1566617928 Francisco Rivera

Razones que en esta etapa pueden ser un inicio de cambio de mentalidad, de decisiones y de orientaciones para la vida...


Ficción adolescente No para niños menores de 13.
Cuento corto
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PUBERTOS MILLENNIALS

I.- JOSÉ ROBERTO (JOSÉ ROB) Y SUS HISTORIAS...


1. Cierta mañana de julio, me preguntaba sobre esa maravillosa planta llamada: "maíz", consumida de varias maneras y de sabrosos preparados salados, dulces, picantes y aún en bebidas locales...

¿Por qué ahora repetía con insistencia esa palabra?

Sin acertar alguna pregunta, me ví sorprendido de pronto, por la proyección de un punto amarillo que apareció de la nada frente a mi horizonte visual.

Empezó a crecer y a alcanzar un tono intenso.

Sin acertar qué ocurría, se volvió dorado y se agrandó de tal manera que en su fondo ya aparecía emergiendo una figura en movimiento: ésta venía aproximándose hasta donde me encontraba.

Me pareció extraña pero a la vez empezaba a revelar algo familiar.

Recordé lo ocurrido un día antes... cuando hube terminado el último remanente de porciones de hojuelas de más industrializado, contenidas en esa caja de cartón reciclable, adquirida en la compra ritual quincenal del centro comercial de nuestros últimos tiempos, donde el clan y la Hermandad "surtimos despensa".


2. Pues bien, sin mayores objeciones, la figura visualizada era sin duda alguna la de un dios mexica, pero no acertaba a saber si era el dios del maíz.

Esperé a tenerlo a una distancia prudente.

Como a metro y medio de mí se detuvo y se plantó suspendido en el aire a treinta centímetros del piso.

Su presencia, con ser fuerte y noble, no me atemorizó. Algo en él transmitía serenidad y determinación y me auto dispuso a escucharlo... y, en efecto, cruzó sus brazos, abrió el compás de sus piernas y me miró detenidamente; abrió su boca y fui testigo de lo que empezó a relatar...


3. — ¡Sé quién eres, pero no temas, no te haré daño! Tengo claro que te gusta conducir los carritos de cestas metálicas para depositar las necesidades alimenticias de tu familia, en compañía de Gela, Memo y Tina...como también la de revisar estantes de productos que ofrece el equivalente a nuestros tianguis y que ustedes nombran como: "centro comercial" en una práctica que en esencia es la misma en todas las culturas que me han invocado... ¿O, me equivoco? —, dijo en su intervención inicial.

De inmediato le contesté:


4. — ¿Oh, sí! ¡Y, de acuerdo a lo que cada quince días nos permite el dios: "presupuesto-dinero-plástico" —, agregue ya despojado de alguna inhibición, pues su fisonomía tutelar era evidente.

Luego, el dios sonrió y separó sus brazos.

Giró ciento ochenta grados y señaló a la caja semivacía de hojuelas de maíz.

Movió la cabeza en señal de desaprobación y sin que mediara palabra alguna, la apartó de nuestra vista.

Y tras ese silencio, agregó lo siguiente:

—¡Es una manera de consumir maíz un tanto extraña! En mi tiempo no imaginamos esa forma de hacerlo y consumirlo mucho menos en horarios de mañana o "desayuno" y "cena", por la noche antes de dormir... — e inmediatamente se acomodó en posición de flor de loto, siguiendo suspendido en el aire, sin mostrar aparente contrariedad.

5. Pasada esta intervención, me percaté del reloj de pared que distorsionaba su cronicidad al moverse en sentido contrario en minutero y segundero; y, de verdad, no sentía encontrarme alterado ante esa muestra de regresión de tiempo.

Como advirtiendo ese detalle, el dios me solicitó que lo dejara hablar con extensión, pues tenía una misión qué cumplir a través mío.

Sin responderle, ni siquiera asentir, hice lo que me pidió, entonces, escuché lo siguiente:


— ¡Soy el dios del maíz! ¡Patrón de la ebriedad y de la bebida en rituales donde se me invoca, no sólo desde el pasado, sino aún, hasta el presente...

— ¡Aún en estos tiempos en el que vives, el maíz tiene significado, no sólo para lo que ahora llaman "México", sino para lo que está fuera de lo que han denominado "Mesoamérica" en sus libros de texto, cuando describen el pasado nuestro, y ahora, nombran esta región hasta el confín del resto del continente, llamándola: "América Latina"...! —, expresando esto con gravedad y gran autoridad. Y, prosiguió diciendo:

— En ocasiones, en determinadas circunstancias, soy un dios dual; poseo identidad masculina y femenina -¡Y, no me consideres otra cosa, eh!-, acotó eso y volvió a guardar silencio... —, expuesta su primer intervención, traté de llamar a mis hermanos (Memo, Tina y Ángela) para desengañarme y no suponer que la imaginación me había jugado una mala pasada o tomadura de pelo por falta de alimentación; o quizá, todo lo contrario.


6. Algo raro e inusual ocurría, porque Memo jugaba con Tina en el Nintendo de mis padres y Ángela sólo hablaba con su novio, tratando de ponerse de acuerdo para salir juntos y con cubrebocas, impidiendo todo beso de por medio, que ya les hacía falta a cada uno, pues la pandemia ya no se iría de nuestras vidas y hábitos arraigados, a como lo veníamos acostumbrando en ese hacer y volver a hacer lo mismo, tal y como había sido en el año anterior...


