramático, Jungkook está hasta los pies por ti y mi visión de águila no falla.


—Lo mismo dijiste cuando SeokJin hyung supuestamente estaba detrás de ti, pero resulta que la persona pequeña era Yoongi hyung.


—Bueno en mí defensa somos de la misma altura —Jimin golpeó suavemente el brazo de Taehyung cuando este comenzó a reírse— además ni me interesaba y no me cambies de tema. Estoy seguro que le gustas a Jungkook, basta con ver la forma en la que te come con esa mirada.


—Maldigo el día en el que te dije que sentía algo por él —el castaño suelta un bufido. No le gustaba que Jimin insistiera en eso, Jungkook tenía otros intereses y estaba más que seguro que ser pareja de alguien no era el principal, tampoco quería arruinar la amistad que tenía con el pelinegro y no quería salir con su corazón dañado, al menos no más de lo que ya estaba.


—Creo que tengo una idea —pronunció Jimin ignorando las palabras de su amigo— en unos días es tu cumpleaños ¿verdad? Podrías pedir su servicio por ese día como regalo, yo digo que no es mala idea y quizás en qué termine —mueve de una forma sugerente sus cejas.


—No. —responde secamente haciendo cambiar el semblante divertido del rubio y se endereza para mirarle bien a la cara— Jungkook no se acuesta con sus clientes, eso es falta de ética además solo hace un show casual en fiestas, sobre todo en despedidas de solteras.


—Lo que daría por tener un show así de casual para mi cumpleaños. Mira Tae, será tu cumpleaños y año nuevo, que mejor que empezar el año de esa forma con un chico tan guapo bailando frente a ti tan sensualmente... —Jimin se detuvo brevemente viendo pasar algunos alumnos y entre ellos, estaba Jungkook junto al chico más guapo que había visto en ese maldito lugar, Kim Namjoon— y así podrías aprovechar la oportunidad de confesar que te atrae, matas dos pájaros de un tiro.


Taehyung desvía su mirada hacia el menor que se acercaba junto a un amigo al verle ahí con Jimin.


—Lo pensaré, pero no le digas nada de esto a él —dice rápidamente antes de que los otros chicos llegaran y se sentaran a su lado para empezar una nueva charla.


Probablemente después se arrepienta de esto pero se sentía tranquilo al ver la sonrisa triunfante de Jimin, con eso bastaba para que no abriera la boca accidentalmente por un buen rato y terminara contándole todo a Jungkook. Aunque a él casualmente también podría caer su puño en su cara si se atreviera a soltar cualquier palabra del asunto frente al menor. La tarde avanzaba a medida que la conversación había logrado disipar la tensión que había mantenido antes, pero parece caer lentamente como una montaña de cartas cuando el menor le pregunta qué tenía planeado hacer para su cumpleaños y año nuevo.


¿Qué si tenía algo planeado? Probablemente largarse de esa maldita cuidad para no aguantar ese sufrimiento llamado “me gustas y quiero que hagas esos movimientos tan sexys frente a mis ojos porque me muero por tus huesos ¿entiendes? Pero no quiero sonar como un loco desesperado”.


—No pero podríamos hacer una fiesta para celebrar —en ese mismo momento quería lanzarse encima de Jimin y ahorcarle al ver la cara de ilusión de Jungkook, estaba jugando sucio pero no iba a salirse con la suya. Claro que no.


—Yo puedo pedir prestado el club para organizar la fiesta y así invitar a algunos amigos —comenta Jungkook animadamente.


—Pero a Taehyung no le gustan las fiestas tan alborotadas ¿o sí? —Namjoon decide intervenir ya que él tampoco solía disfrutar mucho ese tipo de eventos alocados.


—Tenía pensado visitar a mis padres después de las fiestas pero si quieren hacer algo podemos juntarnos en mi apartamento y hacer algo más íntimo —Jimin gira su cabeza lentamente hacia Taehyung queriendo golpear su preciosa cabeza por arruinar el plan que tenía en mente pero su atención se desvió completamente cuando el menor mencionó algo que le hizo volver a trabajar en un nuevo plan rápidamente.


