u15802485581580248558 Ramón Soto

Bienvenidos al caos, mi mente plasmó mediante palabras este divertido relato que espero les agrade y los deje con ganas de mas de mi contenido.


Short Story All public.

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SEÑORAS Y SEÑORES... LES PRESENTO A MI MENTE

Un leve rayo de luz impacta sobre mi cien, la ligera brisa de un entorno cambiante, sonrío sin razón alguna hacia el cielo mientras cierro la puerta de mi casa; puede parecer metódico e incluso cotidiano ya que gran parte de mi vida ha encontrado tan singular locación para desarrollarse, poseo buenos recuerdos de una infancia no muy lejana y una adolescencia a punto de extinguirse.

Tanta belleza en un pedazo de tierra me obliga a expresarme de esta manera, es una tarde normal como cualquier otra, solo que hoy tiene algo de especial ya que me han encomendado una tarea: comprar algo de carne y vegetales para la cena de hoy, es indispensable que no me olvide de ningún ingrediente ya que mama me mataría si olvido alguna cosa y, si soy sincero contigo tengo cierta reputación en ello.

No te puedo decir a ciencia cierta cómo es que logro arruinar hasta la más simple de las tareas, solo sucede, es como si el universo conspirara sobre mí en esos pequeños instantes y cuando eso pasa me imagino que en algún lugar del vasto universo un ser todo poderoso se está mofando de todas las cosas que hago mal, yo soy el entretenimiento cotidiano que esa entidad metafísica necesita. Imagínate que mientras caminas por la calle como yo lo hago en este momento te visualizaras a ti mismo siendo parte de una especie de show televisivo en donde la estrella eres tú. En donde miles de personas observan todas tus acciones y es tu deber otorgarles un buen espectáculo. Eso es fácil, puedes comenzar contándole un buen chiste jocoso a una persona, lograr una caída espectacular sobre el pavimento o simplemente actuar como un ciudadano carente de claridad mental sobre la avenida.

Todos mis días son tintados por esos pensamientos ya que la simple idea de que alguien o algo se encuentra escuchando mis pensamientos y juzga mis acciones me produce una emoción que no lograba definir hasta que alguna vez leí en un foro por internet algo relacionado que se denominaba "miedo abstracto", un miedo subjetivo que no tiene forma ni sentido; esa es la razón que atormenta a la persona que lo padece, el hecho de no conocer la amenaza padecida, un parásitoque te debilita lenta y dolorosamente.

¿Será acaso una especie de enfermedad mental que se está gestando en mí?, ¿será una condición presente dentro de la mayoría de las personas que prefieren ocultar y guardar para ellos mismos o simplemente un juicio moral que mi subconsciente está proyectando? Tal vez soy una persona con superpoderes de precognición y estoy comenzando a lidiar con mis aun pubertas habilidades o simplemente soy una persona que decide evadir todo lo que hay en su entorno refugiándose en sus ideas y pensamientos. Puedes llamarlo ignorancia, pero perderse en nuestro palacio mental es algo que no controlamos, está codificado en mi ser desde que fui concebido; es como entrar por una puerta y caminar a lo largo de un pasillo que tiene otra puerta al fondo del mismo, avanzamos y al momento llegar a ésta nos damos cuenta que la puerta anterior acaba de desaparecer, la abrimos y se repite el mismo proceso con ligeros cambios estéticos en el pasillo así que no queda más remedio que seguir avanzando puerta tras puerta buscando un efímero final, una estabilidad relativa; sin embargo terminamos encontrando un eterno inicio. Es la belleza de la mente humana, cada persona está perdida en su propio laberinto; algunos prefieren detenerse en un punto de este eterno camino convenciéndose a sí mismos de que el pasillo en el que se encuentran es el indicado, pero solamente se engañan a sí mismos. En mi caso, es el miedo a lo desconocido lo que despierta mi curiosidad sobre que habrá en la siguiente puerta.

