paparazzip19 Gabriel Gutierrez

La supervivencia de las personas radica en su fuerza de voluntad para salir adelante, ante una situación crítica que se encuentre, tal como se describe en este relato.


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“JULIANE KOEPCKE”

-¡Abuelo, abuelo! salí excelente en mi trabajo anterior sobre la colisión de los Jumbos, ahora me mandaron hacer otro trabajo pero que tenga gente joven en el accidente, ¿Cómo hago?

-Max ya te sabes la formula, empieza de nuevo como te dije respondiendo a las preguntas:

¿Quién, cómo, dónde, cuándo y por qué?

-Listo abuelo, ya empiezo a buscar la historia:

-Ok Max, voy a leer un rato el periódico y me avisas cuando consigas la historia.

Pasa un largo rato cuando Max grita:

¡Esta es la historia!, listo abuelo ya la tengo.

-Aja Max ¿dime?

-Voy a escribir la historia de “JULIANE KOEPCKE”, una joven que sobrevivió en el Amazonas a la caída de un avión, ¿te acuerdas de ese caso abuelo?

-Sí Max, ya lo recuerdo fue muy famoso e inclusive en muchas revistas y periódicos de la época publicaron la reseña de lo que pasó, eso fue como 50 años atrás en una navidad.

-Ok Abuelo, empiezo así el relato:

El día viernes 24 de diciembre de 1.971, víspera de navidad el vuelo 508 de la empresa “Líneas Aéreas Nacionales, S.A.” conocido como “LANSA”, un avión Lockheed L-188A cuatrimotor, bautizado con el nombre de “Mateo” descolo del Aeropuerto Internacional “Jorge Chávez” (SPIM), en Lima - Perú con destino el aeropuerto de Pucallpa (SPCL) con 92 personas a bordo, eran 85 pasajeros y 6 tripulantes, falleciendo en el accidente 91 de sus ocupantes y salvando la vida una joven alemana de 17 años de nombre “JULIANE KOEPCKE”

-Voy bien abuelo ¿sería así?

-Sí, ya estas redactando como todo un periodista de sucesos, ahora sigue con las preguntas a responder.

-Ok Abuelo, sería así:

Ese día de Diciembre muchas personas como es la costumbre viajaban a pasar días de navidad en familia, entre estos iba Juliane Koepcke, estudiante que se había graduado el día anterior de su último año de educación secundaria, había ido a su fiesta de graduación tomándose fotos en la fiesta y despidiéndose de sus amigos porque iría a la selva con su mamá la ornitóloga alemana María Koepcke, casada con Hans-Wilhelm Koepcke biólogo que las esperaba en Pucallpa para celebrar la Navidad.

-Abuelo ya identifique a los actores ¿y ahora?

-Bueno Max, ¿sigue contestando las preguntas?

OK abuelo, me refiero al vuelo así:

Luego de despegar de Lima como a los 40 minutos de vuelo el avión entró en un frente de condiciones meteorológicas adversas, ¡Una tormenta eléctrica de gran magnitud!. La aeronave entró en una zona de turbulencia a 4.000 metros de altura, el piloto bajo el nivel buscando un aire más denso y menos tormentoso para controlar el avión.

La aeronave se sacudía violentamente, por los parlantes el piloto informó a los pasajeros y tripulación abrocharse bien sus cinturones de seguridad y poner la cabeza entre las piernas, ya que objetos del portaequipajes de la cabina se abrió y cayó sobre los pasajeros, saltaban de todo.

Durante los primeros 40 minutos de vuelo el avión había cruzado la cordillera, volaba normal, ya sobre la selva encontró el frente de tormenta, bajo su nivel de vuelo a unos 3.000 metros de altura cuando repentinamente a las 12:36 hora local los golpeó un rayo en el ala derecha del avión desprendiéndose ésta junto a otro trozo del ala izquierda.

De inmediato se incendiaron los motores del ala izquierda que quedaba, en ese momento ocurre una fuerte explosión y el avión se fragmenta en pedazos.

Juliane salió disparada con todo y asiento al aire, cayendo sobre las copas de frondosos árboles en plena selva, bajando a tierra a través de las ramas y vegetación espesa, sentada en la butaca del avión que recibía los golpes, cuando al fin cayó a tierra. Juliane se encontraba totalmente inconsciente, despertó unas tres horas después de haber caído, viéndose totalmente sola en medio de la vegetación. Aún se encontraba amarrada a su butaca, a pesar que sus lesiones eran pocas: tenía la clavícula fracturada, un ojo morado, una cortadura en un brazo y una pequeña herida en el hombro, a pesar de esto no le dolía nada, pues estaba anonadada con lo que veía a su alrededor; se encontraban tres cuerpos desmembrados, otros restos humanos entre las ramas de los árboles, olor a gasolina, humo, maletas por todos lados, ropa y objetos, pequeños incendios entre el follaje todo parecía irreal, según ella lo refirió después como una pesadilla.

