tgcasandra Casandra Sofía Vázquez

¿Te has enamorado de alguien que no debería gustarte? Eso fue lo que le pasó a nuestro protagonista, un chico tímido y nerd que, por una jugarreta del destino, termina viviendo con la chica de intercambio y de la que quedará perdidamente enamorado. La chica es bonita, atractiva y, por si fuera poco, es cosplayer y adora los videojuegos. Cualquier friki soñaría con una chica así. Lo que nuestro amigo no sabe es que la chica oculta un secreto que le hará cuestionarse sus sentimientos.


Romance Sólo para mayores de 18.

#intercambio #239 #harem #universidad #friendzone #videojuegos #lgbt
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Friki.

Todo comenzó al final del primer día de mi segundo año en la Universidad. Era verano y el aire acondicionado parecía no dar abasto a todas las acaloradas almas que se encontraban en aquel salón. Para colmo, la clase de geometría, que además era la última del día, no era precisamente amena por lo que no pasó mucho tiempo antes de que se desatara una ola de bostezos y de súplicas por que todo se acabara pronto.

Sin embargo, en medio de aquella tormenta de pereza, Belinda, la pelirroja a mi derecha, de pronto sobresaltó como poseída por un sentimiento de sorpresa.

Era amiga de Ethan, un viejo amigo de la preparatoria que nos presentó mutuamente el semestre pasado, durante los apurados paseos por los pasillos de la facultad. Fuera de eso sólo habíamos hablado unas tres veces, o quizá dos.

—¿Sucede algo? —le pregunté al notar aquella ligera turbación.

—No es nada —respondió.

Sin embargo, se incorporó ligeramente, estirando un poco el cuello hacia la puerta:

—¿Será ella? —se preguntó nuevamente.

Había una chica en la entrada, de rasgos orientales, pidió permiso para pasar y de inmediato se dirigió a hablar con el profesor; llevaba un vestido rosa que dejaba a la vista sus largas y hermosas piernas, se robó de inmediato la vista de toda el aula, principalmente de los chicos, que la desnudaban con la mirada mientras la chica caminaba entre nosotros buscando un asiento.

—¡Oh, por Dios! —murmuró entonces la pelirroja—. ¡Es Naomi-chan!

No hice más preguntas, supuse que se trataba de alguien a quien Belinda conocía.

Por su parte, la chica era bonita. Belinda también pero su belleza parecía eclipsada por el encanto inocente que reflejaba la asiática. El corazón me dio un vuelco cuando la chica nueva se acercó ocupando el asiento de enfrente de mí y mis ojos se cruzaron brevemente con los de ella.

Admito que quedé un poco impresionado a causa de la belleza de la asiática, pero hasta ese momento no me había hecho mayores prospecciones. Chicas guapas en el campus había de a montones y además, yo no guardaba esperanzas de que alguna de ellas fuera a fijarse en mí. Ese fue el motivo por el que, aunque algunos estudiantes se le acercaron al terminar la sesión, yo no me detuve a enterarme; quería llegar a mi dormitorio y jugar un poco, o echarme a dormir.

De camino me encontré con Ethan. Tenía un par de horas libres antes de su siguiente clase por lo que tuvimos a bien tomar algo en la cafetería local.

—¿Y qué tal las chicas? —me preguntó en mitad de la merienda sin separar la vista de su teléfono.

—Lo mismo de siempre —respondí sin ánimo.

—¿Y qué tal Belinda?, es guapa,
—insistió—. Creo que al menos deberías intentarlo.

—¿Belinda?, sí, es guapa —exhalé—, aunque… no creo que ella y yo tengamos mucho en común.

—Si vas a esperar a conocer a tu alma gemela te quedarás virgen toda tu vida —rio.

—¡Cierra la boca! —repliqué.

—¿Y ya tienes roomie? —me preguntó cambiando de tema—, espero que esta vez sea una chica.

—Supe que tuvo un problema con su papeleo —expliqué—, hablé con otra persona, un chico. Llegará probablemente hoy, le gustan las mismas cosas que a mí por lo que me contó, así que supongo que estará bien.

—¿Sabes?, creo que deberías relacionarte con otro tipo de gente —comentó—. Piénsalo.

Llegué a mi habitación y encendí la consola pero ésta necesitaba actualizarse por lo que procedí a encender la computadora para comenzar a jugar, me encontraba en mitad de una partida cuando la puerta de mi cuarto se oyó; entendí que acababa de llegar mi compañero y acudí a recibirle, casi me fui de espaldas pues lo primero que noté al abrir la puerta fue el mismo vestido rosa que había visto hacía un momento en el salón:

—Hola —me saludó—. ¡Oh!, tú estás en mi clase de geometría, ¿verdad?

Era la chica asiática. Al principio pensé que se trataba de un error, o de una broma; que quizá ella se había equivocado de cuarto o que yo había leído mal aquel email; pero no pude verificar aquello pues la chica se pasó sin más, y comenzó a despojarse de su vestido y de sus zapatos de tacón.

Aparté la vista de inmediato; me habré sonrojado muchísimo, aunque no tenía un espejo para corroborarlo.

—¿Estás bien? —me preguntó ella al notar mi turbación.

—Sí —titubeé…

Volví discretamente la vista hacia ella. Tenía puestos tan sólo un pequeño cachetero blanco y una blusa de tirantes rosa pastel.

—… es sólo que… pensé que serías otra persona, un chico.

—¡Ah!, no hay problema con eso, —me dijo.

Así, desde la otra cama, donde se encontraba sentada sobándose los pies, distrajo la mirada hacia la pantalla de mi ordenador.

