namjini namjini

Jimin, un chico de 20 años que a simple vista parece ser alegre, sociable, ruidoso, talentoso y guapo. Pero pocos saben que ha atravesado por muchas cosas y tiene ciertas trabas. Un día conoce a un chico que lo deslumbró rápidamente, no pudo sacarse de la cabeza sus ojos, su pálido rostro y las pecas repartidas en su nariz y mejillas. Al no poder dejar de pensar en él, decide enviarle una carta expresando lo que siente. ¿Conseguirá respuesta? ¿Y si... Esa respuesta deja en evidencia que algo falta? "Esas manchitas me recuerdan al cielo estrellado que tanto me gusta"


Fanfiction Bandas/Cantantes Todo público.

#bts #yoongi #jimin #yoonmin #namjini
Cuento corto
5
809 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Cielo estrellado

Diciembre

Si las personas ven a Park Jimin con sus amigos, piensan que es un chico alegre y ruidoso. Si observan una de sus presentaciones de baile, dicen que es un chico talentoso, seguro de sí mismo y además guapo. Él realmente es así en esos contextos, pero nadie conoce al verdadero Jimin: un chico tímido, inseguro, sensible, inocente, lleno de miedos y principalmente... Un soñador. Ha intentado toda su vida superar todas las trabas que tiene, se le ha hecho complicado, pero lo ha logrado muy bien según su propia opinión y la de su psicólogo.

En estos momentos es diciembre, el invierno recién comienza, las calles de Seúl aún son alumbradas por los cálidos rayos del sol. Son las 17:15 horas y Jimin va atrasado a la universidad, en sus 20 años jamás había llegado tarde a ningún sitio, mucho menos a hacer algo que lo hiciera tan feliz como bailar, porque estudia la carrera de sus sueños, porque la vida que lleva lo hace inmensamente feliz. Pero ¿por qué estará pasando rápidamente por el arco de aquella universidad en este momento? ¿Qué habrá hecho que Jimin, a pesar de estar llegando tarde a la sala de ensayo, sonría ampliamente? Más bien ¿Quién será el responsable del descontrolado latido de su joven corazón?

Hace menos de una hora salió del departamento que comparte con sus dos mejores amigos, iba con tiempo de sobra ya que quería aprovechar de recibir sobre su piel los últimos rayos de sol antes de que la ciudad fuese invadida por una ola de frío. Escuchaba música para no caer en la ansiedad, el parque que decidió tomar como ruta se encontraba repleto de gente y no le gustan las multitudes, se siente verdaderamente mareado cuando está solo rodeado de desconocidos. Estaba tan inmerso en su música y pensamientos que no se dio cuenta de que frente a él había un chico sacando fotografías. Como es de esperar, gracias o por culpa de su desconcentración, chocó con el muchacho, se disculpó haciendo una reverencia y sonrió tratando de mostrarse amable. Cuando abrió los ojos y vio aquella blanca piel, los cabellos en tono gris-pardo, los ojos rasgados y las adorables pecas sobre la nariz y mejillas, pudo sentir como un hueco se abría en sus entrañas y su corazón empezaba a latir como nunca antes... Al mismo tiempo sonaba "Yellow" de Coldplay.

El chico, con una sonrisa de medio lado acompañada de un leve sonrojo que solo hacía destacar más esas adorables manchitas en su rostro, le dijo que no se preocupara, devolvió la reverencia y siguió en su tarea de fotografiar un pequeño árbol del parque. Jimin se quedó una fracción de segundo grabando en su cerebro aquel rostro, era la cara más bonita que había visto en el último tiempo y necesitaba guardar ese recuerdo. Luego volteó y siguió lentamente su camino, escuchando los últimos veinte segundos de la canción: "look at the stars, look how they shine for you and all the things that you do" y pensó que las bellas pecas en aquella blanca piel se parecían a las estrellas que tanto le gustaban en el despejado cielo veraniego.

En un acto totalmente opuesto a él mismo, decidió observar a aquel muchacho desde la lejanía, solo por querer deleitar su mirada con aquella delgada figura. Destacaba entre los demás porque estaba vestido con una camisa con anchas líneas blancas y celestes y pantalones ajustados de color negro, pero el elemento que más llamaba su atención era una tierna boina sobre aquel cabello que, aún ahora, no puede descubrir si era pardo o gris. El reproductor de música ya estaba en "somewhere only we know" de Keane y, como es un soñador, pudo imaginarse llevando a aquel chico de la mano a su lugar favorito en el mundo: una pequeña cascada ubicada en un cerro cerca de la casa de su abuela a las afueras de la ciudad.

