jancev Jancev

Nathan deseaba regresar el tiempo a aquel momento en que fue feliz, pero el pasado solo vuelve para restregar en la cara nuestros pecados; el amor uno de ellos. El amor siempre volvía para atormentarlo, más que todo, una vez al año cada 15 de marzo. Y es que, razón llevaba Sir Arthur Conan Doyle al escribir: “De todos los fantasmas, los fantasmas de nuestros antiguos amores son los peores” El fantasma de Magnus lo acompañaba a todo momento, porque era incapaz de vivir una vida sin él. Magnus le había querido como a nadie en el mundo, y hubiera dado su vida por él, aunque su corazón le perteneciera a otro. Historia para la Batalla de Comunidades.


Cuento Todo público.

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UNÍSONO

El viento rozaba mi piel, el vívido color verde de la grama abarcaba todo el lugar salvo en los pequeños y cuadrados lugares en que era opacado por un tétrico color gris. Aquel lugar estaba lleno de almas desgarradas, solitarias e incompletas; era un maldito cementerio.

Me incliné hacia la tumba, mi mano temblorosa delineó cada letra del nombre grabado en la lápida con mis dedos sintiendo cómo cada línea me recordaba la miseria en la que vivía día con día.

Magnus.

El gran y único amor de mi vida. Aquel que siempre me recordó lo miserable que los sentimientos podían hacer al hombre. Y aun así me arriesgué a amarlo, porque amarlo valía tanto como el dolor que provocaba.

Los pasos a mi espalda me alertaron de la llegada de mi enemigo.

—Cada año te atrasas una hora más, con suerte en una década ya no tendré que mirar tu rostro al venir —mencioné con sorna.

—Tú cada vez llegas más temprano, no tengo que pensar mucho en quién es el que se está aferrando a un fantasma —expresó el demonio de ojos verdes.

Me aparté con el orgullo herido por no encontrar alguna respuesta o salida a su malintencionado comentario, aquel chico había aprendido mucho con los años.

Me alejé para darle su espacio, tal y como todos los años, repetíamos la misma rutina. Cada vez que lo observaba surgía la misma interrogante ¿Qué tenía aquel niño que yo no? ¿Cómo había logrado en tan solo cinco meses arrebatarme el tesoro que por tantos años había preservado?

Dolía saber que alguien más había logrado tocar aquel corazón lastimado que por más intentos realizados, no estuvo a mi disposición.

¿Y si le hubiera confesado mis sentimientos?

Suspiré, el hubiera no existe y el pasado solo vuelve a nosotros para restregarnos en la cara nuestros pecados; el amor uno de ellos. El amor siempre volvía para atormentarme, más que todo, una vez al año cada 15 de marzo.

Y es que, razón llevaba Doyle al escribir: “De todos los fantasmas, los fantasmas de nuestros antiguos amores son los peores”

El fantasma de Magnus estaría conmigo, porque era incapaz de vivir una vida sin él. Magnus me había querido como a nadie en el mundo, y hubiera dado su vida por mí, sabiendo o ignorando mis sentimientos, él me pertenecía.

Pero su corazón jamás pudo ser mío.

«───♠───»

El bar estaba desierto aquella noche, tal vez porque era día de semana, a nadie le apetecía tomarse un trago aquella noche.

Solo al chico de ojos verdes y a mí.

Compartíamos una pérdida en común, habíamos amado a aquel hombre hasta la saciedad y la locura, le habíamos entregado todo a Magnus y habíamos terminado vacíos.

Por eso que estábamos allí percibiendo el débil olor del alcohol y del cigarrillo que el chico había encendido. Observando tomando sin consideración aquel líquido amarillento que nos escocía el pecho al beberlo, solo por ese segundo en que el dolor físico aparecía, el dolor emocional se apaciguaba.

—Deberías de dejar el cigarrillo.

—Si algún día voy a morir no importa el cómo, pues no solo el cigarrillo puede matarme, alguien más ya le ha adelantado el trabajo —mencionó perdido.

—No fue tu culpa, no sé porque sigues atormentándote —comenté dándole un nuevo sorbo a mi trago.

—Siendo sinceros ambos somos culpables, porque nos amó de tal manera que no existía camino ilegal o prohibido que no cruzara por nosotros, o al menos por ti —reprochó.

Y allí estaba, aquella frase que tanto perturbaba su alma y que egoístamente le daba alivio a la mía.

Él siempre estuvo celoso de mí.

Mientras yo intentaba superar el hecho de que Magnus hubiera entregado su corazón a un mocoso. Él nunca pudo superar que al momento de elegir entre los dos, Magnus me hubiese elegido a mí sentenciando su relación al fracaso.

Los tragos siguieron hasta que nuestras mentes se nublaron, impidiéndonos pensar con raciocinio, y haciendo que el maldito corazón se apoderara de todo, para cuando pudimos percatarnos estábamos fuera del bar, en el mismo callejón ya tan familiar para nosotros.

Porque solo nos teníamos a ambos, por más paranoico que pareciese.

Al tocar su mejilla podía sentir a Magnus hipnotizado por la suavidad de su piel, al mirar sus ojos verdes llenos de lágrimas podía imaginar la mirada de Magnus siendo derrotada por aquellas orbes suplicantes, y cuando la calidez de su piel se mezclaba con la mía podía asemejar la calidez que el frío cuerpo de Magnus recibía y que hacía a su corazón latir.

