kookie_red7 ••Quarantine••

¿Han escuchado de una app que te envía a locaciones tenebrosas cercanas a tu casa? Taehyung y sus amigos querían averiguar si la aplicación lograba cumplir lo que prometía, uno a uno fue visitando los lugares pedido encontrando cosas asquerosas y algo tenebrosas. Al final es el turno de Tae, nervioso enciende la aplicación para recibir sus coordenadas y toparse con que le envían a su propia casa. "Explora un mundo que nunca supiste que existe" 📵Mencion de KookTae 📵Historia 100% mía 📵Contenido explícito 📵One Shot


Fanfiction Sólo para mayores de 21 (adultos).

#gore #jungkook #kookv #taehyung #kooktae #randonautica
Cuento corto
22
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Completado
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📵Único📵


•✦───────────•✧


El aire caliente impactaba contra su rostro, el sol de verano inundaba con su luz potente el interior del auto donde viajaba, sus cabellos largos y rubios se movían sin parar. Sentía como su corazón palpitaba conforme los kilómetros avanzaban. Sabía que estaba mal estar ahí, más cuando sus padres lo imaginaban en su habitación cumpliendo su castigo por sus actos indecentes e inmorales. No importaba, el solo quería divertirse un rato y que mejor manera que explorando locaciones con sus dos mejores amigos en la famosa aplicación. Taehyung tenía 17 años y quería experimentar nuevas sensaciones.


Randonautica era una aplicación que estaba ganando mucha fama por enviar ubicaciones de lugares tenebrosos, donde siempre había algo esperando por el participante.


"Explora un mundo que nunca supiste que existe”


La promesa que animó a Taehyung a coger las llaves del Mercedes de su padre y buscar a Hoseok y Jimin. Ambos jóvenes de la misma edad. Condujo por toda la ciudad, de extremo a extremo visitando y esperando sentir esa adrenalina que le encantaba.


Fue una lástima que pese a las altas expectativas quedo desilusionado. Primero visitaron la locación que Hoseok había seleccionado de entre las cuatro opciones. La aplicación te pedía mantener una buena actitud para así poder disfrutar la experiencia completa. Pero en vez de toparse con algún muñeco endemoniado, personas extrañas o duendes misteriosos. Llegaron a un parque donde solo les esperaba una carita feliz dibujada en el suelo de concreto gris.


— Eso fue aburrido — se quejó Jimin mientras apretaba el volante del auto de su amigo. Los cristales bajos movían sus cabellos rosas.


— Ya se. ¿Una carita? ¿En qué pensabas hobi? — preguntó curioso Taehyung.


— Yo no buscaba encontrar alguna anomalía, ni atractor — se colocó entre el espacio de los asientos delanteros— ,así que solo pensé cosas felices y me encontré una linda carita.


— Pues yo si quiero encontrar algo espantoso — dijo el peli rosa.


Y así sería, conducían a la ubicación que había seleccionado. Salieron de la zona conurbada entrando a un viejo camino, el pasto seco como el aire que impactaba contra ellos, los árboles eran tan frondosos y grandes que sus copas chocaban entre sí formando un arco. Jimin no podía dejar de pensar en toparse con algo que le helará la sangre. Quería la experiencia paranormal. Cuando su celular vibró avisando que habían llegado al lugar pedido, soltó un suspiro y bajo junto a sus amigos.


— Chicos— llamo Hoseok con miedo— ,este lugar no me vibra nada bien. Les juro que incluso los vellos de mi culo están erizos.


Los dos amigos rieron y jalaron al pelirrojo. Los tres juraron hacerlo juntos. Caminaron entre el monte alto, dos completamente emocionados y uno demasiado nervioso como para gritar. Pasaron un pequeño camino de terracería, una ligera capa de sudor se formaba en sus cuerpos. El cielo aún naranja comenzaba a formar sus primeros rayos violetas anunciando la llegada de la noche.


— Por favor démonos prisa. — pidió Hoseok.


— ¡Aquí es! — gritó Jimin agitando su celular en la mano.


Justo frente a los chicos había una pequeña caja negra escondida entre unas piedras y la hierba alta. Jimin se agachó y cogio el objeto oscuro, sus manos pequeñas temblando ligeramente. Los ojos curiosos atrás de el esperaban por ver el contenido.


— Ábrelo.— animó Taehyung jugando con sus manos, una mala sensación se instaló en su pecho y bajo hasta su abdomen.

Jimin no hizo esperar más, abrió la caja encontrando en ella un ramo de rosas rojas marchitas y una nota que parecía escrita por un infante.


— "Lamento mucho tu perdia"— leyó la nota y miro a sus amigos.— Ok. Esto enserio me decepcionó— se giró al rubio.— Pero puedes quedarte las rosas, son tus favoritas.— burló.


Sin cuidado aventó la caja y caminó hacia el auto seguido por Hoseok. Taehyung por algún motivo no podía dejar de ver la nota, las letras, el color y las flores. Le recordaban tanto a alguien que prefería no mencionar. Apretó sus ojos y puños tratando de calmar su respiración agitada, sintiendo un deje de culpa instalarse en su cuerpo.


— ¡Taehyung! — gritó Jimin — Apúrate, aún debemos ver que lugar te toca.

El rubio se movió sintiendo su cuerpo pesar. Llegó a donde sus amigos yacían recargados contra el cofre del auto de su padre.


— Rápido, activa esa idiotez que ya quiero irme a casa.— ordenó Hoseok.

Aún con las emociones confusas sacó su celular y abrió la aplicación. El logotipo dorado con el animal nocturno al centro brillando. Sus ojos castaños no sin parpadear hasta que el aparato comenzó a vibrar y enviar solo una ubicación.


— ¿Donde es?.— cuestiono rápido el peli rosa posando sus manos sobre los hombros del rubio para lograr ver lo que la pantalla mostraba.


— Es... — miraba la pantalla sin entender, conocía esa locación a la perfección. ¿Pero qué de emocionante o misterioso podía esconder?—...es mi casa.— levantó la mirada hacia Hoseok y Jimin.


— ¡Buu! Enserio esto fue un fraude. Vayamos a casa mejor.— dijo Jimin furioso por no recibir la experiencia que la aplicación prometía.— Dejare malos comentarios en la app.


Los tres subieron al auto. Taehyung se encargó de dejar a cada uno en su casa. Ahora conducía con el pecho lleno de sensaciones desconocidas, mordiendo si labio inferior sin parar, los rayos violetas ya comenzaban a predominar en el cielo. Iba tan concentrado en sus pensamientos que cuando su celular sonó alto se asustó girando el volante bruscamente. Un auto le pitó y logró regresar a la carretera.


— ¡Mierda! — cogió el aparato que aún sonaba y respondió la llamada.— Jimin te acabo de dejar y ya estas molestando.


— Idiota. — soltó una risa nasal — Solo quería saber si ya llegaste a casa. Sabes, no quería decir nada porque Hoseok es un miedoso de primera, pero tengo una mala sensación ¿tus padres están en casa?.


— No te preocupes, ellos deben estar ahí. — suspiró pesado y apretó el cuero negro del volante.


— Tae — guardo silencio por un corto lapso — ¿el esta en casa también?.


— Debería, es su casa también Jimin.— aunque no quería sonar brusco, terminó pareciendo que su intención era esa.


— Puedes decirme lo que sea Tae, sabes que soy tu mejor amigo y te amo...


— Lo se — interrumpió. Vio el camino de piedra que su padre había construido para entrar a su casa, en segundo tenia la gran construcción frente a el, el concreto y madera escondiéndose entre los pinos. Esa casa que debía llamar hogar.— Ya llegue a casa, te hablo luego.


Sin esperar colgó, las luces externas estaban encendidas, la noche había caído. Estacionó el auto y bajo preparado para escuchar los gritos de su padre. No fue así. Sintio una vez más esa opresión en su pecho que bajaba hacia su abdomen. Tragó duro y abrió la puerta principal. Las luces estaban apagadas, las ventanas abiertas, el aire fresco de la noche movía las cortinas blancas de seda que su madre había comprado con esmeró.


— ¿Papá? — caminó por el pasillo que llevaba a la cocina y conectaba a la sala del comedor— ¿Mamá? — insistió sin recibir respuesta más que el sonido de un cristal rompiéndose. Llevó sus manos a su cara asustado — ¿Jungkook?— preguntó con miedo de saber que su hermano estaba en casa.


Un enorme cuadro familiar debajo de la sala blanca le recordaba todos los días lo mal que había actuado. Se dejo llevar por las copas, por el calor de la noche y por los besos que su dulce hermano le dio. No odiaba ser un Jeon, odiaba tener que recordar que había manchado su apellido al acostarse con su hermano, y que pese a ser descubiertos más que sentir pena, humillación o algo similar, solo pudo desear más.


Sus padres habían estado alterados, enviaron a Jungkook una temporada con sus abuelos por ser el mayor. Ahora después de un año había vuelto con la promesa de dar la mejor noticia. Los mayores se imaginaban que se trataba de un nuevo amor, eso solo pudo hacer que Taehyung perdiera el apetito por días, que buscara algo que le hiciera desplazar esos sentimientos que se formaban en el. Por eso no dudo en jugar en aquella aplicación que parecía tener todo lo que necesitaba para liberarse.


No obtuvo respuestas de ni una de las tres personas. Con miedo avanzó hacía la cocina, las luces encendidas y los sonidos provenientes de esa habitación solo le indicaban que ahí estaba alguien. Conforme avanzaba las luces se activaban, la nueva instalación en su casa a veces podía ser escalofriante. El sensor de movimientos activaba cada luz por donde pasara alguien.


Taehyung escuchó unos jadeos ahogados, soltó el aire cuando estuvo a pies de la cocina, apretó sus puños y entró, sintió algo pegajoso y resbaladizo bajo sus pies, tuvo que sostenerse fuerte para no caer. Entonces lo vio.


Un líquido rojo y viscoso yacía bajo sus pies. Su piel morena se tornó pálida en segundos, quiso correr, salir de ese lugar, esconderse en su habitación y llamar a la policía, pero esa voz lo hizo detenerse.


— ¿Tae?


Un alto pelinegro se quedó parado viendo al rubio temblar. No sabía a que se debía los espasmos en el cuerpo. ¿Acaso sería que su nuevo peinado no le había gustado o era la sangre de sus padres decorando su rostro recién rasurado?


Caminó hacia su hermano sin soltar el revólver que había conseguido. Su pantalón de mezclilla estaba roto por las rodillas, su torso estaba desnudo siendo cubierto por una ligera capa de líquido rojo escurriendo por el área, sus botas negras salpicadas de la misma sustancia y su sonrisa aconejada brillaba sin parar.


Taehyung sintió las lágrimas bajar por sus mejillas, sus ojos se abrieron en grande al ver a su progenitora en el suelo con un enorme hueco entre sus ojos, un charco de sangre le rodeaba, su precioso vestido lila estaba sucio y rasgado. Soltó un sollozo sin poder evitarlo, sintió unas manos acariciar sus cachetes.


— ¡Shhh! Calma hermanito — lo pegó a su pecho, con una mano daba palmadas en la espalda— No se supone que vieras esto, deberías estar afuera con tus amigos, pero tenías que llegar antes.


No podía pensar con claridad, solo podía seguir viendo a su madre tirada entre el mesón y la alacena, tantas veces la vio cocinar en ese espacio. Se separó como pudo y logró hablar.


— ¿Que hiciste Jungkook?— gritó — ¿Donde está papá?


El mencionado puso los ojos en blanco, vio al rubio doblarse y llorar sin parar.


— Papá... — habló lento— Debe estar prendiendo la chimenea ¿por qué no vas a ayudarlo?— sonrió y se acercó al rubio, acariciaba los cabellos manchandoles de sangre. — El rojo siempre ha sido mi color favorito —cuando vio que Taehyung no paraba de llorar se molesto— ¡Callate! Joder para de llorar y ve a buscar a papá, anda Taehyungie ve por papá.


Asustado por el grito se levantó como pudo, limpió su cara y se movió rápido hacia la sala, las luces se prendían tras el, sus piernas se sentían duras y su pecho agitado. Se detuvo en seco al ver a su papá de espaldas. Sintio un leve alivio y corrió mientras gritaba.


— Papá por favor ayúdame... — se abalanzó al hombre e impactando al suelo sobre el.


