orcinus Leonardo Sanz

La historia trata de unos viajeros que se conocen en el camino en situaciones peligrosas, que aunque tengan propósitos diferentes, ellos y su entorno se verán envueltos en un problema mayor.


Adventure All public.

#fantasia #magia #aventura #amistad
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UN PELIRROJO Y LA BANDA CABÚJO

Nos encontramos en Ilonte, un pueblo sin mucha vida, en su mayoría eran viajeros que se alojaban por un par de noches, compraban comida y suministros para así poder continuar su camino, un lugar muy tranquilo en donde vivía sin llamar la atención Leliel, un hombre muy callado de contextura delgada, piel blanca, cabello negro cubierto siempre con una vestimenta ligera de color marrón que cubría sus armas, este ocultaba el secreto de ser una persona altamente peligrosa, de conocimientos avanzados en lucha cuerpo a cuerpo y con armas.


Ya era medio día cuando Leliel se dirige al bar donde trabaja una vieja amiga como camarera, para informarle que se ausentara por unos días del pueblo. Al abrir la puerta del bar, allí estaba ella, una chica delgada de piel blanca y cabello rubio muy atractiva, pero con una personalidad dominante, se encontraba al final de la barra sirviéndole otra cerveza a Isaac, un borracho bromista conocido por todos en el bar y a un pelirrojo sonriente de contextura fornida, barba abundante al que muy pronto conoceremos.

–¿Te abro la cuenta querido? le dice la camarera para darle la bienvenida a Leliel.

–No Sonia, esta vez no me quedare, vine a despedirme por unos días –

–Eso no es normal de ti, cuéntale a tu vieja amiga que tienes en mente –Sonia saca un shot y se lo llena de ron.

Leliel se lo recibe.

–Tengo algo que hacer en la Ciudad de Pictoria –

–¿A Pictoria? –Pregunta algo extrañada –no sabía que tenías el sueño de ser artista cariño –dice entre risas.

–No no, solo es un asunto familiar –explica Leliel.

–Conque asuntos familiares…eso me huele a sangre –dice Sonia entre humor y seriedad, pues ella sabía a lo que se refería cuando Leliel hablaba de “asuntos familiares”, tras un silencio, una mirada pensadora, le sirve otro shot de ron –Que las bestias se cuiden de ti al encontrarse por tu camino… Cuando vuelvas te estará esperando una cerveza bien fri… –de pronto los sonidos de las sillas de madera interrumpieron la conversación cuando fueron azotadas contra el piso con fuerza.

Al levantar la mirada Leliel y Sonia, notaron que habían entrado cuatro malhechores que tenían contra el piso al pobre de Isaac apuntándolo con el filo de una espada, por su borrachera hizo un comentario desafortunado de los atuendos de los malhechores.

–¡Oigan! ¡¿Quiénes son ustedes y que vienen hacer a mi bar?! – exclama molesta Sonia

–Si me das un beso te lo digo princesa… –

–¡No fastidien! –dice Leliel en voz baja mirando al suelo.

El ambiente se paralizo cuando los malhechores empezaron a mirarlo de forma amenazante, uno le pregunto tomando su pequeña hacha de su cinturón.

–¿Por qué no lo dices más duro? O ¿tienes miedo niño? –

–¡No fastidien…! –

Como primera reacción, el malhechor ataca sin pensar a Leliel con su hacha tratando de cortar su estómago, pero este quedo sorprendido al ver como Leliel se desaparece frente a sus ojos y clava su hacha en la superficie de la barra, de pronto siente como un filo empieza a entrar y sale por la parte baja de su espalda, ya sin poder hacer nada ni mucho menos entender lo que ocurrió, este cae al suelo por la debilidad producida por el desangramiento. Otro de los malhechores que se encontraba justo a su lado, queda totalmente mudos y a la espera de una patada que lo manda a volar con gran facilidad a una de las paredes del bar cayendo entre unas sillas.

Los otros dos matones, furiosos toman sus armas y se abalanzan contra Leliel, pero sin poder hacerle ni un rasguño, quedan destrozados ante las artes marciales de Leliel dejándolos inconscientes y con fracturas graves en piernas y brazos.

Todo fue demasiado rápido como para que las demás personas que estaban en el bar reaccionaran, a diferencia de Sonia y de aquel pelirrojo que se encontraba con una extraña sonrisa tras su tarro de cerveza observando todo.

–Sonia ya sabes, espérame con una bien fría –de esta forma se despide Leliel de su vieja amiga y sale rápidamente del bar.

–¡¿Y ahora quien va a limpiar todo esto?! –le grita Sonia mientras ve salir por las puertas a Leliel, segundos después solo se ríe y ve a Isaac tirado en el piso –¡Levántate borrachín que aun respiras! –


Y de esta forma vemos como Leliel comienza su aventura camino a Ciudad Pictoria, conocida como “Ciudad del Artista” con una gran diversidad cultural donde predomina el arte en todas sus extensiones, poetas, músicos, teatreros, escritores, escultores, pintores, cantantes, bailarines, modelos y artistas en general, convirtiendo este lugar en uno de los más vivos, mágicos y lujosos de las sociedades cercanas.


Por otro lado, no tan lejano de Ilonte, se encontraba el temido Maximus, un corpulento hombre de mucha musculatura, piel morena, cabello negro, de barba abundante, pero descuidada, que se caracteriza por siempre tener un gran habano en la boca y un atuendo de soldado, siendo conocido como el líder de la banda “Cabújo” de donde son los cuatro malhechores, y a sus oídos ya había llegado lo que le ocurrieron a sus hombres en ese pequeño bar en Ilonte. Maximus sin sobresaltarse mucho, se puso a pensar en algo que le llamó mucho la intención, diciendo en voz alta.

–Con una agilidad como esa es que… debe tener una reliquia mmm interesante… –Maximus pensaba cuidadosamente mientras se tocaba la barbilla y se paraba de la silla para dar la orden de –¡Búsquenlo y encuéntrenlo! –


Leliel, comienza su caminata hacia Ciudad Pictoria por un largo camino de tierra y piedras, todavía con la luz del sol en su frente, se percata que más adelante, el camino continua entre grandes arboles dando la apariencia de una pequeña selva, al entrar, Leliel empieza a caminar más lento y con mucha cautela, pues siente que no está solo, y se previene con una mano en su corta pero confiable espada y continua caminando hasta que lanza su espada al tronco de un árbol a unos cuatro metros de él.

–Sera mejor que salgas, no tengo paciencia para esto –dice Leliel fuerte y en tono desafiante.

De entre la maleza, se asoma un hombre con una cabellera y barba roja, y una sonrisa grande, era que pelirrojo del bar de Sonia el Ilonte.

–Me descubriste –dice Orcinus con su cara sonriente.

–Lo hice hace cuarenta minutos que sentí que alguien me estaba siguiendo¿Qué quieres pelirrojo?

–Me presento, soy Orcinus y si, escuche la conversación que tenías con la camarera y también me interesa ir a Ciudad Pictoria – Le explicar Orcinus, pero a Leliel no le convence.

–No tienes que seguirme para llegar a Pictoria –exclama en tono molesto y desconfiado mientras saca su espada corta y lo apunta –¡¿Qué quieres?! –Le vuelve a preguntar ofreciéndole una última oportunidad para responder.

–¡No no espera! –Orcinus respira profundo – Se que tienes una reliquia y es raro encontrar a … –

–No se dé que hablas –le interrumpe Leliel.

–Tienes la habilidad de teletransportarse, lo vi con mis ojos en el bar y eso no es una habilidad que tenga cualquier humano solo uno que port… –

Leliel vuelve a interrumpirlo, pero esta vez con un ataque de su espada. Rápidamente observa como una especie de muñeco se atraviesa en su ataque desviando su espada y evitando que se le pueda acercar más a Orcinus.