Cuando sus ojos estaban cerrados disfrutando de aquella fantasía, sintió que alguien se sentaba a su lado en la banca que utilizaba, decidió no abrir los ojos e intentar seguir haciendo volar su imaginación, pero una ronca voz lo sacó de su burbuja. Abrió los ojos fijándolos en el dueño de aquel tono. No podía creer la suerte que lo acompañaba esa tarde; era el mismo chico con el que chocó. Este le preguntó si tenía un lápiz que le prestase, a lo que Jimin respondió asintiendo rápidamente con su cabeza y buscando dentro de su mochila. Cuando se lo entregó, sus dedos se rosaron haciéndole sentir una corriente eléctrica hasta en el último poro de su cuerpo. Lo que no sabía es que aquel chico que tanto lo cautivó sintió lo mismo y por eso sonrió.

No pudo hablar, su timidez se lo impidió. Por más que trató de buscar un tema de conversación, se le hizo imposible y se sintió estúpido. Pero grande fue su sorpresa cuando su ahora compañero de banca le dijo "es tan triste que el sol nos abandone ¿no crees? No me gusta el frío". Jimin estaba tan contento y asombrado que no pudo responder, solo asintió y esbozó una pequeña sonrisa nerviosa. El muchacho pálido notó la incomodidad del moreno y decidió ponerse de pie, hacer una reverencia y marcharse con una sonrisa y el viento que comenzaba a levantarse alborotando sus cabellos.


El tiempo había pasado rápidamente y su reloj sonó indicándole que ya eran las 17:00 horas, estaba inevitablemente atrasado y aún le quedaban unos veinticinco minutos de camino. Decidió apresurar el paso y finalmente trotar, esto le serviría de calentamiento para su clase de baile urbano. No podía dejar de pensar en aquel chico; esos ojos rasgados similares a los de un felino, la deslumbrante piel blanca, el cabello que le producía cierta incertidumbre, ya que no sabía qué color tenía realmente y, finalmente, aquellas pecas que le hacían ver terminantemente tierno. Su corazón no paraba de latir, se sentía como un niño emocionado, pero al mismo tiempo un poco asustado, nunca había experimentado un flechazo con nadie, entonces... ¿Qué era esta sensación?

Jimin está entrando en la sala de ensayos, se disculpa con su profesor, menciona que al haber trotado ya está listo para comenzar. Trata de concentrarse pero aquellos ojos y esa sonrisa de medio lado invaden su mente, así que decide ir a refrescarse al baño. Cuando vuelve la clase ya terminó, cosa que agradece porque no se siente bien como para bailar. Nunca había tenido esa sensación, él ama bailar más que nada en el mundo. Va a firmar su asistencia a la clase, pero no encuentra su lápiz favorito... Entonces recuerda que aquel chico no se lo entregó. Hace una petición desde el fondo de su corazón: volver a encontrarse con su lápiz, y con quien lo tiene.


Enero

El invierno trae consigo la nieve, es pleno enero y las calles de la ciudad están cubiertas por aquel manto de frío, a Jimin no le gusta sentir frío, pero desde aquella vez en el parque, donde quedó cautivado por la blanca piel del chico que se quedó con su lápiz, asocia todo lo blanco a ese muchacho y hace que su corazón palpite proporcionándole calidez. Olvidó sus guantes en casa, por lo que va a comprar unos nuevos en una tienda antes de seguir su camino a la práctica del baile de san Valentín, porque al ser de los mejores bailarines de su generación, lo eligieron para la presentación de ese día lleno de corazones y color rosa. Desde aquella vez utiliza el parque como ruta todos los días, excepto hoy, porque debe comprar los guantes y algunas cosas para el departamento que le encargaron. Se le va el aliento cuando fugazmente ve por el ventanal de un antiguo y pequeño estudio fotográfico al dueño de sus sueños e imaginaciones de todo el último mes.


Sin pensarlo dos veces entra en la pequeña recepción, el chico tras el mesón deja el libro que leía y le da la bienvenida con una sonrisa cálida, es extraño tener clientes. Ambos se miran por largos segundos, hasta que quien atiende pregunta si lo puede ayudar en algo. Jimin, sin tener una excusa, comienza a tartamudear y finalmente dice que necesita fotos individuales para un currículum, fue lo primero que se le ocurrió ya que vio las muestras de tamaños de fotografías en la pared.