El cuerpo de su padre fue revelado, el calor que emanaba siempre cuando le abrazaba ya no estaba. En su lugar del pecho relucía un enorme hoyo similar al de su madre. Asustado gritó, su garganta ardiendo por el acto. Sus manos manchadas de sangre y sus mejillas llenándose de las lágrimas saladas. Se levantó rápido y comenzó a correr hacia la planta alta, sentía los pasos de Jungkook atrás de el y eso solo le incitaba a apretar sus pasos.


— ¿Donde estás hermanito?— gritaba el pelinegro sonriente.— Juguemos al papá y a la mamá. — levantó el revólver y cargó el arma.— ¿No quieres sentir mis labios sobre tu piel ardiente una vez más?— caminaba por el amplio pasillo de la planta alta.


Dentro de su habitación Taehyung yacía escondido bajo la cama, con dedos temblorosos intentaba marcar a la policía pero sus nervios le traicionaba, como si la mala suerte lo siguiera su celular se agotaba mostrando solo en la pantalla el logotipo de la aplicación. Escuchó la puerta de su cuarto ser abierta y tuvo que cubrir su boca con sus manos para no gritar.


— Tae ¿no quieres jugar con tu hermano?— el rubio pudo ver las botas negras moverse — No sabes lo húmedo que estabas esa noche, me recibía tan bien, tan cálido — hablaba el pelinegro — Tus besos en mi cuello, tus delgadas manos rasguñando mi espalda mientras te embestía — Jungkook bajo su mano a su creciente erección para acariciar la zona— Y luego llegaron ellos...


Jungkook pateó la silla que estaba cerca al escritorio de Taehyung, se sentó y comenzó a girar mientras apuntaba con su arma. Logro captar unos piecitos saliendo de un lado de la cama y comenzó a reír. Se divertiría un poco.


— Nos separaron, eran unos bastardos— escupió con odio.— Tantos años soñando con estar a tú lado y ellos lo arruinaron cuando por fin me notaste. — el rubio recordaba esa noche, no dejaba de atormentarse por haber cometido algo tan ruin, se dejo llevar por el alcohol y su roto corazón para ser tomado por su hermano.— ¿Recuerdas cómo rompí tu entrada? Llorabas bajo mi piel y eso me excitaba— soltó un golpe contra el escritorio y siguió girando en la silla— No sabes cuánto me prende verte llorar. — suspiró y detuvo sus giros— Por eso tenía que matarlos — rió alto— Bueno eso y que los malditos hijos de perra no aceptaban nuestro amor — se levantó y caminó hacia los pies de la cama— ¿Por qué tu me amas?


Taehyung temblaba bajo la cama, sus ojos soltaban cientas de lágrimas. No quería seguir ahí, no podía. Apretó el celular y luego sintió ser jalado por los pies, gritó y arañó el piso de madera buscando sostenerse para no ser llevado.


— Te encontré.— tomó a Taehyung aunque este pataleaba, logró colocarse por encima del rubio, restregándose contra el— ¿Estas listo mi amor? ¿Quieres sentirme? Papi está listo — sonrió y dejó el arma cerca de el— ¿Así es como lo diría papá?.


Jungkook omitió los gritos de su hermano, las uñas clavándose y rasgando por sus brazos y torso desnudo. Si quería rudo, el le enseñaría a hacerlo rudo. Dio un puñetazo en la mejilla derecha haciendo que el menor se calmara, comenzó a retirar las prendas tan bonitas que seguro Taehyung usaba para seducirle, lo lograba. Cuando vio la piel morena desnuda brillar por el sudor, como un demente comenzó a besar, limpio con su lengua las lágrimas de las mejillas, paso sus manos por el cuerpo manchando de la sangre de sus padres. Su cara llena de fluidos rojos se restregaba por los pezones marrones.


Se levantó con cuidado y antes de que su hermano pudiera moverse colocó su bota negra sobre el cuello presionando mientras el abría el zipper de su pantalón.

— Sabes leí que a las putas les gusta esa sensación de estar perdiendo el aire mientras son penetrados, libera la adrenalina sin control. — libero su miembro erecto y masturbo un poco— No pude evitar imaginarte así.


