moonlovesmin 𝓂𝑜𝑜𝓃

YoonGi vive en un infierno, y lo ha hecho desde que se acuerda, lo único bueno que ha visto en años, es a un preso recluido en la celda de al lado. Si puede salvar a TaeHyung, sabrá que al menos ha hecho una cosa buena en la vida. Solamente tiene que encontrar a los amigos del hombre, y hacerles saber que están siendo conducidos a una trampa... después volverá a su infierno. HoSeok Jung es un asesino. Es frío, duro y despiadado. También está muy seguro de haber entrado en una locura de mundo. Su amigo, SeokJin, se ha apareado con el rey gato de una manada. Sus otros amigos han desaparecido, y la agencia para la que trabaja es un completo desastre. ¿Hay algo más loco que eso? Cuando HoSeok va al sitio donde se supone que debe recoger a TaeHyung, se encuentra otra cosa. YoonGi es dulce e inocente, y tan sexy como el pecado. También está aterrorizado, y se pega a él como una lapa. Y HoSeok no tiene corazón para negarse al hombre, incluso cuando cuidarlo se convierte en un trabajo que ocupa todo su tiempo. Cuando el peligro llama a la puerta de su casa, su formación como asesino le viene muy bien, sobre todo cuando YoonGi, es secuestrado por los mismos hombres que lo retuvieron primeramente. HoSeok es más despiadado que nunca a la hora de eliminar a cualquiera que se interponga entre él y el hombre del que se está colando.


Fanfiction Bandas/Cantantes No para niños menores de 13.

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uno



Jung HoSeok se rio entre dientes. Su cabello rubio arenoso, ahora largo, rozaba sus mejillas mientras movía la cabeza negando. Se apoyó contra la pared tras él, y vio cómo su amigo SeokJin discutía con JeongGuk, su pareja. Jeon JeongGuk también era el rey de los gatos o alguna mierda así. HoSeok todavía estaba tratando de entender todo eso.

Lo que sabía, a pesar del hecho de que Kim SeokJin había pasado de ser un hombre un par de centímetros más bajo que HoSeok, a ser uno unos cuantos más alto que él, y al menos unos diez kilos más que su pequeña pareja, de metro sesenta, y que gobernaba su vida. JeongGuk hacía con SeokJin lo que quería. Aparentemente, el aumento de tamaño era un efecto secundario del apareamiento con el rey gato. El muy humano cuerpo de su amigo creció hasta alcanzar el tamaño que necesitaba para convertirse en el protector de su pareja.

El hecho de que JeongGuk pudiera cambiar a un gato doméstico era solamente un extra añadido a la loca situación. HoSeok aún estaba conmocionado por el conocimiento de que existían cambiaformas fuera de las películas de Hollywood. Y ahora, no solo era amigo del rey de los gatos, sino que vivía en la maldita casa de la manada.

«Tengo que haberme caído de cabeza cuando era un bebé».

Esa era la única manera de explicarlo.

—SeokJin. —HoSeok levantó la mano para detener la discusión de la pareja. Su cabeza estaba empezando a dolerle de verlos ir y venir. Su amigo quería ir con él para traer a TaeHyung. JeongGuk quería que se quedara en casa—. Soy perfectamente capaz de ir a esa reunión por mi cuenta. Soy un gran chico, te lo juro. He cuidado de mí mismo por mucho tiempo. Incluso puedo ir al baño por mí mismo y todo.

SeokJin gruñó.

HoSeok sonrió divertido. La cosa del gruñido no era necesariamente nueva. SeokJin siempre gruñía. Ahora solamente lo hacía con más estilo. —Amigo, en serio, envaina las garras. Únicamente voy a recoger a TaeHyung en la ciudad, y traerlo de vuelta aquí. No es que esto sea una misión ni nada de eso. Si me daño mi dedo del pie, te prometo que te llamaré de inmediato — dijo con un toque de acritud en su voz.

Se sentía un poco irritado al ver que SeokJin, parecía tener tan poca fe en él. Había estado en la agencia por casi tanto tiempo como su amigo. Había salido en misiones durante años. No era estúpido. Sabía como ser cauteloso.

Apretó los puños, ocultándolos bajo sus brazos cruzados sobre su pecho, y se apartó de la pared. —Estoy empezando a pensar que no confías en mí, SeokJin.

—Por supuesto que confío en ti, HoSeok. —SeokJin pasó una mano con frustración por su corto cabello—. Solo qu... —Hizo una mueca—. No me gusta el cariz que está tomando esto. Todavía no hemos oído hablar de MinHyuk ni de Trent, no responden a ninguna de nuestras llamadas. Esto me huele a trampa.