II.- JOSÉ ROBERTO (JOSÉ ROB) Y SU URGENCIA DE CONTAR A LA HERMANDAD LO OCURRIDO, JUSTO EN EL DÍA DE LA CELEBRACIÓN DE LA "TOMA DE LA BASTILLA", EN FRANCIA.


7. Me parece que grité muy fuerte a los tres, pues en ese momento mis padres se encontraban -en esta ocasión- de compras, pero no en el centro comercial, sino en el "tianguis", decidiendo ellos optar, de modo preventivo, el dejarnos en casa.

Como insistí varias veces, sin tener la más mínima contestación, me armé de valor y pregunté a esa deidad compuesta, si le nombraban siempre así, pues recordaba que también lo invocaban como "Centéotl".

El dios abrió aún más sus ojos y expresivo, no menos severo, contestó lo siguiente:


— ¡Sí! "Cintéotl", "Centéotl" o también "Centeocíhuatl"... Me invocan como la deidad del maíz... Y, para tu mejor conocimiento, te diré que "Cintli" o "máiz seco aún en la mazorca" y "teótl", "deidad", se relacionan... ¿Estámos...? —, e hizo una reverencia dirigida a su madre, la que aún, desde mi vista, no alcanzaba a ver, excepto él, quizá por ser un dios.

— Luego, agregó y aún solicitó que permaneciera en silencio. Yo continuaba de pie, pero ahora me encontraba más relajado, y sin la tensión de uno o dos o no sé cuantos minutos sucedieron, como si el tiempo estuviera estático desde el momento en que este dios apareció en medio de la sala, flotando y sin ningún asomo de sorpresa o temor...ni desde él, ni mío...


8. Se movió hacia el lado derecho y al levantar sus poderosos brazos, dijo así:


— Mi madre es la diosa de la tierra llamada: "Tlazoltéotl" y mi padre es el dios solar llamado: "Piltzintecuhtli", que es, en tu conocimiento escolar, el planeta Mercurio...

— Nací el día 1 "Xóchitl" ó 1 Flor... Para quienes me han investigado, soy hijo de la diosa: "Xochiquetzal"...

— Me ves ahora, ante ti, como joven, con esta piel amarilla... Otros estudiosos me han nombrado en femenino, como diosa del maíz, y mé denominan: "Chicomecóatl"...

— Entre los mexicas o aztecas, fuí -y sigo siendo para sus antecesores-, una deidad importante...Como ahora observas, hay maíz en el tocado que porto, y tengo esta linea blanca bajo una ceja, la cual corre a través de la mejilla y termina bajo mi mandíbula; son marcas faciales sagradas...

— Se me asocia a la subsistencia y se me señala como diosa de la agricultura... En mi culto, a través del calendario sagrado de doscientos sesenta días llamado: "Tonalpohualli", era usado con sentido ceremonial por una mayoría de culturas que ustedes nombran en su gentilicio plural: "mesoamericanas"...

— También me asocian como: "Señor del Día para los días con numeral Siete y como "Cuarto Señor de la Noche"...

— Lo que tú llamas "maiz" o "Cintli" en idioma náhuatl fue obtenido para la humanidad por medio de Quetzalcóatl, ese héroe legendario y sacerdote elevado a numen o dios; gracias a su entereza, sagacidad, valentía y generosidad, pues entregó a los seres humanos esta planta maravillosa; salvo que, ahora, esta planta nutricia de pueblos y culturas, pese a que se disfruta todavía, encuentra riesgos muy graves, desplazando, además, su trascendencia divina y cósmica...

— Este dios o "Serpiente Emplumada", era, en el pasado, pero continúa siendo en el presente y lo seguirá siendo en su futuro infinito, asociado como un grupo de estrellas llamado en tu lengua las "Pléyades!"... —, y, al llegar a esta parte comunicó la conclusión de su segunda intervención. Se despidió de mí y prometió volver a encontrarnos, cuando las circunstancias fueran favorables, como las del momento en que se manifestó de esa manera ante mi sorpresa...


De pronto, me percaté que había estando perdiendo la noción del tiempo y del espacio mientras él hablaba; no sentía estar en casa, y mis hermanos continuaban haciendo sus asuntos, completamente ignorantes de lo que, en mi caso, ocurría y presenciaba.

16.- Luego, en un ademán de silencio, el dios del maíz me reveló otro secreto; una real preocupación divina que quizá saliera de sus fuerzas y me hizo reflexionar, sorprendiéndome por varios aspectos, que a continuación paso a enumerar:

Primero, su gran conocimiento del pasado; no ignora lo que ocurre en el presente y, además, está... ¡Muy... Recontra... Muy... A-c-t-u-a-l-i-z-a-d-o!


Segundo, en lo revelado comentó que, pese a ser adolescentes, será necesario informarse para tomar debidas reservas, pues el maíz tiene un significado muy especial para México y sus habitantes.


Tercero, también para lo que llamamos en la geografía del mundo contemporáneo "continente americano".


Cuarto, debemos estar mejor informados por nuestra parte respecto del maíz y principalmente de algo que no había escuchado: la existencia del maíz "criollo"...


Quinto, no debemos olvidar que el maíz tiene un significado especial dentro de las comunidades y pueblos indígenas en México, pero también en América Latina.


