sonatinaparth Sonatina Parth

¿Quién es el indescriptible ser que se interpone entre Asher y su amor platónico? Este vampiro, que cree haberlo visto todo, no asimila lo que sus ojos ven, pero sí confía en su afilado olfato y el potente olor sanguinolento no miente. ¿Debería preocuparse por no poder hacer una adecuada confesión? Tal vez... simplemente debería bajar las expectativas y conformarse con mantener la cabeza pegada a su cuerpo al término de esa encantadora velada. PD: Sachgeach es un nombre compuesto de un juego de palabras entre "Guerrero" y "Avasallante", en gaélico escocés.


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Indescriptible

En una aburrida exhalación pasaron más de 30 años desde que Asher Lochlan se encerró en la cripta de la más selecta de sus mansiones. Para solo abandonar su encierro al enterarse de la invitación a la celebración del centésimo cumpleaños de su amor platónico, Elijah Aurel.

A su lado el vampiro era prácticamente un neófito, pero Asher había sido flechado por él, aunque a menudo parecía perderse en sus pensamientos, o quizás precisamente por eso, ya que le daba un aire de ser admirado desde la distancia.

Siempre un paso más allá de su alcance.

Aun así, no le veía sentido a apresurarse, el tiempo no estaba en su contra.

Había entrado en su solitario sueño reparador con un sabor agridulce y expectante de lo que podría ocurrir mañana.

No sabía si Elijah tenía interés en su mismo sexo y tampoco le preocupaba la respuesta, después de todo, las relaciones homosexuales entre criaturas inmortales no eran poco comunes. Hace siglos que Asher se había liberado de las pesadas cadenas de la vergüenza y de los ridículos parámetros preconcebidos de la "normalidad", creencias que lo habían llevado a caminar entre verdaderas sombras.


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Los terrenos que bordeaban el fuerte de Elijah no tenían a nadie custodiándolo, se sintió algo cauteloso. Luego, el silencio y el pesado hedor sanguinolento lo puso en alerta.

Tras los altos muros, la escena con la que se encontró fue... Indescriptible.

Para Asher esa palabra era una lamentable perdida argumental, una muestra de que la creatividad del narrador era pobre, que carecía del vocabulario mínimo existente para describir de lo que sus ojos eran testigos.

Era antiguo, había vivido por más de 400 años, había visto tanto. Fue estimulado por muchos escenarios, encontrando las palabras más vívidas para documentarlo de forma exacta en sus diarios y de pronto... nada.

No se trataba de que la brutal y sangrienta escena frente a él fuera exactamente "indescriptible".

No, no, no.

Era sorpresiva y algo chocante, además de los cuerpos de acompañantes humanos, también se mezclaban cadáveres de otras criaturas sobrenaturales con las que Elijah se codeaba.

Asher había estado en muchas guerras y causado masacres, había teñido ríos de sangre por lo que consideraba ideales justos, condenado extensiones de tierra a la esterilidad con la huella maldita de la putrefacción por venganza, y no había parpadeando ante el horror.

Lo que le daba sentido a esa ilusión "Indescriptible" era el estremecedor contraste que había entre los fluidos salpicados, las vísceras desordenadas, las muecas deformes congeladas en los rostros de los cadáveres y la utópica belleza irreal del ser que parecía resplandecer bajo la luz de la luna en el epicentro del desastre.

Desde el pálido y brillante cabello plateado, las irrisorias pestañas de cuya parte inferior pendían diminutos cristales, como pequeñas lágrimas suspendidas. Esos ojos de seductora curva elevada, coronados en el interior por unos brillantes irises amatistas traslúcidos que parecían estar a punto de derramarse. Unos labios carnosos que daban una sensación infantil que no tenía nada que ver con la ligera sonrisa inquietante que insinuaba, así como las delicadas escamas iridiscentes de ensueño que salpicaban sus pómulos. Y, lo más impactante de todo, ese elegante cuerno en espiral que parecía surgir justo en el punto de su tercer ojo, erigido con altivez, dando una sensación de santidad a pesar de su profundo color negro.

Sin mencionar, que esa existencia "fuera de este mundo" aprisionaba entre sus manos el cuello del que había anhelado ver. La discordancia era tal, que, a pesar del horror en el rostro del aterrado vampiro arrodillado, parecía que ese mágico ente lo sostenía con profundo cuidado.

Era casi ridículo reconciliar la imagen de ese deslucido y tembloroso vampiro con el tranquilo y sonriente Elijah que conocía. No en vano había sido su amigo durante 50 años, incluso entre seres inmortales era difícil encontrar la armonía y el entendimiento que se requería.