HoSeok arqueó una ceja. —¿Crees que TaeHyung nos está tendiendo una trampa?

—No, creo que está siendo utilizado como cebo para tendernos una.

HoSeok no podía argumentar contra esa teoría. Salvo por una única llamada de teléfono dos semanas atrás para acordar una hora y un sitio donde recogerlo, no habían tenido noticias de TaeHyung en absoluto. Y SeokJin tenía razón. Todavía no sabían dónde estaba Steele. Sencillamente había desaparecido.

Casi todas las misiones que les habían asignado a SeokJin, HoSeok, TaeHyung, y MinHyuk, en los últimos meses, de alguna manera habían salido mal. O bien no era el objetivo, o estaban en el lugar equivocado. Las localizaciones eran cuestionables y no había absolutamente ningún plan B. No era posible de ninguna puta forma que inteligencia la jodiera tanto y tantas veces. Todo comenzaba a indicar, que alguien en la agencia les estaba tendiendo trampas.

Apostaría su dinero contra Trent, su jefe. Era el hombre que distribuía las misiones y les daba la información, incluso la que conseguía en otra parte. Era el que decidía si la información era buena o no, y únicamente entonces se las pasaba a ellos. También era el que comenzó a actuar de manera extraña casi al mismo tiempo que las misiones empezaron a ir mal.

HoSeok, no era de ninguna manera un genio, pero hasta él podía sumar uno y uno, y llegar a una buena teoría. Durante los últimos meses, Trent se había vuelto raro. Siempre contestaba las llamadas que recibía en privado, tenía reuniones con personas a puerta cerrada, y se alejó varios días seguidos. Nunca había actuado así en el pasado.

—¿Estarías más contento si me llevo a Mark o a Jackson conmigo? —En las semanas desde que conoció a los dos leones, había llegado a respetarlos tanto como lo hacía con SeokJin, y eso decía mucho. SeokJin, TaeHyung, y MinHyuk eran prácticamente las únicas personas en las que HoSeok confiaba para proteger sus espaldas. Solía confiar mucho en Trent, pero eso comenzó a desvanecerse cuando éste empezó a guardar secretos, y a actuar tan misteriosamente.

Las cejas de SeokJin se alzaron. —¿Harías eso?

—Sí, claro. —HoSeok se encogió de hombros—. No estaría de más que vieran cómo actúa un profesional.

SeokJin se rio y asintió mientras pasaba un brazo alrededor de su compañero mucho más pequeño, y lo pegó a su costado. — Te lo agradecería, HoSeok. Hasta que tengamos la oportunidad de hablar con TaeHyung, y saber dónde está MinHyuk, eres el único de la agencia en quien confío. Me sentiría mucho mejor si tienes algún respaldo.

HoSeok puso los ojos en blanco. No era una misión, sino una sencilla recuperación, juego de niños a su parecer, pero no se sentía capaz de discutirlo hasta el agotamiento con su amigo. El hombre podía ser igual de terco, si no más, que HoSeok.

—Dalo por hecho. —Se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta cuando la voz vacilante de JeongGuk se lo impidió. Se detuvo y miró por encima del hombro.

—Ten cuidado, ¿de acuerdo? —Le pidió.

Él sonrió y guiñó un ojo al hombre más pequeño, ganando un leve gruñido de SeokJin. Dios, era demasiado fácil fastidiar a estos dos. —Claro que sí, gatito.

Los ojos de JeongGuk se estrecharon.

Salió rápidamente de la habitación antes de que el pequeño hombre pudiera sacar sus garras. A decir verdad, le daba más miedo JeongGuk que SeokJin. Era letal cuando cambiaba, aunque lo hiciera a un gato común. Podía convertirse en una pequeña y feroz bola de pelo.

HoSeok había padecido la ira de JeongGuk anteriormente. No tenía ninguna intención de pasar por eso de nuevo. Le gustaban sus pelotas justo donde estaban, muchas gracias, y preferiblemente sin arañazos de gato en ellas.

Comenzó a silbar mientras caminaba por el largo pasillo en busca de Mark o Jackson, cualquiera de los dos. Podría también haber incluido a Carlyle o Lincoln en las opciones, pero ambos estaban fuera en una misión para JeongGuk. No regresarían hasta dentro de unos días.