Sexto, debemos estar informados sobre el maíz llamado "transgénico" y aprender a establecer criterios de conocimiento antes que de aceptación total, Para eso, lo ideal será buscar información que salve toda laguna que exista en nuestras mentes, pues de esa manera podemos estar en posibilidad de establecer mejores juicios para hacerlo saber a nuestros familiares, amigos y a cuantos sea necesario comunicar, pues este dios solicita que se haga a la brevedad. Esto me sorprendió, pues consideraba que pediría un sacrificio ritual sangriento, pero no fue así...


Séptimo, debemos intentar conocer el problema en el que se encuentra el maíz "criollo" y compararlo con el maíz "transgénico"; luego, establecer sus características y comparar los resultados; en este aspecto me dijo que lo que vamos a descubrir, si lo intentamos de principio a fin- no va a ser de nuestro agrado. O lo que es lo mismo: -¡Hacer de tripas, corazón!-.


Octavo, debemos hacer un esfuerzo adolescente para acercarnos al problema que dejó establecido el Tratado de Libre Comercio (TLC) a nuestro país, pues ése primer documento dejaba claro lo que le esperaba al maíz ante la postura de naciones como Estados Unidos de Norteamérica y Canadá; si se lograba ese objetivo, entonces deberíamos conocer lo que esperaba a esa planta sagrada ante el nuevo Tratado -TMEC- donde se involucran los mismos países en nuestro presente, pero el problema del maíz transgénico no concluye ahí, como la pandemia, tendremos que vivir y convivir con sus derivaciones y problemas en nuestra salud y en la propia salud animal, la cual depende de ese consumo, al usarlo cómo pienso de animales de ganado: -¡Oh, por mis bisteces...!-.


Noveno, debemos conocer la situación que enfrenta esta planta sagrada ante empresas de peso mundial, y confieso que no tenía idea de Bayer y Monsanto; luego, analizar a cierto nivel el papel del maíz "transgénico" ante maíz "criollo" y cuestionar si sabemos lo que ocurre cuando comemos maíz, como... ¡Las hojuelas que me gustan tanto...! ¡Y, esto es tema de alimentación y salud tanto humana como animal! ¡Jamás lo había imaginado!


Décimo, debemos empezar a informarnos respecto a qué organismos nacionales (públicos y privados) tienen información de esto y el riesgo -cierto o falso- sobre la salud de la población que consume el maíz, tal y como lo conocemos y que, quizá... ¿Comemos ahora? ¿Pero también importará saber, si ha pasado lo mismo con el maíz transgénico como insumo convertido en: tortillas...pozole...y demás? ¡Por Monsanto!


9. El dios "Cintéotl" reservó una sonrisa, apenas dibujada, como queriéndome dar a entender si había captado bien su motivo de aparición y misión personal a resolver; luego, tras una pausa de varios segundos dio graciosos ascensos y descensos pero sin perder su aire de gravedad y señorío y se plantó nuevamente frente a mí. Estiró sus poderosos brazos y sujetando mis hombros transmitió una carga extraña; un como zumbido perceptible de calor agradable que me hacía interpretar que estaba haciendo una carga de energía incomprendida, transmitida a mi ser, a como lo hago con el cargador del cel cuando es necesario. Luego, me invadió una tranquilidad insospechada y, por primera vez no pensé en que tendría efectos secundarios en lo sucesivo; aún más, después de lo ocurrido y en horas posteriores a este encuentro, empezaría a considerar decisiones insospechadas, como ya lo describiré luego...


10.- Mirándome fijamente me preguntó de manera telepática si estaría dispuesto a lanzarme a esta misión, pero, si lo requiriera, podrían auxiliarme mis hermanos, siempre y cuando compartieran lo que me había ocurrido en ese intervalo de tiempo y ante su manifestación como deidad presentada a mí...


11. Dicho esto, me dijo que no me preocupara; él estaría pendiente de que no ocurriera nada de peligro durante esta misión; no obstante, estar en julio, haber experimentado la primera parte de esta pandemia incierta, y aprender a cambiar -de ahora en adelante- en todo lo que hasta antes de eso hacía en lo personal, como en familia, en la escuela y con los amigos que frecuento: un verdadero compás de espera a partir de este momento, pues mis actos próximos reclamaban atención, reserva y cálculo en decisiones que podrían ayudar o complicar esta misión.


12. Me pidió que no debía iniciar la misión si no estaba hecha una decisión bien pensada en mi conciencia, pues era condición indispensable para llevarla a cabo. Me comentó que ante cada titubeo presentado debería recordar las "pistas" que contenía su intervención ante mí; y desde el modo extraño como se presentó, de ese modo se desvaneció... Después de esto, volví a preguntarme si no había soñado o si había dormido mal y el sueño de la noche anterior debió haber sido corto, interrumpido o "mal dormido": - ¡Qué sé yo...! -.



III.- JOSÉ-ROB Y LO OCURRIDO: CALLAR O NO CALLAR...


13. Desde ése momento, y luego del saque de onda, intenté, tibiamente al principio, luego, con voz más fuerte y por último, gritando a todo lo que daban mis pulmones, para convocar a la Hermandad, a la sala y a la brevedad. En el acto se presentaron, no sin alarma en Ángel y Tina, pero con Memo... ¡Vaya, la cosa, chintete! Él, como siempre, a lo talegas, y a las quinientas, llegando hasta nosotros con un dedo a profundidad en un orificio nasal, como buscando el momento preciso para extraer una roca lunar...!