Este muñeco tiene una apariencia humanoide hecho de madera bastante resistente con un poncho con capucha que cubría su cabeza y cuerpo, mostrando solo un rostro inquietante y sus extremidades, su brazo izquierdo tiene forma de látigo cubierto por hojillas muy afiladas que se desplegaban cuando realizaba algún movimiento.

Leliel al ver a ese muñeco toma una distancia prudencial.

–¡¿Qué es eso?! –pregunta Leliel preparándose para atacar.

–También poseo una reliquia –explica Orcinus –no me interesa la tuya, solo no había conocido a alguien que ten…. –

–¡Hazte a un lado! –le interrumpe una vez más.

–¡Por un demonio! Ya deja de interrump…. –

–¡AHORA! –le ordena a Orcinus mientras Leliel también se retira rápidamente del centro.

Orcinus, sin entender mucho la situación, también se retira del centro, al lado opuesto de Leliel cuando de pronto aparecen seis de los malhechores de la banda Cabújo en lo alto de los árboles, intentando hacer una emboscada fallida gracias a los sentidos avanzados de Leliel. Dos de estos malhechores ya son familiares para Leliel y Orcinus por su recibimiento en el bar.

–¡¿Viniste con ellos?! –Le pregunta Leliel a Orcinus la cual niega con su cabeza– ¡No fastidien! –dice ya molesto y aun con su espada corta en mano.

Los malhechores ya a la vista de ambos, se acercan con armas en mano.

–Le diste mucha curiosidad a nuestro jefe y ahora te quiere conocer –Dice uno de los matones demostrando su sonrisa perversa. –Y creo que no serás el único –piensa en voz alta mientras observa fijamente la marioneta de Orcinus.

–No me interesa –dice Leliel, cuando de pronto escucha un susurro en su oído que lo desconcentra.

–¡Pero a mi si! –susurra Maximus en su oído y se empiezas a reír a carcajadas

Leliel no había percibido que tenía al Líder de la banda prácticamente a su espalda, su primera reacción fue teletransportarse al lado del Orcinus el cual, aun desconfiando de él, pero estaba con pocas opciones al verse rodeado por la banda Cabújo.

Soy Maximus el líder de esta banda, aunque creo que ya les quedo claro –alegándolo con sarcasmo y una risa exagerada –Que suerte tengo, vienes acompañado de algo interesante por aquel lado –habla entre su sonrisa malévola mientras observa a Orcinus y a su marioneta –Yo también quiero presentarles a un amigo –

Detrás de él, venia un hombre gordo y grotesco con un brazo de metal, media cara tapada con un casco y sobre un vehículo extraño a motor, con ruedas de hierro que simulaba ser sus piernas. Al ver esta “cosa”, no se sabía si era humano o máquina, realmente inspiraba miedo a todo al que lo veía.

–Les presento a Golok, él no puede hablar, pero está contento de conocerlos –presentándolo con una risa engreída y burlona. –Único sobreviviente de la guerra, le arrojaron una bomba y esto fue lo que quedo de él – deja salir otra risa burlona.

Golok, solo emitía sonidos espeluznantes y salía humo del combustible por un tubo entre las ruedas. A los lados del carro, se notaban dos arpones muy afilados que sobresalían.

Leliel y Orcinus al ver la situación que se había presentado, ya sabían que tendrían que luchar por sus vidas.

–¡Vamos estúpidos! ¡Atrápenlos… quiero esas reliquias en mis manos ahora! –Maximus ordena a sus secuaces.

Los malhechores corren con sus armas en mano directo a Leliel y a Orcinus, Leliel solo toma una postura mostrando el filo de su corta espada y realiza una teletransportación múltiple en zigzag, acabando con tres de ellos en un abrir y cerrar de ojos, Orcinus por su lado, realiza unos movimientos de sus dedos y la marioneta cobra vida, tomando un hacha tirada en el piso y clavándola a uno de los enemigos, los otros dos sobrantes, no saben si atacar al muñeco o a su controlador, esto le da una cómoda ventaja a Orcinus de atravesar a sus enemigos con la espada desplegable que su marioneta llevaba por brazo, quedando los seis malhechores muertos en el acto.

