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ricardo1588649195 Ricardo P_C

Hugo es un chico que posee cuatro "voces" dentro de él. ¿Qué pudo haber ocurrido para que esto sucediera?. Pero más importante. ¿Por qué la Tierra de la que alguna vez se despidió ahora es tan diferente?. El peligro acecha en cada rincón. Hugo debe sobreponerse a todos ellos. Solo así recuperara lo que alguna vez se le fue arrebatado. Una vida normal.


Fantasía No para niños menores de 13.

#fantasía #anime #acción #magia #habilidades-sobrenaturales
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Capítulo 1. La vida tras la ausencia.

¿Cómo sabían aquellas bebidas de gas?. ¿Cuáles eran los programas de televisión que tanto amaba?. ¿Quién era mi familia?, ¿siquiera tenía una?.


Recuerdo mi nombre. Hugo, pero no recuerdo mi edad. Recuerdo ese momento en el que todo inicio. Aquella ráfaga de luces blancas como el flash de una cámara que me enviaron a ese mundo lleno de hambre y miseria.


¿Cuándo fue?


Recuerdo también a algunos de los que me acompañaron en mi aventura.


John, Walter, Sofía...


¿Eran esos sus nombres?. Quizá sí, sus vidas se habían perdido hace mucho .


— Hugo, avanza. Si no te apuras vas a terminar de último. Pero Hugo, sí no hay nadie más. ¿Cómo que nadie más?. Estamos Hugo, Hugo, Hugo y ese tipo llamado Hugo también.


Hugo era molesto, pero me caía bien.


— Pareces tener problemas.

— Señor no me moleste, estoy hablando con Hugo.

— ¡Avanza!.

— Vamos Hugo solo vamos. Sí, lo siento Hugo.


Estaba dando un paseo en medio del bosque. El tipo que me acompañaba llevaba una curiosa armadura con una bandera azul con un bordado de un león.


— Hugo, ¿A dónde vamos?. A donde siempre.

— Estás realmente loco.

— Yo no estoy loco, fue Hugo quien me obliga a ser como soy.

— Y pensar que un sujeto como tú derrocó a una nación entera.

— ¿Canción?, ¿qué canción?.

— Tch, solo eres un loco idiota.


Llegamos a una zona sin árboles con un caldero de agua amarilla hirviendo.


— Señor, ¿este es el lugar del baño?

— Sí, ahora metete.

— Escuchaste eso Hugo, nos vamos a bañar. ¿Hace cuanto tiempo no te bañas?. No lo sé, creo que desde hace dos meses. Pues te sentará bien entrar.


El amable señor apretó la cuerda en mi muñeca y amarró otra en mi pierna.


— Hugo, ¿no estás olvidando algo?. No, sabes que no olvido nada.

— ¡Cállate maldito!. Entra a la olla.

— Sí señor.


Me lanzaron a la tina con agua amarilla y sentí como la tierra en mi cuerpo desaparecía.


— Mira eso, la suciedad está desapareciendo, ¿pero porque mi única pierna también se fue?. Hugo esto duele un poco. Solo aguantalo, pronto podrás descansar.

— Con esto jamás tendremos que temer de un blasfemo como tú. Tu carne será servida para alimentar a las tropas del reino y haremos la nación más poderosa de la historia. Deberías sentirte agradecido por sernos de utilidad.

— ¡Oh es verdad!, Hugo, olvide al rey. ¿El rey?. Sí, el rey, tenía que matarlo. ¿Y lo hiciste?. Sí, creo que le corté la garganta a él, ¿o fue a la reina?, no me acuerdo. ¿No fue a ambos?. O sí, fue a ambos, que descuidado soy.

— ¡¿Qué hiciste?!.

— Oye Hugo, ¿no este hombre era el hijo del rey?. No lo sé.

— ¡Maldito pagarás por lo que le hiciste a mis padres!.

— ¿Hace cuánto los mataste Hugo?. Hace un año. ¿Y por qué tu cabeza no está en tu cuerpo?.

— ¡Pudrete en las llamas del infier!...

— El chico era molesto. ¿Por eso maldijiste su espada cuando nadie veía?. Sí.

— Felicidades jugador, has terminado el juego en quinto lugar.

— Escuchaste eso Hugo, ganamos. ¿Qué ganamos?.

— Tu capacidad cerebral se ampliará respecto a tus logros.

— Hugo ¿cómo puedes hablar si solo eres una cabeza?. No lo sé.

— Actualizando estado cerebral… Completado… Regenerando cuerpo y órganos perdidos… Regeneración completa… Eliminando habilidades… Completado… Asignando recompensa… Recompensa asignada… Error, fallo en el sistema… Los 45 mil jugadores restantes han muerto… Actualizando número de jugadores… 5 ganadores… 10 999 995 muertos… Juego terminado.

*******************

(8 de la mañana)

*Alarma*

— No quiero ir a la escuela. Hugo por favor apagala… Espera, yo soy Hugo, ¿A quién le estoy hablando?.

En realidad la pregunta correcta sería, ¿En dónde estoy?.