14. ¡Hermandad! ¡Una nueva misión! —, dije así e inmediatamente dejaron de moverse; ellas, como siempre, abrazadas y con sonrisa nerviosa de: ¿Y, ahora, qué...?, mientras el ingeniero de minas formaba una roca verde y dura para lanzarla al espacio, cayera donde cayera, en tanto nuestras caras de asco cómplice nos concertaban a hacernos a un lado, y presenciamos ese meteoro lanzado con tino y fuerza que cayó dentro de la pecera -propiedad de Tina-, y en el acto, la pequeña tortuga que nadaba en un ir y venir, engulle rápido el objeto invasor de su territorio regresa luego a su eterno trepar sobre la superficie lisa de vidrio transparente, como cámara abierta que daba cuenta de cuanto hacía y deshacía, como había sido el caso...


15. Entonces, desde ese momento, narré cuanto me había ocurrido. Esperé a que sus reacciones (¡Ya, de cuál fumaste! ¡´Ora sí, te la prolongaste hasta Reforma! ¡No marchantes!) y demás repertorio de ocasión, permitiera que acomodara el tamaño de su azoro cada quien. Ni modo, no quería esperar a que se les pasara el gusto de celebrar la caída de la Bastilla. En verdad, no logro entender porqué los tres se pasman y entusiasman. A mí, por lo general, el cinco de mayo es una fecha histórica que me enorgullece a medias, pues tras haber ganado la batalla de Puebla en 1862, me entristece saber que el general Ignacio Zaragoza no vivió de más por causa de la tifoidea que cortó su carrera...


16. Bueno, Las burlas de Memo, Tina y Gela hechas en su mirar de pichón recordaban que, si en efecto, se ganó esa lucha, la guerra no, pues a los franchutes no se impidió que tomaran la Ciudad de México, poco después de su descalabro, lo que permitió titiritear a la pareja del Segundo Imperio, representada por Maximiliano y Carlota, movidos los hilos, claro, por el famoso "Pepe botella": Napoleón III. A partir de ese momento decidimos no volver a ofrecernos diferencias de ese tipo, así que les dije en concreto si le entraban al asunto del maíz. Cierto que hubo titubeos y quisieron regresar a lo que estaban haciendo, pero lo impedido y llevado a cabo me dio una razón para ayudar a ese dios. Cada uno se volvió a mirar entre cada uno y cada una. Esperé sentado a un costado de ellos tres...


17. Tras unos dos minutos, hacían conjeturas rápidas y yo, nomás guardaba silencio. Gela dirigió su mirada gatuna y sonrió. Eso bastó para que se iniciara un breve diálogo, cuando preguntó lo siguiente:


— Bro´....¿Algo esperas de esto? O, bien: ¿Qué tramas o qué te ocurre? —, dijo así. Pasó a sentarse a un lado mío, se volteó y dió su consentimiento, pero alargó su "clásico": -¡Chismosito, eh! ¿Por qué escuchas lo que no debes, cuando hablo con Claudio, eh? ¡Menso, te quiero, y sí, estoy contigo! —, luego, me dio un beso en la mejilla y pasó su brazo debajo del mío.

Ahora sumaba a ella, en tanto que Memo y Tina sonreían uno frente a la otra, los dos juntaron cachete con cachete y eufóricos, levantando los brazos, exclamaron su ansiado: ¡Is-barniz-codorniz, bro´!

Ahora, estaba hecho y los cuatro colocamos manos cruzadas y sumamos el ocho de esa ocasión, en señal de aprobación.

Sentí ese nuevo rumor sobre mis hombros y supe que el dios "Centéotl", estaría contento.

A su vez, preparamos unos bocadillos y a tramar la trama... la hermandad tragaldabas, volvía a la acción...


18. Mientras estábamos en ese refrin, la plática inició de buen modo y mejor ambiente:


— Tina dijo así: ¡No manches, José Rob, no manches...qué historieta te cargas...no manches! En tanto que Memo, decía así:

— ¡Oye, te pasas, mano; qué pato-aventura, ni qué nada, ah bárbaro! ¡Qué ingenio, bro´! ¡Y yo, sin ser dibujante para ilustrar cuanto has dicho! —, e inmediatamente Gela pedía a todos no apresurarse con los bocadillos:

— ¡Óra! ¡No más sin atragantarse...! —, a lo que Tina comentó:

— ¡Pato Aventura o no, el choro es bueno, bastante bueno José Ro, me late...! — e inmediatamente Memo volvió a decir, lo siguiente:

— ¡No manches, José Rob, no manches! ¡Te distes toques de corriente alterna o qué! —, y de inmediato le contesté:

¡Bien saben que, no! ¡Cálmex, Cálmex! ¡Verdad que ahí, donde ustedes ocupan ese espacio, apareció el punto amarillo y todo lo demás! —, diciendo esto último, de pronto la hermandad guardó un silencio extraño y quedaron estáticos por unos segundos, con independencia de cada quien, como si estuvieran separados en otra dimensión pero con los pies asentados de manera firme en el piso. Sentí nuevamente la reverberación sobre mis hombros y el espacio fue invadido de un intenso color dorado, mientras apreciaba una tranquilidad armónica en cada uno de ellos... Centéotl nos daba el visto bueno sin presentarse, sólo dejando manifestarse en la mente de ellas y de Memo, como lo leerán a continuación...

19. En un rápido coloquio de Hermandad pasamos a comentar muchas cosas, como las siguientes:


José Rob: — Me pregunto qué hacer con la tecnología y el control sanitario así como la precaución general sobre la amenaza al maíz nuestro...

