wereyes Waldo Reyes

Los tres ángeles azules, presurosos, subían por la escalera al trono. Con celo, custodiaban las bolsas que llevaban lo más preciado: la sangre de los fieles, que alimentaba a Dios. Sus lanzas divinas prestas para obliterar a cualquier hereje, imprudente, que quisiera robarla. Mammón esperaba la ganancia y Moloch el sacrificio. La sangre era llamada, dinero; el trono, banco y Dios, codicia. Los fieles, clientes.

#verdadero #dinero #dios
  3 de Mayo de 2019 a las 22:15
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