lypenaranda3 Ly Peñaranda

Emily Cass una anti-villana en la ciudad Gótica, alguien que dice no tener corazón ni empatía con sus víctimas, sus ojos vieron lo peor que Gótica podría mostrarle y ahora su gran castigo es entregarle su corazón a una persona que odia tanto.


Fanfiction Películas Todo público.

#brucewayne #alfred #dick #bruce #damian #wayne #Martha #talia #Emilia
1
3.5mil VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 30 días
tiempo de lectura
AA Compartir

Bajo las sombras

La noche estaba fría casi se podía notar las calles nubladas Ciudad Gótica aún seguía siendo peligroso muchas muertes sin ser descubiertos, víctimas expuesto a la violencia de los más superiores ¿Acaso Gótica no podía cambiar? ¿Quién seria capas de dar esa respuesta? Si muchos los que viven en aquella ciudad está maldita cada persona a tenido sus víctimas en sus manos para destruirlos pero pocos son los que se salvan, pocos son los que pueden tener una vida saludable y feliz con su familia pero nadie ve lo que los demás necesitan.


En las oscuras calles caminaba una niña descalza, ropa vieja y desnutrida lo poco que había robado para una semana se había acabado, no tenía una familia, apenas tenia meses de nacida sus padres la habían abandonado con unos abuelitos que le llenaba de mucho afecto pero eran muy avanzados de edad y de poco recursos por desgracia habían muerto ya hace un año. La pobre muchacha se quedó sola y desamparada en las calles de Gótica.


Solía caminar por las calles pidiendo limosna a la gente, unos le daban y otros la insultaba, la maldecían, hombres asquerosos intentaban hacer cosas horrorosas con ella tratándola como si fuera una basura ¿Cómo pueden haber personas tan crueles? Solo era una niña ¿Qué mal hacia ella? Su vida no fue una maldición ni tampoco una bendición, la vida misma la había enseñado como es en realidad el mundo, la luz de sus ojos de niña inocente desapareció dando paso a unos ojos llena de oscuridad.


Gótica la cambió, convirtiéndola en alguien fuerte, inteligente y decidida prometiéndose que nunca sería humillada por alguien más, no lloraría ni se preocuparía por alguien ¿Porqué lo haría? Nadie se preocupó por ella cuando tenía miedo de los truenos en esas noches oscuras o cuando la golpeaban personas de la calle ¿Quién la defendía? Nadie, ahora ella no necesita a nadie que la defienda, no tuvo la vida de una niña rica pero en los largos años de su juventud encontró amigos, es una organización internacional terrorista, formada por los mejores asesinos de élite del mundo llamados La Liga de la sombras.


La niña ahora adulta se paseaba sonriente saludando uno que otros señores y señoras, la fiesta era a lo grande no se sorprendía sabiendo muy bien quien la realizó, nadie sospechaba de ella como podrían si hablaba y caminaba tan elegante que nadie se imaginaria que era aquella niña que muchos habían menospreciado, su vestimenta mostraba al público lo necesario un vestido con encaje de color azul marino con algunos adornos que le hacia lucir espectacular, sus zapatos con tacones altos del mismo color, su piel blanca y suave, el cabello ondulado había sido adornado con una hermosa brocha que tanto le gustaba, sus labios carnosos pintados con labial rojo, sus uñas largas pintadas de color piel y un par de brazaletes blancos, su sonrisa era radiante sus ojos verdes buscaba en toda esa gente al hombre indicado él tenía que venir ya se había cansado de presenciar cada fiesta que anunciaba y el no se presentaba en ninguna de ellas.


Si en esta no viene tenia que cambiar su estrategia no se rendiría tan fácilmente no con él no podía fracasar en la misión, eso seria imperdonable. Minutos después todos dirigieron las miradas al hombre multimillonario​ magnate empresiarial y filantrópico, la mujer cuando tuvo la oportunidad de acercarse lo aprovechó, lo llamó con una voz dulce, él giró a su dirección, no pudo ocultar su rostro de sorpresa cuando la tuvo frente a él, admiró su maravilloso cuerpo bien desarrollado y se presentó estirando su brazo y ella correspondió en un apretón de manos.


—Bruce Wayne, es un placer conocerla.


—Angélica Jones, el placer es todo mío señor Wayne.


Comenzó una conversación agradable y un toque de coqueteo ligero Angélica sabía a la perfección como tratar a hombres como él, es un hombre apuesto, lo tenía en mente pero eso no era impedimento para su misión, no fallaría con alguien como el.

25 de Diciembre de 2020 a las 18:28 0 Reporte Insertar Seguir historia
1
Leer el siguiente capítulo La sonrisa del demonio

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 2 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión