vi_moretti_7 virginia moretti

Verónica bajo esa apariencia de mujer dura y segura de si, estaba las mas romántica de todas que creía en los finales felices. Maximiliano, guapo, poderoso, le gustaba tener todo bajo su control, por eso no se enamoraba, porque el amor no se puede controlar....


Erótico Sólo para mayores de 18.

#humor #sexo #amor #romance #pasión-
0
694 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Capítulo Uno

¡Dios como llueve!, pero para ser sincera me encanta la lluvia, su sonido y el olor a tierra mojada es relajante; estoy en mis cavilaciones y el sonido del teléfono me trae nuevamente a la realidad.

_Alò, habla Verónica

- Hola Vero, soy Luisa, si vas a ir con el combo a “Bar de Juan” esta noche, no puedes decir que no.

Ruedo mis ojos la verdad no quiero salir de mi casa esta noche, solo quiero quedarme y no hacer nada, además no tengo ganas de lidiar con el baboso de lucas que de seguro irá con su nueva conquista toda producida ella. Luisa sigue insistiendo, al final le digo que si iré.

_Listo amiga yo sé que no te vas a arrepentir quien quita que hoy conozcas a tu “peor es nada” riendo estrepitosamente antes de colgar.

_ Ahora que carajos me pongo para ir a ese bar-. recuerdo el vestido rojo que compré recientemente cuando lo vi en la vitrina de la tienda me encantó, así que cariño hoy harás tu debut

Verónica Plazas veinte y ocho años, más alta que el promedio de chicas, ojos azules como el cielo gracias a los genes paternos y una cabellera negra como el azabache, con más títulos que una enciclopedia, como le decía su amiga Luisa, tal vez por eso espantaba a los hombres ya que muchos se sentían intimidados ante la seguridad que mostraba para todo y muy pocas veces se dejaba intimidar, recordaba los que Luisa le decía ´´hazte la bruta de vez en cuando que eso no duele´´ porque a los hombres les gusta sentirse superiores. Pero no, a Verónica Plazas le costaba pensar que hacerse la tonta fuera la salida.

En este momento de su vida tenía todo lo que se había propuesto, era la mejor diseñadora del país y con una empresa que ya era reconocida en el medio, así que, que más podría pedir, un hombre, no, ahora no estaba para romances.

**

¡Que carajos! esta ciudad es un caos cuando llueve, tengo que estar en la oficina a las tres, me espera una junta muy importante con unos inversionistas para el proyecto de Casas del Rio y detesto llegar tarde.

_Una llamada de mi asistente me pone en alerta

- Señor De la Cuesta, acaban de llamar los inversionistas dicen que están atascados en el tráfico y que quizás se retrasen 5 minutos.

Bueno al parecer no soy el único que esta penando por el caos vehicular. __Gracias, Malena, yo estoy en 5 minutos, tenga todo listo.

Maximiliano de la Cuesta, a sus treinta años tenía el mundo a sus pies, o eso creía el, su imponente figura no pasaba desapercibida, con sus 190 de estatura hacía que todo se viera pequeño. Había llevado la empresa familiar a ser todo un emporio inmobiliario con oficinas en varios países. Desde hacía un mes había regresado a las oficinas Principales del Grupo Contadora para encargarse de lo que sería el negocio más importante del año y Él debía estar al frente, todo lo quería perfecto.

**

Diez de la noche, por la ventana de mi Apartamento diviso la cuidad toda imponente con sus luces, así que me preparo para salir al “Bar de Juan”, no sin antes haber recibido 3 llamas confirmatorias de Luisa, ¡Dios! si no fuera mi mejor amiga la habría mandado a conocer los anillos de Saturno hace rato, pero adoro a esa mujer es como mi hermana y la única que puede sacarme de mi zona zen.

Una vez terminado el maquillaje, me pongo el vestido elegido, me veo al espejo _¡Caramba! si con esto no levanto así sea una hoja, entonces Verónica Plazas vete a un convento-. definitivamente ese vestido fue una buena inversión. Busco las llaves de mi coche y salgo rumbo al disfrute de la noche y sus placeres.

_ Maximiliano todo salió a pedir de boca, ahora eres el hombre más importante del sector inmobiliario, después de haber firmado ese contrato hoy. Eso merece una celebración.

_ Déjame recordarte mi querido amigo, que yo ya soy el hombre más importante del sector.

_ Bueno Max es solo un decir. ¿Qué dices? ¿Vamos a celebrar? además, quiero conocer un lugar del cual me han hablado mucho queda cerca al muelle, vamos hombre, hoy hay que divertirse.

- Ok Paulo, vamos, pero no quiero que me busques pareja ni nada parecido, ya te dije que no necesito complicaciones en mi vida. Hoy solo quiero un trago y relajarme.

_VERO ¡AQUÍ! - grita Luisa al tiempo que agita sus manos para hacer señales

_Diviso a mi amiga Luisa cerca a la entrada del bar, por lo que puedo ver va vestida de cacería como diría ella, esta noche promete por lo menos ser entretenida.

_ Oye casi no llegas, llevo rato esperándote aquí, y he tenido que dejar pasar varias presas, ven entremos rápido tenemos una mesa y varias presas esperándonos-. veo como hace una mueca diabólica.

¡Wow! este lugar en magnifico, el bar consta de varios espacios desde los más abiertos hasta aquellos que te dan cierta privacidad, la música suena, las luces vienen y van y todos allí parecen estar en su burbuja personal. Un encargado no lleva al segundo hasta donde está ubicada nuestra mesa, en la zona VIP allí ya están nuestros amigos, me alegra ver que el baboso vino solo.

Maximiliano trata de encontrar el sitio sin fortuna, así que decide hacer una llamada _¿Hola, Paulo, ya llegaste? Me podrías mandar la ubicación.

Ya tengo mal humor hice un giro por donde creía era el lugar y ahora estoy perdido, espero que Paulo me envié la ubicación. Decido estacionarme a la espera. una notificación del Paulo llega indicándome a donde debo dirigirme, enciendo mi auto y me dirijo hacia allá.

Al fin llego al dichoso bar, debo reconocer que me gusta el lugar, tiene estilo solo espero que nuestra mesa este en el lado menos concurrido.

4 de Junio de 2020 a las 01:11 0 Reporte Insertar Seguir historia
1
Leer el siguiente capítulo Capítulo Dos

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 30 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión