L
Luisa Fernanda


- Quien diría que te ves tan tierno, y sos un completo pervertido -digo mirándolo fijamente, él ríe de forma ronca. - Las apariencias engañan -me dice mirándome a los ojos -te aseguro, que aparento ser un ángel, pero tengo mis demonios -se acerca más -y me encantaría conocer los tuyos.


Romance Romance adulto joven No para niños menores de 13.

#mejoresamigos #juvenil #empresario #amor
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Comienzo...

Lo mire, lo miraba de forma atenta, no me considero una acosadora, la realidad es que no, pero verlo me alegraba bastante, porque llamaba la atención de todas las chicas con su traje, con su traje bien puesto, siempre organizado, con su cabello casi rubio revuelto que no siempre organizaba a menos que fuera especial según yo, miraba a la pequeña que estaba a su lado con sus pequeños ojos que se veían tan tiernos pero dudaba que fuera así, tenía una gran sonrisa, dientes blancos, sus mejillas adornadas de pecas, blanco, y con tan solo verlo me llamó la atención, no era mi tipo, literalmente no era mi tipo, porque lo mío eran los pelinegros, pero verlo, verlo así, alto, elegante, con su mirada, y con la niña a su lado me dijo algo en mi cerebro "vale la pena" tremenda loca, ¿no?

La primera vez fue normal, la segunda... la segunda fue más extraño, porque, pensé no verlo jamás, cuando me llevaron hacer prácticas en una guardería cerca de mi instituto bien adinerado, me sorprendí, se veía joven, de eso estaba segura, lo recordaba vagamente, pero no me acordaba de que, creo que lo mire demasiado porque trato de buscar quien lo miraba tanto, y cuando se cruzó con mi mirada, me reparo, de arriba abajo, y sonrió de lado, me sonrojo fácil, bueno en realidad mis mejillas mantienen rosaditas, al sentir esa mirada sentí mi cuerpo caliente, sentí nervios, sentí miedo, sentí tristeza, sentí demasiadas cosas en un mismo instante y maldije por lo bajo, mi uniforme estaba bien puesto, mi cabello estaba arreglado hasta donde se podía, comparada con él, si era pequeña, me gustaba, medir 1'65 era algo fastidioso, ya que no siempre encontrabas a alguien más alto que tú, y que fuera guapo aún menos.

Todo era normal, ver a alguien en la calle mientras pasabas a coger el autobús para tu casa, y luego ver que llevaba a su hija a la misma guardería fue extraño.

Le conté a mis amigos, Anna y Lucas, uno me miraba curioso y la otra divertida, sabían cómo era mi comportamiento, y verme así, y tan encantada era algo nuevo, me había gustado alguien hace un tiempo, y luego de ese otro, sin embargo, no había sido muy serio, ni siquiera había tenido sexo con ellos, no me interesaba, o fue menos de cinco meses, la mayoría de las discusiones era porque no dejaban salir, o porque simplemente no quería, me aburría fácilmente de las personas, era cruel pero cierto.

Anna era la típica chica tímida, pero demasiado burlona, era un buen complemento para mi estrés constante, cada que podía me estresaba por algo nuevo, ella estaba para ver el humor de las cosas -peli castaña clara, ojos medianos, grandes pestañas, pecas por todo su cuerpo, centímetros más pequeña que yo- Lucas era demasiado contrario a Anna, era serio, demasiado diría yo, pero también tenía un humor muy negro que daba con el mío en ocasiones, mantenía con su cabello arreglado, ropa de marca, sin embargo, tenía un-no-se-que que siempre llamaba la atención de las chicas, incluso de Anna, yo lo miraba y me preguntaba "¿qué le ven a este animal?", lo llamaba así de cariño, aunque de verdad era un maldito animal, ¿se imaginan?, tenía un humor horrible terrible, su perfeccionismo era excesivo, y siempre, siempre pensaba que todo era dinero, para él, todo era dinero, lo amaba demasiado, porque me ayudo a ser la mejor en el instituto, aunque ahora estaba en la universidad del mismo... nombre de mi instituto, habíamos pasado por mucho durante estos dos últimos años, por fin iría a la universidad.

Mis días estarían acompañados continuamente con Anna solamente, tenía amigos, pero cada uno de ellos eran hombres, bueno casi el 90% de los estudiantes eran hombres, cuando llegue a este instituto, era la única mujer, por esa misma razón nos dejaron todo mucho más barato, iba hacer la rata de laboratorio de cómo sería una niña en un lugar lleno de cromosomas Y, casi me suicido, pero llego Lucas, y a los meses Anna.

Ahora tenía un montón de conocidos, mi último año sería extraño, pero si podía ver cada tarde a ese hombre de pecas, haría lo que fuera para hacerlo, y terminar con una sonrisa.

31 de Mayo de 2020 a las 22:08 0 Reporte Insertar Seguir historia
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