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lunanuevamcr Luna Nueva

Su mundo está en total oscuridad, el dolor la está haciendo sucumbir.


Drama Sólo para mayores de 18. © Todos los derechos reservados. Registro 2007254856948
Cuento corto
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Vacío

No sé por dónde voy ni hacía donde, solo sé que llevo mucho tiempo transitando este oscuro camino. En algún punto la oscuridad se ha vuelto más espesa, tal vez porque mis ojos parecen fuentes inagotables. Estoy cansada de llorar, pero no puedo dejar de hacerlo.

Camino a tientas por este sendero desolado, he estado destruida antes, pero no tanto como ahora. Es la diferencia de que te explote una granada de mano a que te caiga del cielo una bomba nuclear. Yo siempre he preferido el mal menor, pero esa persona siempre prefiere arrasarme. Vivimos desde hace años en una guerra intermitente, con algunos periodos de paz, esos que me gano luego de vencerlo. Sin embargo, en algún momento, él decide que ya es suficiente, vuelve a alzar sus armas y volvemos a vivir este infierno, yo intentando protegerme y él buscando razones para hacerme daño. Lo peor es que siempre me doy cuenta cuando ya es demasiado tarde. Esta vez la bomba explotó en mis manos.

Estoy luchando por mantenerme viva, por no ahogarme con este maldito hueco que tengo en pecho. Hace meses que lucho con mis heridas y por fin he logrado escapar de él. Sin embargo, el dolor se ha vuelto oscuridad y esa oscuridad me está consumiendo poco a poco. Estoy al filo de la línea del abismo pero aun así sigo tanteando el camino, intentando no caerme, no sucumbir. No entiendo como he logrado llegar hasta aquí y tampoco como me permití hacerlo.

Escucho voces en alguna de parte, me llaman, tratan de hacerme reaccionar, pero es demasiado difícil llegar a ellas. No importa cuánto griten y lo intenten, porque tampoco ha importado cuanto he luchado por mantenerme firme para terminar de cruzar este camino. Sigo avanzando, llorando, desgarrándome por dentro a cada paso. Mis manos y mis pies sangran, pero nada se compara a mi corazón malherido, que late con dificultad, como un enfermo harto de luchar con su mal.

Cierro los ojos, para deshacerme de más lágrimas y de pronto el abismo bajo mis pies se hace inminente. Suspiro. Me duele. La tentación de dejarme caer y morir, se hace cada vez más fuerte. Dejar de luchar implica eliminar el dolor. Tal vez sea mejor. Lo pienso mientras dejo que ese mismo dolor me embargue de nuevo y me decido. Es mejor el vacío.

Siento como mi cuerpo se vuelve laxo y el viento desordena mi cabello. Estoy cayendo. Es una sensación de liberación, de tranquilidad, pero no durará, lo sé. Sucumbir es solo el primer paso a estar totalmente perdido. Dejar de luchar es limitarse a ser el perdedor y en este caso perder significa dejar de vivir. Y yo quería vivir.

Mientras el vacío se apodera de mi estómago, recuerdo el olor de las flores, lo que se siente sonreír, el calor del sol en mi piel, el sonido del mar. Mis manos buscan a que aferrarse, pero ya no tengo escapatoria, no puedo volver. A lo lejos dejo de escuchar las voces y solo un susurro se queda conmigo. Es una voz cálida, que me tranquiliza. Por primera vez no me está pidiendo que vuelva, no me está pidiendo que luche, solo me susurra que lo deje entrar. Solo me suplica que le abra la puerta. ¿Cuál?, estoy cayendo, el vacío no tiene puertas. Con todo, prefiero seguir escuchando su voz sin sentido, mientras me acerco a mi destino cada vez más, en medio de la oscuridad que se ha vuelto mi compañera.

De pronto, mi corazón decide dejar de moverse con ese cansado latido y comienza agitarse, señal de que he llegado al punto en el que el miedo a lo que está más allá del abismo va a hacer flaquear mi decisión. El instinto me impulsa a dar marcha atrás y mis manos comienzan a buscar cada más desesperadas a que aferrarse. El olor de la tierra está cada vez más cerca, se va acercando la hora. El viento deja de correr y ya caigo más rápido. Estoy cerca y mi desesperación ahoga el dolor.

Entonces me doy cuenta de que no quería rendirme y aun así ya no hay retorno y como no lo hay es hora de rendirse por segunda vez. Tomo aire, mientras calmo mi ansiedad, decidida a volver a sucumbir a esta sensación pasajera de estar bien. Es entonces cuando alguien me toma de la mano, esa voz vuelve a susurrarme que lo deje entrar, me abraza con fuerza y me aferra contra él. Una fuerte presión en el pecho puja de aferrarse también y mi alma, al borde de la muerte, abre los ojos y es entonces cuando en medio de tanta oscuridad, aparece una luz.

25 de Julio de 2020 a las 15:11 4 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Luna Nueva Escribir es la mi forma de exorcizar mi alma. Mi manera de sacar de adentro todos aquellos sentimientos escondidos, replegados y que necesitan salir, es la forma en que mi corazón habla a través de las líneas y le dan sentido a todo lo que vivo a diario, es mi amor escondido, mi escondite clandestino, el descanso de mi alma, la pasión de mi mente.

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𝐂𝐇𝐄𝐑𝐈𝐄 𝐀𝐑 𝐂𝐇𝐄𝐑𝐈𝐄 𝐀𝐑
¡Me encantó! Está muy bien escrito.
August 17, 2020, 01:59

  • Luna Nueva Luna Nueva
    Me alegra que te haya gustado ❤. Un abrazo August 17, 2020, 13:59
Roberto R. Roberto R.
Muy bien!
July 25, 2020, 16:57

~