Una punzada de rabia se elevó en medio de la consternación.

— Hola extraño — Saludó el ser, encantadoramente sedoso.

— ¿Qué eres? ¿Qué asuntos te traen aquí? — Preguntó Asher, su piel erizándose.

— Soy un Sachgeach — Respondió con simpleza — Nunca habías oído antes de mi linaje ¿Cierto? — Preguntó apagado, como si ese hecho le provocara una pesada tristeza.

Asher sentía que no podía ponerse al día con las diversas emociones que emitía.

— Los humanos me llamarían un... "Unicornio", una de las más fantásticas criaturas de ensueño — Expresó y todo su cuerpo pareció moverse ligeramente, vibrando con una extraña emoción demencial — Suelen pintarnos adorablemente... y... y... — Balbuceó risueño, pero se detuvo abruptamente, como si hubiese sido ofendido de la forma más baja.

Entonces, Asher también lo escuchó: el susurrado y suplicante llamado de su nombre en la boca de Elijah.

¿Cómo podía olvidar la posición en la que se encontraba su amigo?

El ambiente se fracturó y el Sachgeach parecía lamentarlo de verdad.

— ¿Qué quieres con Elijah? — Cuestionó Asher.

— Mi nombre es Xian — Susurró el Sachgeach, inconforme, ignorando su pregunta.

Sus manos con uñas tan negras como su cuerno se asieron con más fuerza de la rubia cabellera de Elijah, tirando su cabeza hacia atrás, reprendiéndolo.

Asher pensó que, tal vez, ni siquiera sabía de quién estaba hablándole.

— ¿Podrías soltar al vampiro que tienes ahí? Su nombre es Elijah — Probó de nuevo.

— Y la razón de mi visita a este encantador lugar ¿Cómo podría cómo no saber quién es? — Chasqueó Xian, esbozando un rictus cruel que se transformó rápidamente en una expresión serena.

Asher exhaló lentamente, sopesando.

— Si mi amigo te ofendió y hay algo que pueda hacer por resarcirlo... — Tanteó.

A juzgar por el estado del montón de cadáveres y la facilidad con la que dominaba al propio Elijah, temía que, si no era más poderoso que él, al menos tenía la misma fuerza.

— Eres... El quinto comodín — Xian suspiró suavemente y a pesar del tono piadoso, Asher pudo saborear la burla contenida — El último recurso — Agregó Xian ausente, generando una poderosa frialdad que helaba los huesos.

Dudoso, Asher mordió el anzuelo.

— ¿Comodín? — Hizo eco.

Xian asintió.

— ¿No vas a explicarte? — Exigió Asher, a nadie le gustaba que jugarán con su mente.

— Persona o cosa que sirve para... — Xian empezó a explicar monótonamente.

— Conozco su significado, lo que no sé es lo que quieres decir — Asher rechinó los dientes.

El Sachgeach hizo un puchero.

— Es simple, uno de los posibles defensores. Velando por su seguridad y misteriosos sentimientos — Escupió, poniendo los ojos en blanco para expresar su opinión.

Asher arrugó su expresión... Sospechaba que estaba a punto de descubrir algo. Pero, antes de que pudiera condensar esa ambigüedad en algo sólido, un disonante grito alteró el silencio.

Intempestivamente, parte del cuero cabelludo de Elijah fue arrancado y la sangre corrió llamativamente por el retorcido rostro del vampiro.

— ¡Espera! — Asher exclamó angustiado, impulsando se hacia adelante por acto reflejo.

Xian ni siquiera tuvo que moverse, su cuerno emitió un campo de fuerza, una ola tan potente que fue estampado contra un muro. Aunque no necesitaba respirar, no podía eludir el dolor agonizante de sentir sus órganos siendo presionados y de sus huesos empezando a fracturarse.

La demoledora fuerza se detuvo, Asher se deslizó por la pared, escupió un bocado de sangre que le obstruía su garganta y dolorosamente enderezó la espalda.

— Tu Elijah ha sido sentenciado, no puedes cambiarlo — Xian le advirtió imponente.

— ¿Por qué? ¿Qué hay de estas personas y de las otras criaturas? ¿También fueron sentenciadas? — Cuestionó, no podía entender.

Xian hizo un movimiento que escapó de la vista de Asher, de nuevo resonaron los alaridos, y Elijah cayó al suelo, sus piernas rotas quedaron en una extraña posición, solo gimoteaba.