—Tienes razón hyung, podemos disfrutar de algo entre nosotros —Taehyung se preguntaba seriamente si eso iba con otras intenciones o él estaba imaginando cosas indebidas, solo tienen que pensar en las posibilidades— ¿Algún regalo especial quieres ese día?


—Pues claro que quiere un regalo especial ese dí-... —Jimin fue interrumpido por Taehyung que en un momento de desesperación lanzó un puñado de césped en la cara del rubio evitando a toda costa que hablara, importándole bien poco que este tragara césped. Era eso o nada.


—No te preocupes Jungkookie, con tal de que estés ese día será un buen regalo. Que todos mis amigos estén ahí será un buen regalo, nada mejor que disfrutar con una compañía tan agradable —dijo Taehyung dándole a Jimin una discreta pero severa mirada.


Después de organizar la pequeña junta de su cumpleaños, suspiró aliviado porque el tema haya quedado en el olvido, camino a su apartamento pensó seriamente en distintas formas de cómo arrancarle la lengua al rubio o lanzarlo por las escaleras del campus haciendo parecer como si fuera un accidente si volvía a ponerlo en apuros. Incluso se había quedado conversando con el menor para evitar que se fuera con Jimin y este le dijera algo.


Prontamente iba abrir una postulación por si alguien quería ser su mejor amigo. Quizás estaba exagerando un poco pero no quería ser un soldado caído, al menos no tan pronto.


Le esperaban unos largos días antes de que llegara su cumpleaños, al menos eso pensaba mientras se acostaba en su cómoda cama, tal vez podrían ser los días exactos para prepararse mentalmente antes de declararse a Jungkook. La verdad él no tenía miedo a ser rechazado, podría entenderlo, lo que no quería era que por esa razón el pelinegro se alejara pero era algo estúpido que se alejara por algo así, no iba a dejar que sus sentimientos afectaran su amistad. Puede que estaba dando mucha vuelta al asunto y quizás Jimin tenía razón, había notado varias veces como Jungkook le miraba descaradamente o como se le insinuaba discretamente pero no le había dado importancia pensando que era su imaginación que le estaba jugando una mala pasada a sus nervios ya cansados de tanto. Sonrió al darse cuenta que estaba como un adolescente hormonal loco por un joven que le movía todo el piso como un terremoto sacudiendo su mundo entero desde el día que le conoció.


Jungkook era distinto, ningún otro chico le había llamado tanto la atención y al mismo tiempo hacerle sentir tan tímido como si él fuera un lobo apunto de morderle. Su corazón rebosaba de alegría al escuchar su melodiosa risa contagiándole de paso, se sentía como un loco enamorado siguiendo cada uno de sus pasos hasta que llegaba a su lado alterando todos sus sentidos. Jungkook era un descarado cuando se lo proponía y llegaba a pensar que el menor disfrutaba ponerle nervioso, también adoraba tener su atención o si no hacía un adorable berrinche, estaba perdido y lo supo cuando el pelinegro le contó su pequeño trabajo para conseguir dinero extra, al principio sintió un poco de celos al saber que bailaba eróticamente en shows privados a domicilio o en el club donde trabajaba pero eso se esfumó como una pequeña brisa en cuánto supo que era solo un servicio para mujeres ya que no tenía interés alguno en ellas.


Desde ese momento fantaseó con unos de esos shows, teniendo al joven delante de él moviéndose y aquello aumentó en cuánto observó una mañana a Jungkook practicar un número para su próxima clienta accidentalmente a través de la puerta de su habitación cuando se había quedado a dormir ahí, se sintió avergonzado pero él no le dio importancia y había soltado un sugerente “puedo bailar para ti si quieres”, eso quedó en el aire ya que salió casi huyendo con la excusa de que iba hacer el desayuno. Esa noche no iba a ser la excepción de soñar con esa situación tan caliente pero esta vez no era solo ese show, era algo más que le hizo despertar jadeando la mañana siguiente con una erección.