Cada 15 de marzo repetíamos el mismo ritual suicida. Cuando nuestro cerebro dejaba de procesar lo bueno de lo malo, la luz de la oscuridad; lo impensable ocurría.

Ethan abría sus ojos con asombro y llevaba sus manos hasta mi rostro, con sus pulgares barría los rastros de lágrimas que sólo de noche, permitía que salieran de mis ojos.

Luego, caíamos al borde del abismo.

Mis manos lo empujaban contra el paredón, y mi boca se apoderaba de sus labios mientras sus manos volaban a mi cuello, su boca me recibía dispuesta, abierta a toda intrusión de mi lengua, el contacto entre las dos era como una explosión que hacía que la bestia en el interior del chico me juntara más a él y que sus dedos se enredaran en mi pelo hasta el punto que dolía.

No había nada de dulce o suavidad en aquel beso, no había cariño o pretensión de proteger y cuidar, solos existía una necesidad instintiva de tomar con fiereza los pequeños retazos de Magnus que quedaban en nuestros cuerpos, en nuestras malheridas almas.

Y solo cuando el alcohol y la adrenalina abandonaban nuestros cuerpos, nos separábamos y uníamos nuestras frentes con los ojos cerrados pero manteniendo nuestras manos unidas, las lágrimas seguían cayendo y nuestros corazones palpitando, no había palabras de disculpa o de sorpresa, mucho menos balbuceos sobre haber cometido un error, solo una palabra salía de nuestras bocas al unísono.

Magnus.

8 de Julio de 2020 a las 20:34 25 Reporte Insertar Seguir historia
20
Fin

Conoce al autor

Jancev Seudo escritora de historias que llevan a un mundo de maravillas en el cual escapar de la rutina y lo ordinario... apasionada del arte en todas sus expresiones, entre ellas, la literatura una de las mejores, capaz de plasmar sueños e imaginaciones desbordadas en palabras ingeniosas. Creo en la eternidad, pues no hay mejor forma de permanecer en el espacio y en el tiempo que con un libro. El único limite del ser humano está en sí mismo. Si lo puedes creer lo puedes hacer. Embajadora.

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Fred Trespalacios Fred Trespalacios
Me encantan tus descripciones pausadas, le dan mas vida a la historia! Un placer leer este tipo de obras
Is Bel Is Bel
Te quiero y te odio a partes iguales por este relato. Se me encoge el corazón. Me encanta la manera tan detallista en la que plasmas las emociones del protagonista, puedo sentir su dolor y rabia. ¡Me encantó!

  • Jancev Jancev
    ¡Lo mismo me pasó con tu historia! Estamos a mano jajaja. Gracias hermosa Bel, ¡me alegran mucho tus palabras! 5 days ago
Tadeo Ibarra Tadeo Ibarra
¡De mis favoritas! Y muy bien redactada. Se disfruta mucho.

  • Jancev Jancev
    ¡Muchísimas gracias por darle una oportunidad a esta historia! Igualmente agradecida por el comentario y por la reseña 💜 2 weeks ago
Roberto R. Roberto R.
Bien, te sigo!
W. E. Reyes W. E. Reyes
El amor fantasmal también duele. Muy buena historia Jancev.
Gin Les Gin Les
¡Te la rifaste! Me gustó mucho
July 15, 2020, 02:08

  • Jancev Jancev
    ¡Muchas gracias, Gin!💜 July 15, 2020, 02:27
Marina Andrea Marina Andrea
Me encantó 👏👏👏
July 15, 2020, 02:02

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias, Marina! July 15, 2020, 02:28
Nataly Calderón Nataly Calderón
Muy bueno, me gustó mucho.
July 14, 2020, 21:20

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias!💜 July 15, 2020, 01:21
Milagros Borro Milagros Borro
Wowwwwwwww
July 14, 2020, 15:30

  • Jancev Jancev
    Jajajja ¡gracias! July 14, 2020, 18:53
Elizabeth Vázquez Elizabeth Vázquez
¡Me fascinó,quedé encantada con la historia! ❤️
July 12, 2020, 20:37

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias, Eli!💜💜💜 July 13, 2020, 00:10
Cami Bengoa Cami Bengoa
Uff excelente relato, me mantuvo al borde de la silla con los sentimientos a flor de piel, me encantó cómo plasmaste este fantasma de un amor pasado en dos personajes que habían amado a un mismo ser y la manera que han encontrado para sobrellevar ese vacío, ¡excelente!
July 10, 2020, 19:43

  • Jancev Jancev
    ¡Muchas gracias Cami! Un honor recibir tan bonitas palabras de ti😍 July 10, 2020, 19:45
Sebastian Silvestri Sebastian Silvestri
¡Está genial Jan! ¡Me encantó!
July 09, 2020, 13:41

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias Sebas! ¡Tenía mis dudas pero me alegra que te haya gustado! July 09, 2020, 13:43
N.V. Scuderi N.V. Scuderi
¡Qué intenso y qué bueno está el relato, Jan! Y de vuelta, qué intensa esa relación 😃🔥
July 08, 2020, 23:09

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias Nat! Eso intenté, que bueno que lo lograra 😍 July 08, 2020, 23:15
Luca Domina Luca Domina
Genial, Jancev!! :O
July 08, 2020, 21:13

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias, Luca! July 08, 2020, 21:35
~