mymemoriesdied_ Vodka ♡

"¿Por adelante o por detrás?" Luego de mirar el video viral de ‘Despacito’, Taehyung siente curiosidad por aprender un poco sobre aquel sensual baile. Para su suerte, descubre que Jungkook ha practicado ese estilo de baile antes y con seguridad puede deducir, que el menor podría enseñarle más que bien. ・❀ Oneshot. ・❀ Lenguaje explícito, si no te gusta no leas. ・❀ Historia original/ No copies ni adaptes. VODKA.


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

#historiacorta #oneshot #baile #taekook #smut #kookv
Cuento corto
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Up, down, slow... Slow, baby.

— ¿Para qué me trajiste a tu habitación, Hyung?

Mientras cerraba la puerta detrás de sí y el sonido del seguro retumbaba en su cuarto, Taehyung mordía su labio inferior, emoción brillando en sus achocolatados ojos—. Sabes perfectamente para qué lo hice, Jungkook. Te lo dije más temprano —Se aproximó a él con pasos lentos, sus brazos detrás de su espalda.

Jungkook se cruzó de brazos, sus ojos evaluando cada acción del castaño.

—Y yo te dije que no planeo hacer aquello contigo.

—Aw, ¡por favor! —Tomó las manos del rubio juntas y las agitó con emoción—. ¡Vamos! ¡Será divertido! Por favor, por favor, por favorrrr —insistió con su labio inferior sobresaliendo. Sabía que su maknae era débil antes sus pucheros. Sin embargo, Jungkook pareció inmutarse.

—No me harás cambiar de opinión. Mi respuesta ante los chicos fue no y lo seguirá siendo —espetó con firmeza

Taehyung volvió a atrapar su labio entre sus blancos dientes, el más joven parecía decidido a no hacer nada. Bajó su mirada, fijándola en las manos de rubio atrapadas por las suyas y entrelazó sus dedos un momento, luego retirando una de sus manos y llevándola hasta el rubio cabello que caía en la frente del menor. Retiró un poco el suave cabello con sus dedos, observando aquellos mechones fijamente y hablando en voz baja.

— ¿Seguro que no lo harás?

—No.

Encontró sus ojos—. ¿Ni siquiera por tu lindo y necesitado Hyung?

Apreció el movimiento de la manzana de adán de Jungkook, subir y bajar—. Deja de jugar sucio, Taehyung.

Síp. El menor estaba consciente de que su Hyung conocía cada una de sus debilidades. Su Hyung era conocedor de la "pequeña" atracción que tenía hacia él y justo ahora se estaba aprovechando de ello. Jungkook no era bueno disimulando sus miradas siempre que estaban juntos. O quizá, simplemente no se esforzaba.

—No lo hago, ¿quieres verme jugando sucio realmente?

—Taehyung —llamó con su voz apenas audible, ya que es castaño no estaba midiendo realmente la distancia entre ellos—, ya te dije que no lo haré. No quiero hacerlo.

— ¡¿Pero por qué?! —inquirió, alejándose del chico en medio de una rabieta.

Jungkook se peinó con los dedos su cabello hacia atrás, suspirando en alivio por su seguro espacio personal. Caminó un poco y se sentó en los pies de la cama de Taehyung.

—Ese estilo de baile es algo... —vaciló antes de continuar—, es cómo muy íntimo acá en Korea, Hyung, no sé ponerlo apropiadamente en palabras. No es como si pudieras bailar de esa forma con cualquier acá a diferencia de aquellos lugares donde se practica con regularidad.

—Lo sé, lo sé, y es por eso que quiero hacerlo contigo. ¿No puedes hacerlo conmigo? —El tono de su voz fue suave, y dios, Jungkook casi quiso aplaudirle por la magnífica jugada que estaba haciendo sobre él.

Se aclaró la garganta y limpió sus palmas –al parecer sudorosas– contra la tela apretada de sus jeans sobre sus muslos. Taehyung dejó caer sus brazos con resignación.

—Por favor, Jungkookie —Lo intentó de nuevo—. No será más de una hora, y si soy muy malo, puedes simplemente patearme. Lo prometo.

El rubio abrió su boca para decir algo, pero la cerró y luego de un momento volvió a abrirla. Por su expresión, Taehyung esperaba con desanimo que se negaría una vez más y no tendría más remedio que abandonar aquello, ya que él quería a Jungkook para bailar, a nadie más que él, pero se sorprendió al por fin escuchar las palabras mágicas.

—Trae la laptop, Hyung.

Con una gran sonrisa, dio un pequeño salto mientras aplaudía. Se aproximó a tomar la portátil que yacía sobre la cómoda y se sentó al lado del menor, colocándola entre ambos.

— ¿Qué hago? ¿Qué busco? —Estaba muy emocionado. Jungkook suspiró.

—Sólo necesitamos una buena canción, lo demás lo haremos nosotros con nuestros cuerpos.

Taehyung se aclaró la garganta—. La única que conozco es la de 'Despacito', Kookie, es la más reciente que he escuchado —Le miró—. ¿Esa sirve?

El rubio vaciló.

—Sí, pero creo que es muy rápida para empezar a enseñarte y... —Taehyung ladeó la cabeza, observando a su pensativo Maknae—. No, todas tienen el mismo ritmo rápido, será difícil para ti seguirlo, Hyung —razonó.

Con un pequeño puchero en sus labios, el castaño suspiró. Tal vez simplemente aquel tipo de baile no era para él.

— ¿Qué te parece si lo hacemos sin música? —sugirió entonces el rubio sorprendiéndolo de nuevo—. Bueno, ya sabes, sólo al principio —añadió mientras se encogía de hombros.

Taehyung se abalanzó sobre él y aplastó sus mejillas juntas.

— ¡Me parece genial! ¡Hagámoslo, hagámoslo!

Sintió la mano del menor posarse casualmente en su espalda baja, causándole escalofríos.

—Está bien Hyung, levántate —Se miraron un momento al separase y luego se pusieron de pie, Taehyung con la portátil en sus manos aún—. Deja eso —Jungkook se la quitó y la dejó donde anteriormente estaba.

El castaño mordió nerviosamente su labio inferior cuando el rubio comenzó a quitarse la chaqueta que llevaba puesta.

— ¿Q-Qué haces? — Se mordió la lengua por tartamudear. Jungkook le regresó la mirada.

—Vamos a bailar, así que pronto comenzará a hacer calor aquí, Hyung —aventó la prenda hacia una silla que estaba cerca—. Deberías hacerlo también —sugirió.

El castaño se miró a sí mismo y asintió, comenzando a retirar también la chaqueta que llevaba puesta. Mierda, ¿por qué sus manos estaban temblando? Jadeó en sorpresa cuando sus dedos de gelatina fueron reemplazados por los del menor, quien le ayudó a quitar los últimos botones.

— ¿Estás listo?

Taehyung asintió una vez dejó su chaqueta junto a la del menor—. Listo. Sí, completamente.

—Bien —Se acercó hacia el castaño, mirándolo con cierta incógnita—. Cómo lo prefieres, ¿por adelante, o por detrás?

Sintió que todos los colores le subían a su rostro—. ¿Qué? —Se escuchó decir.

Frunció el ceño cuando una pequeña risa de Jungkook, salió a flote—. Hablo del baile, Hyung, ¿Quieres que lo hagamos de frente, o que me coloque detrás de ti?

Para Taehyung eso seguía sin sonar bien. Oh dios, aléjense malos pensamientos.

—De frente. Hagámoslo de frente —decidió y el rubio asintió, acercándose más y apresando las caderas del mayor con sus dedos.

—Personalmente pienso que por adelante es un poco más complicado —comenzó colocando una de sus piernas entre las del mayor —, aunque no hay ciencia en ello, en realidad.

Taehyung mordió su lengua cuando aquel muslo se abrió paso cerca –muy cerca– de su parte baja. ¿Así de unidos tenían que estar? No lo recordaba.

—Flexiona un poco las piernas y pégate más a mí.

Demonios.

Cumplió con aquello y miró con sorpresa la forma en la que sus cuerpos estaban encajados. El parecía estar montando uno de los muslos de Jungkook, mientras que este último lo hacía con uno de los suyos. Sus partes bajas rozando la piel protegida.

—Tus brazos sobre mis hombros, Hyung.

— ¿Eh? —Todavía miraba tan embobado sus cuerpos, que aquellas palabras no lograron taladrar aquella burbuja donde se encontraba. Jungkook rió bajo.

—Aférrate a mis hombros, Tae, o perderás el equilibrio.

