dayan-mendoza1590008576 Dayan Mendoza

Descubre de que trata esta historia. Sin que te Sporler en el proceso.


Suspenso/Misterio Todo público. © Todos los derechos reservados.

#venganza #romance #misterio #suspenso #terror
0
764 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los sábados
tiempo de lectura
AA Compartir

© CAPÍTULO; 1©

***Amarillentos petrificante***

Desde aquel momento se fue atormentando sus días. Adrián Suarez, caminaba como todas las noches por el vecindario, la fría brisas era constante, sus respiración era calmada. De un punto solo odiaba ser seguido, volteo malhumorado, aquellos ojos amarillentos se hundían en ese callejón a oscuras.


—Acaso no me dejaras en paz, todas las noches son igual y tú gran imbécil me sigues acosando.


Nadie responde, se acercó con prisa, aquella figura retrocedía soltando un aura retorcido. Adrián se detuvo por instinto su cuerpo se había paralizado completamente.


—Miedo, un sentimiento que te protege sin darte cuenta.


Salió de aquel callejón una silueta sombría; abrigo negro de mangas largas y cuello alto, un sombrero negro opacaba su rostro al tener esa sonrisa petrificante, cada paso emitía escalofrió. Adrián, mantuvo la calma al pensar en que cosa miraba ahora, a lo mejor un hombre que ha matado o masacrado a grandes multitud de personas, eso explicaría la sed de sangre.


—Te equivocas, no tengo miedo solo me sorprende que por fin des tu cara.


—Sera eso cierto.


Se desvaneció dejando solo una espesa neblina, saliendo de aquel sueño. Adrián, se inclinó adelante apoyando ambas manos en su rostro, sudaba en frio sus manos temblaban aun, no entendía la razón de los consecutivos sueños nocturnos. Al llevarlo al límite de sentir miedo, aquella habitación solitaria solo se escuchaba el goteo de la llave.


Desde lo alto de un edificio observaba adrián con aquella sonrisa perversa, las sirenas eran constantes por todos los vehículos que iba pasando desde abajo. Esta figura desconocida deseaba aquel humano, se incorpora al lanzarse del edificio, desapareció esparciendo esa neblina nuevamente.


***


Sábado 1am, adrián había salido de fiesta con algunos amigos de la facultad, caminaba hacia su departamento, estaba alucinando sin claridad por estar ebrio, se tambaleaba ayudándose con la pared, de repente pierde el equilibrio cayendo de rodillas todo su peso se alojó allí, se quejó mientras maldecía, llego a golpear el concreto usando el puño, repitió.


— ¡Maldita sea!


Solo logro escuchar unos gritos alarmantes, dos chicas pasaron corriendo mientras eran perseguidas por tres ladrones. Adrián, se incorporó llegando a gritar muy fuerte.


— ¡LADRONES, MADICION, AYUDA DE UNA VEZ A ESAS CHICAS!


Desde la sombra apareció aquella desconocida silueta sombría, era una petición dicha por adrián. Obedece chasqueando ambos dedos mutilándoles las extremidades a los ladrones, salpico sobre las chicas como si de una lluvia de sangre se tratarse. Gritos horrorizaste ambientaban la zona, eran los ladrones, las chicas aterradas vomitaban una sensación de asco por ver como sus asechadores fueron mutilados de la nada. Adrián, petrificando perdió la noción del alcohol, le fue traumada.


—“Me debe un alto costo por mis servicios.”


—Nunca pedí eso.


—“Fue tu costo.”


Arrepentido se acercó a aquella silueta desconocida, lo toma del abrigo tirando de la tela, aquellos ojos amarillento alucinaba con intensidad al desmayarse su mundo fue consumido por la oscuridad.


Nuevamente otro sueño. Despierto estaba vez se había orinado encima, los recuerdo fluían al desvanecerse de la nada. Aquellos ojos amarillentos, eran un espejismo eterno en los más profundos recuerdos de adrián. Luego de aquella noche Adrián pensaba que se estaba volviendo loco a lo mejor era por acumular mucho estrés, pero las noticias decían lo contrario de aquellas espeluznante mutilación y las dos chicas desaparecida. Salió del departamento notando varios volantes en cada; árbol, postal, pared hasta en los periódicos.


—No fue ningún maldito sueño, fue real.