— Porque es un monstruo. Este desperdicio desdeña toda existencia, transgrede el orden de la gran cadena alimenticia... un caníbal de su propia especie y asesino de Sachgeach's — Argumentó, luego pateó al vampiro que se había encorvado en una bola sangrienta y palpitante.

— No, Elijah no haría algo como eso — Refutó Asher.

— ¡Te engañó! Según mi investigación lo ha sido desde el principio, comenzó con su creador — Reveló Xian, soltando una risita perversa.

—No, él no... — Siguió negando Asher.

— ¿No muestra señales de distorsión? ¿Por qué se mantiene hermoso y sano? Es por nuestra sangre... Consumirla puede recuperar a cualquiera, incluso del borde de la muerte — Explicó, acuclillándose junto al destrozado Elijah para pincharlo con su dedo.

La parte inferior de su túnica blanca estaba teñida de sangre.

— ¡No mientas! Eres demasiado poderoso ¿Cómo podría...? — Asher Arguyó.

— No la mía — Aclaró Xian con aburrimiento — Uno de nuestros inocentes jóvenes. Conservó el cuerno como un trofeo, fue lo único que quedó de él. Fingí ser un corderito extraviado por un tiempo, me aceptó porque no todos los días la comida se arroja a tu puerta. Hasta que encontré su cuarto de tesoros y la sangre congelada de Elwen, debió haberlo dejado seco después de cortar su cuerno, para neutralizar su poder — Reconstruyó, encogiéndose de hombros.

— ¿Por qué me cuentas todo eso? Vas a matarme, como a los demás — Asher no tenía dudas.

— Después de lo ocurrido con Elijah, quedó claro que mi raza no debe dejar testigos de su existencia. Que debemos seguir siendo una quimera, incluso para otros sobrenaturales. Sin embargo, contigo Asher... — Asomó juguetonamente.

— ¿Cómo sabes mi nombre? — Indagó extrañado.

— Había otra habitación especial, con preciadas posesiones de sus protectores, incluso hay fotos de cada uno, algo espeluznante si me lo preguntas — Xian manifestó asqueado, se puso de pie y caminó hacia él.

— ¿Qué? — Murmuró Asher pasmado.

— Y tu objeto... Muy tierno que lo llamaras las "Crónicas de Asher" — Xian dijo divertido.

— ¿Tenía uno de mis diarios? — Cuestionó sorprendido.

— Escrito en el siglo XVI d.C., finales del año 1.500. Fue muy interesante, casi siento que te conozco — Bromeó, mirándolo desde arriba.

— Después de lo que hizo tu igual debería de erradicar a toda tu raza... Como a las hadas, esos bichos engañosos tampoco conocían su lugar, así que nos deshicimos de ellos — Comentó irritado.

Era aturdidor enterarse de que las hadas habían existido, pero aun más enterarse que su existencia había sido borrada por una estirpe aún más desconocida.

Por otra parte, Xian parecía dispuesto a negociar.

¿Elijah? ¿Amor? Ahora sabía, era una escurridiza rata ladrona que lo había engañado, no más que un espejismo que lo había involucrado en ese desastre.

—¿Podría hacer algo para apaciguarte? — Preguntó con cautela, después de todo, delante de él se erigía un dios que podía decidir su vida y su muerte.

— ¿Estarías dispuesto a ofrecerme una deuda de sangre? — Planteó Xian curioso.

Asher asintió, un vampiro no renunciaba tan fácilmente a la vida eterna.

Aunque no tenía ni idea de cómo planeaba llevarlo a cabo, era un contrato esclavizante que era válido solo entre vampiros.

Xian le regaló una maravillosa sonrisa ladeada, pinchó uno de sus dedos con el afilado cuerno y una gota plateada se deslizó.

— Lame Asher — Le ordenó, poniendo el dedo frente a él.

Este obedeció, en la periferia de su visión destelló algo en el rostro del Sachgeach y de pronto unos colmillos increíblemente fríos se clavaron profundamente en su cuello.

Los labios de Xian cubiertos de sangre y la lengua rosa limpiándolos eran seducción pura.

Los ojos de Asher fueron cubiertos.

— No veas cariño — Le susurró Xian antes de que se escuchara un grotesco estallido — Serás el cronista más encantador — Agregó cargándolo, Asher no luchó contra la soñolencia, siguió saboreando la exquisita sangre del Sachgeach y se dejó llevar.

28 de Junio de 2020 a las 23:41 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Sonatina Parth ➷ Una soñadora incrédula que caza y devora utopías para no morir de realidad ツ // ☛ Escritora de romance en todas sus variantes 💜 // TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS©

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