hannysus Hanna

Taehyung nunca pensó que en un efímero viaje a Venecia, conocería a alguien que le hiciera sentir tan intensamente. Pareja principal: KookTae Historia corta. Prohibida cualquier copia y/o adaptación. @hannysus - todos los derechos reservados


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

#romance #viaje #historiacorta #taekook #kooktae
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Capitolo Uno

Es una decisión correcta. No tiene nada de malo darse un respiro en soledad.


Quería convencerse de eso.


Aun dudaba si haber 'escapado' de esa manera fuese la cosa más racional para hacer en su posición; y bueno, lo sería si tal vez hubiera escapado a, no sé, la isla Jeju, o alguna ciudad de Corea...o incluso Japón. Japón también hubiera sido una buena opción.


Pero no; la voz que resonaba en el avión, anunciando su llegada a Venecia, le hacía repensar que tal vez su destino de escape se le salió de las manos, mas no se iba a arrepentir a estas alturas. Él ya se encontraba en Italia, lejos de su país, solo, y ahora lo único le quedaba era aceptar y disfrutar de su decisión.


Su viaje al cómodo y hogareño hotel fue tan rápido que apenas pudo disfrutar de la vista; su mente divagando en la razón por la que ahora se encontraba ahí. Sonriendo sin ganas, pensando que solo faltaban menos de cuarenta y ocho horas para que la persona quien se supone había amado, iba a festejar la unión con otro hombre que no era él.


Aun no podía procesar todo lo que había pasado en menos de un mes; como dos años de relación "estable" se habían esfumado. Aun recordaba claramente las palabras de Hyung Sik, su ahora ex novio, diciéndole a la cara lo mucho que amaba a otra persona, siendo esta el mejor amigo del mayor, y del cual, agregó, había estado enamorado desde muchísimo tiempo.


Fue... shockeante, y jodidamente doloroso. Pero lo superaría, tendría que hacerlo en algún momento. Sin embargo, dos semanas más tarde de aquella confesión a-k-a. rompimiento, Hyung Sik había anunciado por Instagram la gran noticia que estaba a punto de casarse con, y citando: "su Seojoon". Dicho evento que se celebraría a solamente menos de dos semanas después, pues "querían celebrar su profundo amor lo más pronto posible".


Entonces Taehyung se dio cuenta que Hyung Sik no solo había estado enamorado de otra persona durante gran parte de su relación; sino que también le había visto la cara, siéndole totalmente infiel durante quien sabe cuánto tiempo. Taehyung podía sumar dos más dos y fácilmente suponer que eso había pasado; no era imbécil, así que lo que más le cabreaba y afectaba en demasía, es que precisamente le habían tratado como si lo fuera, mintiéndole de aquella forma por tanto tiempo.


Agradeció haber llegado al hotel para que detuviera sus pensamientos antes de arrepentirse y regresar al aeropuerto. Apenas se registró y entró a su habitación, tomó el teléfono en la mano y la cara de su mejor amigo estaba sonriendo en la pantalla por medio de la videollamada.


—¿Qué tal el vuelo? —preguntó Jimin, quien parecía estar recostado en la cama de su habitación.


—Tranquilo, y algo turbulento —respondió el rubio, caminando hacía un pequeño balcón de la habitación para entreabrir las cortinas.


—Vi tu historia en Instagram de la vista del avión cuando llegaste, y pensé; no sé por qué no me dejó ir con él. Hubieses disfrutado más en compañía —se quejó el peligris. —Woah, mira ese balcón. ¡Llévame contigo, Taehyung-ah~!


Taehyung no evitó sonreír con gracia ante el tono infantil de su amigo, antes de sentarse en la silla con la pequeña mesa que se encontraban en el balcón.


—Después viajaremos juntos, Jiminnie. Por ahora quiero...


—Estar solo —terminó Jimin por él. El rubio no se perdió el tono fastidiado de Jimin. —Lo sé. Tienes una rara y solitaria forma de demostrarle a Hyung imbécil Sik que estás bien después de lo que te hizo —opinó el peligris con tonó mordaz, haciendo a Taehyung sentirse afortunado por tener a alguien como Jimin como mejor amigo, recordando cuan furioso estaba cuando Taehyung lo llamó aquella noche.


