vivianabm pamela vivíana

Emma una simple y joven secretaría que tiene un camino por descubrir. ¿qué pasará cuando un Doctor romántico intenté ser parte de su camino? ¿qué pasará cuando el pasado de Emma re aparesca para atormentarla? ¿quién sera merecedor del amor de una mujer que sólo buscando su lugar en la vida? "puede uno enamorarse tanto como cambia de calcetines por qué enamorarse no es lo mismo que amar"


Erótico Sólo para mayores de 18.

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Capítulo 1

Mi alarma suena cinco y cuarto de la mañana, me ducho en tiempo récord, me visto y salgo a toda marcha a tomar el bus...


Llego justo al tiempo que el portero está abriendo la clínica, me saluda amable como siempre.


- buen día, temprano como siempre, señorita Emma.- saluda


- así es, buen día Carl...- respondo y me apresuro a llegar al consultorio de Mauricio, dejo todo listo... preparo el desayuno para toda la clínica y me apresuro a servirles consultorio por consultorio conforme van llegando los doctores y doctoras... no es mi trabajo, pero me agrada hacerlo, me mantiene ocupada mientras llega mi jefe, que en si, aparte de ser dueño de la clínica TORRES el también es médico aquí.


Es simplemente encantador, lastimosamente está casado y tiene planes de formar una familia muy grande por lo que me comentó alguna vez después de que yo le soltara la sopa de por que el rojo es mi color favorito, sin que siquiera el me lo preguntará, en fin fue allí cuando supe que... hace algún tiempo su esposa perdió a su primer hijo, y desde entonces el solo a intentado mantenerla contenta y mimada, no hay un solo día que regrese sin un ramo de rosas para ella, es por eso que lo llamamos Doctor romántico a sus espaldas.


Él se ve estresado últimamente por que no pierde la esperanza de que ella vuelva a embarazarse, es difícil hacer que un hombre que parece ser serio se abra a ti, pero tal vez el hecho de ser torpemente graciosa de vez en cuando lo a ablandado.


El reloj marca las seis en punto de la mañana y automáticamente como cada día se abre la puerta de entrada y entra el doctor Torres.


- buen día Emma.- me saluda con esa sonrisa radiante después de saludar a Carl, sin darse cuenta casi tropiesa con el balde de agua que maneja Carl para la limpieza... es realmente apuesto (un piquito torpe) a pesar de llevar bata, parece sacado de una revista.


- Buen día... doctor.- saludo.- enseguida le traigo su té.- añado.


- perfecto, hoy espero la visita de mi amigo Benjamín.- informa riendo por su pequeño insidente, pero no oigo... lo siguiente que pasa es que mi corazón late más rápido pero mi respiración se auto detiene, no esperaba tener que volver a verlo tan pronto, hoy viene Benjamín.


Emma me escuchaste.- me despierta el doctor.


- ehhh, café americano para el señor Benjamín ¿Como siempre? - preguntó, el me mira extrañado, con una media sonrisa, como si de cierta manera le causara gracia mi reacción.

- si, gracias... llegará en media hora Tal vez y traeme por favor la lista de pacientes para hoy.!!! - dice

Inmediatamente después preparo la lista, y se la llevó... Me apresuro a regresar a mi puesto.

Odio ver a Benjamín en mi trabajo es bastante incómodo y humillante debo admitir, pues nuestra relación, si así se le puede llamar, es complicada.

El es médico cirujano, pero en realidad maneja el hospital de su padre... nos conocemos desde que éramos solo un par de mocosos, igual que cada niña de la escuela, yo también estuve perdidamente enamorada de él, estudiamos en la misma escuela y Universidad siempre fuimos buenos amigos, hasta que una noche de copas... paso lo Inombrable... bueno sí, tuvimos sexo... ¡el mejor y maldito sexo! Desde entonces no hemos podido parar, siempre que se presenta la oportunidad hemos terminado follando, pero con lo tonta que siempre he sido comencé por hacerme ilusiones, pensando que Tal vez un día el se enamoraria de mi y tendríamos nuestra historia de amor, cuando el se dio cuenta de mis sentimientos, fue muy fríamente claro... - lo siento, pero las cursilerías y el romance no es lo mío, podemos divertirnos Emma, pero nada más... nadie puede saber que yo tengo algo contigo!!! Si estás bien con eso, no tenemos por que dejar esto que tenemos, vamos, admite que es mejor que estar en una relación, donde tendrás que pasar día y noche cuestionando a tu pareja ¿donde estaba y que hacía...? Piénsalo, yo sólo propongo, Nena... tu dispones.- lo recuerdo claramente, por que sus palabras me martirisan siempre que paso sola las fiestas y siempre que el me busca y se va... no he sabido ponerle un alto, eso es todo.


Media hora más tarde Benjamín entra en la clínica lleva un traje color azul oscuro, antes de llegar a recepción y caja que esta junto a mi cubículo Carl intenta saludarlo pero este lo ignora y se detiene a hablar con la nueva ginecóloga... (miss sonrisitas) se despiden, hago como si no los hubiera estado observando y finjo escribir en la computadora...


- buenas tardes señorita, Solano.- Dice guiñandome antes de llegar a mi puesto, pero.. ¿Que diablos fue eso?


Cuenta hasta diez... Emma

Cuenta hasta diez.


- avísale a Mauricio que estoy aquí.- Dice autoritario apoyándose en el escritorio.


- creo que se te olvidó la palabra mágica.- sonrió inocente.


- Emma...


- ¿Señor? - fijo inocencia.


- avísale a Mauricio que estoy aquí, POR FAVOR.- pide y asiento sonriendole de la misma manera, me pongo de pié y trato de entrar al consultorio de mi jefe, pero el antes de que siquiera pueda ver la puerta siento bastante agua tibia derrumbarse por toda mi camisa...


- joder... lo siento Emma, no fue intencional.- se disculpa Mauricio.


- ¡Oh! Dios...- digo tratando de limpiarme con una servilleta, Benjamín ríe abiertamente, miro al doctor y este mira molesto a Benjamín... el se encoje de hombros y entra en el consultorio, cuando levanto la cistavista este tuenetiene las pupilas dilatadas.


- te espero adentró.- Dice Benjamin metiéndose.


- no se preocupe...- respondo al doctor avergonzada. - también fue culpa mía.- retiro la servilleta de mi camisa y pero el doctor abre sus ojos como si...


¡Rayos! El té dejo mi camisa casi transparente.


- Deberías... deberías.- no logra terminar de hablar, pero de inmediato me cubro.- ¿tienes algo para cambiarte aqui? - pregunta.


Niego con la cabeza, que vergüenza las enfermeras pasan sin saber bien que sucede, pero sólo siguen su camino.


- Mira... no has tenido un día libre en meses, por que no te tomas el día hoy y aprovechas para cambiarte, Después de todo hoy saldría antes del medio día...- Dice condescendiente


- pero descanso los domingos señor, no es necesario...- digo, aún que un día libre entre semana no me caería nada mal, pues mi departamento necesita aceo intencivo.


- por favor, quitame la culpa.- sonríe con pena.


- aceptaré, pero quiero que sepa que de verdad no era necesario...- digo tomando mi bolso para salir.


- tranquila, llegas muy temprano y aveces incluso te quedas después de tu hora de trabajo, te lo debo.- Dice, me siento ¿Conmovida?


- gracias.- respondo y tratando de esconder la transparencia de mi camisa con mi bolso, salgo y tomo el primer bus que aparece... no lo entiendo, he soportado hasta el hecho de que Benjamín finja que no somos nada más que conocidos.


¿Pero como aceptar que se burle de mi en una situación asi? ¿No le importó ni un poquito? Claro que ¡NO!





27 de Julio de 2020 a las 05:33 0 Reporte Insertar Seguir historia
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