Con sus ojos todavía adheridos a sus piernas, se agarró de Jungkook.

—Perfecto, Hyung —alabó el más joven, su agarre en las caderas del castaño tensándose—. Me sacudiré ya, ¿okay?

¿Sacudirse? ¿En esa posición? Si él hacía eso, entonces... Oh.

Observó cómo las caderas de Jungkook se menearon con sensualidad hacia adelante, simulando un embiste. Sintió el roce del miembro del menor contra su muslo y se le cortó la respiración. Si Taehyung creía que era un tanto vulgar ver a aquellas personas latinas bailando de esa forma, hacerlo en carne propia iba más allá que aquello.

Jadeó cuando el menor repitió el movimiento una vez más.

—Hazlo también, Hyung.

—Y-Yo…

Sin esperar la respuesta del castaño, Jungkook jaló de sus caderas mientras sacudía las propias hacia adelante. Mordió su labio al sentir los dedos de su Hyung clavarse duramente en los músculos de sus hombros, escuchando un pequeño gemido abandonando aquellos preciosos labios. Quería verlo.

—Hyung, mírame —Sacudió sus caderas nuevamente.

Taehyung lo hizo, sorprendiéndose al darse cuenta de lo cerca que sus rostros estaban.

—Sacúdete con más fuerza, Taehyung, intenta imitarme —. Oh por dios… Jungkook tenía la voz ronca.

Oh por dios.

El castaño asintió con el corazón desbocado, el vaivén de caderas mostrándose constante ahora. Sus manos recorrieron los hombros de Jungkook hasta rodear su cuello con sus brazos. Escondió su rostro en el cuello ajeno cuando sintió que la mirada que el menor le daba era demasiado para él. Mierda, toda la fricción comenzaba a hacer efecto en su entrepierna y no quería que Jungkook notara aquello, no quería que se detuviera y era más que claro que lo harían si Jungkook notaba lo mucho que se estaba excitando.

—Y-Ya entendí de esta forma —logró encontrar su voz—. ¿P-Podemos intentarlo por detrás?

Los movimientos se detuvieron y a regañadientes, sus cuerpos se separaron. Notó que Jungkook murmuró algo antes de asentir, pero lo hizo tan bajo que no alcanzó a escuchar que había sido.

—Date la vuelta.

Taehyung volvió a sentir escalofríos. Se giró y miró la amplia y arreglada cama con sábanas oscuras frente a él. Sintió las fuertes manos del menor sobre su cintura otra vez y respiró hondo, su corazón amenazando con salir por su garganta al sentir aquella dureza contra sus nalgas. Dios. Jungkook estaba duro al igual que él.

Estaba duro por él.

—Flexiona tus rodillas, Hyung, sólo un poco —indicó este, y el castaño se tragó un gemido por la fricción que se formó al cumplir la acción. Su cuerpo se sentía adormecido, calor inundando a vapores el lugar y sobre todo su cuerpo. Era demasiado para él.

—Jungkook... —jadeó cuando el agarre se intensificó. Taehyung se hallaba terriblemente sobre-estimulado ya, por eso cuando sintió el cálido aliento de Jungkook chocar contra su nuca, no pudo evitar gemir sonoramente.

—Frótate —lo sintió decir sobre aquella zona erógena—. Mierda, Hyung. Frótate contra mí.

Adiós cordura, buen viaje.

Balanceando sus caderas hacia atrás, Taehyung apoyó las palmas de sus manos sobre sus rodillas, moviéndose rápido y fuerte. Lo necesitaba tanto, quería tanto mantener aquella deliciosa fricción, más el rubio lo detuvo con su grave y sensual voz. Santo cielos.

—Hyung espera, detente. Déjame guiarte mejor.

Taehyung sólo podía atinar a asentir puesto que no tenía voz para hablar. Por dios, de seguro pareció un completo desesperado y a causa de eso sus mejillas ardían, y su garganta amenazaba con liberar sonidos verdaderamente lamentables si continuaban tocándose.

Sintió un pequeño y lento beso aterrizar en su cuello, y eso para Taehyung fue el fin.

—No te preocupes, Tae, lo estás haciendo de maravilla —"De maravilla", la dulce voz de Jungkook diciendo aquellas palabras hizo eco en su cabeza y envió una sacudida a su dolorida entrepierna—. Sólo que, si lo haces así, te cansaras muy rápido. Sigue mis instrucciones, ¿de acuerdo? —Y claro, ninguno de los dos parecía querer que la sesión llegara a su fin.

