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ironicsweet Lia

Nate ha vivido toda la secundaria observando a su crush. Hasta que debido a una apuesta, sí o si deberá acercarse a aquel chico. ** Me llamo Nate Delgado. Me encanta un chico de mi instituto que se llama Liam, pero este es un playboy y homofóbico de mucho cuidado, tanto así, que ha destruido los sueños de todos los que deseamos ser algo con él. No hay nada que nos pueda unir, ya que no compartimos los mismos gustos y se ve demasiado imposible que crucemos palabras hasta cuando... mi mejor amiga, que me odia, me obliga a hablarle. Supongo que nada va a salir bien.


Romance Romance adulto joven Todo público.

#novelajuvenil #romance #lgbt
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1.- ¡¿Qué?!

—Entonces... ¿qué eliges?


—¿Cómo qué... qué elijo?—tartamudeo camuflándome con mis mechones de pelo, Danna enarca una de sus negras cejas, mientras yo estoy viendo a nuestros compañeros corrieron las vallas de la cancha, el entrenador me mira raro por unos segundos hasta volver a ver a los otros.


—A los chicos...


Mi mirada vuelve a caer entre los cuerpos de chicos que siguen entrenando lejos de nosotros, debo ser sincero, demasiado sincero, estoy perdidamente enamorado de mi crush, pero no perdido como que un 50%, ¡NO! Te estoy diciendo que estoy jodidamente jodido por mi crush.


Es que es tan guapo...

Tan talentoso...

Tan inteligente...

Tan... ¡TODO!


Su cabello chocolate, sus lunares en toda su cara y posiblemente en su espalda..., su inteligencia, su encanto, su amabilidad, como en esa vez que me prestó una pluma cuando íbamos a tener examen de Física. Todo eso me ha flechado, y eso que tengo una larga lista de crushes... bueno, la mayoría vive a unos 20 km de mi país, sin embargo, el punto es... ¡Me encanta!


—Ya—me presiona mi mejor amiga—¿A quién eliges?


Yo todo sonrojado, tímido y con una risa incómoda naciendo en mi garganta, me dirijo hacia ella para decirle lo que pienso.


—Elijo a William.


Danna me mira como si se me hubiera salido otro ojo en la cara, frunciendo los labios, y virando sus ojos.


—¡Te estoy hablando de BTS! ¡Pendejo!—me da una colleja en mi oreja, y casi, casi tirándome de las bancas donde estamos sentados.


—Lo siento...—murmuro—es que es... ¡Precioso!


Danna me desaprueba con su mirada, arreglando sus fotos de sus chinos favoritos, tarareando una de sus canciones. Yo me mordisqueo el labio, observando de nuevo a William, que se ha colocado una bandana roja entre sus cabellos, haciendo que sea vea más adorable y sexy de lo que ya es.


Ahhhh.... Estoy enamorado.


—¡Ya sé que vamos hacer!—grita emocionada la morena, dándome un susto de muerte, me relamo los labios, alzo mi cabeza para volver a ver dónde está mi crush cuando un ligero golpe en mi hombro me desconcentra.


—¿Qué hace este aquí?—me susurra Danna, es muy cerrada e introvertida, no le gusta mucho hablar con gente que no conoce y cuando estoy con mis amigos, esta se escabulle y se esconde de ellos, volviendo a salir cuando ve que estoy solo de nuevo.


—Estoy aquí ¡Te extrañé!—chilla un chico, agarrando mi brazo, tirándolo a punto de sacarlo de su lugar, no me suelta aunque intento hacerlo una y otra vez porque se aferra tanto a mi piel que me duele quitarlo de encima, sonriendo a medias, lo abrazo por el pecho.


—Holland...—susurro sintiendo el oxígeno desaparecer de mi pecho, sus garras pinchan mi espalda—Aléjate... que me muero.


Holland achina sus ojos sonriéndome coqueto, rodeo mis ojos, lo aparto y busco con la mirada a mi mejor amiga que ha desaparecido. Llamo a Danna varias veces mientras el otro chico anda tras mío, la práctica aún no ha terminado, pero no puedo observar a mi crush por ningún lado y tampoco a la morena.


Me agrada mucho mi amigo, sin embargo, a veces es insoportable que me gustaría darle un buen zape en la cabeza. No sé por qué, no obstante, piensa que pincharme tanto, abrazarme y lanzarme besos directamente es bueno, cuando... no lo es, para nada, me hace sentir incómodo.


Danna aparece de la nada sonriendo de oreja a oreja, en sus manos tiene su celular y me ve con una cara diabólica.


—Tengo una grandisima idea.—la morena evita mirar a Holland, este solo bufa por debajo. Es curioso que mis mejores amigos no se caigan bien, más bien fue odio a primera vista cuando presenté a Danna a Holland, esta me miró perpleja, intento hablar con el chico, sin embargo, este no me soltaba y emitía gruñidos como si yo fuera de su propiedad.


Al final todo terminó demasiado mal... mi cama hecha un desastre, mis almohadas destruidas, mi piso lleno de agua sucia y mi casa casi, casi en la ruina. Desde ese día no los volví a invitar a mi morada.


—Mira, si tú adivinas a los miembros, tendré que llevarme bien con...—tartamudea, bufando con cara enojada—Holland, pero si no... tendrás que confesarte a Liam.