—Hey —HoSeok llamó a un sirviente mientras comenzó a caminar hacia a él—, ¿has visto a Mark o Jackson?

—Creo que están en la sala de mañana, señor.

—Bien, sala de mañana. —HoSeok se rascó la cabeza mientras observaba al sirviente caminar por el pasillo. ¿Qué coño era una sala de mañana? ¿Una habitación que solo se utiliza por la mañana? Infiernos, la mansión en la que actualmente vivía era tan grande, que podría haber sido cualquier habitación por lo que a él se refería.

Estaba acostumbrado a alquilar apartamentos tipo estudio, y habitaciones de motel. No a tener su propia suite completa, con servicio de doncella y mayordomo. El maldito lugar incluso tenía servicio de habitaciones. Era como vivir en uno de esos hoteles de lujo en Hongdae. Y, como él había sido uno de los que trajo al verdadero rey de sangre a casa, a la gente de la manada nada les parecía suficiente para él.

Era extraño.

—Estoy buscando a Jackson o Mark —le dijo a otra persona que con la que se cruzó.

—Están en la sala de mañana, señor.

—Bien, la sala de mañana. —HoSeok resopló—. Y ¿dónde está la sala de mañana?

La pequeña mujer de pelo oscuro sonrió y señaló. —Solo tiene que ir por el pasillo. Es la segunda sala a su derecha con puertas dobles y grandes.

HoSeok entendió las indicaciones. —Gracias. —Asintió cortésmente a la mujer, y se dirigió hacia las puertas que le había descrito. Llamó una vez y empujó para abrirlas.

Una sonrisa maliciosa vino a sus labios cuando vio a Mark saltar lejos de Jackson como si hubiera recibido un disparo. El león podría haber sido capaz de mostrar una mirada inocente en su cara, si no hubiera enrojecido. Por supuesto, los pantalones desabrochados también eran una clara prueba.

—Y todo este tiempo pensando que ustedes dos eran primos. No sabía que quería decir primos lejanos. —Los ojos de HoSeok bajaron a la apertura de los pantalones de Braden.

El rostro del hombre se sonrojó aún más, y rápidamente se dio la vuelta. HoSeok podía decir que estaba yendo a tientas con sus pantalones.

—Fui adoptado —dijo Jackson desde el sofá.

—Muy bien.

Jackson se levantó de un salto y se colocó entre los dos. — ¿Hay algo que quieras, HoSeok, o entraste aquí a molestarnos?

—Bueno, aunque lo de molestaros suena muy, muy bien, en realidad sí necesito algo. —Levantó rápidamente la mano antes que ninguno de los dos pudiera decir nada—. Y no, antes que preguntéis, no necesito una mamada pero aprecio la oferta. Esto se trata de negocios.

Mark se giró, farfullando. La cara de Jackson se ensombreció. HoSeok estaba incluso bastante seguro de haber visto un poco de colmillo. Sabía que probablemente debería detenerse mientras tenía la ventaja, pero los dos cambiaformas eran demasiado fáciles. Y era demasiado divertido. Eran jóvenes todavía, pero ya aprenderían.

—Sé que soy irresistible, pero realmente necesitamos centrarnos en los negocios. Una vez que volvamos, si realmente no pueden mantener sus manos quietas, supongo que podría permitir que me la chupen. —HoSeok sonrió mientras veía a los dos hombres mirarlo con las bocas abiertas, atónitos—. Ahora, ¿quién quiere ir a una misión de recuperación conmigo?

Mark parpadeó. Jackson puso los ojos en blanco. HoSeok consideraba que, de los dos cambiaformas, era más parecido a Jackson. Le parecía casi todo ridículo. —En serio, amigos. SeokJin quiere que uno de vosotros vaya conmigo y tome mi mano. ¿Quién va a ser?

—¿Qué clase de misión de recuperación? —preguntó Jackson, la ira en sus ojos cedió para ser reemplazada por la expectante curiosidad de alguien que hacía su mismo trabajo.

—Nada serio —dijo HoSeok—. ¿Te acuerdas de nuestro compañero, con el que hablamos hace unas dos semanas?

Jackson y Mark, ambos, asintieron.

—Bueno, lo organizó para que lo recogiésemos en un lugar no revelado en un tiempo específico. Y ahora es el momento de ir a buscarlo. SeokJin está preocupado de que pudiera ser una trampa dado que no sabemos nada de nuestro otro compañero, Steele. Quiere que lleve respaldo.

—¿Así que te sugirió a uno de nosotros? —preguntó Mark.

—No, yo lo hice.