Taehyung quiso gemir de nuevo por la suavidad de las palabras de Jungkook. Sintió una fuerte ola de necesidad de girarse, tomar sus mejillas y-

—Muévete desde abajo hacia arriba. Hazlo lento.

Mordiendo su labio, lo hizo. Sus ojos cerrados mientras delineaba el bulto en los apretados pantalones del menor con su parte trasera, sintiendo fuerte calor en aquel punto donde estaban unidos magnéticamente. ¿Lo estaría haciendo bien ahora? No se podía engañar a sí mismo, su mente ya no estaba concentrada en hacer el jodido baile bien, si se seguía esforzando era para no malgastar el tiempo que Jungkook decidió brindarle enseñándole, más él ahora quería...

—Dios… —gimió Jungkook.

Mierda, mierda, mierda.

—Menea tus caderas de derecha a izquierda, Hyung —Su voz era irreconocible, parecía estar sin aliento y sufriendo bastante, y Taehyung ya estaba dispuesto a hacer algo por él, por ellos.

Taehyung continuó acatando las órdenes, dibujando un número ocho acostado sobre la entrepierna del más joven con esfuerzo. Quería hacerlo sentir bien y ganarse más gemidos suyos.

Quería volverlo loco.

—Increíble. Mierda, Taehyung —El nombrado sonrió, sus piernas comenzaban a doler por tanto movimiento pero se sentía feliz de estar haciéndolo bien. Jadeó cuando una traviesa mano se infiltró dentro de su camiseta, subiendo lentamente hasta rozar su pezón derecho.

Llevó una de sus manos a su boca, intentando callar fallidamente los gemidos que le provoca la tortura de los dedos de Jungkook sobre esa zona. Sentía que se desplomaría, el calor saliendo por sus poros, su boca entre abierta mientras jadeaba y dejaba salir bajos ruidos que a oídos del menor, eran preciosos y demasiado estimulantes.

Jungkook comenzó a moverse suavemente contra él entonces, finalmente estando los dos en sincronía.

—Así se baila esto, Hyung. Así se siente esto, pero sólo cuando somos tú y yo, ¿entiendes? —Jaló el pezón del castaño, ganándose un gimoteo y con eso Taehyung mandó todo la mierda.

Se giró y unió sus bocas sin perder tiempo en un beso necesitado, empujando a Jungkook hacia atrás en el proceso hasta chocar con la cómoda. El rubio posó sus manos en la cara interna de los muslos de su lindo Hyung y lo levantó para que enrollara sus caderas con sus piernas.

—Jungkook —gimió en la boca del menor—. Jungkook, dios... Yo-

—Sabía que esto pasaría, maldición —habló sin aliento al romper el apasionado beso. Con su lengua trazó un camino por el cuello del castaño y luego succionó duro—, por eso no quería hacerlo. No iba a poder controlarme contigo, Taehyung.

—Jungkookie… —lloriqueó sosteniéndose fuertemente de él, ido por el placer y tan necesitado de que Jungkook y él hicieran algo más.

El menor mordió el acanelado cuello, jadeando al sentir a su Hyung retomar los movimientos de pelvis sobre él, completamente consciente ahora de lo excitado que estaba—. ¿Quieres seguir bailando, cosita? ¿Te gustaría que bailáramos entre las sábanas, dulzura?

—Hagámoslo, por favor —rogó. Sus ojos caídos mientras acariciaba el rostro del rubio buscando unir sus labios otra vez—. Fóllame.

Por supuesto que lo haría.

Mientras se encaminaba hacia su bendecido destino con el castaño en brazos, Jungkook agradecía internamente a quien sea que haya creado aquel baile. Taehyung soltó un quejido cuando el rubio lo depositó en la cama y contempló como Jungkook se deshizo rápidamente de su camiseta y pantalones, trastabillando al quitarse sus zapatos y calcetines. En un parpadeo, ya lo tenía encima de nuevo con una mirada hambrienta en sus ojos que hizo a Taehyung apretar las piernas. Bajó su mirada hasta el blanco bóxer que cubría el miembro de Jungkook y dios, se veía grande y quería tocarlo.