Definitivamente iba a matar a Jimin por meterle ideas tan sucias a su cabeza, pensó mientras le daba atención a su erección en el baño, esos días iban a ser duros por no decir que tenía que verle la cara a Jungkook después de dedicarle una paja.


❅❅❅


El gran día había llegado y todo parecía estar normal. Jimin mágicamente había dejado de insistir en el tema y eso lo tenía calmado pero también le parecía algo sospechoso ¿No habrá desistido tan rápido? Viniendo del rubio era algo realmente raro, luego confirmaría si le dio alguna especie de gripe o quizás de tanto rogar al de arriba había funcionado.


Nota mental: agradecerle por estar de su lado y lograr que Jimin se callara o él mismo lo mandaba a la tumba.


Las pequeñas vacaciones de invierno habían comenzado, por lo tanto, podría relajarse o eso hubiera sido lo ideal pero fue completamente arruinado cuando a las diez de la mañana tuvo a un Jimin demasiado emocionado arribando su apartamento junto a Hoseok felicitándolo por su cumpleaños. No podía estar de mal humor, no cuando Jimin parecía una bolita llena de ternura de lo tan arropado que estaba debido al frío clima que había afuera, Hoseok lo había reconocido en voz alta y el rubio terminó siendo una bolita llena de ternura molesta. ¿Ustedes han visto los gremlins? Parecía uno en ese mismo instante y no quería molestarlo tanto, puede que tenga su versión mala.


—Recogimos este paquete que estaba a tu nombre en recepción —dijo Jimin luego de haber encendido la calefacción y así sacarse un poco de ropa— Es de tus padres.


—Seokjin hyung dijo que venía al rato para ayudar, nosotros venimos hacerte compañía en el desayuno —Hoseok apareció con unas bolsas con comida que al parecer las había dejado en la entrada, lo vio desaparecer rumbo a la cocina junto a Jimin dándole espacio para abrir el regalo de sus padres.


No pudo evitar sonreír mientras se deshacía el envoltorio, se sentía como un niño pequeño abriendo los regalos de navidad que con tal emoción le llegaban a brillar los ojos al ver el contenido de la caja. Sus padres siempre se habían esforzado por darle lo mejor y él se sentía tan dichoso de tenerlos, tan agradecido que aún estuvieran ahí para él por eso valoraba el más mínimo gesto que podían darle por muy sencillo que fuera pero ahora se había quedado con la boca abierta al ver un cárdigan de lana jacquard rojo con un diseño en zigzag de color azul y marfil, quedó aún más sorprendido dándose cuenta que era de la marca gucci. Quiso largarse a llorar ahí mismo de la emoción, leyó la pequeña nota que había antes de llamar a sus padres y agradecerles por el regalo que de seguro les costó medio pulmón a cada uno, definitivamente no los merecía.


—¿Entonces nos veremos después de año nuevo? —su madre habló a través de la línea.


—Sí, mis amigos harán una pequeña junta para celebrar mi cumpleaños, Jimin y Hoseok hyung están aquí para acompañarme en el desayuno.


—Mándale saludos de mi parte, algún día deberían volver a venir —comentó ella mientras escuchó la aprobación de su padre de fondo causándole una leve risa— tus amigos son bienvenidos y hay espacio para todos aquí en la casa… lamento no haber enviado algo para el desayuno.


—Mamá, el regalo que me hiciste con papá es suficiente… realmente se los agradezco pero no lo merezco, por eso haré que se sientan orgullosos de mí.


—Cariño… estamos más que orgullosos de ti, esto es una pequeña recompensa por todo el arduo trabajo que haz hecho por alcanzar la cima en tus estudios, te amamos.


