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gonzalo-baleato1558951351 Gonzalo R Baleato

Los Estelares son un clan de una raza extraterrestre apresado por los Andrómenos y esclavizado por los confederados de estes últimos, cuya protagonista intentará huir para buscar y salvar a los suyos. Pero no le será fácil, tendrá que enfrentarse al peligro del camino y eludir a unas bestias transmutadas de una especie llamada humano.


Aventura Todo público.

#magia #extraterrestres #razas #hechiceros #hechizos #guardias #seres-de-otros-planetas #sangre-real
Cuento corto
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Hechiceros De Baalzza

Aira es una joven maga perteneciente al clan de los Estelares que perdió su planeta a manos de los Andrómenos; clan supremo y rey del universo.

Cansada de obedecer órdenes injustas y ser esclavizada por los Mávonkos; confederados de los Andrómenos, príncipes de sangre real y líderes del planeta Vákos, el planeta en donde ahora habitaba, decidió buscar a su clan, también apresado en alguna parte de ese mundo, pero primero tenía que idear un plan de cómo salir de la fortaleza custodiada por los Besmenéres y en donde estaba encerrada dentro de una prisión.

Ese día a media noche utilizó una fórmula que le había enseñado su abuelo para abrir la cerradura que la mantenía confinada. Tras varios intentos consiguió su propósito. Aunque pudo salir, aún le esperaba una ardua labor; no ser detectada por los guardias y salir del Alcázar.

Sigilosamente caminó por los pasillos deseando no encontrarse con ninguno que quisiera detenerla. Todo era muy raro, estaba llegando a la salida y aún no había visto a nadie, es como si estuviera totalmente sola. El silencio era demasiado incómodo, solo se escuchaban sus leves pasos y su acelerada respiración. El miedo cada vez era mayor, y por ese motivo decidió apoyarse en una pared a descansar y así tranquilizarse, pero en cuanto la tocó, todo se volvió rojo. El silencio desapareció sustituido por una ensordecedora alarma e incontables pasos se escuchaban desde todas las direcciones. Aira se quedó paralizada por ese miedo que la poseyó, y apoyada todavía en la pared, percibía como los Besmenéres se acercaban cada vez más a ella. Cuando creyó que ya no podía hacer nada para escapar, su cuerpo atravesó la pared con rapidez justo unos segundos antes de que los guardias apareciesen por el pasillo en donde ella antes estaba, salvándose. La muchacha contempló un iluminado y amplio lugar, y detrás de ella, su protector; su novio Quilheis.

No había visto a Quilheis desde que su planeta se destruyó hace dos años. Pensaba que había muerto. Ambos no resistieron las ganas de llorar por haberse encontrado de nuevo, y con la emoción del momento más la felicidad que sentían, hicieron el amor.

Aira ya no estaba sola. Tenía un compañero de batalla perfecto para llevar su plan al éxito.

— ¿Dónde estuviste estos años, Quilheis? —Le preguntó la joven— Te echaba de menos,

—Pues ya puedes deshacerte de esa preocupación. Ahora estoy aquí y no pienso dejarte.

—Días previos a la destrucción de Baalzza —continuó el muchacho— pude escapar con mi familia en una de las muchas naves que pudieron huir de nuestro planeta, pero los Mavónkos nos capturaron. En este tiempo que estuvimos encerrados, mi madre me enseñó un hechizo que solo pueden ejercer los de mi familia; el tunelamiento cuántico, gracias a ello pudimos salir de la prisión y buscar al resto de nuestro clan, sin embargo, volvieron a capturar a mis padres y mis hermanos, solo yo pude huir. Anduve durante mucho tiempo por la ciudad de Cahte evitando que me cogieran, hasta que una abertura en el suelo hizo que cayese dentro. Allí me encontré con varios individuos del clan que habían escapado también, contándome que solo una persona puede salvarnos a todos. Continué por el conducto hasta salir de la ciudad y llegué a su fin. Luego recorrí quilómetros de desierto, pasando hambre y sed. Me persiguieron los Humxcións. ¿Recuerdas las bestias homínidas transmutadas por los Andrómenos de una especie llamada humano, que vivió en el planeta Tierra hace millones de años? En nuestro colegio nos hablaron mucho de ellos. Una especie que ansiaba tanto colonizar otros mundos que, después de haber destruido casi en su totalidad su propio planeta con la provocación incontrolada de incendios y la explotación de todo por razones económicas, salieron a la búsqueda de un nuevo mundo para seguir beneficiándose del terreno y de otras especies. Pero fueron descubiertos por su naturaleza destructiva desencadenando un conflicto interestelar causando su propio confinamiento aquí, en Vákos y en varios planetas del universo. Ya ves, el cazador cazado. Por suerte pude deshacerme de ellos y terminé llegando a esta otra ciudad. Durante varios días sobreviví como pude a la búsqueda de este lugar, y con el hechizo del tunelamiento cuántico me oculté aquí.