—No quiero demostrarle nada a nadie, Jiminnie. Solo necesito...


—Despejarte y tener un tiempo para ti. Claro.


—Tienes que dejar de terminar mis frases. Es escalofriante que digas lo que pienso.


Vio los ojos de Jimin desaparecer en la pantalla cuando sonrió abiertamente.


—Es el poder de ser tu mejor amigo, Taehyungie.


—Por supuesto.


—Entonces... no quieres demostrarle nada, pero te vas justo cuando está a nada de casarse —Jimin se reacomodó en la cama al tiempo que Tae escuchó el ruido de pasos en la videollamada que hicieron desviar la mirada de Jimin fuera de cámara un par de veces.


Taehyung frunció los labios, pensando si era algo bueno o malo que el chico lo conociera tanto.


—De acuerdo. Tal vez si quiero demostrárselo, pero solo un poquito. Realmente quisiera disfrutar de este viaje.


—Entonces sal de ahí y disfrútalo. Tómate todas las fotos que sean posibles y restriégaselas a Hyung imbécil desgraciado Sik.


Taehyung rio sinceramente.


—Claro, muchas selfies, Jiminie.


—No solo selfies; quiero verte a ti posando glamurosamente en los lugares más populares y bonitos —el dedo de Jimin apareció en la pantalla apuntando a la cámara de manera intimidante.


O al menos lo más intimidante que podría verse el pequeño y regordete dedo de Jimin.


—Obviamente Jimin, porque es tan fácil mutarme en dos personas para tomarme fotos no-selfies estando solo.


Pídeselo a alguien, tonto —una voz apenas se escuchó en la habitación de Jiminie.


—¿Yoongi hyung?


—¿Quién más si no? —la mitad de la cabeza pelinegra del nombrado se asomó en la esquina de la videollamada.


—Pues... —bromeó Jimin, haciendo que Yoongi volteara a verlo no muy divertido.


—Hilarante —musitó el mayor volteando a ver al teléfono nuevamente. —Te decía Tae, pídeselo a alguien.


—No voy a ir pidiendo que me tomen fotos en cada lugar.


—Además —intervino el peligris, acerándose más al mayor para que su cabeza se apoyara sobre su hombro, Yoongi dejándolo ser, —las personas solo le tomarán una foto. ¿Sabes cuantas fotos son necesarias para elegir la correcta? La primera nunca sale bien.


Taehyung tuvo que morderse el labio para evitar reír al ver a Yoongi poner los ojos en blanco por un segundo.


—Es una videollamada, Min Yoongi. Vi eso —Jimin miró frunciendo los labios. Yoongi sonrió y se inclinó para darle un beso rápido en los labios fruncidos.


—Sabes —continuó Yoongi, —recuerdo esta aplicación para contratar a un fotógrafo. Ya sabes, cuando quieres tener una mini sesión personal de fotografías ya sea en algún lugar específico o en diferentes lugares.


Jimin frunció el ceño.


—¿Hay algo como eso? ¿Fotógrafos a domicilio? —cuestionó Jimin mirando a su novio.


—Si. Es una aplicación internacional y bastante popular, hay diferentes lugares en el mundo con sus fotógrafos locales disponibles. Siendo Venecia, seguramente también estará incluido. Me parece que incluso pueden servir de guías por los lugares más populares. Una vez un...amigo contrató uno para nosotros hace mucho tiempo. Pensé que era muy innecesario en lo personal, pero a ti te funcionaría bien estando solo —propuso con un encogimiento de hombros al final.


—Un amigo —repitió Jimin entrecerrando los ojos.


—No lo sé —respondió Taehyung, queriendo intervenir antes de que sus amigos se volvieran tóxicos alrededor nuevamente. —No creo que sea necesario.


—Claro que lo es, Taehyung-ah. Será con cámara profesional y todo, piensa en lo mucho que le restregarás a Hyung imbécil desgraciado miserable Sik todo lo que se perdió y cuan bien estás pasándola sin él.


Yoongi miró a su novio como si solamente hubiese escupido tonterías, antes de negar con la cabeza.