Gela: — ¡Mmm! ¡Preguntas para un Aquí y para un Ahora, bro...!

Memo: — ¿De qué alimentarse en este presente, cuando el futuro nos ha rebasado, luego de esta pandemia?

Tina: — ¡Vaya! ¡Hasta este momento no he sido consciente de los tipos de alimentos que llegan hasta nuestra mesa y hasta nuestras bocas y estómagos, hermandad! ¿Ustedes...sí?

Todos, al unísono: — ¡Nooo!

José Ro: — ¡Me pregunto si ese: -"¡No Rotundo!"-, es del conocimiento de los productores de frutas, verduras y legumbres, y, eso, en el caso de nuestro país!

Gela: — ¿Como también de los productos orgánicos y de quienes se encargan de producirlos?

José Ro: — ¡Hermandad! ¡En verdad tenemos un desconocimiento de quiénes nos alimentan con tales productos en el país...! ¡Y, ahora, ya me preocupa de cuánto llega hasta nosotros por vía centros comerciales, tiánguis o mercados públicos...!

Tina: — ¡Y, no se nos olvide de las nuevas franquicias a las que se ha autorizado distribuir hasta casa...!

Memo: — ¡Oh, Pizza mía! ¡Oh, botanas y chatarrerías de ésas, que me gustan hasta el suicidio...!

Gela: — ¡José Ro! ¡Hermandad! ¿Se dan cuenta de la necesidad de empezar a entender las diferencias existentes entre productos agro ecológicos y producciones orgánicas? ¿En verdad, deberá ser necesario?

José Ro: — Si relacionamos esto que ahora comentamos con algo que que suele gustarnos en familia, pero no todo mundo puede comprar, consumir con preferencia a como lo hacemos nosotros, creo que yes: ¿Estamos dispuestos a empezar a reducir el consumo de ingestas chatarras, a la que somo inclinados como familia y como personas...?

Memo: — ¡Oh, Botanas mías! ¡Oh, pastelitos industrializados, que me gustan hasta el delirio...! ¿Tendré el suficiente remedio que hará falta para dejarlos ir, así nomás, a la brava...? —, e inmediatamente miramos la mesa de centro y nos dirigimos una mirada cruzada: concluir con esos "snacks" y dar borrón y cuenta nueva al asunto. Y, de prono, junto en ése momento se abría la puerta y aparecían nuestros padres, quienes contentos nos dijeron aun tiempo:


— ¡Chicos! ¿Qué creen? ¡Papá y yo hemos decidido preparar pozole al estilo Guerrero! ¡Listos! ¡A ver, Gela y Tina, a la cocina! ¡Memo y José Rob, a limpiar esa mesita centro y a barrer y a trapear la casa! ¡Papá y yo, vamos por algo más que hará falta! ¡Ah, se me olvidaba algo: toda la familia estará en la pozoliza, faltaba más, faltaba menos...! — , concluyó mamá, y dejando bolsas de mercado, salieron de nuevo, diciendo que tardarían más, pues habrían de pasar a dar un pésame a una familia conocida, llevando una flores para una despedida de vida...


20. Diciendo y haciendo, Memo y yo nos dispusimos a afanarnos pero continuando nuestra plática, separando con intención de esto toda reserva con nuestros padres y con ellas, nuestras hermanas, pues mientras, harían lo que menos les gustaba hacer: preparar cada elemento del pozole; su cocción de pollo y cerdo; agregado de sardina, huevo cocido y aguacate; fregar loza, elaborar salsa y todo aquello requerido para la ocasión; es decir, divertida ocasión de comensales que se colocarían en el patio interior a distancia y a tandas de servir ésa exquisita sobrevivencia mesoamericana, mezclada con elementos culinarios que le daban el "toque" criollo a tan socorrida degustación.


21. Cada uno de nosotros, después de haber llevado a cabo esa reunión de familia, decidimos concentrarnos para dejar en claro lo que debíamos de tomar en cuenta. Gela, la más centrada y la mejor en receptividad ante Memo y Tina, comentaba lo siguiente:


— ¿Cuáles son los resultados alimenticios al consumir lo que la tierra produce en nuestro país, Hermandad? Es decir, dicho esto por encima de la producción natural del mar y de lo que vuela en cierta manera, y aprovechable sin arriesgar con exterminio a la fauna y, claro, no me olvido tampoco de la flora... —, e inmediatamente José Rob, agregó:


— ¿Les parece bien que hoy indaguemos sobre la manera convencional de producirse frutas, verduras y legumbres; luego, veamos en qué consiste la producción agroecológica y lo comparemos con la producción orgánica? —, y terminando de comentar esto, Gela y Tina asintieron y como también levanté mi mano, no quedó de otra a Memo que sumarse a la causa, pues quería revancha con Tina, por haber ganado ella más juegos que de costumbre en el Nintendo del Clan...


22. En vista de que Memo jugaba al "occiso", le encomendamos buscar información de lo dicho por mí parte. No gustando mucho la idea, solicitó apoyo con Tina, a lo que ella se sumó de inmediato. Una cuestión clave tenía por alcance lo siguiente: ¿Somos conscientes del uso empleado de agrotóxicos y sus efectos en la salud humana...?


IV. A LA CAZA DEL DATO PERDIDO...PROBLEMAS E INCERTIDUMBRES SIN FIN...


23. Hoy, amaneciendo y muy temprano todos estábamos en la búsqueda de información. Memo volvía a cuestionarse qué hacer, cómo preguntar respecto de la tecnología sobre el control sanitario y la precaución de las autoridades alimentarias del país al momento de introducirse frutas, verduras y legumbres provenientes del exterior.

Tina, por su parte, elaboraba su cuestionario de preguntas: "Para un Aquí y Para un Ahora" que aplicaría con las amigas del grupo escolar; Gela, en cambio, preparaba su cuestionario de conocidos y por mi parte, preparaba el formato de encuesta, sencilla, pero que resultase útil para quien se dejara entrevistar; claro, ese era un problema inicial, pues la gente percibe que se le exhibirá como idiota o tonta o, al revés, muy molesta, porque cediendo un poco de su tiempo al idiota que entrevista, le ayuda a hacer su tarea, sin recibir algo a cambio... -¡XD! ¡XDito Bimbo!-.


24. Fue un primer día sin mucho rumbo...Decidimos establecer comunicación por cel, en caso necesario, siempre y cuando existieran dudas o necesidad de precisar información. En esa situación me encontraba camino a la biblioteca pública, cuando el punto amarillo volvió a ser percibido. Esta vez ya no hubo sobresalto. Consideré, como: "normal" las veces sucesivas que el dios del maíz quisiera comentar o preguntar algo. Pero, al cruzar por un parque infantil, de esos que ahora llaman: "De Bolsillo", una figura pequeña, que en principio creí era Cintéotl, resultó ser un: ¡Chaneque!... ¡O un Alushe...! ¡XD! ¿Ahora qué debía de significar esto?...


25. Pero la visión de esa entidad, de metro con veinte centímetros de estatura, tenía color blanco. Sonreía pero sin emitir sonido alguno. Extrañado del asunto que lo atraía hasta mi vista y presencia sabía que estaba ante una pequeña criatura mitológica asociada al inframundo...Eso me preocupó, pues como emisario de ese submundo, estaba ante mí un mensaje del terrible Señor del Mictlán, el todopoderoso "Mictlantecuhtli"...¡Saz! ¡Debía andarme con cuidado con el asunto del maíz!


26. Con seguridad, esta entidad sabía bien lo que traía entre neuronas, y no nada más yo, sino también...¡la Hermandad! ¡En la torre y en...su madre!-. Al mismo tiempo, una reverberación de ondas doradas circularon desde dentro de mi ser hacia afuera. Esas concentricidades alejaron un poco a la criatura, pero no se inmutó. Aguardó a que dejara de emitirse ese rumor concéntrico -yo intuía de dónde y de quién provenía- pero guardando compostura al límite, me atreví a preguntar lo siguiente:


— ¿Qué onda...ése; qué jais...? —, y terminando de pronunciarlo, la criatura contestó, con una risa burlona, algo maliciosa:


— ¡Mmm! ¡Aquí, nomás, tirantes dominantes! ¡Sepa tu bola...! ¿Noo? —, y sonrió de manera prolongada, hasta que, de pronto, soltó un grito agudísimo, que casi me revienta los tímpanos de los oídos. Empezó a perder algo de compostura liliputiense y exclamó, airado hacia el cielo, lo siguiente:


— ¡Oh, no! ¡Otra vez sin mis dulces; otra vez, no! —, e inmediatamente expuso con furia y mirada más que airada...terrible y en tono imperativo, urgir que lo atendiera, o me pesaría en el acto:


— ¡Rápido, móndrigo, rápido! ¡A mí mis dulces, eh! ¡Vamos, talegas, muévete o te convierto en mojón de conejo! ¡Pero ya-´starás-jabón-de-olor, órale! —, y, ante esa amenaza que no sé si había de cumplir, sólo acerté a comprarle un puñado de chiclosos blandos recordando que Memo los compra por bolsas de medio kilo y los esconde en un lugar del sillón de la sala. Tenía qué salvar mi honor y reputación ante el dios del maíz, no ante este ser furioso y tal vez mandado-por-quién-sabe-por-qué-o-por-quien-fuera... pues no tuve el gusto de... ¡Montarme en mi caballo y salir de...Patas para qué las quiero... o a´í les dejo a este güey, yo merolínes y por mis bolines...!


— ¡Rápido, móndrigo, rápido! ¡A mí no me gueyees, pos ora...! ¡A ver, talegas, ´ónde crees que vas! ¡Engarróteseme a´i...! ¡Qué t´crees, tú..., órale, gallo, galleta! —, dijo así y sentí como que de pronto mediaba un espacio extenso, impidiendo todo correr y extrañado de no sofocarme, pese a que casi sentía que me orinaba de tamaña sorpresa, pues era algo feo ese ser: creencia popular o mito: -¡´áiga sido, lo que ´aíga sido!-, yo me sentía como flotando en el aire, sin tocar el suelo. Entonces esa entidad blanca, perceptible a mis sentidos no lo era para los transeúntes que iban camino a la biblioteca pública, o bien, salían de ésta.