Pasaron dos días y Juliane recorrió toda el área tratando de encontrar a alguien vivo, solo encontraba más muertos, ni a su mamá la encontró, tan solo una bolsa de caramelos que recogió y decidió salir del sitio, recordó lo que le había dicho su padre una vez, que si se perdía en la selva buscara agua y siguiera el curso de esta que la llevaría hasta algún río por donde podía encontrar gente.

Eso fue lo que hizo, encontró un arroyo de agua cristalina de la cual bebió, siguió su curso y llego a un río más grande, podía vadearlos o nadar por trechos río abajo, había mucha plaga de insectos zancudos y mosquitos, tenía miedo de encontrarse con algún animal salvaje, ahora si le dolía la clavícula tenía cierta inflamación y las pequeñas heridas se estaban infectando.

Siguiendo el curso del pequeño río llego a otro mucho más grande y con caudal, siguió por la orilla cruzó manglares hasta que encontró una canoa con motor amarrada a la orilla frente a una choza de cazadores, durante esos días antes de llegar a la choza no había comido nada solo unos caramelos, sabía que habían frutas pero podían ser venenosas no se atrevió a comerlas, pero agua si tomó durante su recorrido, era potable y muy cristalina, ya en la canoa espero enfrente a esta, había una pequeña choza de cazadores, decidió esperarlos por varias horas, mientras tanto limpiaba sus heridas con la gasolina del motor del bote, ya se habían formado larvas de las moscas que salían al contacto con la gasolina, logro sacar como 30 gusanos, había recordado a su padre que le sacaba así los gusanos con gasolina al perro.

Tan agotaba y contenta estaba que se quedó dormida, a la mañana siguiente retornaron los cazadores que la encontraron aun durmiendo, se despertó sobresaltada por la algarabía de los cazadores que veían una joven blanca herida en su choza, les conto que era pasajera del avión que había caído en la selva, ellos no tenían conocimiento de ese hecho, de inmediato procedieron a ayudarla, le dieron comida y la llevaron rápido en la canoa a su aldea, donde le dieron más comida, la limpiaron y asearon toda.

Los cazadores se prepararon para el día siguiente una canoa que la llevo durante 10 horas por el río hasta la población de “Tournavista”, donde llegaron de inmediato se corrió la voz que había llegado una joven alemana sobreviviente del accidente del avión de Lansa, que tenía diez días perdida en la selva. Todos en Tournavista se apresuraron en conseguir una aeronave a través de la radio trasmisores llamando a las demás aldeas vecinas y solicitando el envío de una aeronave para sacar a la sobreviviente, hasta que encontraron una estación que realizo con éxito el tráfico, enviando una avioneta para trasladarla al Pucallpa a donde fue llevada de inmediato al hospital. Su padre Hans enterado por la noticia llego precipitadamente al hospital donde la habían internado, se abrazaron los dos, lloraron mucho pero Hans estaba feliz y triste a la vez pues su esposa había fallecido, luego el 12 de enero de 1.972 los rescatistas encontraron su cuerpo y se dieron cuenta que había sobrevivido pero falleció por las múltiples heridas que tenía.

Luego pasado el encuentro, llegaron pilotos de búsqueda SAR al hospital y la joven les dio los datos e indicaciones por donde había recorrido por el río, para que fueran los equipos de rescate al sitio. Estos rescatistas llegaron al accidente encontraron que la parte delantera del avión se encontraba intacta y que unas 13 personas habían sobrevivido al impacto pero que fallecieron después por las heridas y otras circunstancias.

-Juliane tiempo después cuando se recuperó, viajo a Alemania donde terminó sus estudios universitarios graduándose en Zoología y Biología en 1.987. Actualmente trabaja como bibliotecaria en la colección zoológica del estado de Bavaria en Múnich.

-Abuelo ¿Así estará bien la tarea?

-Sí Max, ahora tu apreciación de lo que leíste en un párrafo

-Ok abuelo, diría así: La esperanza es lo último que se pierde para sobrevivir ante una situación así, la mente es el mejor remedio para mantener vivo y no doblegarse, le envía al cuerpo señales para que su adrenalina fluya con más intensidad, te ayuda a hacer cosas que nadie haría ante condiciones normales, como el caso de la Dra. Raíza Ruiz que se decía así misma: ¡Aquí no me muero yo, le decía a la selva aquí no me muero, me muero en Caracas cuando yo quiera!

Creo que Juliane Koepcke la misma voz interna le decía lo mismo ¡Sigue que encontrarás gente que te ayude!, sabes abuelo, ella estaba a 600 kilómetros de cualquier centro poblado en plena selva peruana.

-¿Qué tal abuelo?

-Muy bien Max por tu relato, ahora vas a esperar la clase de telestudio, mientras vamos a ver si tu abuela te tiene algo para merendar.

-¡Siii abuelo!, yo sé que me tiene una torta, pero esta es de chocolate por su aroma, yo lo sé…

Jiii.. jii.. jii..

4 de Junio de 2020 a las 00:15 3 Reporte Insertar Seguir historia
2
Fin

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Nelly M Nieto U Nelly M Nieto U
Buena historia de supervivencia 😊😘
Carolina Fuenzalida Carolina Fuenzalida
Excelente! Como todos los otros cuentos..... Me encanta Máx!
~

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