–¡Estos inútiles no sirven para nada! –piensa Maximus con mucho enojo, pues no dejaría que dos viajeros tontos se burlaran de él tan fácilmente.

–¡Uy!, mírale el rostro al líder –le dice Orcinus a Leliel –Como que lo hicimos enojar mucho –

–Encárgate del Maximus ese que yo me encargo de la cosa esta con ruedas –le responde Leliel –¿Podrás? –

–¿De verdad piensas que Guro y yo podremos perder ante esta chatarra con vida? –

–¿Guro? Que nombre más inusual para un juguete –comenta Leliel mientras toma una nueva posición de ataque.

–Inusual no, es ¡perfecto para mi juguete!

–Lo que digas

Maximus al ver la actitud desafiante de Orcinus y Leliel, saca de su cinturón, dos cuchillos curvos doble hojilla, lisa y corte de sierra muy afilado, con mangos gruesos y de cuero negro, también tomando una pose de ataque mientras desprende una sonrisa intimidante. Golock no se queda atrás al hacer rugir el motor de su extraño vehículo mientras arroja humo saliente de los tubos de atrás.

Leliel y Orcinus atacan en conjunto a Maximus con un ataque directo de sus armas que pudo detener con ambos cuchillos, mientras que del cuerpo de Guro salen unas cuchillas volando hacia Golock la cual llegaron a impactar en su gran brazo metálico sin hacerle ningún daño, acá es cuando Guro es ordenado para atacar desde su distancia a Golock con la espada desplegable, ataque que pudo desviar de nuevo con su gran brazo metálico, Golock emite un sonido de enojo mientras desprende un mangual de su brazo metálico y lo azota contra todos los presentes, Orcinus evita el ataque retrocediendo rápidamente a Guro, Leliel se teletransporta y Maximus se convierte en humo.

–¡Oye idiota, cuidado a quien ataques! –le grita Maximus a Golock que emite un sonido de desprecio.

Leliel aprovecha el momento y corre con su corta espada en mano para atacar de frente a Maximus, pero este se vuelve a hacer humo atravesándolo y situándose tras de él, Leliel rápidamente se teletransporta a una distancia prudencial para analizar a su contrincante.

Orcinus se gana la atención de Golock cuando este le hace una serie de ataques consecutivos con su marioneta mientras que Golock los detenía con su brazo y mano metalizada, Golock se da cuenta de que está peleando contra un simple muñeco que era mandado desde lejos por Orcinus, activando su arpón de un lado del vehículo hacia Orcinus la cual pudo esquivar pero no con facilidad, Golock aprovecha el momento para golpear y apartar a un lado a Guro, para apuntar su brazo de hierro hacia Orcinus disparando su gran mangual, a Orcinus no le quedo de otra que saltar y tirarse al piso mientras que el mangual impactaba a unos árboles destrozando sus troncos.

–¡Demonios! ¿Quién me mando a meterme en este lio y de gratis? –piensa Orcinus mientras busca donde quedo su marioneta.

Por otro lado, Leliel intenta de nuevo hacerle ataques directos con su corta espada, pero Maximus vuelve a hacerle la misma técnica una y otra vez volviéndose en humo, lo que convierte a la batalla en un espectáculo de teletransportaciones y humo, pero ninguno de los dos llegaba a efectuar algún ataque. Leliel se aleja del humo para realizar una técnica en zic –zac y desconcentrar a Maximus, que sin saber por dónde pueda aparecer, se convierte en humo hasta esperar que Leliel se detenga en un punto, Leliel al ver que su ataque no está teniendo el efecto que esperó, vuelve a tomar una distancia prudencial para descansar. Maximus aun convertido en humo se balancea hacia Leliel, pero a mitad de trayecto vuelve a su forma humana sin su consentimiento, Leliel se da cuenta de que tiene un tiempo límite para convertirse en humo, pero él también tiene un límite de agotamiento por las teletransportaciones muy seguidas, así que esta batalla se ha tornado bastante estratégica para ambos.