27. Como por arte de magia, volví en mis cabales y ese pequeño ser me comunicó que era enviado por el dios del maíz, pues quería asegurarse de que estaba en lo solicitado. Cuando me comunicó eso, sentí menos aprehensión y, suavizando mi gesto de enojo, pasmo, incertidumbre y no sé cuántas cosas más, le pregunté, lo siguiente:


— ¿Eres entidad blanca, no es cierto? ¿Eres un dueño de la casa, verdad? ¡Entonces, por qué te manifiestas ante mí?, y la gente no te ha visto en este momento? —, dije así, mientras trataba de tomar aire y atemperar un calor denso que se regulaba poco a poco en todo el cuerpo. La entidad habló de nuevo, y dijo así:


— ¡Mmm! ¡Mira, no te repetiré a cada rato las cosas, eh! ¡Cintéotl me envía para que des velocidad al asunto, antes de que las entidades negras hagan de las suyas! ¿Qué no sabes que a ellos poco les importa el asunto del maíz y el esfuerzo que deberás hacer para que más gente conozca el peligro de perder esa planta sagrada, que con tanto sacrificio entregó Quetzalcóatl a la humanidad? —, y escuchando esto, me quedé -¡De a seis!- y volví a decirle, ya con más valor lo siguiente:


— ¿O, sea, que, el dios del maíz no se anda entre las ramas, no es cierto? ¿Por qué me escogió a mí y no a otro? ¿O qué, seré su puerquito? —, expresé todo esto, pero con algo de coraje y cierta indignación.


— ¡A ver, a ver... zoquetín...! ¡Charritos, nomás sin faltar al respeto a Cintéotl, eh! —, me atajó en corto, y mirándome serio, me requirió colaboración, porque de lo contrario ninguno de nosotros saldría bien librado en esta misión; por consecuencia, ni la Hermandad... ¡Y, ahí sí que sentí calambres en los alambres...! Tras declarar esto hice un esfuerzo y le exigí me aclarara unas cuantas cosas, como las siguientes:


— ¿Eres entidad blanca, no es cierto? ¿Eres un dueño de la casa, verdad? ¡Entonces, por qué te manifiestas ante mí, y la gente no te ha visto en este momento, aquí, flotando, nomás flotando...? —, y al instante, puso sus ojos en blanco y se dio tremendo manotazo en la frente, irritado hasta el ochenta, pero haciendo un gran esfuerzo, tomó aire de más y dijo lo siguiente:


— ¡´Tá bien! ¡Sí, soy una entidad blanca, positiva, buena; estamos! ¡Sí, soy un dueño de la casa, de acuerdo! ¡Entonces, ya ves, me manifiesto hasta títeres como tú comprenderás, por encargo de este gran dios! ¡Se me ha encomendado auxiliarte en lo sucesivo, pues tu misión presenta una que otra bronca cabronca! ¿Estamos? —, dijo a modo de advertencia. Luego agregó:


— ¡Espera, algo más debo aclararte, zoquetín!: -debes de saber que soy un cuidador de montes y de fauna silvestre que, por desgracia, en tu tiempo ha sido exterminada y ahuyentada de lo que eran estos lugares -ahora urbanos y de la Ciudad de México-, desde donde nosotros nos "manifestamos", aun cuando la gente común no nos perciba, sólo una que otra que posea ese don de vernos, pero nos respetan y no se entromete donde no se les llama...! ¿Así, o más clarínes mandarines, amiguito? —. Al escucharlo, pude apreciar su fisonomía, pues su aspecto de niño, travieso, impredecible, de poco fiar, por ser dados a engañar y esconder cosas y extremadamente chocarrero, me inquietaba algo. Tras esa declaración, me quedé más tranquilo y mi convicción en vez de disminuir, aumentó. Le pedí que me hiciera saber cuándo o dónde encontrarlo. Pero me contestó que era al contrario de lo recién dicho, así ante mí, y sin que la gente lo advirtiera, se despidió de momento, escuchando un aullido de perro al que le había jalado la cola, nada más por haber pasado a un lado mío, pese a que ese animal lo dudó por un instante, y entendí el porqué...


V. CINTÉOTL, CHANEQUE Y HERMANDAD (PARTE PRIMERA) Y SAGA NO CONCLUIDA...


28. Cuando comuniqué a la Hermandad lo acontecido, no se arredraron. Al contrario, sumamos por segunda vez el ocho e intercambiamos información pues ahora, para bien, para mal o para peor, el aliado Chaneque estaría orbitando en proximidad para acelerar la misión. Quedó en claro que no era muy creíble que el aumento de cosechas combatiera el hambre en general en todo el pueblo mexicano. Tampoco, que los campesinos dejaran de ser pobres y resignados a mejor suerte. Era fundado el problema de distribución del agua en todas partes y sí, en efecto, la sequía se acentuaba por las condiciones del cambio climático, no sólo en el país, sino en el mundo.


29. A su vez, no teníamos posibilidad de constatar por nuestra parte que los alimentos transgénicos ya cuentan con vitaminas y minerales integrados, pues no somos agro biólogos o lo parecido, para demostrarlo desde condiciones de laboratorio. Sí, la preocupación de Centéotl y nuestra coincidía en las condiciones de transgenicidad en plantas comestibles de consumo humano y aún animal. Quedaba demostrado que la ciencia, con apoyo extremo de la tecnología asociada a la biología ya sobrepasaba ciertos límites de la naturaleza sin que hasta ahora hubiese una claridad de hasta dónde es bueno, como hasta dónde es malo consumir derivados genéticos o biotecnológicos.


30. De cara al futuro inminente, hacia el 2050, es decir, a corto plazo -en una próxima generación de los siguientes treinta años- los productos del maíz transgénico en México afrontará y abatirá a las variedades del Teocintle nativo, por intereses empresariales externos y aún nacionales: ¿Quién responderá por esto? Hoy, tibiamente, la solución del campo mexicano compete a los mexicanos. ¿Debemos dejar en manos de Chaneques negros la desinformación y el debate fuera del conocimiento del pueblo consumidor; como también de los medios de comunicación que ahora conocemos y usamos en la vida cotidiana?


