ciamar F. Ciamar

La flauta se partió en mil pedazos cuando el soldado la aplastó.  El niño lo miró con sus grandes ojos llenos de lágrimas, sin atreverse a llevarle la contraria. El soldado lo tomo de la mano bruscamente y comenzó a arrastrarlo camino al castillo. Su madre, sonriente, lo saludo y le deseo buena suerte.  Ella le había comprado la flauta, pero la verdad era que estaba feliz porque el salón de los espejos había revelado que su hijo estaba destinado a ser un héroe en vez de un simple bardo. 

#themicrostoryller #theauthorscup #fantasia
  17 de Mayo de 2019 a las 13:14
AA Compartir

Comenta algo

0 Comentarios
Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!

Más microrrelatos