—Oh. —Mark miró al otro. Algo parecía pasar entre los dos hombres que le hizo pensar si eran algo más que primos lejanos. Antes de que pudiera cuestionarlo, Jackson lo miró.

—Yo iré. Es necesario que Mark se quede aquí para proteger al rey. Incluso con su compañero a su lado, debe tener a uno de sus guardias con él.

—Me parece bien.

HoSeok sabía que no todo el mundo estaba feliz con que JeongGuk sustituyera en el trono a su tío. Aunque casi todo el mundo pareció verle como una especie de milagro, porque era el último del linaje real, todavía había quienes gruñían tras las puertas cerradas. Mientras más hombres lo protegieran, más seguro estaría.

—SeokJin y JeongGuk están en su estudio.

Mark asintió, lanzó una rara mirada a Jackson, que HoSeok no pudo descifrar, y ni siquiera quería intentarlo, y luego salió rápidamente de la habitación. HoSeok lo vio marcharse, y luego se volvió hacia Jackson. El hombre no solo podía ser más parecido a HoSeok que su "primo", sino que eso también significaba que tenía la misma mentalidad que él, de ir a por ello. Eso era exactamente lo que necesitaban en caso de que SeokJin estuviera realmente en lo cierto, y esto fuera una trampa.

—¿Estás listo? —Le preguntó a Jackson mientras éste simplemente siguió mirándolo fijamente.

—¿Vas a decirle algo a alguien sobre lo que acabas de ver aquí?

HoSeok levantó las manos con inocencia. —Hey, no he visto nada.

—Bien.

—Pero si tengo que-

Jackson gruñó.

HoSeok se echó a reír y se dirigió hacia la puerta. —Vamos, tío. No vi una mierda y aunque lo hubiera hecho, no es asunto mío. Hagan lo que quieran y les de la gana, con quién les parezca.

—No quiero que nada de esto salga y haga daño a Mark —murmuró Jackson—. Si algo de esto se vuelve contra él...

HoSeok se detuvo y se dio la vuelta antes de llegar a la puerta. —Amigo, lo entiendo. La clave es silencio.

Jackson miró a HoSeok por un momento y luego asintió.

Él puso los ojos en blanco, se dio la vuelta, y luego se dirigió a la salida. En el momento en que subió a su camioneta y encendió el motor, estaba sonriendo de nuevo. No solía llorar sobre la leche derramada, sobre todo porque él no era un gato.

HoSeok esperó a que Jackson subiera, y luego se puso en marcha y salió hacia la carretera principal. —Hey, déjame hacerte una pregunta. ¿Alguna vez te molestas cuando escuchas "No llores sobre la leche derramada", siendo gato y todo eso?

—No.

—¿En serio? Porque yo pensaba...

—Bueno, no lo hago.

HoSeok sonrió. —Espinosa mierda, ¿no?

Su diversión cayó en picado cuando Jackson flexionó su mano, y luego movió sus garras, raspando ligeramente los asientos de cuero negro de la camioneta de HoSeok. Entrecerró los ojos al hombre. Quería a su camioneta.

—Deja un solo rasguño en mi bebé, y yo tendré tus garras, gatito.

—¿Estamos de acuerdo?

—¿Sobre qué? —HoSeok frunció el ceño—. Ya estuve de acuerdo en no decirle a nadie que estás follándote a tu primo. ¿Qué más quieres de mí?

—Ya basta con la mierda de gatito —gruñó Jackson—. No soy un gatito.

HoSeok puso los ojos en blanco. —Tío, acéptalo ya. Eres un cambiaformas gato. Llamo gatito a todos las cambiaformas gato. Si JeongGuk se acostumbra a ello, también puedes hacerlo tú. — HoSeok casi se salió de la carretera cuando miró a Jackson solo para encontrarlo con su polla en la mano.

—¿Acaso esto es un puto gatito para ti?

—Uh... —HoSeok pasó su lengua por los labios, preguntándose cuándo la conversación había desbarrado tanto. ¿Cuándo había perdido la ventaja?—. No. Eso me parece una muy buena polla de veinte centímetros. —Bueno, lo era.

—Veintiuno, pero ¿por qué discutir por nimiedades?—Jackson dijo mientras se la metía de nuevo en los pantalones.

HoSeok tragó saliva. Había pasado mucho tiempo desde que vio una polla tan buena como la que Jackson poseía, más de lo que realmente quería pensar. Ser un agente secreto de una organización gubernamental, no dejaba mucho espacio para relaciones. Y había pasado mucho tiempo para él.