—¿Eso es Calipso?

Era una friki, como pude advertir. Se dirigió de inmediato hacia su bolso del que sacó su laptop, rosa como toda su vestimenta, y la colocó en la cama tumbándose sobre el colchón.

No era la primera vez que me encontraba con una chica gamer, aunque nunca había conocido a una en persona. Tampoco es que fuera una experiencia frecuente, y rara vez estas jugadoras sobresalían por sus habilidades jugabilísticas.

Ella, no obstante, era bastante buena; atacaba sin piedad, y sin temor por el número de enemigos, como si buscara la muerte. Pero parecía que incluso la muerte huía de ella, porque no murió ni una sola vez.

Pasamos casi toda la tarde jugando. Sin embargo, hube de desconectarme pues ya estaba oscureciendo y creí que sería bueno dedicar un poco de tiempo a mis deberes académicos. Ella también se separó de su ordenador un momento para terminar de desempacar y acomodar sus cosas en su lado respectivo de la habitación.

Era una friki. A su lado, incluso yo podría parecer alguien normal. Si bien disponía de una amplia variedad de zapatos y vestidos como cualquier señorita, pude distinguir algunos cosplays, tales como un kimono muy corto, un traje de mucama y un disfraz rosa de conejita.

De sus maletas también sobresalieron una colección de figuras de acción de algunos videojuegos, especialmente de personajes femeninos; una pequeña biblioteca de mangas y hasta una máquina de coser.

—¿Puedo? —solicitó señalándome el armario vacío a un lado de la puerta del cuarto.

Se tomó su tiempo para acondicionar su espacio, acomodar su guardarropa, enfilar decenas de zapatos y pegar algunos pósteres en la pared, de algunos videojuegos, así como de algunas de sus cantantes y bandas favoritas.

—Voy a tomar una ducha —exhaló ventilándose el rostro.

Dejó caer el cachetero y se iba a quitar también la blusa por lo me que apresuré a apartar de nuevo la mirada, aunque una parte de mí me incitaba a voltear. Cuando por fin volví la vista, ella ya se había ceñido una toalla alrededor del cuerpo y estaba cogiendo de sus pertenencias una esponja, una botella de jabón y otra de champú. Me preguntó por el baño y se dirigió hacia el lugar que le indiqué.

Oí el clic de la puerta. Entonces me sobrevino una enorme curiosidad por saber más sobre aquella misteriosa chica, que gustaba de jugar videojuegos y estar en ropa interior. Así acudí hasta mi computadora donde tecleé “Naomi-chan” en el buscador. No tardé mucho en dar con algunas fotografías, muchas de ellas bastante subidas de tono, de la que ahora iba a ser mi compañera de habitación, llevando diversos disfraces correspondientes con las protagonistas de algunos animes y videojuegos, y mostrando tanta piel como lo hacían las distintas heroínas que la chica buscaba caracterizar.

—¿Qué estás viendo? —apareció entonces ella detrás de mí haciéndome cerrar de inmediato el explorador.

Aparté de nuevo la mirada pues ella había dejado caer la toalla como había hecho con la blusa y el cachetero y terminó de vestirse, tan sólo una camiseta blanca y un tanga rosa perfectamente visible por debajo de aquel top, también se desenredó el cabello y puso un poco de crema en su cara, en sus piernas y en sus pies:

—¿Tienes novia? —me preguntó.

Se estaba pintando las uñas de los pies. Tragué saliva.

—No se me da muy bien relacionarme con las chicas —confesé.

—Tampoco a mí —contestó.

Guardó su maquillaje, alzó su computadora y la metió en su bolso, también guardó en él sus útiles escolares, todos rosas, para variar. Se paseaba sin cuidado por el cuarto, luciendo su pequeño tanga en ese trasero tan escultural que tuve que echarme una manta encima para disimular el abultamiento que en mi entrepierna apareció.

A penas si podía concentrarme en mi lectura; pasé toda la noche con insomnio, porque a pesar de todo me encontraba feliz. Me había asaltado un pensamiento muy pícaro, uno que me involucraba a mí y a la divertida y sexy asiática. Nos imaginé a ella y a mí compartiendo épicos momentos frente al ordenador y un posible noviazgo en el que, con un poco de suerte, ambos conoceríamos el amor.

No obstante, todas aquellas esperanzas se vendrían abajo cuando a la mañana siguiente me levanté con rumbo al sanitario. Era aún temprano por lo que los otros estudiantes se encontrarían en sus respectivos dormitorios y no creí necesario llamar a la puerta antes de entrar. Me llevé la sorpresa de mi vida al abrir la puerta de golpe y descubrir a la linda y atractiva asiática, orinando de pie.

5 de Septiembre de 2020 a las 07:10 4 Reporte Insertar Seguir historia
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Isabella Sambuceti Isabella Sambuceti
¡Buen día! Mi nombre es Isabella, embajadora y verificadora de Inkspired. Pasé a revisar tu historia y he notado que usas la raya del diálogo (—), pero los diálogos terminan con coma (,). Necesitaría que quites esas comas (,) de los diálogos. Para que puedas corregir sin problema, te dejo este link que te va a ayudar mucho. https://getinkspired.com/es/story/67240/chapter/131-la-raya-de-dialogo-la-clave-del-exito-para-la-novela-274073/ Hasta el momento tu historia quedará "En Revisión" hasta que sea corregida, luego de hacerlo, responde este comentario así pueda volver a revisarla y verificarla. Recuerda que una historia verificada tiene más posibilidades de atraer lectores. ¡Feliz viernes!
January 29, 2021, 14:54

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