—Eh...—mis mejillas se colorean rápidamente. No puedo hacer eso, es imposible... no puedo confesarme... él no me va aceptar como a las miles de chicas que no ha aceptado en su vida—No puedo hacerlo... tú sabes muy bien a cuántas chicas ha rechazado. No quiero ser parte de esa lista.


—Sólo ha rechazado a chicos—rebate Holland mordiéndome el hombro, le miro extrañado y asqueado, me limpio los rastros de saliva y veo a Danna suplicando a que cambie de opinión.


—Es un ofertón. O quieres que ¿vayamos a tu casa de nuevo?


Danna por primera vez en su vida cruza miradas con Holland que sonríe con una sonrisa gatuna. Tiemblo de miedo, nunca los he visto unidos, y si separados son huracanes andantes... no me imagino unidos.


—¿Para qué quieres que me confiese? Es solo un crush, nada serio podría salir de eso.


—He estado leyendo fanfics todas estas vacaciones... y he llegado a la conclusión que debes cumplir tus sueños aunque parezcan descabellados, además que parar a Holland que es un dolor en el trasero es perfecto. Es un plan perfecto.


—Eso es lo más estúpido que he escuchado en mi vida—dice el rubio sin soltarme.


—Tú solo quieres que conozca a tus chinos.


Danna se sonroja, escondiendo su cara detrás de las fotos de los chinos.


—Hagamos esto más interesante—Holland se suelta de mí, nos acerca más, juntando nuestras cabezas—. El reto es reconocer a todos tus chinos, si pierde Nate, debe confesarse pero vestido de chica y si pierdes tú... debes destruir todos los álbumes que tengas de ellos.


La morena frunce el ceño, insulta a Holland mientras que este la desafía agitando sus brazos igual que una gallina a punto de volar, le tira un zapato, el chico la esquiva, Danna se trepa en su espalda, el rubio trata de quitársela de encima, sacudiendo su cuerpo.


—Ya paren... no es como si fuera tan difícil. Yo puedo hacerlo—me doy fuerzas a mí mismo. No creo que sea tan difícil reconocerlos, una parte de mí tiene miedo de perder... si pierdo no perderé solo mi dignidad sino un corazón, sin embargo otra parte oculta de mi, la parte competitiva quiere ganarle a Danna y burlarme de ella por todo un día.


Danna suelta a Holland, se acerca hacia mí, pidiendo que desiste de la idea con su cara mientras ella pone las fotos en una fila en el suelo, el rubio con un labio morado se sienta a lado mío, cruzando sus dedos con los míos, trago saliva nervioso.


—Debes decirme los nombres completos de cada uno de ellos.


—¡¿Qué?! ¡Eso es injusto! Él nunca los ha visto—reclama por mí—. ¡Eres una bruja!


—Son fáciles, no seas marica—se burla Danna—. Le he enseñado todos los días y se sabe sus nombres. Verdad... ¿Nate?


Asiento con la cabeza.


—Ese es... ¿JiMin?


—No.


—¡¿Qué?! ¡Es igualito a él!—reclamo asustado, el sudor me baja por la espalda, Holland se tensa a lado mío, sobando mis dedos con los suyos.


—Tienes tres oportunidades. Ya perdiste una.


—Eh...—señalo a una foto—¡Ese es Yoongi!


Danna se ríe como foca retrasada, yo ya huelo mi derrota, Holland huele mi derrota creo que hasta Liam ya está oliendo mi derrota.


—Vas 0 a 3. —Danna nos mira, y como por arte de magia, su cara diabólica baja un poco—. Solo adivina esta y te dejaré libre—me señala una foto, viro mi cabeza intentando verlo mejor, sus ojos achinados, maquillaje, lentes de contacto y un pelo de color azul paleta.


—¡Ese es Agust D!—la morena se da una palmada en la cara, guarda sus imágenes, busca algo en su maleta hasta encontrarlo, sin expresión, me extiende una peluca amarilla.


—¿Eh? ¿He perdido?


—Nunca ibas a ganar. Esta ha hecho todo eso para que hicieras lo que ella quería. En serio, ¿te haces llamar su amiga?


Danna mordisquea sus labios, nerviosa, sin verme, solo con su mano extendida, Holland me detiene, agarrándome de mi cintura.


—No lo hagas. Sé que hay un motivo oculto—mira sospechosamente a la chica, que no me ve, mira el piso.


Miro preocupado a mi mejor amiga, esperando que niegue esos insultos, sin embargo, no lo hace, solo sigue mirando a la grava como si fuera más interesante que su mejor amigo pidiéndole respuestas.


Mi corazón se oprime en mi pecho, no entiendo qué ganaría Danna haciendo esto... viendo mi corazón romperse en mil de cachitos.


—Debo hacerlo. Nunca rompería mi palabra—mi voz se rompe en esa última frase, me siento vacío como si no hubiera procesado bien lo que estoy próximo hacer, cojo la peluca que me ofrecen y me dirijo hacia los baños.


El rubio dice algo ofensivo a la morena y me sigue.


Esto no va a terminar bien.

6 de Agosto de 2020 a las 00:03 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Lia Write until I die

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