Llevó su mano hasta el elástico de la prenda y estaba a punto de bajarla de un tirón, hasta que la mano de Jungkook se lo impidió. Hizo un sonido de decepción y le miró con ojos brillosos.

—Desvístete también.

Taehyung se incorporó y se quitó la molesta camiseta, ahogando un gemido cuando la tela rozó contra sus sensibles pezones y luego comenzó a atacar su pantalón y ropa interior. Luego de lanzarlos fuera de la cama, se arrastró hasta que su cabeza dio contra las almohadas y extendió los brazos hacia Jungkook.

—Todo tuyo.

Jungkook acariciaba su erección por sobre la tela, sus ojos viajando por el hermoso cuerpo debajo suyo, bebiendo de él. Se deshizo de aquella última prenda y a Taehyung se le secó la garganta.

—Taehyung...

—Lubricante y condones en el segundo cajón. Apresúrate —Se sentía idiota al no poder apartar sus ojos de aquel prominente miembro. Llevó sus rodillas hacia su pecho, viéndose más vulnerable y totalmente buscando provocar al rubio.

No había que decírselo dos veces a Jeon. Tomó las cosas tan rápido como pudo y regresó a su posición—. Te prepararé apropiadamente, Hyung.

Las mejillas del mayor tomaron un rojo más intenso, una tímida sonrisa adornando su rostro.

—Puedo tomarte perfectamente sin preparación en realidad, Jungkookie —rozó sus labios juntos cuando el menor se acercó más—. Yo... estuve jugando un poco anoche.

Jungkook mordisqueaba sus clavículas. Dos de sus dedos ya estaban bañados en lubricante, acariciando con lentitud donde sería recibido.

— ¿Sí? Eso explica por qué escuché sonidos extraños cuando pasé por tu puerta anoche.

—C-Cállate —espetó golpeando juguetonamente su hombro mientras que acariciaba su rubia cabellera con su otra mano, empujándolo para que fuese más abajo—. M-Mis pezones… —gimió cuando Jungkook bajó más y lengüeteó su erecto pezón e insertaba dos dedos dentro de él. No podían esperar más.

El menor preparó al castaño hasta que se aseguró de que realmente podría tomarlo apropiadamente. Taehyung miró a través de sus pestañas como Jungkook se separaba y tomaba aquel último condón que había en la caja y lo rodaba sobre su caliente, polla. Taehyung extendió sus piernas.

—Mierda —soltó repentinamente—, creo que el condón se rompió un poco.

— ¿Qué? No puede ser, Jungkook, ¿tan grande lo tienes?

El menor se encogió de hombros con una sonrisa en su rostro. Se deshizo del preservativo y se acercó peligrosamente al castaño, la punta de su glande acariciando su resbaladiza entrada.

—No lo sé, ¿por qué no lo compruebas por ti mismo?

El castaño gimió, atrayendo a Jungkook para comerle la pervertida boca con un fogoso beso. Sus lenguas jugando, sus labios hinchándose a medida que sus bocas emitían aquellos húmedos chasquidos y jadeos. Rompió el beso cuando el aire se hizo necesario, chupando el labio inferior de Jungkook mientras se alejaba.

— ¿Estás limpio? —inquirió con sus ojos vidriosos.

—Sabes que sí —Besó su mandíbula, frotándose.

—Entonces por favor, yo- Dios... —siseó cuando el rubio comenzó a estirarlo deliciosamente. Su espalda arqueándose, sus pezones rozando los definidos pectorales del menor. Mierda, se aferraba fuertemente a aquella trabajada espalda, sus uñas clavadas en la piel allí haciendo a Jungkook quejarse contra su boca—. Wow... s-sí que eres grande —consiguió decir con lágrimas en los ojos cuando lo tuvo por completo adentro.

—Debí prepararte más, estás muy estrecho. ¿Te encuentras bien? —Taehyung asintió con los ojos cerrados, dejando salir pequeños jadeos. Jungkook besó su nariz.

—Puedes moverte, amor.

"Amor", la palabra martilló su cabeza y aceleró sus latidos, impulsándolo a moverse.

— ¿Te gusta lento? ¿O lo quieres un poco rudo, cariño?