—No sé cómo rayos me enamoré de ti. Eres el peor dando consejos.


—Pero, de hecho, me amas, así que deja de quejarte —volvió a mirar al rubio. —Ahora, Yoon te buscará esa aplicación y quiero que te tomes las mejores fotos, ¿de acuerdo?


Taehyung suspiró, reprimiendo una sonrisa ante la insistencia de su mejor amigo.


—Lo intentaré. Tomaré una ducha, hablamos después.


—También tengo que ducharme —comentó Yoongi antes de alejarse de la cámara desapareciendo de la vista de Tae. —Vamos Jimin, acompáñame.


—¿Quien dijo que quiero acompañarte? —cuestionó un falsamente indignado Jimin rodando los ojos.


No lo hagas entonces —sonó muy lejana la voz del mayor.


—Yoongi amor, no te muevas, ¡Espérame!


Taehyung sonrió, mitad feliz por ver a ese par aun muriéndose uno por el otro incluso después de tres años juntos, y mitad nostálgico al darse cuenta que el no tuvo y no estaba seguro si tendría ese tipo de conexión con alguien alguna vez.


Estúpidas experiencias amorosas que te envían las expectativas a la mierda.


—Tengo que... —Jimin señaló apenadamente detrás del teléfono.


—Si, sí. En un par de horas debería salir de todos modos.


—Mantenme al tanto. Y, ¿Tae?



—¿Mmh?


—Disfruta tu tiempo —pidió con clara honestidad en sus ojos. —Solo quiero que tu decisión de estar solo en verdad te ayude, ¿de acuerdo?


—Lo hará, Jiminie. Gracias.


—Muy bien; ¡te amo! ¡Disfruta la gran Venecia y tómate miles de fotos!


—Te amo, Jiminie. Nos vemos.


🔹🔹🔹


Taehyung se ajustó su gabardina café antes de decidirse salir del hotel. Revisó su celular para verificar al lugar que tendría que ir para encontrarse con el fotógrafo.

Yoongi le había enviado un mensaje con la aplicación una hora después de terminar la videollamada. Fue bastante fácil de manejarla. Justo como Yoongi supuso, la app tenía muchísimos lugares del mundo, y Venecia era parte de las opciones. Tenía alrededor de diez fotógrafos para ese lugar, y cinco estaban disponibles para las próximas horas.

Lo que le agradó fue el hecho que no era nada demasiado profesional; había temido que se tratara de contrataciones para sesiones de fotos un poco elaboradas. Sin embargo, lo que ellos ofrecían era precisamente lo que él necesitaba, un simple fotógrafo que le tomara algunas capturas simples y sociables en los lugares más famosos o culturales de la ciudad. Incluso en el inicio venían algunos ejemplos de trabajos generales anteriores en diferentes puntos del mundo; una pareja en la Torre Eiffel por allí, una familia en Ámsterdam por allá, y un par de amigas disfrutando de una caminata por Machupichu también estaban en la presentación.

Cuando tuvo que elegir al fotógrafo, y miró un perfil con solo algunas pocas fotografías de muestra de su trabajo, y una duración de once meses trabajando para la app, hizo clic sin pensarlo. Solamente había revisado un perfil antes que él, de otro hombre quien tenía una experiencia de tres años y sus fotografías eran realmente impresionantes, tanto que asustaron a Taehyung por su profesionalidad. Seguramente el sujeto haría un trabajo digno de una sesión seria, cuando era lo último que él quería.

Así que el perfil de la persona con el nombre "JK", de veintitrés años, solo dos años menos que él, fue a quien eligió. Su icono de foto era, Taehyung suponía, él con una cámara en posición frente a su rostro, y de fondo lo que debería ser un puente famoso del lugar. Los datos que la app arrojaba de los fotógrafos no eran muy variados, mas Yoongi le había asegurado total confianza en el servicio, así como todos los buenos comentarios y la buena valoración de la aplicación.

Otro punto a favor que le agradó, es que, ya que los fotógrafos eran personas locales, todos tenían un nivel de inglés intermedio en adelante. JK, por ejemplo, era ingles avanzado, y aunque Taehyung estuviese un poco más en el nivel básico, podría hacerlo funcionar. Además, ¿qué tanto podría necesitar comunicarse? Las palabras, cámara, foto, y demás parecidas estaban en su vocabulario de conocimiento en inglés, funcionaria con eso.