Inquieto, fue al departamento de la policía, daba su testimonio para solo ser tomando de loco o de alguien que deseaba atención, lo corrieron del lugar al tener un mal humor empezó arrojar piedras hasta quebrar varias cristales, salieron varios policías que lo arrestaron contra su voluntad.


—Se lo merece basura, la gente muere y ustedes me toman de loco.


Alterado lanzaba golpes he patadas, desde las sombras soltó una carcajada siendo solo escuchada por adrián.


—Está aquí ahora, escuchen como se ríe.


—Estas enfermo amigo, debemos llamar a un psicólogo ahora.


Lo encierran en una cerda acompañado de dos prisioneros peligrosos; tatuajes, cicatrices, reflejaban miradas asesinas y voz ronca. Suspiro adrián arrinconándose en la esquina de la cerda, analizaba que fue lo que paso al tener este ambiente poco hostil. Desde las sombras salió la misma silueta desconocida, se sentó en la banca al ser invisible de lo prisiones.


— “¡Jejeje! Sigues teniendo miedo, aunque te ganas el valiente Adrián.”


— ¿Cómo sabes mi nombre? Acaso vienes a matarme también.


—“Lo sé, todo Adrián. Jajajajaja”


—Está loco amigo, hablas solo… o solo te haces el loco.


No responde, aquellas risas espeluznante seguían perturbando la mente de adrián, los presos acorralaron adrián al sacar a escondida un cepillo dental estando perfectamente afilado, lo amenazaban al incitar intimidación.


— ¿Quiere que te corte el cuello, pedazo de mierda?


—Jejej vamos Rodrigué, esta mierda no merece ser degollado, más bien vamos a castrarlo.


—“Suena perfecto eso Adrián ¿Quieres que me encargue de ellos?”


—No te atrevas a hacerlo…


—La mierda me ordena.


Rodrigo le apretó el bulto, quejidos de dolor salían de la boca de adrián al estar retorciéndose, aquellos ojos amarillento seguía atento esperaban ordenes, el otro preso Arturo estaba vigilando desde los barrotes metálicos.


—Vamos hazlo rápido…


— ¡AHG! Suelta o te matara.


— ¿Acaso un pedazo de mierda como tú me hará algo?, no lo creo basura.


Lazo un puño contra el rostro logrando que rebotara la cabeza contra la pared, le parte la nariz al instante solo sangraba adrián al devolvérselo de un cabezazo, ambos masculinos se lanzaban puñetazos aunque a comparación de adrián, el tenia desventaja por Rodrigo un delincuente rudo y bien formado de músculos, no tardo al ser derribado, el suelo se manchó de la sangre de adrián a la vez que Rodrigo lo escupe.


—Un policía.


—Maldita basura con suerte.


—“Jejejeje “


Risas burlonas adornaba la cerda, adrián se intentaba incorporar al llegar el guardia se quedó observado lo que había ocurrido, enojado golpeo con el garrote los barrotes.


—Animales salvajes, no les puedo perder de vista ni un segundo.


—“Hasta el guardia tiene razón, esto no hubiera sucedido si me hubieras ordenado haberlos silenciado antes.”


—Por primera vez en la historias fue su culpa, por meternos en la misma cerda a un lunático, nos quería matar con ese cepillo dental.


—Casi fuimos asesinado por él, solo fue por defensa propia.


—Si es así, solo debemos llevarlo al hospital, además ustedes les sumaron más sentencia por los daños de ahora.


—Por culpa de esta basura debo pagar más años.


Impotente, se abalanzo sobre adrián en un abrir y cerrar de ojos lo intentaba asfixiar, adrián apretaba su muñeca con fuerza con las piernas golpeaba su rodilla, Arturo se acercó intentando separarlos mientras el policía abrió la cerda, desde atrás elevado aquella silueta incitaba aún más la violencia.


Perdió el conocimiento desmayarse, el policía descargo la pistola eléctrica contra Rodrigo a la vez que entraron tres policías más, detuvieron a Arturo a la vez que los otros sacaron adrián de allí.

***

23 de Mayo de 2020 a las 22:45 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Continuará… Nuevo capítulo Todos los sábados.

Conoce al autor

Dayan Mendoza Saber de mi es indagando a mi imaginación. Te aconsejo leer y explorar tu curiosidad.

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

Historias relacionadas