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Prólogo

FRIEDERICH GOLDSTEIN

—Mañana vendrán dos nuevos miembros a la familia—Dice sonriente mi madre.

—¿Qué? —Pregunta mi hermano Fritz con su cara de "odio a la humanidad"

—Así como lo escucharon, mañana se mudarán dos chicas a esta casa—Dice frio mi padre.

—¿Y por qué? —Pregunta Imiza.

—Porque nueve niños malcriados están involucrados en un escandalo de asesinato, drogas, poliamor e incesto—Dice mi padre lanzándonos una mirada de odio.

Todos asentimos lentamente.

—¿Es para mejorar tu imagen? —Pregunte algo molesto.

Para mi padre es mucho más importante su candidatura a la presidencia que los problemas que tengan sus hijos.

—Nuestra imagen—Responde mamá.

—¿Nuestra? Lo siento mucho, pero yo no estoy involucrada en sus problemas—Dice Frida enojada.

—Eres de las más involucradas pequeña Frida—Dice mi padre mirando a Frida con asco.

Frida solamente baja la cabeza.

Salgo rápidamente de la casa antes de decir algo inapropiado y causar más problemas, solo una cosa me queda clara, la estadía de esas chicas en mi casa no va a ser nada bonita.

Llego al club y me encuentro con mi mejor amigo Sigmund.

—¿Y esa cara? —Pregunta Sigmund burlesco.

—La misma de siempre—Respondo algo fastidiado.

Hoy no estoy de humor para bromas.

—Sabes a lo que me refiero.

—Mañana van a venir dos desconocidas a mi casa y mi papá aun no supera todo lo que ha pasado en estos últimos meses.

Sigmund solo me mira con pesar.

—Amor—Escucho esa voz chillona y hago una mueca.

Lo que menos quiero es que alguien me moleste en estos momentos.

—Amalia—Forzó una de mis mejores sonrisas falsas.

Amalia es mi "novia" aunque realidad somos mas amigos con derechos, es morena, alta, tiene el cabello tinturado de rosa, sus ojos azules casi llegando a verdes, sus labio son gruesos, su nariz es perfilada, y su cuerpo es perfecto.

—¿Cómo estas amor? —Me pregunta sonriente.

—He tenido días mejores—Respondo sincero.

—¿Puedo ayudar a mejor tu día? —Pregunta seductora.

—Claro que si preciosa.

—Hola aquí estoy—Dice Sigmund arruinando mi momento.

Amalia le lanza una mirada de odio y yo solo me rio.

—Vámonos—Me dice Amalia.

—Sus deseos son ordenes mi lady—Digo burlesco.

Sigmund se ríe y niega con la cabeza.

3 de Junio de 2020 a las 17:32 1 Reporte Insertar Seguir historia
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ap alejandra park
me gusto
June 09, 2020, 00:55
~

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