31.- Alimentación precaria y canasta básica insuficiente, como el salario mínimo; como las condiciones de salud humana ante la manipulación genética de frutas, verduras y legumbres y desplazamiento de productos del campo ante intermediarios, ha sido puesta en marcha por esa legión de Chaneques negros, y estando a favor de haber llevar a cabo la primer maduración del tomate obtenido por manipulación biotecnológica; a esta le siguió el algodón, resistente a insectos y ahora, con el maíz transgénico genéticamente modificado, alterando genes de organismos ajenos a su especie nativa; creado en condiciones de laboratorio, con el fin de hacerlo más resistente a insectos y con mayor tolerancia a herbicidas e incluso extendiendo un producto de alta toxicidad en el combate a plagas, a mayores cantidades de herbicidas y adquiriendo resistencia a tal grado, que la planta no muere.


32. En esa lucha desventajosa, Centéotl y la Hermandad junto con Chaneque blanco, se aprestan a resguardar al maíz dada su trascendencia divina y cósmica. México es el principal productor de maíz blanco a nivel mundial. No existe compatibilidad alguna entre el primero y el maíz transgénico.


33. El primero es producido por manos campesinas, herederas de prácticas agrícolas ancestrales. Su obtención tras una larga domesticación y cruces naturales tuvieron finalidades alimenticias de seres humanos de todas las edades, culturas, condiciones de sexo y de creencias mágico religiosas, y nutricionales. El segundo se utiliza para alimentación de animales de ganado; no resulta opcional para generar agro combustible y no se desea que el pueblo mexicano desarraigue el consumo de tortilla y vuelva a generar crisis y desabasto, como ocurrió casi al terminar la primera década del presente siglo.


34. Los esfuerzos de este grupo de lucha en favor del maíz blanco y del respeto al dios tutelar -Centéotl- ahora se orienta a no perder este cultivo, pues durante mucho tiempo ha sido adaptado a diversidad de suelos, climas y humedades. La lucha contra los Chaneques negros representa para la Hermandad evitar que las plantas de maíz blanco crezca con deformaciones, acelere su extinción en asociación con la propia de insectos benéficos para plantas que deben cubrir funciones de polinización natural.


35. A su vez, toda manipulación inducida con fines empresariales, de enriquecimiento excesivo sin compartir beneficios hacia las comunidades y pueblos indígenas, como productoras campesinas, resultan atentatorias contra la producción de genes que terminen de una vez y para siempre, destruyendo este maíz blanco y ya no permita obtenerse de manera natural, pues la polinización del maíz transgénico pone en riesgo la contaminación del maíz blanco.


36. Esta lucha,además, va también contra empresas de carácter transnacional, interesadas en apoderarse del maíz blanco, patrimonio de los mexicanos e incluso del interés de patentar los genes introducidos con propósitos de privatizarlo. En consumo humano, los riesgos a la salud pueden generar la presencia de alergias pues la respuesta del cuerpo humano al enfrentar nuevas proteínas, que el sistema inmunológico no reconoce como las esporas bacterianas y sus secuelas son, sin duda alguna, graves e impredecibles para la vida en términos de calidad de sanidad de mexicanos vivos en esos momentos.


37.- En términos de biodiversidad, el maíz blanco es una especie que presenta polinización cruzada donde el polen -transportado por acción del viento- pone en riesgo potencial la contaminación del maíz nativo y al contaminarse puede dar lugar a que existan alteraciones en el crecimiento de esta planta. Su origen, como "teocintle" se encuentra en cultivos arraigados localmente: en partes altas de la Ciudad de México; en el Estado de México, Jalisco, Puebla,Chiapas, Michoacán,Veracruz, Guerrero, Guanajuato, Tamaulipas y Zacatecas...


38.- ¿Qué ocurrirá entonces...? Esta lucha se prepara para dar respuesta, en tanto, amigos lectores, valdrá la pena difundir acciones a partir de uno mismo y no dejar todo en manos de la Hermandad o de las travesuras del Chaneque blanco; aún más, Centéotl libra dura batalla contra la Hermandad Chaneque negra en su mundo donde magia, mito, religión y nuevo sincretismo de la postmodernidad nos confronta con silencios al respecto: ¿Qué tanto sabemos todos, sobre los pasos dados por las compañías trasnacionales en nuestro país? ¿En verdad, será importante conocer lo que quedó plasmado en el Tratado de Libre Comercio, ahora modificado -hasta dónde y en qué forma- y nombrado Tratado México-Estados Unidos de Norteamérica-Canadá (T-MEC) en esta parte del siglo que ahora corre?


39. Parafraseando al "Oso" Hite del extinto grupo de blues: "Canned Heat", al terminar sus intervenciones musicales, solía decir: "¡Don´t Forget The Boogie; Don´t Forget The Boogie...!", ahora nos atrevemos decir, en idiosincrasia culinaria, lo siguiente:


"¡No olvidemos el maíz blanco; no olvidemos el maíz sagrado...!"


¿Continuaremos?

18 de Julio de 2020 a las 22:50 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Francisco Rivera Escritor activo en varios géneros que desea dar a conocer su producción y llegar a público masivo monetizando en debida oportunidad sus creaciones propias, con apoyo de Inkspired.com/es

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Roberto R. Roberto R.
Interesante!
July 19, 2020, 01:30

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