Luego de una emotiva llamada llena de cariño, pudo llenar su estómago de deliciosas preparaciones que habían hecho sus amigos para desayunar. Definitivamente ese día todo iba bien y se sentía feliz de estar rodeado de personas que le hacían llenar su corazón de felicidad, estaba tan satisfecho de amor que en cualquier momento explotaba de tanto cariño y su vida acabaría ahí mismo, siendo recordado como el chico que murió de una sobredosis a causa de tanto afecto ¿Eso era posible? Porque tendría que preocuparse de eso seriamente, mañana iniciaría una investigación seria acerca de eso. Prevenir antes que lamentar, tomen nota.


Seokjin había llegado junto a Yoongi después de almuerzo, entre todos se divirtieron mientras decoraban y bailaban al ritmo de la música que sonaba en el parlante de la radio, con un ambiente totalmente divertido, olvidándose del frío que se asomaba en las afueras del apartamento pensando en hacer karaoke. Jungkook y Namjoon llegaron al lugar siendo recibidos por una ola tan alegre y por Jimin quién los recibió con una sonrisa que se amplió aún más al ver al menor compartiendo una mirada cómplice. Si Taehyung no iba a la montaña, la montaña iba a ir a Taehyung, había mantenido la boca cerrada por esos días solo para darle su espacio pero luego de hablar con Jungkook, ya no podía esperar a que el idiota siguiera huyendo de sus sentimientos y bueno también porque había apostado con el pelinegro, ahora tenía que invitarle una cita a Namjoon y estaba pensando como podría hacer eso si cada vez que tenía aquel maravilloso chico a su lado su cuerpo entero se sacudía como una gelatina, se sentía como esos muñecos inflables que bailaban a causa del motor de aire y utilizaban algunas tiendas para publicidad.


—Jimin, traje algunas botellas de alcohol —menciona el de hoyuelos— no quería llegar con las manos vacías.


—Puedes dejarlo en la cocina, te acompaño.


Su oportunidad era ahora o nunca.


El pelinegro se escabulle por el pasillo que daba a la habitación del castaño al no verlo con los demás cantando karaoke, al entrar en el cuarto se encontró con él que estaba terminando de arreglarse frente al espejo luego de darse una rápida ducha. Sonríe al ver que Taehyung se da cuenta de su presencia mirándole a través del espejo, era una completa ironía que se arreglara cuando él ya era hermoso, incluso con unos simples trapos Taehyung iba a deslumbrar, en un simple cuarto con seres mortales, él iba a brillar como la estrella más deslumbrante que era acaparando con cualquier mirada recelosa de su apariencia, su cabello largo peinado delicadamente hacia los costados dejando una clara vista a su rostro sin la necesidad de querer ocultar parte de su hermosa cara.


—Te ves increíble —Jungkook habla después de una inspección claramente para nada discreta haciendo que Taehyung se volteara a mirarle con un leve sonrojo— ¿Ese cárdigan es nuevo? No lo había visto antes.


—Me lo dieron mis padres… —dijo antes de que Jungkook atacara su espacio personal con un abrazo y puede que su cara iba directo a la suya pero solamente rozó sus labios contra su mejilla causándole un escalofrío.


R.I.P Kim Taehyung, recuerden su memoria como el chico alegre que solo quería vivir en paz, gracias.


—Feliz cumpleaños hyung —el pelinegro dijo cerca de su oído y no pudo evitar suspirar antes de separarse a regañadientes pero era por el bien de sus hormonas— me gustaría darte tu regalo ahora mismo pero tendrás que esperar.


—¿Eh? ¿Por qué?


—Es un secreto, prometo que te encantará —dijo dándole un guiño antes de marcharse dejando un beso en su frente.


Dios o cualquiera que estaba allá arriba que tuviera piedad con este pobre de alma tan débil, si esto era una señal que ahora mismo fuera comprobado y como si fuera por arte de magia, antes de abrir la puerta casi fue golpeado por esta que fue abierta tan abruptamente por Jimin avisando que la torta estaba lista para cantarle feliz cumpleaños.


Inhala. Exhala. No pierdas los nervios, solo es una mala pasada de tu imaginación, sí

27 de Septiembre de 2020 a las 04:32 0 Reporte Insertar Seguir historia
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