Mientras se acomodaba frente al fondo azul, vio la placa con el nombre en la ropa del chico, "Yoongi" escapó de sus labios sin permiso, el recién nombrado lo miró un poco sorprendido, pero luego se dio cuenta de que había visto cómo se llama en el rectángulo plástico con su identidad. Jimin se sintió avergonzado y se sonrojó, Yoongi contó hasta tres y sacó la fotografía. Sacó la memoria de la cámara y dijo que en unos minutos estaría lista. Jimin esperó mirando las fotografías que estaban en las paredes, algunas se veían antiguas, ya que se notaban los años sobre ellas, pero otras eran más nuevas, en estas últimas era solo naturaleza retratada; árboles, flores, animales e insectos. Una voz dijo "esas son mías" mientras apuntaba a las fotografías nuevas.

De repente Jimin fijó su atención en una gran foto junto al chico; era un hermoso cielo estrellado, probablemente de verano. Yoongi vio lo que el otro chico observaba fijamente y sonrió diciendo que también era de su autoría. "Es hermosa... Las estrellas son hermosas" se escapó de los labios del moreno. El dueño de la fotografía comenzó a sacarla y se la entregó diciendo "te la regalo, eres el primero en notarla... Gracias". El sorprendido chico la aceptó, sus mejillas enrojecieron y agradeció de vuelta.


"Veo que eres de pocas palabras, la otra vez en el parque tampoco hablaste mucho, como parecías incómodo decidí irme y me quedé con tu lápiz. Cuando volví a entregártelo ya no estabas. Espero lo recuerdes" dijo Yoongi mientras le extendía el lápiz para devolverlo. Jimin no podía creerlo, se acordaba de él y además había guardado un objeto que pudo botar o perder, quiso decir algo, pero demoraba ordenando sus ideas y emociones. "No es que sea de pocas palabras, solo soy... Tímido en un principio. Muchas gracias por guardar mi lápiz y sí, te recuerdo, no podría olvidar un rostro pecoso" El nervioso chico no podía creer lo que acababa de decir.

Un silencio un tanto incómodo se hizo entre ambos. Rostros sonrojados, miradas fijas y temblor en las manos de los dos, aunque gracias a que las tenían ocultas, no podían verlas. Yoongi le entrega las fotografías que acaba de sacar al nervioso chico que mencionó las pecas que tanto odia, agradece por su compra y le sonríe incómodo. Jimin se dirige a la puerta y se va haciendo una reverencia. Camina a paso apresurado apretando los puños, sintiéndose demasiado estúpido por lo que acababa de decir. Pero en el fondo de su corazón no se arrepentía, ya que era lo que cruzaba por su cabeza y era verdad, nunca podría olvidar un rostro tan bello como el de Yoongi.


Febrero

Caminando bajo la lluvia Jimin piensa, como todos los días, en Yoongi. Hace poco decidió escribirle una carta para contarle todos sus pensamientos, no sabe realmente por qué o con qué fin, pero lo hizo ya que su psicólogo le dijo que se atreviera a hacer las cosas.




Hola...

Sé que esto puede ser raro, está bien, muy raro. No nos conocemos, en realidad no hemos cruzado muchas palabras, solo algunas pocas y nos hemos visto un par de veces. A pesar de eso me atraes, hasta podría decir que me gustas, pero tendría que conocerte un poco más para eso, ya que no es solo algo físico, porque además de pensar que eres muy guapo (casi demasiado como para ser real), también tengo un presentimiento respecto a ti, de que eres sensible como yo, por lo que retratas en tus fotografías.

Espero no te espante con esta carta ¿puedes imaginar quién soy? Soy un chico de 20 años, todos creen que soy muy ruidoso y que tengo mucha confianza en mí mismo, pero no es así realmente; en realidad soy muy inseguro, he tenido muchas complicaciones en mi vida, principalmente porque tengo ansiedad en grupos grandes de personas o entre desconocidos. También soy demasiado crédulo e incluso tonto, muchas veces me han hecho daño a causa de esto. Soy un soñador, adoro sumergirme en mis pensamientos y dejarme llevar por ellos, realmente lo disfruto.