Cuando llegó al punto de encuentro, el cual era solo frente a un restaurante muy cerca del gran canal de Venecia, su mirada vagó entre las personas buscando por el fotógrafo.

En su celular resonó una notificación de mensaje en la aplicación donde, en una sección de la misma, compartía chat con el hombre que había escogido.

«¿Cómo puedo identificarte?»

Taehyung tecleó un mensaje rápido, «Gabardina café. Soy asiático»

Solo algunos segundos después, sintió como alguien se paraba a su lado.

—¿Vante? —dijo la voz de un chico con el nombre que había dado.

Había dado un nombre falso, sabiendo que la pronunciación del real probablemente podría ser difícil para un extranjero. Y bueno, lo admitía, quería conservar en seguridad sus datos personales.

Sonrió al chico, notando con mucha curiosidad sus ojos rasgados, pero, sobre todo, la cosa más visible fue que él era tan...pelirrojo. Una gran mata de cabello pelirrojo se asomaba de su gorro negro.

Una cámara que lucía algo cara colgaba de su cuello, y no evitó detallar a la total falta de color en el vestuario del chico. La chaqueta de cuero que tenía encima debería parecer intimidante... mas Taehyung solamente pensó en un adjetivo no muy apropiado para pensar de un desconocido. Ah, Jimin estaría orgulloso.

¿Ves? Puedo pensar el atractivo de otros chicos sin problemas, Jiminie.

—Si —contestó en inglés —¿JK?

—Correcto —respondió con el mismo idioma. —Mucho gusto —le tendió la mano con amabilidad.

—Eh... mucho gusto también. —respondió torpemente, por la única razón de que, en realidad, su inglés sí que era muy básico.

—Entonces, ¿quieres ir a un lugar en particular? —cuestionó el pelirrojo.

-—Mmh... —murmuró mientras intentaba hallar las palabras correctas. —Yo... me gustaría si tú, eh, puedes... ya sabes, opinión...

—¿Recomendarte? —adivinó el chico, suponiendo que eso quería decir.

Taehyung agradeció que no reflejara ningún rastro de burla por su patético intento de comunicarse.

—Si —dijo en coreano, a lo que después rio nerviosamente por su desliz. —Perdón, —corrigió. —Eso quiero. Recomendación.

No se perdió cuando el pelirrojo entrecerró los ojos con curiosidad, su cabeza inclinándose unos pequeños centímetros a su costado.

—¿Eres coreano? —cuestionó.

Taehyung no se incomodó con la pregunta; después de todo, sus rasgos faciales ya decían bastante, mas se sorprendió que acertará con su nacionalidad asiática exacta.

—Si, soy coreano.

Y para sorpresa de Taehyung, el chico en un muy natural coreano, dijo: —Curiosa coincidencia, es genial ver una cara... natal por aquí.

Taehyung abrió los ojos un poco, antes de soltar una pequeña risa.

—Me hubiera servido saber eso antes, así no estaría intentando torpemente hablar inglés —bromeó con una ligera vergüenza.

—¿No pudiste suponerlo cuando me viste? —dijo él, levantó la ceja mientras sonreía de lado.

―Tu nombre en la app era JK, y ahorita el mundo está mezclado en todas partes. Así que no, realmente no lo consideré —se encogió de hombros.

El pelirrojo rio entre dientes.

—Bueno, dudo que el tuyo tampoco sea Vante.

Taehyung sintió cierto bochorno por ese detalle. Era menos penoso si le tocaba alguien que no cuestionaría su nombre al desconocer su nacionalidad.

—Desconfianza, es todo —dijo, intentando reflejar no sentir remordimientos por la mentira. —Y razonable, por cierto. También mentiste.

—Oh no —se removió en su lugar cuando unos turistas pasaron por donde ellos se encontraban, acercándose un poco más Tae. —Son solo iniciales de Jungkook.

Taehyung se mordió el labio, sintiendo cierto deber de dar a conocer su nombre también.