Orcinus, rápidamente toma el control de su marioneta, hace que arroje el hacha que cargaba pegándole en el casco y produciéndole una abolladura, esto genera que Golock se altere aún más y le tire el otro arpón a Guro, pero la marioneta de Orcinus es ligera y eso la hace tan ágil como para evadirlo fácilmente volando por arriba de Golock y posándola entre ambos.

Mientras que Golock atrae de vuelta a sus arpones, Orcinus se prepara y ataca con Guro y su espada plegable, Golock atraviesa su brazo de metal para cubrirse, pero esto género que la espada se enredara en su brazo y lo inutilizara, al ver que no podía disparar su mangual, se enfurece y arranca a todo motor hacia Orcinus con la intención de atropellarlo, Orcinus al ver que venía a toda velocidad, se sube a un árbol haciendo que Golock se chocara contra él y lo tumbara con el encima. Ambos estaban un poco atontados por el golpe, Orcinus toma su martillo y trata de pegarle a Golock, pero este logra sostenerlo su mano metaliza, se lo quita y lo arroja a un lado. Orcinus, se aleja por precaución, observa que Guro aún está inmovilizando el brazo principal de Golock, toma una espada y se la arroja a su marioneta en el momento exacto que toma su control de nuevo, guro lo coge y apuñala la grotesca barriga de Golock hiriéndolo gravemente, Golock empieza a retroceder mientras se trata de quitar la espada y a guro de encima con gran desesperación.

Leliel al ver que al fin los ataques de Orcinus están surgiendo efecto, decide apresurar su estrategia que consistía en utilizarse a sí mismo como sebo, intenta realizar otra maniobra zic –zac y como es de esperar, Maximus se convierte de nuevo en humo, pero esta vez Leliel ya no se está teletransportando tan rápido por el agotamiento de la anterior maniobra, esto podría complicar su estrategia, Maximus se percata del agotamiento y calcula un poco los movimientos de Leliel, posicionándose en un espacio en donde posiblemente puede aparecer, y así fue, la mitad superior del cuerpo de Maximus, aparece justo en el lugar donde Leliel se teletransporto tomándolo por el cuello y azotándolo contra el piso para asfixiarlo.

–¡Ajaaa! –grita Maximus exaltado por la maniobra mientras tira una risa descabellada.

Maximus, saca uno de sus cuchillos favoritos para terminar con esta pelea, pero no contaba con las técnicas de lucha de Leliel, por medio de una serie de patadas en el torso, logra debilitar la fuerza de Maximus, seguido le realiza una llave, cambiando sus posiciones, esta vez Leliel toma el control de la situaciones dándole una gran numero de puñetazos en la cara, Maximus ya enojado y sorprendido, se convierte en humo y vuelve a su forma humana justo a un lado de Leliel, que lo tomo por sorpresa con su espada corta apuñalando su abdomen.

No eres el único que puede predecir un movimiento –Dice Leliel mientras Maximus se queja del dolor convirtiéndose en humo y tomando una distancia.

Por otro lado, Golock, al ver su cuerpo ensangrentado por el último ataque de Orcinus, este se descontrola de ira y toma a Guro por el otro extremo jalándolo con tanta fuerza que pudo despegar la espada estirable del cuerpo de Guro, arrojándolo al suelo con gran fuerza, Golock observa que la espada estirable aun inutilizaba su mangual, decide atacar a Orcinus con sus dos arpones mientras intentaba zafarse de la espada, Orcinus al ver como se desconcentra Golock por la espada, se apresura en esquivar uno de los arpones, pero el otro llega a dañar su brazo derecho, aun así no le da mucha importancia pues no quiere perder la oportunidad, recupera el control de Guro, tomando de nuevo la espada del piso, haciéndolo volar rápidamente y apuntando al cuello en forma diagonal, Golock consigue romper lo que mantenía atado su brazo pudiendo al fin usar su tan apreciada arma, pero fue muy tarde cuando se da cuenta de que su cuello estaba perforado por el ataque de Guro, perdiendo toda su fuerza y dejando caer su mangual al piso.

