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sonatinaparth Sonatina Parth

Por un impulsivo acto de compasión me vi inmersa en la mística comunidad vampírica. Teniendo que ser protegida de los radicales de mi propia especie. (Sí !La humanidad apesta!) Sin embargo, allí, bajo la sombra del jocoso Layel conocí a Alexander. Mi Alex. Y a ella, claro... También a ella, a quien no debí pasar por alto y a la que nunca le gustó que él me llamara "suya" y que pudiera llamarlo mío. Quien como si se tratara de nada, lo destruyó todo.


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Atrapados

- Presente -

Cuando el malestar se intensificó en una escala sobre de seis sobre diez y sentí que me faltaba el aliento, solo maldije mi repentino ataque de mala suerte. En ese momento no tenía ni idea de lo que estaba pasando conmigo. La fiebre era una molestia, pero nada me hacía lamentarme más que las náuseas y el dolor abdominal que parecía trepar hasta el área torácica.

J: “L... Necesito medicina, no me siento bien ¿Crees que puedes venir pronto?".

Teclee en mi teléfono con algo de descoordinación, deseando dormir profundamente y tal vez tomar un poco de agua, mi boca estaba seca.

Su repuesta casi inmediata me hizo sonreír a pesar del malestar, no todo el mundo podía presumir de contar con alguien tan confiable.

— ¿Umm? — Respondí a su llamada, no tenía muchas ganas de hablar.

— ¿Qué tienes? — Preguntó ansioso.

Tal vez debía resultarle alarmante, nunca antes en dos años que teníamos juntos lo había llamado por ayuda, y mucho menos cuando salía de “cacería”.

— Creo que voy a tener un bebé dildo — Traté de bromear, pero un acceso de náuseas me hizo hacer ruidos ahogados mientras intentaba relajar los doloridos músculos de mi estómago — No, me retracto, lo siento, creo que pesqué un virus nuclear — Seguí diciendo, pero la risa no salió.

Para ese momento una alarma intermitente estaba sonando en mi cabeza, tratando de decirme algo. Después de todo, había estudiado medicina durante dos años antes de terminar involucrada en todo ese desastre, así que hasta cierto punto mi mente debía estar intentando buscarle un diagnóstico, ya que era esa mi parte favorita.

— No deberías enfermar — Consideró inquieto, podía escucharlo ponerse en marcha.

— Yo también creía, es decir, se suponía... No lo sé ¿Cuándo fue la última vez que tomé sangre? – Pregunté de forma casual, mi cabeza también estaba punzando.

— Déjame pensarlo. Ya que te has negado a beber de mí, han sido dos años... Aunque aún deberías estar inmunizada — Analizó preocupado.

— ¿Qué crees que necesitas? ¿Cuáles son tus síntomas? Estoy entrando en una farmacia – Preguntó, debía estar cerca porque ya se encontraba allí o había corrido demasiado rápido e imprudentemente.

— Tengo un poco de fiebre, dolor abdominal, aunque eso podría ser por las veces que he devuelto la comida, mi cabeza está martilleando, mi pulso está desbocado, en realidad creo que me duele todo — Expliqué – Sonará cinematográfico y todo, pero, juraría que fui envenenada — Dije analizando los síntomas lo mejor que pude.

No me lo tomé en serio, después de todo me sentía un poco confundida.

— ¿Cómo dices? — Me interrogó con voz glacial, una frialdad que hablaba de horror.

Lo escuché maldecir y agitarse.

— Es estúpido. No me escuches, solo estoy exhausta Layel, me siento muy torpe — Susurré tragando con dificultad.

— ¡Que mierda Jolie! ¿No estabas estudiando medicina? ¡Joder, joder, joder! ¡Debiste haberlo notado antes! — Explotó, tal vez con frustración, ya no podía identificarlo muy bien, aunque me consideraba experta en percibir los estados de ánimo de Layel.

— Solo dormiré un poco — Respondí tratando de calmarlo, no entendía por qué sonaba tan evidentemente enojado.

— Mierda, mierda... ¡Mantente despierta J! Por todas las malditas cosas que me debes. Pequeña, no te atrevas a dormir — Aulló fuertemente, sacándome un poco del sopor.

— ¿Qué está mal? ¿No creerás? Sinceramente... — Lo cuestioné, sentándome con dificultad.

¿Layel de verdad cree que he sido envenenada?, de repente sonaba un poco gracioso.

Sólo había hecho un comentario ocioso, sinceramente hace años que no abría un libro de medicina.

Podía ser porque en realidad sentía que estaba divisando todo a través de un celofán, era irreal y todo parecía tan ridículamente agotador e innecesario.