— ¿Qué es eso del tunelamiesto cuántico?

—No sabría muy bien como explicártelo, Aira. Lo que hago es alterar cada átomo de mi cuerpo para poder traspasar cualquier cosa, y lo mejor es que puedo hacer que cualquier elemento o persona que toque también adquiera esta peculiaridad. Por eso mismo pude hacer que atravesaras la pared, por si te lo preguntabas.

—Lo cierto es que no.

—Ah, bueno, pues nada.

Los dos se rieron a lo loco.

—Menuda historia, pero, ¿por qué aquí? —le preguntó nuevamente a Quilheis.

—Aquí se encuentra la persona que busco. La que nos salvará.

Ambos salieron del habitáculo en el que se encontraban y pusieron rumbo a la búsqueda de esa persona. En cuanto llegaron a uno de los pasillos, observaron varias puertas a cada lado. Iba a ser complicado averiguar en cual estaría, hasta que una voz los llamó. Los dos se apresuraron hacia la fuente del sonido, y ahí estaba.

—Hola —habló Quilheis— ¿eres Horosca?

— ¿Vais a desperdiciar el tiempo haciéndome preguntas, o me sacaréis de aquí para salvar a nuestra gente? —Articuló palabra la mujer.

Quilheis extendió sus manos a través de la puerta que mantenía encerrada a la hechicera y le dijo que se las sujetara. Luego tiró de ella y consiguió sacarla a fuera.

—Ya era hora, jovencitos —replica Horosca— Llevo esperando mucho tiempo. Y ahora sacadme este dispositivo que inhibe todos mis poderes

— ¿Sabías que íbamos a venir?

—Yo lo sé todo, joven maga. Bueno, en realidad lo sabía antes de que me aturdieran y pusieran este cacharro en mis manos.

Los tres salieron de ese inhóspito lugar gracias a la hechicera y se dirigieron hacia el conducto subterráneo que llevaba a la ciudad de Cahte, pero no sin antes vivir una indeseable aventura librándose de las adversidades del camino. Al llegar al túnel, convencieron a la gente del clan que allí seguía para ayudarles a liberar al resto de los suyos que se encontraban esclavizados. Fue al anochecer cuando emprendieron el trayecto, y con todo el silencio posible y una estrategia bien ideada, se acercaron a la fortaleza, ahí es cuando se necesitó la destreza de la hechicera para dejar inconscientes a los guardias y a todos los Mavónkos resistentes a toda clase de encantamientos inferiores al nivel seis, solo la hechicera superaba ese grado. Con los opresores fuera de combate para evitar un conflicto que podría llevarse varias vidas inocentes, fueron rescatando a los de su clan y poder huir lo más lejos posible.

Ya habían recorrido muchos quilómetros cuando los Mavónkos se despertaron y percataron de su ausencia, pero eso no los detuvo para buscarles por todo el planeta, siendo completamente inútil. Los Estelares estaban protegidos por una magia procedente de la hechicera, que los ocultaba por completo.

Ahora solo tenían que hacer una cosa, alejarse todo lo posible del enemigo y crear un asentamiento para todos ellos, multiplicando su número con el paso de los años, aprendiendo nuevos hechizos para aumentar de nivel y convertirse en los más poderosos para que algún día puedan derrocar a los Andrómenos y ser ellos quienes gobiernen el universo. De ese modo mantendrán un estado justo y democrático y con libertad para decidir.

23 de Agosto de 2020 a las 10:09 0 Reporte Insertar Seguir historia
3
Fin

Conoce al autor

Gonzalo R Baleato Llevo escribiendo algunos años, al principio empecé con un libro, luego con frases y reflexiones y hoy en día continúo con lo mismo y hace un tiempo que empecé a escribir historias cortas.

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