—Taehyung.

Realmente no tenía planeado decirlo, pero de alguna forma, algo en los ojos del menor le atrajo a hacerlo sin más.

—Taehyung es bastante mejor que Vante.

¿Había escuchado un ligero tono coqueto ahí o realmente no era su imaginación?

—Entonces... ¿tienes alguna recomendación?

—Entonces...,¿tienes alguna recomendación?a recomendación?

No se perdió la forma en que el pelirrojo sonrió ante el cambio de tema.

—Claro. El puente de los suspiros no está muy lejos de aquí —dio un vistazo al reloj en su muñeca. —Aunque a esta hora normalmente hay muchos turistas. ¿Quieres intentarlo?

—Podemos ir a más lugares, ¿no es así?

—Por supuesto, a donde tú quieras —asintió, su boca ya no sonreía, pero parecía que sus ojos aun lo hacían.

Taehyung se llenó con un poco de confusión, pues sentía como si el chico emanara una... extraña confianza.

Seguramente era por la nacionalidad en común. Era eso.

—Considerando que tenemos una hora... —continuó Jungkook. —Aunque si no tengo otra sesión después de ti, entonces se puede alargar tanto como quieras sin costo.

Taehyung levantó sus cejas, no recordando haber leído algo sobre eso en la aplicación, pero agradecía aquel detalle. Ya estaban tardando un poco en empezar.

—¿Y tienes otra sesión? —preguntó esperanzado.

—Afortunadamente para nosotros, no.

Taehyung sonrió antes de que Jungkook cabeceara hacia cierta dirección.

—Vamos, hacemos una parada rápida en el puente, y si está demasiado lleno, entonces te llevaré a otros lugares realmente bonitos.

Taehyung le agradeció, antes de que comenzarán a caminar en dirección al lugar mencionado por Jungkook.

—Entonces, Taehyung... ¿Decidiste viajar solo? —cuestionó Jungkook, sus manos jugando por un momento con la cámara, moviendo unas cosas por allí y por allá. Cosas técnicas que Taehyung no entendería.

—No sé si deba responder eso —dijo el rubio, esta vez su voz dejando salir mera diversión. Jungkook sonrió aun sin verlo. Taehyung pudo notarlo de reojo. —Si, estoy solo, decidí aventurarme. Algo arriesgado tal vez.

Jungkook finalmente dejó la cámara caer nuevamente en su pecho, antes de levantar su vista al frente, luciendo pensativo por unos segundos.

—Mmh... no lo miro así. Depende. Supongo que a veces es bueno tener tiempo para uno mismo, ya sabes, autorreflexión y todo eso.

—Vine demasiado lejos a reflexionar, ¿verdad?

Jungkook rio entre dientes.

—No lo veo así, mientras sea lo que necesitas. Es decir, yo soy más de ir a dar una caminata por mi zona, pero ya sabes, viajar hasta a Venecia también es una opción —Jungkook volteó a verlo, sus ojos divertidos, mas no de forma burlona, sino amable. Taehyung rodó los ojos, pero se encontró sonriendo también. Taehyung se sintió algo raro, nunca había empatizado con alguien tan rápido. —¿Entonces si viniste a reflexionar?

La sonrisa de Taehyung se desvaneció hasta una muy ligera y perezosa.

—¿El cuestionario viene incluido en el paquete de sesión? —contestó en su lugar, esperando escucharse amistoso, y no como si fuese alguien que intenta evadir un tema algo penoso para él, para no admitir que su real razón era que lo engañaron e hicieron sentir realmente estúpido por dejarlo que lo tomaran por idiota tanto tiempo.

—No —respondió el pelirrojo. —Este es un servicio extra de edición limitada. No lo desperdicies, por favor.

—¿Indagar en la vida de las personas? —adivinó, mirándolo burlonamente.

Jungkook sonrió de manera tenue, enviándole a Taehyung una extraña y haciéndole sentir desconcertante sacudida por ello.

Querer conocerte. Ahí está, —señaló el puente a unos metros de ellos. Ambos vieron como ya algunas personas se encontraban en el, —puedo hacerlo funcionar.