El sonido de un golpe en la puerta me hizo gruñir, el sonido parecía estar amplificado y reverberó por todos los lugares que sentí adoloridos.

— Está bien. No dormiré, lo prometo — Le dije incorporándome como pude, pero no estaba ni cerca de estar estable.

¿Cómo puedo con ese escándalo?

La puerta fue golpeada de nuevo haciéndome gemir.

— ¿Qué? ¿Qué fue eso? — Exigió, y no pude más que pensar que Layel estaba siendo verdaderamente irritante.

— Alguien está golpeando afuera — Le susurré sudando frío.

— ¡No abras! Estaré ahí en cinco minutos. ¡No abras y escóndete! Ve al baño, pon otra puerta entre ustedes. Jolie… Creo, creo que nos han encontrado ¡Mantente despierta! ¡No dejes que te lleven! ¡Jolie si no puedo alcanzarte, realmente se acabó! — Alertó, su voz se escuchaba entrecortada.

El celular se deslizó de mis torpes manos.

¿Nos han encontrado? ¿Quién? ¿Él? ¿Finalmente me ha encontrado? ¿Cómo lo sabe Layel? No está aquí ¿Cómo puede ser tan astuto? O tal vez lo había adivinado, a veces es bueno en adivinar… Entonces ¿Está él tras esa puerta de la que suponía tenía que alejarme?

Una nueva oleada de nauseas me hizo caer en la alfombra junto al teléfono.

Lo ignoré y gateé más cerca del baño.

No, no así, ni siquiera puedo hablar con él en este estado”, pensé inconforme.

Un fogonazo de certeza me inundó, estaban aquí, me habían envenenado.

¿Qué si muero? ¿Qué va a pasar con Layel si no hablo a su favor? Después de todo lo que ha hecho por mí, lo que ha sacrificado para protegerme.

Parecía un completo desperdicio que todo terminara así.

Y además… estaba él, si yo muero así ¿No será demasiado chocante y poco satisfactorio?

Bueno, tenía que ser sensata, no podía seguir. Tragué grueso, solo mi brazo había llegado a cruzar el espacio del baño, pero de ninguna manera podría arrastrar mi lamentable y mortal cuerpo entero hasta allí, así que cuando me desplomé en realidad me sentí aliviada.

La puerta se abrió de golpe, aparte del ruido amortiguado sentí el aire llenar el cuarto y refrescar mi húmeda piel.

En medio de mi confusión mental ese aire fue un alivio fugaz, tal vez gemí ligeramente.

— Vaya, vaya, vaya. Está peor de lo que imaginé ¿Qué rayos le dieron? ¿No se les habrá pasado la dosis? — Preguntó una voz masculina, parecía ser de Klaus, el perro faldero del ser que más odiaba en el mundo.

No era una persona que le gustaba retener sentimientos negativos como esos, pero aun en el estado en el que me encontraba no podía olvidar que de verdad odiaba a esa perra.

Klaus comenzó a reír de una forma tan molesta.

Definitivamente era él, aunque sólo podía ver sus zapatos desde donde me encontraba, el cuerpo entero estaba dolorido/adormecido, pero, lo más importante -y que me mantenía consciente- era que si Klaus estaba allí, Alex no debía estar muy lejos.

Sí, me ha encontrado, finalmente.

— No señor, acabo de comprobar. La dosis indicada para su tipo: humano con consumo eventual de sangre vampira — Respondió otra voz que no reconocí.

— Pues algo no está bien. ¿Saben qué? No dejen que Alexander venga aquí, mejor si no la ve así. Dile a Hayer — Gruñó Klaus mientras alguien me incorporaba, haciéndome apretar los dientes ante las punzadas que sentía en mi interior.

— ¿Por qué rayos estás tan débil, pajarito tonto? — Evaluó con molestia, mientras alguien más me arrojaba en la cama con poca sutileza, mi cuerpo rebotando — La maldita cosa insignificante ni si quiera dio pelea y la otra rata ni siquiera está aquí, es un poco decepcionante — Se lamentó con su gente, subordinados del clan con los que había llegado.

— Me envenenaste – Murmuré incrédula — ¿Desde cuándo le hacen esto a los humanos? —Pregunté, pero las palabras salieron suavemente, para nada acusadoras.

— Siempre lo hemos hecho dulzura. Funciona con los tuyos y los nuestros, aunque en menor medida, nosotros solo nos debilitamos, después de un tiempo depuramos toxina de nuestros cuerpos de forma natural... Ustedes se mueren sino obtienen el antídoto — Explicó aburrido.

