balam B. Alam

La encantadora vida de la señora Daphne comienza a desmoronarse tras la llegada de una extraña presencia que le observa a cada instante. El constante martirio le fuerza a cometer atroces acciones.


Thriller/Mistery Not for children under 13.

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¿Qué es un espejo? ¿Es tan solo un objeto cotidiano cuya luz que incide refleja a todo aquello frente a este? O ¿Es algo más? ¿Qué secretos aguarda? ¿Te has preguntado...? ¿Qué será lo que refleja en la obscuridad?

Sin duda alguna, los espejos tienen una larga historia que data desde tiempos remotos así como una gama de mitos y creencias.

Para la señora Daphne, son más que eso, son su vida.

Desde pequeña, Daphne siempre demostró un gran interés por los espejos. Sus padres contaban cuán grande era su afección por ellos.

La primera vez que en brazos de su madre advirtió su propio reflejo, quedó pasmada; durante algunos segundos su madre le observaba con un feliz semblante mientras ella, atónita, contemplaba el maravilloso objeto y, tras un efímero momento, comenzó a carcajear. Inclinó su cuerpo y extendió sus brazos hasta alcanzar el liso cristal, apartando y devolviendo una y otra vez sus pequeñas y delicadas manos, apreciando el maravilloso efecto que provocaba. Sus padres, admirados, le engañaron y abandonaron por un instante, tan solo para espiar su comportamiento. Ella, sentada, seguía jugueteando con la llamativa pieza, en momentos en sosiego y en otros impaciente.

En su primer cumpleaños, sus padres le envolvieron un pequeño espejo metacrilato coral, con adorables adornos en su entorno que le hacían brillar de manera angelical. Y fue ese el que eligió. De entre tantos regalos pequeños, grandes y llamativos, Daphne no dudó un instante en elegirlo, desde el momento en que lo vio se abalanzó sobre el con gran entusiasmo, embelesada por el hermoso resplandor que apreciaba, y una vez entre sus manos, con gran pasión concentró su mirada en el centro del objeto durante un largo lapso. Al caer la noche, se negó a soltar su regalo y durmió con el, al igual que las noches posteriores.

Para sus padres todo era normal, no era más que una simple pasión, pasión que se volvió tediosa con el tiempo ya que Daphne cargaba con su juguete a todas partes y hacia difícil las tareas sencillas como quitarle la ropa para limpiarla o incluso bañarla. Una noche de tormenta, su madre, bajo los efectos del estrés le arrebató su preciado obsequio y lo alojó lejos de su alcance, esa misma noche Daphne berreaba como nunca antes, hasta que finalmente rendida ante la pesadez de sus párpados, descansó. Horas después, Daphne, quien dormía con sus padres, mostraba su ausencia en la penumbra de la noche; su madre, al percatarse, rápidamente aviso a su esposo y repentinamente se lanzaron en su búsqueda. La puerta de la habitación permanecía cerrada, no había manera que su hija saliera por allí y la habitación guardarropa estaba vacía. Ante la temerosa idea de rapto, el hombre sujetó fuertemente su navaja y ambos salieron a hurtadillas de la habitación. Recorrieron todos los dormitorios y ventanas de la planta alta y antes de abordar la habitación de su primogénita, el repentino y contundente lacerar del relámpago que súbitamente consigo consumió la energía eléctrica, los dejo atónitos. El estremecedor impacto sacudió la casa y pareció detener el tiempo; a través de las ventanas se podían observar coloridos destellos de luz en todo el entorno. Ambos rostros, perpetuos, se observaban entre cada resplandor, el horripilante sonido les había producido un temor incontrolable, difícil de comprender. A pie de página, el distante sollozar de lo que parecía un infante les despertó de su hipnosis y rápidamente se adentraron en la alcoba, donde residía la soledad. El lloriqueo tan distante, tan adyacente, era distorsionado por la ráfaga de tromba que azotaba la morada. Con lámpara en titubeante mano, aturdidos aún por el estruendo, descendieron a la planta baja, donde continuaron su banal búsqueda. Daphne no estaba en casa, y no había señal de rapto.

Sept. 22, 2018, 4:18 p.m. 0 Report Embed Follow story
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