Orcinus al ver que su ataque había tenido efecto, se agarra la herida del brazo y solo observa como Golock agoniza y hace sonidos escalofriantes que poco a poco iban disminuyendo hasta que dejo de responder.

–¡Que el diablo te lleve en su gloria asquerosa chatarra! –dice Orcinus mientras se tira al piso a descansar soltando algunas carcajadas por su victoria.


Todavía la batalla de Orcinus no había culminado cuando Maximus aun convertido en humo se dirige hacia Leliel velozmente mientras arroja sus cuchillos, Leliel logra cubrirse de las cuchillas con su ligera espada pero Maximus lo sorprende con un puñetazo que lo manda volando hacia un árbol, Leliel aun en el aire y con la nariz ensangrentada, usa el árbol como impulso para redirigirse a Maximus que ya estaba en su forma humana armado con sus cuchillos, el sonido de armas enemigas da inicio una pelea entre filos y golpes muy reñida. Leliel toma un poco de ventaja por velocidad logrando acertar varios golpes y patadas para aturdirlo, Maximus busca convertirse en humo, pero con Leliel tan cerca, fue imposible, recibiendo una fuerte pata que lo envió directo al piso.

–¡Maldito! ¡Te destrozare con mis propias manos! dice Maximus con odio y en tono muy amenazante, pero Leliel con un gesto neutro, le demuestra que ni lo está escuchando.

Adolorido por sus heridas, pero aun con mucha fuerza, Maximus se levanta rápidamente e intenta apuñalar a Leliel que lo tenía a muy corta distancia, Leliel logra hacerle un contraataque apuñalando de nuevo su abdomen con su corta espada dejándosela incrustada en su cuerpo mientras se teletransportaba tras de él, rematándolo con su gran catana que desenfundo cortándole la espalda del hombro al costado, de esta forma, Maximus perdió sus fuerzas arrollándose y cayendo boca abajo en la tierra, clavándose aún más la espada corta que tenía en el abdomen, este fue el último movimiento que hizo Maximus.


Leliel ya exhausto por la batalla y el uso excesivo de su reliquia, toma el cuerpo de Maximus para voltearlo y así recuperar su corta espada usando la misma ropa de Maximus para limpiarla. A lo lejos ve a Orcinus que estaba tirado en el piso descansando y aparentemente riéndose, decide camina y sentarse a su lado para recuperar un poco las fuerzas mientras se limpiaba la sangre de su nariz.

–¿De qué te ríes pelirrojo?

–¡Que ganamos! –exclama Orcinus mientras deja una pausa pensativa –Oye, no me has dicho tu nombre –

–¿Que importa eso? –

–¡Oye amigo! No puedes ser tan desconfiado siempre, salimos vivos de esta pelea… –

–Leliel –responde este tras un silencio.

–¡Ganamos Leliel! Ganamos –celebra.

Leliel, se le queda observando mientras Orcinus solo ve el cielo estrellado junto a un rostro de satisfacción.

–¿Fue tu primera pelea cierto?

–¿Porque lo dices?

–Solo lo digo –

–Se puede decir que si –explica Orcinus – Por lo menos contra algo que no sea una bestia si –

–Entiendo –dice Leliel mientras se para y camina hacia el cuerpo de Maximus quitándole la reliquia, una especie de banda de cuero marcada con descripciones Urara y un broche dorado, esta se encontraba oculto en su brazo izquierdo.

–¿Te quedaras con eso? le pregunta Orcinus.

–Me interesa más saber cuánto dinero le puedo sacar a esto en el mercado negro –Leliel lo guarda en su equipamiento.


Y de esta forma, nuestros dos amigos aun no tan amigos, se toman un tiempo para descansar y atender las heridas que dejo la batalla, para así poder continuar con su trayecto a la gran ciudad de Pictoria también llamada, Ciudad del Artista…

May 10, 2020, 2:58 a.m. 0 Report Embed Follow story
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