Sonidos de lucha me hicieron girar la cabeza con dificultad, pestañee para aclarar mi borrosa vista, pero la acción estaba llevándose más allá de mi campo de visión.

Tragué de forma insatisfactoria, sentía incomodidad en la garganta.

— ¡Deben darle el antídoto ya o se va a morir! ¡No toma sangre desde hace mucho, lo juro! Su sistema no va a resistirlo durante mucho tiempo ¡Tiene que ser ahora! ¡Por favor! — Bramó la familiar voz de Layel, aunque se escuchaba desconsoladamente discordante.

Quería tranquilizarlo, pero dudaba que pudiera proyectar cualquier cosa que lograra hilvanar hasta él.

—¡Apártense! ¡Quítate de mi puto camino! — Gruñó otra voz inolvidable, era Alexander llenando la habitación con su autoritario tono ronco, una de sus mejores armas de depredador.

Además de su aspecto, su olor, su sabor.

En un segundo entró dentro de mi campo de visión. Me alegré de haber mantenido mis ojos abiertos durante tanto tiempo, verlo fue un sueño hecho realidad, también una pesadilla porque podía significar que estábamos muertos, Layel y yo.

— Alex — Farfullé, aunque no sabía si había logrado hacerlo con éxito.

El corazón estaba a punto de salírseme por la boca.

— ¿Acaso son imbéciles? ¡Se está muriendo, coño! — Gritó, sentí sus dedos fríos tocando mi frente y jadeé queriendo más de ese toque refrescante — ¿Quién la tiene? ¿Quién? ¡La quiero ahora maldita sea! — Rugió sonando aterrador.

Cerré los ojos... No podía con todo eso, Alexander se veía tan molesto, no me gustaba verlo así. No podía imaginar cuan molesto había estado cuando desaparecí, cuando creyó que lo abandoné.

Y yo… estaba tan cansada, tenía la certeza de que todo iba a estar bien mientras me fuera a dormir. Cuando despertara, Alexander mantendría su perfecta compostura mientras me interrogaba para que al responder pudiéramos arreglar todo. O, tal vez Layel y yo seguiríamos en nuestra cruzada por la sobrevivencia y este no sería más que un sueño que no generaría la más mínima ola en nuestra no-ideal, pero manejable, realidad.

— ¡Jolie! Ábrelos ¡Ábrelos! Te dije que no podías dormirte ¡Te lo advertí, carajo! — Escuché a Layel sollozar en medio de la neblina, muy lejos… Y, pues que haya sentido manos tocando mi rostro.

— ¡¿Estás presumiendo maldito?! ¡Muérete! ¡Arrástrenlo, sáquenlo de mi vista! — Gruñó Alexander, las palabras llegaron a mí casi susurrantes y solo fueron seguidas por el silencio y la oscuridad.

24 de Julio de 2020 a las 16:16 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Alhajan Alhajan
Gato, vamos a mirar. Me gusta que es un inicio cargado de acción, entendible y que llevas al lector de la mano. Es gran ventaja si quieres enganchar, pero también debemos pausar, es mucha acción y poca explicación. Creo que hay muchas leyes explícitas en ese mundo, pero un lector con pocas ganas no las va a encontrar, a ellos hay que llevarlos de manos. Yo deduje como funciona, y dentro de ello me parece que ocultas un universo fascinante. Ahora bien, seguimos en lo mismo, tanta precisa forzada a diregrir los aspectos pasados, también me dejaron algo perdido con los personajes. Francamente Layel no me deja claro que es en la vida de J. Alexander me doy a la idea, pero como dije hay tanto por deducir, que puede que me llevé una impresión errónea, a la final es un capítulo 1. Cuida la exposición con sutileza para no perdernos los detalles de las leyes de este universo, me doy a la idea y me parece fascinante. La narrativa está bien, y creo que veo algunos detalles técnicos, que a la final no dañan si los interpretas correctamente y llegas a acostumbrarte répido. 8/10 en el gatómetro. Saludos y un abrazo a la lejanía.
July 24, 2020, 19:12

  • Sonatina Parth Sonatina Parth
    Gracias por dar tu opinión, eso siempre es inspirador. Por ahora, puedo que la ambiguedad es intencional, también el hecho de que las leyes explícitas no estén del todo claras... la idea es crear ese misterio que se develará en capítulos posteriores. La historia está narrada en dos líneas de tiempo. Presente y pasado, el primer capítulo pertenece al "presente" ya veremos como se llegó hasta aquí y qué pasa luego. July 24, 2020, 19:22
~

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