—Está bien, no me referiré a ti como gatito nunca más.

—Gracias —respondió Jonas.

—De nada. —HoSeok sonrió con picardía—. Bola de pelo.

—Juro por Dios, HoSeok —gruñó Jackson—, que uno de estos días...

—Sí, sí, lo sé. JeongGuk ya me lo ha dicho. Vas a arrancar mis cascabeles con tus garras y dármelos a comer.

Jackson se rio entre dientes, y HoSeok supo por el sonido que el hombre se había sorprendido por su respuesta. —Sí, algo así.

—Bueno, tendrás que ponerte en cola. —HoSeok soltó una risita—. Y es una cola larga.

—Y yo que pensaba que por todas partes, todo el mundo iba cayendo enamorado del infame HoSeok.

«Cabrón».

HoSeok notó que se estaban acercando a su destino y se volvió para mirar a Jackson. —Te he visto blandir una espada, pero ¿qué tal con un arma?

—Prefiero los combates a corta distancia.

—¿No lo hacemos todos? —Se echó a reír—. Pero me temo que no será una opción si realmente alguien nos está tendiendo una trampa. Es posible que tengamos que pelear mientras huimos.

Jackson respiró profundamente y luego exhaló lentamente. —Bueno, no soy un experto tirador ni mucho menos, pero puedo dar en el blanco.

—¿Prefiere pistola o escopeta?

—Ambos.

Las cejas de HoSeok se alzaron. —¿En serio?

Jackson se encogió de hombros.

—Bueno, bueno, en ese caso, ¿ves esa caja verde detrás de tu asiento? Levanta la tapa. Hay unos cuantos diferentes juguetes en ella. Pilla lo que necesites.

HoSeok siguió conduciendo mientras Jonas se volvió en su asiento y levantaba la tapa de la caja en el asiento trasero. Sonrió cuando un silbido llenó la cabina.

—¿Estamos planeando conquistar el mundo?

—Lo he considerado, pero me parece un montón de trabajo, y dudo que me dejaran pelear más, si lo tuviera que gobernar. Ser un asesino me parece mucho más fácil. Puedo tener todos los geniales juguetes que quiera, y un estupendo cheque después de cada trabajo.

Jackson murmuró para sí un instante, y luego se echó hacia atrás en su asiento, metiendo dos pistolas en la cintura de sus pantalones vaqueros.

HoSeok frunció el ceño ante el gesto. —Hay una funda de armas extra en la parte inferior de la caja. Úsala en lugar de meterte las malditas dentro del pantalón. No quiero que te dispares esa hermosa polla tuya.

Jackson resopló, pero hizo lo que HoSeok le sugirió. Una vez que estaba armado, se recostó en su asiento y empezó a cargar municiones de una caja. —¿Puedo hacerte una pregunta, HoSeok?

—Por supuesto.

—¿Por qué eres un asesino?

Como si no le hubieran hecho esa pregunta cien veces. — Debido a que hay algunas personas que simplemente no deben reproducirse.

—¿Eh?

—Hay mucha gente mala en el mundo, Jackson. Es mi trabajo asegurar que no den lugar a ninguna otra peor.

—Pero, ¿quién decide quién es lo suficientemente malo para eliminarlo y quién no? —La frente de Jackson se arrugó. Parecía confundido—. ¿Cómo puede alguien que tenga tanto poder seguir siendo una buena persona?

HoSeok se encogió de hombros. —He estado preguntándome lo mismo desde hace unos meses.

—¿Has encontrado una respuesta?

—No estoy seguro de que haya una, Jackson. —HoSeok aparcó su camioneta en un pequeño callejón, y apagó el motor antes de volverse a mirarlo—. Tengo que creer que estoy luchando por el bien común, o ¿qué razón habría para levantarme de la cama por la mañana si no?

—Dibujos animados.

La mandíbula de HoSeok cayó. —¿Dibujos animados?

—Sí.

Parpadeó. —Está bien, dibujos animados.

Jackson se encogió de hombros. —A mí me parece una buena razón.

—Así que, básicamente, renunciamos a tomar el mundo porque es demasiado trabajo, pero aún nos levantamos de la cama porque podemos ver dibujos animados.

Jonas sonrió. —Sí.

—Tal vez debería comprar un televisor. —HoSeok soltó un bufido—. Al parecer me estoy perdiendo mucho.

All the love, x.

2 de Junio de 2020 a las 16:01 0 Reporte Insertar Seguir historia
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