¿Esta es mi habitación?, las paredes son totalmente blancas y solo hay una ventana.

¿Por qué hay tantas personas con armaduras y espadas en la calle?. ¿Eso es un dragón?, También hay autos y celulares. ¿En qué clase de otro mundo estoy?.


— Otro mundo… ¿Por qué esas palabras me son tan familiares?.


Sin poder recordar, miré hacia el resto de la habitación.


— Oh vaya, dejé un ramo de rosas en el escritorio. ¿A quién se las iba a dar?.


Tomé el ramo y lo sostuve con firmeza, como si se me fueran a escapar en el momento que me distrajera. Las contemple como un artista mira a su obra maestra, el olor a rosas impregnó mi nariz, aquella fragancia fresca invadió mis sentidos. Pero quizá la experiencia fue demasiado impactante después de eso, mi mente comenzó a sufrir una conmoción por una enorme cantidad de recuerdos.


Era difícil respirar, mi cabeza dolía, como si un fuego divino estuviera quemando mi mente. Mis ojos lloraron hasta estar secos y mi boca enmudeció por gritar “Auxilio”. La blanca habitación se llenaba de tonos negros imaginarios que venían de mi mente.


El intenso dolor me obligó a estar arrodillado e indefenso. Sin nadie alrededor. Cada segundo era un infierno, trozos de memoria entraban a mi cabeza y golpeaban mi cabeza como balas. Monstruos, magia, armas. Miles de datos atiborraban cada rincón de mi memoria. Y entre eso veía la figura de 4 personas con la misma silueta.


Recordé también cómo muchas personas fuimos obligadas a viajar entre diferentes mundos para cumplir misiones. Pero existían demasiados espacios en blanco.


— Eso fue lo que sucedió… Soy un tonto por creer que podríamos terminar el juego sin morir.


¿Debería sentir algo por esto?


Recostado en aquel suelo manchado de lágrimas, me puse a reflexionar sobre lo que haría en este mundo, los peligros inimaginables que alguna vez pude haber vivido ahora son el pasado y no tenía sentido llorar por los que no recuerdo.


Pero me sentía como un monstruo. ¿No acaso los humanos somos seres con sentimientos?. ¿Podría ya no ser humano?.


Me levanté y miré a la ventana, el exterior tan amplio, lleno de enormes edificios despertaron mi sentido de exploración. O quizá solo quería despejarme para olvidar mi pasado una vez más.


— Creo que debería caminar un poco


En la calle había gente con armaduras y armas medievales caminando por todos lados. Los edificios contrastaban con las vestimentas medievales de muchos transeúntes; aunque, había personas que vestían llamativos trajes de batalla parecidos a los de Dr...n B..l Z.


— “¿Qué demonios es este lugar?” - pensé.


Sin respuesta, le pregunté a una chica que llevaba puestas unas orejas de conejo blancas en la cabeza.


— Disculpe señorita.

— ¿Qué ocurre? - pyon.

¿Pyon?, ¿qué clase de onomatopeya japonesa sin gracia es esa?.

— Bueno, me preguntaba dónde compró esas orejas.

¿Por qué le pregunté eso?

— Qué grosero -pyon, mis orejas son reales.

— ¿Reales?.

¿Entonces no estoy en la tierra?

— Sí, soy una mujer conejo después de todo - pyon.

— Ya veo, entonces me disculpo.

— Bien, te perdono por ahora- pyon.

El “pyon” era molesto ¿no habrá personas que digan “peko” también?.

— Mejor le pregunto a otra persona.


Descubrí que la ciudad se llamaba “Ares” y fue construida en la antigua Península de Yucatán que acabó destruida tras la aparición de varias hordas de monstruos hace 15 años que obligaron a los habitantes a evacuar el territorio. Con el tiempo la Península se convirtió en una zona de caza para los que podían cazar monstruos y se construyeron tres ciudades en las antiguos lugares de las capitales de esos estados.


— Al final México se llevó lo peor.

Las tres ciudades fueron llamadas Ares, Odín y Ek Chuah.

— Al menos dejaron un nombre maya.


Las ciudades eran bastante avanzadas y no eran diferentes a las de otros lugares, exceptuando que había muchas especies diferentes de plantas y el clima era templado. Algo muy diferente a lo que debería ser una zona tropical.


Decidí mirar los barrios de la ciudad, encontrando tiendas de pociones, electrónicas, karaokes y varios mercados de armas. El lugar era habitado por muchos civiles, que sorprendentemente no temían a los extraños seres semi-humanos que compraban en sus negocios.


— No tengo dinero


Durante el camino me dí cuenta que mis bolsillos estaban vacíos. No tenía dinero, identificación o amigos. Lo único mío era la ropa y los zapatos que llevaba puestos.


— Al menos no desentona estar vestido con ropa desgastada.

Mientras más me internaba entre las calles, más desconocía el lugar.

Me había perdido.

— ¿En dónde diablos estoy?

Justo cuando trataba de ubicarme y preguntar, escuché el sonido de unos pesados pasos corriendo.

— ¡Shegaré Sharde al shrabajo!

Recuerdo esta situación.

— Oye, oye, ¿En serio viviré esa situación con una chica?

Preferiría evitarlo.

— ¡Shuidado!

¡Crash!


Sorprendido por la velocidad de la persona con la que choqué, mire hacia “ella” mientras volaba por los aires hasta quedar enterrado en un muro de concreto.


— Malditos clichés …

— Lo siento hermano, pero estoy llegando tarde.

— ¿Hermano?


El que había dicho eso era un hombre alto, musculoso y afroamericano con la cabeza calva que tenía una tostada en la boca.


— ¡¿Qué carajo es esto?! - grité estando aún enterrado en el muro.

— Perdoname, pero estoy llegando tarde. Toma esto como una disculpa.

El sujeto me dió un billete con un número 100 y se fue corriendo.

— ¡Oye!, vuelve aquí, ¿Qué demonios haces vestido con un disfraz de perro?

— ¡Perdón!

Tch, ¿qué clase de situación mal escrita es esta?.

— Olvidemoslo, al menos conseguí algo de dinero.

— ¡Oh!, eres el chico de hace un rato.

Quién dijo eso era una chica de pelo blanco y ojos púrpura. Con unas espantosas orejas de conejo en su cabeza.

— Eres la chica pyon.

— ¿A quién le llamas chica pyon? pyon.

— Escuchar eso en español es incómodo, por favor, para.

— ...Grosero.


Le pedí que me sacara del muro donde el tipo perro me enterró, ella sin preguntar el porqué de mi situación, me ayudó. Agradecido, le pregunté su nombre. Pero prefería llamarla chica conejo. Entonces miré la ropa que vestía y encontré que parecía vestida para ir a una batalla.


— Entonces. ¿Por qué llevas una armadura?.

— Voy a cazar monstruos.

— ¿Tu cazas monstruos?,¿cuánto pagan por eso?.

¿Por eso había tanta gente con armadura?.

— Pues depende del rango, ¿por qué preguntas?.

— Estoy buscando trabajo.


En realidad, necesitaba entender este mundo. Mis recuerdos me daban la sensación que cazar sería la mejor manera de obtener dinero y saber en dónde estoy.


— ¿Eres un desempleado?. Vaya, parecías un inútil, pero no esperaba que lo fueras a ese grado.

— Hubo una situación que me impidió trabajar.

— ¿Tu cerebro?.

— Muy graciosa.

¿Por qué estaba haciendo una rutina cómica en este momento?.

— ¿Dónde me registro para ser cazador?

— En una oficina, hay una a unas calles de aquí.

La chica conejo me mostró un mapa en su celular y me indicó el camino.

— Gracias. Gracias. Hugo te agradece.

— ¿De nada?.


¿Qué carajos?. ¿Por qué hablo de esa manera?.


Me despedí de la chica conejo y comencé a caminar hacia la oficina que me había dicho. Pero en el camino comencé a obtener más memorias que se entremezclaban. Aquello dio paso a una extraña conversación conmigo mismo.


— Date prisa Hugo o llegarás tarde. Lo siento Hugo, pero es difícil acostumbrarse a una nueva ciudad. Hugo, ¿qué es esa cosa llamada celular?

¿Qué ocurre?. ¿Por qué estoy actuando así?.

— Hugo te estás volviendo loco. Es culpa de Hugo, aún no puede superarlo. ¿Superar qué?. ¿Podemos comprar un celular?


Callense.


Entonces, un recuerdo de mis últimos momentos antes de venir a este mundo apareció en mi mente. ¿Qué demonios decía esa voz que sonaba en el recuerdo?.


— Apurate, deberías agradecer de que tienes piernas. Oigan, ¿No la señorita de la voz había dicho algo importante?.


¿Señorita de la voz?. Podría estar relacionado a por qué estoy aquí. Aquella voz dijo algo antes de regenerar mi cuerpo. ¿Pero qué fue?.


— Dijo que ganamos. No, dijo error. Nos felicitó por ganar.

¡Error!. Eso es, ¿pero qué significa?.

— Significa que no estás curado Hugo. Deberías rendirte, como todos los demás. Cállate.

Una discusión comenzó entre las voces.

— Mira, esa persona se parece al de “ese” mundo. Es verdad, incluso lleva un vestido igual.


¿Igual?. Espera, ¿qué demonios?, ¿de dónde vienen ustedes?.


— Tu cerebro es humano Hugo. Es culpa del ramo. Muchos recuerdos.

El ramo, ¿el del escritorio?.

— Tranquilo Hugo, todos somos una familia. ¿Tenemos familia?.


¡Basta!.


— ...


Al fin se callaron.


¿Pero qué es esta sensación?.

7 de Agosto de 2020 a las 01:29 1 Reporte Insertar Seguir historia
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Leer el siguiente capítulo Capítulo 2. Registro como cazador.

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Shadi K H Shadi K H
Vaya, es bastante interesante la historia, es como que Hugo lleve, digamos voces en la cabeza. Muy interesante la verdad, y lo de "pyon", si, suena mal en español jajaja.
~

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