Este último tiempo has ocupado completamente mi mente, no he podido dejar de pensar en ti, en tus ojos, en tu forma de sonreír, en tus pecas... Tus pecas son completamente bonitas, me recuerdan a un cielo estrellado y las estrellas son mi cosa favorita en el mundo. He fantaseado tanto imaginando tu personalidad; serio y gruñón, alegre y tierno, tierno y gruñón... Pero un día soñé contigo ¿Será demasiado? Es que no puedo evitarlo, simplemente estás allí, en lo profundo de mi mente todos los días. En ese sueño estábamos juntos en un parque, todo era un poco borroso... Me sacabas fotos y yo te decía que nos sacáramos una juntos, lo hacíamos y me decías que la ibas a imprimir en el estudio. Después el sueño se hizo pesadilla, nos separábamos en una esquina y un automóvil pasaba en luz roja, atropellándote. Yo corría hacia ti y me daba una crisis de pánico... Luego de eso desperté sudando, quedémonos con el principio de ese sueño ¿sí?

Quiero saber más de ti... Espero no pienses que soy un psicópata ¿podrías por favor responderme si sabes quién soy? Si recuerdas el lugar en el que nos conocimos, por favor déjame una respuesta en allí. Te estaría muy agradecido.

Postdata: escucha "yellow" de Coldplay, esa canción sonaba cuando te vi por primera vez.

JM.

Llegó al estudio fotográfico, el cual aún no estaba abierto porque era muy temprano. Dejó el pequeño sobre en el buzón y se fue trotando para entrar en calor. Quería llegar pronto a casa y prepararse para la presentación de esa tarde, imaginó cómo sería que Yoongi viera su presentación y se perdió en esa fantasía. Decidió esforzarse muchísimo, ya que imaginaría verlo en el público.

Llegó la tarde y Jimin ya estaba vestido, el baile era bastante cursi y le tocaba de pareja una de sus compañeras con las que hablaba poco, pero todos decían que estaba enamorada de él, eso le incomodaba un poco, pero trataba de no ser cruel con ella ni de darle falsas esperanzas. Su corazón estaba lleno de nerviosismo, ya que Yoongi ya debía haber leído la carta... ¿Qué responderá? ¿Y si no responde? O peor aún ¿si responde y alguien más toma la carta antes que él? No había pensado en eso y se sentía absolutamente ridículo, tendría que enviar otra carta dándole una mejor opción por si quería responder... Pero podría pensar que es un desesperado. Su cabeza se había hecho un lío que no sabía controlar, entonces avisaron que era su turno. Su pareja de baile le preguntó si todo estaba bien y él respondió, con una falsa sonrisa, que sí, todo estaba bien.

Al salir creyó ver fugazmente esos cabellos de color indeterminado, pero luego dos chicos que conocía muy bien saltaron frente a aquellos cabellos que creyó ver, gritaron su nombre y le dieron ánimos. Jimin se sonrojó y sonrió sintiéndose un poco más tranquilo por tener el apoyo de Jungkook y Taehyung. Luego de realizar un par de movimientos y vueltas, miró nuevamente hacia donde estaban sus amigos y supuestamente Yoongi, pero no lo vio. Debía ser su nerviosa mente que lo traicionaba nuevamente. El baile terminó siendo un éxito, escuchó variados comentarios positivos, sobre todo de uno de sus superiores llamado Hoseok, el cual le pedía el número de su amigo de sonrisa cuadrada que gritaba en el público.

Ya era bastante tarde cuando regresaba cabizbajo, sumergido en sus pensamientos, los cuales pertenecían como todo este último tiempo a Yoongi, aquel muchacho que tanto le atraía e intrigaba. Quería saber qué expresión tomó su rostro al ver la carta, qué había pensado y si sabría que había sido él. De repente chocó con alguien, nuevamente por ir desconcentrado. Levantó la vista lentamente, vio unos pantalones rotos en las rodillas, una chaqueta tipo cazadora y finalmente aquel rostro pecoso. De sus labios huyó un ruido de impresión y sus ojos se abrieron mucho. El rostro de Yoongi tenía una expresión un tanto indescifrable, Jimin no sabía si estaba molesto, contento o qué.

Yoongi estiró su mano, en ella había un sobre blanco doblado, "es tu respuesta" dijo y volteó, emprendiendo camino a quién sabe dónde. Jimin decidió dejarlo ir, quería hablarle, pero no se atrevió. Abrió rápidamente el sobre que tenía en la mano, sacó la carta y comenzó a leerla, pero estaba comenzando a llover, así que la guardó con mucho cuidado en su mochila y corrió, como alma que se lleva el diablo, hasta su casa. Llegó tropezando con todo el desorden típico que tres hombres jóvenes hacen en un departamento, se encerró en su habitación, se puso rápidamente un pijama, ya que su ropa estaba mojada y comenzó a leer.

