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Al fin

Woke up again
To my chagrin
Getting sick and tired of
Feeling sick and tired again


Me siento del carajo. Me he sentido del carajo desde la noche del 29 de marzo de 2016; bueno, para ser menos dramático o más honesto, digamos que me he visto incapaz de encadenar al menos dos días de bienestar total.


I tried to write
'Cause I got the right
To make it look as if
I'm doing something with my life


Las migrañas y la somnolencia vierten su asido por todo mi cerebro; oxidan mis emociones, dejándolas inservibles.

En cuanto a mi cuerpo, la perspectiva es considerablemente menos alentadora. De pies a garganta soy un instrumento bien afinado de huesos crujientes.

Cuando estiro mi pie truena un Do; cuando me inclino para sentarme mi cadera rasguea un Si; cuando doblo mis codos retumba un Sol; y cuando agito mis muñecas, bueno, ¡toca toda una orquesta de samba!

A cada paso que doy, durante mis rutinarios viajes al baño y de regreso a mi cuarto, temo que mis piernas finalmente se quiebren.

Recientemente se instaló en mi pecho un dolor agudo, acompañado de una serie de pellizcos furtivos que arremeten directamente a mi corazón. Estos dolores no tienen ninguna semejanza con aquellos malestares idílicos que me cortaban la respiración en mis días de secundaria. No, esto es algo que podría empujarme a un ataúd. Lo sé, puedo sentirlo.

Mi fosa nasal izquierda es un grifo descompuesto que libera a voluntad una corriente de sangre tibia y poco espesa.

Bonita descripción para un chavo de apenas veintidós años. Pero bueno, esto me gano por condenarme a una vida sedentaria.

Y hoy, a poco más de cuatro años de aquel maldito martes, sé que llegué al punto en el que creo, con firme y escalofriante seguridad, que cada día puede ser el último.

Cuando me encierro en el limbo de mis fantasías para buscar una cura para este dolor, nunca veo un hospital, recubierto con baldosas de hielo y concurrido por cadáveres con números de espera para cruzar formalmente al otro lado. La simple imagen de esa pintura grotesca me pone más enfermo que todas las dolencias que he estado acarreando.


Got to find a vein

It's always the same

And a drink to ease

The panic and the suffering


No. Lo que veo en este escenario balsámico es un salón amplio de paredes altas recubiertas de madera; tapizado con una alfombra caleidoscópica de colores otoñales.

Desde una esquina, un gramófono dorado reproduce un vinilo infinito; llena la estancia con los himnos de mi juventud falsa. Desde Duke Ellington hasta Franz Ferdinand.

Justo en el centro del salón yace una pequeña y desgastada mesa circular de caoba, adornada con un par de copas semivacías de vino. Eternamente semivacías.

Y escoltando a esta mesa hay dos enormes tronos acolchados de rojo mate.

Yo estoy sentado en uno de ellos; recostado, más bien. Pego mis brazos de carne irrompible a los frágiles brazos del trono. Sonrío; dejo a la vista un indicio de mi dentadura chueca. Mierda, intento disimular la alegría que deforma mi boca, pero no puedo. Es aplastante.

La ocupante del otro asiento es la única variante que hay cada vez que entro en este templo.

He visto acurrucarse en ese trono a incontables cantantes, modelos, amantes de mi pasado, etc. Mujeres de cada rincón del tiempo y espacio que han avivado mis latidos con sus caricias. Caricias de sus labios, de sus voces, de sus cuerpos, de su indiferencia.

Esta noche lluviosa de viernes es Kaya Scodelario quien me ofrece su tierna compañía.

El alboroto que hace con su voluptuosa cabellera marrón me tiene hipnotizado; al igual que el involuntario baile que ofrece su pequeña nariz.

Su más mínimo movimiento hace que una clase rara de embriagues trepe hasta mi mente. Me deja como anestesiado, libre de todo terror.

Pero el plato fuerte de todo este encuentro efímero es la conversación.

Yo le arrojo con plena confianza una pregunta en español y ella me devuelve una respuesta en inglés, o a veces en portugués.

Hablamos y hablamos con entrega total sobre nosotros mismos. Porque no encontramos un tema mas fascinante. O nos revolcamos por anécdotas deformes que protagonismos a medias.

Eso sí, yo no le pido que me hable de su árbol genealógico, o de sus amigos porque sinceramente no me interesa. Y a ella no le interesa escarbar en mis miedos.

No agitamos las oxidadas cadenas de nuestro pasado, ni buscamos la seguridad en el futuro.

Sus pies descalzos jugueteando sobre su asiento me distraen; hacen que sea más difícil seguirle el ritmo. Creo que lo hace a propósito, ¿me está poniendo a prueba?

Y mientras confirma mi pensamiento con su risíta de soprano, sé que nos amamos; nos amamos con la cautela de los vanidosos.

En ningún momento me seduce la idea de tocarla. De hecho, me parece repulsiva. Seré un cabrón, pero eso sí, jamás me atrevería a contaminar su divinidad con esa clase de deseos.

Una sesión de diálogo estimulada por tragos instintivos de vino que dura hasta que mi inconsciencia se desvanece.

You're a better man than I
You've been beat and afraid
Probably betrayed
You're a better man than I


En mis huesos siento que esa es mi cura. ¡A la mierda con los doctores y sus estúpidos estudios! Nunca repararían lo que realmente está roto en mí.

Solo eso necesito; una conversación afable, frívola y desechable con una mujer hermosa.

¿Se venden en pastillas, o por inyecciones?


Been up all night
I probably picked a fight
'Cause I can't help it

I'm a bastard in the morning
So I try to write


Bueno, supongo que de momento no hay algo que pueda hacer, por más que mis tripas se retuerzan por la soledad.

La llave de mi jaula, que siempre estuvo en mi poder, me la arrebataron desde el otro lado del mundo.

Gracias, China.















18 de Abril de 2020 a las 04:17 0 Reporte Insertar 0
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