Al llegar al final de la calle doy vuelta hacia la avenida principal, es ahí donde visualizo un festival de luces ovaladas que se acercan y a la vez se alejan conformando un casi organizado tránsito vehicular que con su singular sinfonía me hace pensar que no estoy solo en mi viaje. Retomando mis pensamientos, se puede decir que he ganado cierta practica cognitiva; comienzo a cuestionar mi propia existencia y siempre veo las cosas desde un punto de vista diferente al de las demás personas; nada es absoluto, para mí todo es relativo. Nuestro marco de referencia absoluto siempre nos hace pensar que estamos en el centro de todo lo que ocurre y nuestra dependencia social característica transforma los pensamientos individuales en un ejercicio colectivo que a simple vista es el indicado, es por eso que negamos aquellas cosas que no se encuentran dentro de este punto de referencia. ¿Cómo identificamos algo real de algo que no lo es? Es una buena pregunta, ya que en un marco de referencia absoluto soy una persona común y corriente caminando por la calle mientras hablo solo sobre cosas sin relevancia en el precioso momento en que la noche advierte su llegada; sin embargo desde una perspectiva relativa puedo ser el personaje principal de una novela literaria - Así es, quien puedo ser yo más que el personaje más importante de una historia, ¡Mi historia!-, entonces todo lo que estoy diciendo en estos momentos es leído por otra persona, así como tú, que a su vez tiene la creencia de que es él/ella quien tiene el control absoluto de las decisiones que toma en su vida. ¿Quién de los dos es real? ¿Quién asegura que tú no eres como yo y que yo no soy como tú?

Es decir, tu no existes por el hecho de que yo soy tu. Eres la voz de la razón que figura mi yo interno, más bien, yo soy esa voz, pero nunca me he sentido en fase contigo, -conmigo- ya que no tengo control sobre ti, pero tú sí sobre mí y me aterra el hecho de no tener esa autoridad, sin embargo todos los días me repito la misma pregunta - ¿no tengo control sobre mí mismo? - .

Silencio total. Mi cuerpo se detiene en medio camino, un escalofrío se presenta ante mi cuerpo sin permiso alguno y se expande de una manera desconocida por mí. ¡Una hermosa Revelación! ¡O quizá una locura sin sentido!Alcanzo a observar la cercanía del mercado de la colonia y profeso cierto alivio al saber que tan peculiar viaje está por llegar a su clímax. Regresando a lo anterior, me tomaré el ligero tiempo de explicártelo, o explicármelo. Al momento de interactuar con nuestros homólogos dejamos que las ideas ajenas influyan sobre nuestro ser consiente, pueden ser correctas o no, efectivas o torpes, pero es en ese momento en el que realmente tenemos el mando de nuestras acciones y a lo que llamo la voz de la razón, desaparece, dejamos de escucharla. ¿Hacemos lo que pensamos o pensamos después de hacer? ¿Realmente alguien reflexiona al momento de tomar una decisión enfrente de otros? O recurre a las acciones superficiales que se han impregnado en el desde pequeño, algo así como un código fuente en programación. ¿Realmente tenemos control sobre nuestro andar? ¿O somos el reflejo de acciones que convergen en los márgenes de la ética que finalmente son el producto de dogmas impuestos por personas o seres sin forma?. Sea lo que fuere, el juicio más importante que hemos de realizar es en completa soledad. Sin ecos de conductas ajenas dejando que esta voz interior decida si lo que hacemos es lo correcto. Nadie quiere juzgarse a sí mismo por el simple hecho de saber que algo anda mal en su camino, duele saber hacia dónde nos estamos dirigiendo y esa ignorancia que está presente en nosotros terminará tarde o temprano quebrándonos emocionalmente.

Como sea, entro al mercado y comienzo a seleccionar los vegetales apropiados para la deliciosa cena, una vez en la canasta le pido amablemente al carnicero los cortes de carne tal cual me fueron encargados. Después de un tiempo esperando me dirijo hacia la caja con una sonrisa que se podría considerar falsa. Mientras la cajera pasa los artículos hundo mi mano sobre mi bolsillo derecho del pantalón esperando encontrar el dinero que me dió mi madre para las cosas. Vacío. Primer Strike. Procedo de la misma manera con el bolsillo izquierdo y mi mano roza con lo que podría ser el dinero, pero resulta ser un recibo sin razón aparente de estar ahí. Segundo strike. Mi esperanza es encontrarlo en los bolsillos traseros, pero vagamente tomo mi celular y las llaves de casa. Tercer Strike. Para el momento en el que la cajera me cobraba los artículos ya había hurgado completamente todas las prendas que llevaba conmigo sin suerte alguna. En ese momento sonrío de manera nerviosa y salgo del local con la promesa de volver por los artículos ya que el efectivo se quedó en casa.

Camino a paso acelerado hasta pasar dos locales respecto al mercado fijando rumbo hacia mi casa visualizando la decepción en el rostro de mi madre. Es una ironía absoluta ya que de eso es precisamente de lo que hablaba, ¡¿Ahora lo entiendes?! Solo estas cosas me pasan a mí y me duele aceptarlo pero a final de cuentas podría decirte que la distracción es una palabra que me define todos los días. Dejando todo eso de lado ¿tienes tiempo para hablar sobre política en lo que resta de camino?

Feb. 4, 2020, 10:20 p.m. 0 Report Embed 2
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