miq93 Miquel Bernal

Una mujer va a ver a sus padres, pero la visita termina con una discusión y un final inesperado.


Horror No para niños menores de 13.

#locura #horror
Cuento corto
2
1.0mil VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Familia feliz

Nadia planeaba hacer una visita a sus padres el fin de semana y quería sorprenderlos, así que decidió prepararles un plato tradicional indio cuya receta consiguió del propietario de un restaurante de su barrio.


Hizo la comida en su apartamento y, a la mañana siguiente, metió las fiambreras en el maletero del coche. Sus padres vivían a noventa kilómetros de la ciudad, en un pequeño pueblo costero de setecientos habitantes. Llegó a la casa a las doce del mediodía, aparcó enfrente, y abrió la puerta:


—¡Hola, papis! —Olga y Vicente estaban en la mesa del comedor, sentados—. ¿Cómo estáis?


La vivienda tenía el mismo aspecto desde la última visita de Nadia. Estaba sucia y el olor habría sido insoportable para cualquier persona no acostumbrada. Docenas de bolsas de basura repletas acumuladas en el recibidor.


—Pero qué vagos sois, ¡Dios mío! —bromeó—. Tenéis que contarme lo de Tati —dijo, en tono alegre.


Tatiana era su hermana menor. Su padre había conocido a su madre durante un viaje de negocios en San Petersburgo cuarenta años atrás. Olga era la recepcionista del hotel donde él se hospedaba. Se enamoraron y, dos años después, nació Nadia.


—Os va a encantar este plato, ya veréis —dijo Nadia mientras calentaba la comida en el microondas—. Bueno, contadme.

—¡Qué buena es Tatiana, ay, Señor! —exclamó la madre.

—Ha quedado entre los tres primeros de la clase, Nadia. Suerte que la tenemos a ella, porqué tú solo nos das disgustos.


Nadia, que emplataba en el mármol de la cocina, puso una cara celosa, con cierta expresión de rabia, pero, después, sonrió:


—Vosotros siempre tan simpáticos —Nadia soltó una carcajada mientras servía la comida a sus padres—. A ver qué os parece. ¡A mí me encantó!


Se sentó en una de las sillas libres para comer con ellos.


—Siempre estás con experimentos, niña —dijo su madre—. ¡A ver si aprendes a cocinar bien!

—Tu hermana podría enseñarte unas cuantas cosas. Me das vergüenza —gruñó Vicente, el padre, con repugnancia.

—¡Ya está bien! ¡Estoy harta! —se quejó Nadia—. Os vengo a ver y os preparo la comida y, ¿es así como me recibís? ¿Dónde está Tatiana? ¿Eh? ¿Por qué no está aquí con nosotros? La queréis tanto a ella, pero no veo que haga nada por su familia. Si tanto me odiáis, ¡me marcho!


Nadia dio un golpe en la mesa, se levantó, recogió sus cosas y salió por la puerta camino al vehículo, olvidando las bolsas de basura, abandonando la comida, dejando atrás la mugre, el hedor putrefacto de ese hogar. Estaba irritada, pero sabía que el cabreo cedería. Porqué era su familia y todo se arreglaría.


De vuelta a su casa, Nadia pensó en su hermana. Recordó los juegos de su infancia, y cómo la degolló en su sueño. Nadia solo quería ser amada por sus padres, sus padres que descansaban, sin respirar, en el comedor de su casa.

22 de Mayo de 2020 a las 17:17 4 Reporte Insertar Seguir historia
5
Fin

Conoce al autor

Miquel Bernal Profesor de ciencias y apasionado de las historias. Soñando con ser leído.

Comenta algo

Publica!
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Es una historia con un trasfondo tanto triste como perturbador. ¡Un excelente relato!
May 29, 2020, 19:51

  • Miquel Bernal Miquel Bernal
    ¡Muchísimas gracias, Baltazar! Nos seguimos leyendo. May 30, 2020, 07:48
Is Bel Is Bel
Madre mía, me ha encantado. Escribes muy bien, sin duda seguiré leyendo. El final cumple lo que promete jajaja
May 24, 2020, 16:29

  • Miquel Bernal Miquel Bernal
    Jo, ¡muchas gracias! Me alegra tener a una fan :D May 24, 2020, 16:33
~