Taehyung hizo amago de responder, pero entonces Jungkook consiguió rozar su próstata y él simplemente se perdió en la sensación, todo su cuerpo contrayéndose y el placer disparándose por todos lados dentro de él. Estaba sin aliento, Jungkook se sentía tan grande y pesado en su interior y aquello era perfecto en todos los sentidos. El más joven mantuvo sus ojos fijos en las eróticas reacciones del castaño, sonriendo al saber que había dado en un buen lugar. Tae jadeó fuerte al sentir un fuerte embiste contra su punto dulce, desparramando estrellas a través de sus párpados cerrados.

—Sí que eres muy lindo, Hyung. Ni te imaginas desde cuando he deseado complacerte de esta manera y hacerte mío —susurró contra su cuello, aumentando un poco el vaivén de su pelvis. Dio otra fuerte estocada y Taehyung sollozó, aferrándose a las sábanas mientras le daba una mirada brillante al menor—. ¿Eres mío, Hyung?

—Sí... Tan tuyo, dios. Desde siempre...

Aquello había acabado con el escaso control que el rubio aún mantenía. Sus embiste se volvieron desenfrenados, capturando los hinchados belfos de su chico favorito para devorarlos, sintiendo aquellas cortas uñas clavarse en su piel, aquel cálido y resbaladizo interior acogiéndolo. Ver al chico debajo de él desmoronándose de puro placer, gimiendo y sollozando su nombre una y otra vez pidiéndole más. Pidiéndole todo. Él también podía hacerlo, ¿no? Pedirle más de lo que ya tenía, ser ambicioso.

—Te quiero. Te quiero tanto, Hyung —articuló jadeante, su mano haciendo un pequeño viaje hasta la desentendida erección de su chico para masturbarlo al ritmo de los golpes de sus caderas—. Me gustas.

Taehyung no podía dejar de gimotear, se sentía tan pleno y feliz de que Jungkook finalmente dijera aquellas palabras, que casi era capaz de tocar el cielo en cualquier momento. Lo podía sentir con la punta de sus dedos.

Entrelazó su mano con la del rubio, anunciando que ya estaba por llegar—. Déjate ir, el baile ha terminado por esta noche, cariño.

Con los dedos de sus pies enroscados, su cabeza echada hacia atrás y un agudo gemido lamentable mientras su liberación le golpeaba en corrientes eléctricas acompañadas de descontroladas replicas, sólo tenía su mente llena de una cosa: “Jungkook, Jungkook, Jungkook”.

El rubio se retiró justo antes de correrse, terminando por marchar el abdomen del mayor y las sábanas, su respiración errática mientras bañaba con besos su rostro. Luego de unos momentos en que ambos se recuperaron un poco del arrasador orgasmo, se miraron.

—Ven aquí, Jungkookie. Tengo mucho sueño y me encantaría dormir en tu pecho —Taehyung extendió sus brazos a pesar de sentirse totalmente cansado.

Ante de cumplir con aquella tentadora petición, Jungkook alcanzó el paquete de toallas húmedas en el segundo cajón de la mesita de noche y los limpió a ambos deshaciéndose de las usadas en la papelera. Se acomodó al lado de su chico mimado y tiró de él, suspirando soñadoramente por el contacto.

—También me gustas, Jungkookie —bostezó, el sueño venciéndole. Se sentía tan protegido por aquellos brazos que le rodeaban que no podía detenerse a pensar en nada más.

— ¿Eso nos hace novios oficialmente? —preguntó Jungkook acariciando su mejilla.

—Por supuesto —Lo miró al decirlo y así darle completa seguridad de sus palabras—. Gracias por enseñarme a bailar. La próxima vez, yo bailaré para ti en la cama —Dejó un beso en el pectoral del menor y volvió a acostarse sobre él, haciéndole sonreír y pellizcar dulcemente una de sus mejillas.

—Más te vale no bailar con alguien que no sea yo, Taehyungie.

Taehyung rió bajito—. No lo sé... No prometo nada.

Jungkook le dio una leve nalgada y Taehyung le besó.

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54
Fin

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Vodka ♡ 21 ♡ everythingoes. Kookv/anime/mangas, procrastinando en el nombre de la luna.

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Mical Ortega Mical Ortega
Joder, estuvo increíble
Han blue Han blue
No puede ser que yo no haya visto esto hasta ahora. Mil gracias por subirlo por acá, simplemente me encanta.
nina nina
lo amé ❤
soulmateskookv ♡ soulmateskookv ♡
Oh Dios, este es mi otro one shot favorito de toda la vida. Gracias por subirlo tkm 🥺💜💜
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