Cuento corto
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Cuando yo muera.


El día en que de mi último suspiro y mi cuerpo se hunda en la inercia eterna, mis restos serán los mas solitarios del mundo. Mis vivencias no serán recordadas y mis lágrimas se evaporarán con el tiempo en un horizonte de promesas de auto compasión.

No hay recuerdos de alguien que nunca estuvo presente, ni ideas de sus pensamientos antes de partir. Dejaré mis memorias en una placa de marfil, y que el tiempo sea testigo de mi solitaria presencia en este bucle tangible.

Al estirar mi mano al futuro contemplo la infinidad al alcance de mis pensamientos; un estoque que apuñala mi corazón y me hace ver que siempre he sido yo mismo, quien ha festejado sus cumpleaños en compañía de seres que nunca existieron, y soplado la llama de una vela con numero veintiuno que poco a poco dejó de prenderse y fue olvidada.

¿Como cobra sentido la palabra de "la vida es un milagro" para quien solo la ha visto pasar desde su ventana? Quien se ha condenado en un hoyo que el mismo escarbo, y se atrincheró en contra de los demás.

El día en que mi último suspiro se pierda entre el ocaso de la luna, será uno como tantos. Yo me habré desvanecido, pero nadie lo sabrá.


7 de Julio de 2020 a las 03:51 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Sebastian Si he de morir subyugado ante la inercia entonces ya lo he hecho.

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