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El ahorcado

Corre el verano de 1850 en el monasterio Brown Case, ubicado en alguna montaña alejada del río Misisipi.


Son las 8 de la noche y el padre Caeglin camina lentamente hacia la celda del padre Jacob Birnbaum. Caeglin se caracteriza por aplicar bromas muy elaboradas a sus compañeros. Algunas de ellas han hecho dudar si realmente está preparado para esa vida. Es el más joven del monasterio. Las reglas del monasterio deben cumplirse al pie de la letra y una de ellas indica que las 8 de noche está destinada a la cena. Ahora el reloj marca las 8 con 10 minutos.


-- Padre Jacob, padre Jacob, lo estamos esperando para cenar. Caeglin no recibe respuesta del interior de la celda. Se coloca de puntitas para mirar a través de la minúscula rendija de la puerta. Horrorizado la empuja y al ingresar comprueba que el padre Jacob está muerto.

-- No puede ser padre. Esto no puede estar pasando, pensó el padre Caeglin.


Tomó una silla y la ubicó estratégicamente para alcanzar el cuerpo inerte que colgaba en el centro de la celda. El padre Jacob se había ahorcado. Finalmente el padre Caeglin tocó el rostro del padre Jacob y procedió a cerrarle sus ojos. Comprueba que el cuerpo está frío, sin pulso, sin respiración, sin vida. El padre Jacob Birnbaum había fallecido.


Pensó en bajar el cuerpo pero el impulso de informar al resto del monasterio le hizo desistir. Bajó de la silla y corrió rumbo al comedor.


--Padre Caeglin, calma, ¿Porque viene corriendo? le preguntó el responsable del monasterio, el padre Robert Crispin.


--Ha sucedido algo terrible hermanos, el padre Birnbaum se ahorcó en su celda. Está muerto, puntualizó. Gritos de horror y palabras ininteligibles se escucharon en el comedor.


-- Esto no es posible padre, Jacob es el más devoto de todos nosotros, Su amor al creador es infinito y nunca haría algo así, afirmó el padre Robert Crispin.


-- Últimamente el padre Jacob tenía una conducta diferente, muy dubitativo todo el tiempo. Nervioso, temeroso. Decía que el creador lo castigaría. Por eso la última semana rezaba todo el día, afirmó el padre Charles Jones.


El padre Robert ordenó a todos dirigirse a la celda del padre Jacob, con la finalidad de rezar por su alma y bajarlo a su lecho para enterrarlo al día siguiente.


Al llegar a la celda no encontraron el cuerpo del padre Jacob. La silla que había usado el padre Caeglin estaba en su lugar, no en el centro de la celda. La soga había desaparecido.


--Pero, ¿Qué clase de broma es esta padre Caeglin? Gritó el padre Robert Crispin. -- NO, no lo entiendo padre. Aquí estaba el padre Jacob muerto, ahorcado. Yo mismo le cerré sus ojos y le tomé su pulso, Estaba muerto, claro que estaba muerto.


--Usted ha rebasado el límite de mi paciencia. Esta clase de bromas no las voy a tolerar, mañana mismo lo voy a llevar a... No terminó su frase al observar al padre Jacob ingresar a su celda. -- Hermanos, ¿Qué hacen aquí? Llegué al comedor y estaba vacío, pensé que me estaban buscando, afirmó el padre Jacob.


-- ¿Estás bien Jacob?, preguntó el padre Charles. Claro que estoy bien. Disculpen por llegar tarde, salí a arreglar mis flores. La lluvia de esta tarde las dañó por completo. Por esto no estuve a las 8 para la cena. Padre Crispin, le ruego me disculpe.


Caeglin se acercó al padre Jacob, incrédulo. Padre, usted se había colgado aquí en su celda, yo mismo comprobé que estaba muerto, gritó el padre Caeglin. Recibió por respuesta una sonora carcajada del padre Jacob. --Padre Caeglin, usted y sus bromas, Ahora entiendo porque están todos aquí. Tóqueme, no estoy muerto, sigo vivo gracias al creador y espero que por mucho tiempo. Le ruego parar sus bromas de mal gusto.


--NO era broma, yo, padre Crispin, me tiene que creer, el padre Jacob estaba ahorcado hace algunos minutos. -- Cállese padre, mañana mismo estará usted expulsado del monasterio, su conducta es una herejía para nuestro grupo. Le pido regrese a su celda y se olvide de la cena. Prepare sus cosas que mañana mismo abandonará el monasterio para siempre, le ordenó el padre Robert.


El padre Caeglin no cenó y tampoco durmió esa noche. Se tumbó en su cama totalmente abrumado por lo que había sucedido. Estaba muerto, estaba muerto. Pensaba. Tenía razón.



---Pronto el segundo capítulo

June 10, 2019, 4:57 a.m. 0 Report Embed 0
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