Regresó para colocarse encima del cuerpo desnudo, apretó los muslos y subió las piernas con velocidad a sus hombros. No iba a ser delicado, no quería serlo. Quería dejar el cuerpo marcado, lleno de el. Que cada parte de Taehyung gritará su nombre. Ingreso sin avisar y colocó su mano sobre la boca de su hermano menor.


— Si mi amor, así ¡ah ah!— gemía — mientras se movía bruscamente, su pelvis impactando contra los glúteos.


Taehyung sentía su cuerpo doler, su entrada siendo violentada bruscamente, sus dientes comenzaron a clavarse en la mano de su hermano buscando ser liberado, pero solo obtuvo un puñetazo que le hizo girar su rostro a la posición adecuada para ver su celular cerca de una mano. Alargó su mano y comenzó a tentar por el suelo buscando llegar. Sintió una opresión en su cuello, las manos de Jungkook rodeaban su cuello, movió sus piernas, sus talones golpeando la espalda ancha. Su visión se volvió borrosa y tuvo que mover sus manos buscando pegar al pelinegro sin éxito. Fue liberado y comenzó a toser desesperado.


— Llora, quiero que llores mi nombre— gritaba el mayor — Di mi maldito nombre — regreso sus manos al cuello delgado y apretó una vez más — Te amo, te amo.


El rubio intentaba rasgar la piel de los brazos contrarios para ser liberado. Falló. Sus lágrimas escurrían perdiéndose, escuchaba la voz de Jungkook como si estuviera lejos de él. Si hace un año hubiera sabido que a raíz de su corazón roto habría liberado la bestia que su hermano ocultaba. De haber sabido que estaba más a salvo descubriendo lugares que en su hogar, jamás hubiera regresado. Pero era tarde.


Jungkook se liberó dentro de su hermano, le obligó a repetir una y cien veces que le amaba. En su cabeza eran palabras reales. Todo lo había hecho por el, para estar juntos por fin. El cuerpo de Taehyung respiraba agitado, fluidos mezclados sobre su piel morena. Era una obra de arte verle así. Guardaría esa imagen por siempre. Se giró para coger el revólver, mientras a sus espaldas el rubio alcanzaba por fin su celular.


Sus manos temblaban, su entrada ardía, su garganta raspaba y sus piernas se sentían entumidas. No importaba, por fin tenía su celular, podría salir de allí.


— ¿Que haces mi amor?— cuestionó el mayor al ver las manos de Taehyung . Se acercó y sonrió para colocarse sobre el una vez más, sus rodillas sosteniendo y sus manos cerca del gatillo.— ¿Vas a tomar tu última foto?


— Jungkook no...— suplicó entre lágrimas al entender cual sería su final.


Aunque sus dedos intentaron destrabar el celular, este no dejó de mostrar el logotipo dorado y el búho encerrado. En la oscuridad de la noche dos balazos retumbaron. El primero fue dado justo en el pecho del rubio, la sangre brotó sin parar, sus últimas palabras fueron un obligado te amo mientras sus largos dedos liberaron el celular entre sus manos. Luego vino el segundo impacto, esta vez el receptor fue un chico alto y pelinegro, la bala atravesó su cabeza de extremo a extremo. Sus últimas palabras fueron:


"Estaremos juntos en la vida y la muerte, siempre te buscaré sin importar cuántos lugares deba de recorrer, ni un lugar del mundo dejare sin explorar para tenerte una vez más"


A las 2:45 am el celular se desbloqueó entre las manos de Taehyung, la pantalla brillando sin parar y la aplicación cerrándose una vez más. Al final el rubio si exploró una parte nunca antes conocida, una lástima que fue entre las paredes de su hogar, junto a su familia.


"Randonautica ha sido desinstalado correctamente"

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1 de Agosto de 2020 a las 20:46 2 Reporte Insertar Seguir historia
13
Fin

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••Quarantine•• τнє ѕαмє κοοκιє 𑁍ࠜೄ ・゚ˊˎ https://www.wattpad.com/user/GgukSeven ➭Ⓥⓗⓐⓡⓔⓜ ➭ⓀⓞⓞⓚⓉⓐⓔ

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Dayan Maldonado Dayan Maldonado
fue emocionante😁😁
Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Joder..! Me dio miedooo!! Pero me gustoo...woow...
August 02, 2020, 11:41
~