Hola,

Admito que sí, fue un poco raro y sorprendente recibir tu carta, recibir una en realidad, nadie hace estas cosas en estos tiempos, pero lo agradezco, me quedé en el pasado supongo... Siempre en el pasado. Vaya, veo que eres extremadamente directo, al menos por escrito. Con que te atraigo, te gusto tal vez, piensas que soy muy guapo y tienes un presentimiento. No sé realmente qué decir ¿eres así siempre?

No estoy espantado realmente y sí, puedo imaginar quién eres, estás usando el mismo lápiz que me prestaste tiempo atrás, la tinta la reconocería en cualquier parte. ¿Veinte años? Yo tengo veintitrés, soy tu hyung, recuérdalo. Puedo notar que eres tímido, no sé si inseguro, ya que me enviaste una carta y probablemente fuiste a mí trabajo solo porque me reconociste ¿cierto? Eso me dice que tienes seguridad en ti mismo y tal vez no lo notas. Tenemos algo en común, también me pongo ansioso en lugares con muchas personas, odio conocer personas nuevas, prefiero estar solo o rodeado de mis seres queridos. Puedo notar que eres inocente, no tonto. También disfruto de imaginar situaciones, sobre todo relacionadas con el pasado.

Ocupar completamente tu mente... ¿Puedo contarte un secreto? También he pensado mucho en ti, tanto que me llego a molestar, quiero golpearte solo por estar ahí en mis pensamientos con tu rostro sonrojado diciendo algo respecto a mis pecas... Yo odio mis pecas, me recuerdan a alguien que ya no está a mi lado... A esa persona también le gustaban las estrellas, solíamos disfrutar observándolas juntos. Creo que mi personalidad no es la mejor, pero soy de una forma en específico con personas especiales. Ese sueño no fue bonito, me provocó escalofríos de principio a fin.

No pienso que seas un psicópata, pienso que eres lindo y en este momento te respondo, estaba pensando en dejarla en la banca donde estuvimos sentados y te pedí el lápiz, o donde chocaste conmigo, pero ¿Y si alguien la encuentra antes? ¿Si llueve y la carta se estropea? ¿A caso eres idiota? Tendré que esperar por ti, espero tener suerte hoy.

Estoy escuchando la canción que dices, realmente me gusta mucho, sobre todo el final...

PD: ¿Quieres saber por qué me provocó escalofríos tu pesadilla, Jimin? Anda al estudio cuando leas esto, aunque si es muy tarde no vayas porque puede ser peligroso... Siempre estoy allí porque vivo en la parte de arriba.

Yoongi.

Cuando terminó de leer se lamentó de haberse puesto pijama, así que buscó ropa seca en su armario, estando listo corrió hacia el estudio donde Yoongi trabajaba, llevaba dibujada una enorme sonrisa. Decidió tomar el camino más corto, pero cuando iba en una de las esquinas cercanas al parque, sintió un punzante dolor de cabeza y de repente cayó en la cuenta de que en la carta que escribió nunca mencionó su nombre... Y en la carta que recibió lo habían nombrado. Con el rostro lleno de confusión siguió caminando lentamente. Por su mente comenzaron a pasar imágenes que no sabía si eran reales o producto de su gran imaginación. Llegó al estudio y tocó el timbre, por el comunicador se escuchó una ronca voz preguntando quién era, a lo que respondió "Jimin".

Las puertas se abrieron y al rato el pálido chico apareció con el cabello mojado, le dejó entrar y preguntó si estaba bien, a lo que el moreno negó con la cabeza. Yoongi solo le indicó que subieran. Allí había un pequeño pasillo que probablemente dirigía a un baño y cocina, ambos entraron por una puerta, era una habitación bastante espaciosa, tenía una cama de plaza y media, un escritorio con un computador portátil, un equipo de música al lado, un librero lleno de libros y en la pared había una sábana tapando algo. A Jimin le dolía muchísimo la cabeza, por lo que se sentó en la cama sin pedir permiso. Llevó sus manos a su nuca y sintió un pequeño bulto. De repente una visión lo golpeó directamente.

Un auto, él en tirado en medio de la fría calle, calor en su cabeza y algunos gritos. De repente una blanca mano tomó la suya, que se encontraba frente a su rostro... Una voz diciéndole que no se durmiera y finalmente un llanto desgarrador. Luego despertando en un lugar todo rodeado de blanco, sus amigos en la puerta, su madre llorando a los pies de la cama y junto a él, en una mesita, un ramo de pequeñas flores blancas que parecían estrellas.

