wereyes Waldo Reyes

Las campanadas de la Iglesia Verbo Divino, resonaban en las oscura soledad de la noche. El espectro que alguna vez fue la señora Johansson, guiaba a la jauría de siete criaturas hacía el tañido demencial. El teniente Allison llevaba un bulto en su hombro que no paraba de moverse. La mordaza se le descorrió a la víctima y este por un agujero de la bolsa distinguió a Troy. ―¡Barnard, soy yo!, Jefferson, ¡Ayúdame! Se acercó, le ajustó la mordaza y cerró la bolsa marcada con una oveja negra.

#theauthorscup #themicrostoryller #horror
  3 weeks ago
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