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Cuando la mente se va y el cuerpo se queda. ¿Qué me queda?


Historias de vida Sólo para mayores de 18.

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Drogas y golondrinas

Quizá mientras los días se suicidan, deba aguantar mi mente balas ardientes de rechazo. NO el rechazo de otros si no de mi para mi misma. Dicen que el mayor enemigo es uno mismo. Lo mejor que debo hacer es aceptar esta lluvia de mentiras y manipulaciones, porque "mi salud mental va primero", antes que mi cuerpo, antes que mi alma y mi espíritu reclama la verdad. Quiere ser libre, libre de drogas que intoxican la mente, libre de las opiniones de la gente, que ningún medico me diga lo que debo hacer, comer, decir...

Y así pasan los días, sintiéndome herida por familiares, amigos y el amor de mi vida..."Dependes de esa medicina para ser feliz, para ser tu misma". Y así me siento yo. Deprimida. Deprimida por no conseguir ser quien quiero ser. No sentirme capaz , me destroza la mente y no hay ninguna droga que lo remedie. Quiero perderme entre los campos y los ríos, viajar como una golondrina al son del viento para así no oír mentiras grandes como ciudades apestosas y contaminadas. ¿Contaminadas? ¿De qué? Seré clara: incertidumbre, codicia, incomprensión y desinterés.

Vago por las lagunas de la memoria como una golondrina en un campo de guerra, lleno de recuerdos muertos y actos imperdonables. Y es que una decepción me hizo esto, mi propia decepción hacia el mundo, a mis ojos cruel. Cruel conmigo. ¡Que fatigada estoy! Hoy tengo uno de esos días grises, un día en el cual uno no perdona y olvida sentir.

Pienso y digo... Yo también fui cruel. Por no controlar mi percepción de las cosas, por no tener la consciencia limpia. Por todo lo que hice al tener brotes, por olvidarme de quien soy y no recordaros a vosotros, mi familia. Me siento como una golondrina con un ala rota a la que unos niños intentan ayudar pero provocan mi muerte.

Oh tranquilidad, placer de soledad... Con quien compartir mis pensamientos si no contigo. Contigo que me lees y me comprendes, o no. Todo es cuestión de perspectiva. La mía está rota. Deseo paz mental , la ansío y busco el camino hacia ella. Mientras los días se suicidan y caen las cenizas de las estrellas, la noche vive , la muerte acecha y yo duermo metida en un mundo ideal.

10 de Julio de 2020 a las 10:40 0 Reporte Insertar Seguir historia
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