"¿Pudiste recordar?" fue la pregunta que lo sacó de su ensimismamiento, miró directamente a los ojos de quien había dicho eso. Caminó hasta la pared cubierta por la sábana, tiró de la fina tela dejando expuesto un mural de fotografías, muchas de ellas... En la mayoría él estaba retratado, las lágrimas comenzaron a rodar por su rostro y sintió una mano en su hombro. Dirigió su vista nuevamente a la pared y en el centro vio una gran foto en la que estaban Yoongi y él sonriendo, sentados en la banca de su sueño... Eso había sido real, pero el que tuvo el accidente fue él.

Se volteó y miró al chico que tanto invadía sus pensamientos, recordó que lo conocía mejor que a nadie, que habían pasado un montón de cosas juntos, que aquellas pecas siempre fueron las más hermosas del mundo, que le recordaban a un cielo estrellado, que "yellow" era una canción especial desde hacía mucho tiempo y que no solo le atraía, lo amaba. Yoongi no aguantó más y soltó el llanto que tenía reprimido, todo el dolor que había guardado en su interior por fin podía irse. Se abrazaron y finalmente se besaron. Estuvieron largas horas acurrucados sin decir mucho, solo sintiéndose el uno al otro... Hasta quedarse dormidos.


Julio

El verano nuevamente se hace presente con su abrasador calor, Jimin va a su última cita con el psicólogo, han pasado muchos meses desde que recuperó la memoria y ya se encuentra mucho mejor. Durante el último tiempo se enteró de que Yoongi siempre estuvo a su alrededor, nunca lo dejó solo. El accidente ocurrió hace casi un año, pero Jimin bloqueó los recuerdos de este, también olvidó a Yoongi y la relación que habían tenido desde sus dieciséis años, ya que antes del accidente habían tenido una pelea por los celos de Yoongi respecto a su compañera de baile. El psicólogo decidió que lo mejor era ir poco a poco dándole pistas acerca de lo que no recordaba, pero Yoongi se estaba agotando, porque el moreno estaba haciendo su vida normal y no parecía recordarlo, así que decidió un día cruzarse en su camino, esperando que siguiera siendo el despistado de siempre y así fue. Cuando notó que su novio se quedó mirándolo tuvo que aguantar las ganas de querer besarlo o le provocaría un trauma. Luego, cuando notó que estaba en una banca cercana mirándolo y luego con los ojos cerrados. Se sentó junto a él y le pidió un lápiz... Grande fue su sorpresa y emoción de que usara el mismo lápiz que él le había regalado. Cuando lo vio por el estudio fotográfico, el cual era de sus padres y atendía porque congeló sus estudios hasta que Jimin recuperara su memoria, no podía estar más feliz, pero intentó actuar con normalidad, pero cuando Jimin dijo su nombre dejó de respirar pensando que lo recordaba, pero solo era que tenía el nombre en su identificador. Esa vez no pudo evitar regalarle la foto de las estrellas que a su novio le encantaba y decía que se parecían a sus pecas...

En el momento de recibir la carta lloró mucho y la mojó con sus lágrimas. Le gustaba a Jimin a pesar de haber perdido sus recuerdos con él, sintió escalofríos cuando leyó la parte de su sueño y decidió responderle ese mismo día. Fue a la universidad de Jimin y se encontró con el par de idiotas que alojaban a Jimin en el departamento por mientras, ya que antes del accidente vivían juntos. Vio el escenario y se sintió terrible al ver a su novio con la chica de la que tenía infantiles celos, los cuales produjeron que le olvidara. Decidió esperarlo en el parque, sabía que el chico tomaría esa ruta. Cuando se encontraron, no quiso decir nada más que "es tu respuesta".

En la actualidad, Jimin y Yoongi volvieron a vivir juntos, están creando nuevos recuerdos, nuevos álbumes fotográficos y fortaleciendo cada segundo mucho más su amor.

"Yoongi... Esas manchitas en tu rostro me recuerdan al cielo estrellado que tanto me gusta"

-----

Hola!

Comenzaré a publicar mis historias aquí a modo de prueba... Por ahora como un respaldo :)


Agradecería si compartieran esto con personas que pueda gustarle mis historias uwu <3



2 de Agosto de 2020 a las 09:36 0 Reporte Insertar Seguir historia
3
Fin

Conoce al autor

namjini namjini, la hija del NamJin 💜

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~