Taehyung, todavía un tanto liado por las palabras del menor, logró fijar su mirada en la bonita construcción barroca del puente, los detalles arquitectónicos le fascinaron y se ilusionó por conocer un poco más de la ciudad si ya estaba de por si maravillado en la primera parada.

Siguió a Jungkook hasta que ambos se hicieron un espacio en el borde de piedra. Jungkook volvió a tomar su cámara y comenzó a picar algunos botones que Taehyung seguía sin entender.

—¿Listo? —cuestionó, ajustando el lente y retrocediendo un par de pasos.

—Supongo. Solo... —se removió en su lugar, intentando buscar una posición cómoda. Ahora que tenía una cámara frente a él y a un fotógrafo como Jungkook, se sintió un poco acobardado.

Jungkook levantó la cámara, ajustando la mira a su ojo, solo para después volver a despegarlo de su rostro algunos centímetros.

—Relájate, Taehyung. Puedes quedarte así incluso, saldrá bien.

Taehyung asintió, y levantó una mano sobre el borde de piedra del puente, inclinándose un poco de forma casual sobre el mismo, y simplemente miró a la cámara. Jungkook hizo clic un par de veces, antes de moverse algunos centímetros para cambiar el ángulo.

Un par de fotos después, Jungkook volvió a revisar la cámara, y Taehyung aprovechó para poder apreciar la vista, su mirada cayendo hacia el agua bajo el puente, deslumbrado al presenciar un lugar como aquel; mas su apreciación se vio interrumpida al escuchar el disparo de la cámara.

Jungkook la alejó de su rostro, destapando a la sonrisa que ocultaba.

—El estilo "como que no me doy cuenta", queda muy natural contigo.

Taehyung parpadeó un par de veces.

—¿Quizá porque realmente no lo esperaba?

—Mi culpa —aceptó. —Pensé que sería una buena foto —dijo con simpleza, revisando la pantalla de la cámara. —Si... Lo es.

Taehyung sopló una risa, empezando a comprender como Jungkook era naturalmente... amable, y algo más.

La gran cordialidad es parte del servicio, tonto. No sobre-analises.

—¿Probamos una sonriendo? —dudó el menor.

Taehyung aún con algo de serenidad que transmitía la presencia del fotógrafo, no le fue difícil aceptar y sobre todo sonreír de manera totalmente natural.

Volvió a apoyarse en el puente, está vez su espalda totalmente recargada y ambas manos estiradas a sus costados por encima del borde. Y sonrió abiertamente.

Jungkook ya tenía la cámara en posición, pero Taehyung se confundió cuando volvió a alejarla unos centímetros encontrándose directamente la mirada seria del menor en él.

—¿Pasa algo? —frunció el ceño.

Jungkook negó, parpadeando un par de veces, algo en su mirada que Taehyung no logró descifrar antes de que el pelirrojo volviera a acercar la cámara.

—De nuevo, por favor.

Taehyung lo hizo, su sonrisa cuadrada reluciendo en su rostro y el sonido de la captura sonando al menos tres veces.

—Creo que son buenas por ahora. ¿Quieres verlas?

Taehyung asintió y se colocó a su lado.
Jungkook estiró un poco el aparato para que Taehyung pudiera ver, y comenzó a pasar una a una, deteniéndose en la que él se encontraba con la mirada perdida bajo el puente, un destello de sonrisa apenas notable en la comisura de su boca, y si cabello rubio cayendo con gracia sobre su frente.

—Vaya, es...

—Impresionante —murmuró Jungkook, aun mirando la foto. Sólo un segundo más tarde, pareció procesar lo que había dicho en voz alta. Su mirada se levantó, y Taehyung se tragó un respiro al notar apenas cuan cerca estaban. —Es decir... la foto, y-y tú también claro, eres... bastante...

—Entiendo, creo. Yo... Gracias. —Taehyung sonrió con timidez, no quería pensar quien de los dos tenía las mejillas más rosas.

Y Taehyung comenzó a ser demasiado consciente de la presencia de Jungkook, sintiendo cierto desconcierto por el hecho de que aquello no le molestaba.

27 de Agosto de 2020 a las 06:34 0 Reporte Insertar Seguir historia
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