angelnovo Angel Novo

Una chica se ve envuelta en una pesadilla de la que su madre le habló. Cuento escrito y presentado al concurso 'Pesadilla antes de navidad' de la editorial 'ibericalibros' Foto de la portada generada automáticamente por: https://openai.com/dall-e-2/


Short Story Not for children under 13.
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Laberinto bajo el árbol

Me crie en un hogar con muchas dificultades. Al principio el problema era económico y cuando papá montó su taller de reparaciones, mamá fue diagnosticada una enfermedad psicológica… No recuerdo muy bien el nombre, hace tanto tiempo… Pero decía ver cosas que no existían.

Se que fue simple casualidad pero cuanto más dinero ganaba papá, la salud de mamá empeoraba hasta que un día decidió quitarse la vida.

En vida, ella no paraba de murmurar acerca de un árbol cuyas raíces albergaban un laberinto del que nadie había conseguido escapar.

Mi padre nunca le hizo mucho caso y a decir verdad yo tampoco, pero mi madre nunca fue una persona creativa… No sé de dónde pudo sacarse ese cuento.

Desde que mi madre nos dejó, no hemos vivido mal a pesar de echarla mucho de menos.

Han pasado quince años desde aquel incidente.

El martes pasado fue un día duro. Fuí a visitar a papá al taller, me chirrió un poco que estuviera cerrado…

Fuí hasta su casa y entré con la llave de repuesto tras no recibir respuesta alguna.

Lo encontré tirado en el suelo, y el olor indicaba que llevaba un par de días en ese estado.

Los médicos dijeron que fue un infarto, pero su corazón era fuerte antes de que sucediera.

Tras el funeral, el papeleo y todo lo que conlleva la muerte de un familiar, fuí de nuevo a la casa y entré en la habitación en la que mi madre pasó sus últimos días.

Mi padre la había conservado intacta.

En el cajón de la mesilla de noche encontré un papel con un dibujo. A mamá se le daba muy bien dibujar paisajes que había visto previamente. Este paisaje era distinto, solo contenía un árbol con un pequeño agujero. El dibujo es extrañamente similar a lo que solía decir acerca del laberinto y lo más sorprendente de todo es que reconozco ese lugar… No de haber estado pero sí de haberlo visto de lejos.

Es muy difícil confundir este árbol ya que hace años le cayó un rayo partiéndolo por la mitad. Lo curioso es la perspectiva de la imagen.

Se encuentra en una finca abandonada con mucho terreno, aunque parte de esta finca es visible desde la carretera por la que pasamos para llevar a mamá para que le hicieran pruebas. La perspectiva del dibujo es diferente, ya que parece estar del lado que no es visible desde la carretera.

Hace dos días que encontré el dibujo y decidí llevarlo de recuerdo.

Intento no darle muchas vueltas pero hay una vocecita en mi cabeza que me insta a visitar el lugar.

Hoy es un día demasiado calmado. Apenas han entrado clientes a la tienda y las manecillas del reloj parecen retroceder.

Un recuerdo de mi madre inunda mi mente…

Tenía seis años.

Papá nos sorprendió con la idea de hacer un picnic y recuerdo la cálida sonrisa de mamá al escucharlo.

El recuerdo es un poco borroso ya que solo recuerdo una cosa.

Me quedé dormida y al despertar mis padres estaban dándose un abrazo. Mamá se reía, aunque estaban muy lejos para poder oír algo.

Al verme despierta, ambos corren hacia mi y mamá saca un paquete envuelto en papel de regalo.

Una vez abierto descubrí que mamá había estado dibujando un retrato mío desde hacía meses. Un retrato que aún a día de hoy sigo teniendo expuesto en una pared de la sala de estar.

El sonido del reloj señalando la hora de salida me hace salir del trance y tras comprobar que no hay nadie escondido en ninguna parte, apago las luces y me marcho.

Al subir al coche me miro en el retrovisor interior solo para encontrarme sonriendo.

El dulce recuerdo vuelve a mi cabeza para marcharse de nuevo.

No muevo un solo músculo durante un par de minutos y solo tengo una cosa en mente.

El dibujo que encontré en la habitación de mamá.

Eventualmente decido que no es una buena idea así que pongo rumbo a casa.

Como si de un piloto automático se tratara, mis manos giran impulsivamente el volante, haciendo que el coche se sitúe en un camino secundario que lleva al árbol del dibujo.

Detengo el coche al hacer contacto visual con el árbol.

Tras mentalizarme, doy cinco pasos hacia adelante, situándome directamente enfrente de la valla que nos separa.

La valla se cae a trozos de lo descuidada que está.

Ni siquiera se si considerarlo un obstáculo, realmente está llena de agujeros por los que puedo pasar sin dificultad.

¿Realmente voy a hacerlo?

Otro acto impulsivo me hace sortear la valla y correr hasta llegar al árbol.

Un escalofrío recorre mi cuerpo entero obligándome a detenerme de nuevo por unos instantes.

Este lugar es muy tranquilo, no se oyen pájaros, ni coches… La brisa es silenciosa como la noche, obligando a que cada uno de mis pasos suene torpemente.

Consigo llegar al centro del árbol sin problemas dado a estar literalmente partido por la mitad y después de un momento asegurándome de que no hay serpientes ni ningún animal escondido, me siento en el suelo.

La corteza del árbol rodea mi cuerpo como si quisiera abrazarlo.

Una pequeña brisa se levanta, es como si la mismísima madre naturaleza estuviera soplando mi cabello.

Cada segundo que paso sentada noto como mis ojos se cansan más, pasado un tiempo me quedo dormida.

Despierto en un lugar tan oscuro que apenas puedo ver nada.

Me incorporo de un salto al notar un olor extraño, es una mezcla entre tierra mojada y madera chamuscada.

Las paredes parecen estar hechas de tierra, aunque hay raíces saliendo de ellas obligándome a mirar el suelo a cada paso.

El camino se separa en cuatro caminos diferentes.

Tranquila Renna, esto no es más que un sueño’.

Esas son las palabras que no dejo de repetirme desde que desperté. Y es lo único que me proporciona el coraje suficiente para gestionar las posibilidades de una forma objetiva.

Por lo que puedo ver, parece que el primer y tercer camino, contando en sentido de las agujas del reloj, están inundados dejando solo dos opciones.

Un sonido extraño procedente de donde he despertado llega a mis orejas.

No sabría describirlo, simplemente es muy extraño y creo que nunca había oído algo similar.

Me decanto a ir por el cuarto camino ya que es el más cercano a mi.

El pasadizo es cada vez más estrecho. Mi marcha se detiene al ver una puerta más adelante.

Es una puerta de madera un poco más alta que yo, cubierta por enredaderas. Hay un agujero en el centro y parece haberse hecho con el tiempo.

Me acerco lentamente para verla mejor.

No hay pomo, en su lugar solo hay unas cadenas.

Tiro fuertemente de ellas haciendo que la puerta se abra.

Al otro lado hay una habitación con estanterías completamente vacías. Unos pasos hacia delante son suficientes para visualizar el resto de la habitación.

La madera de las estanterías parece estar podrida… Es más se cierto que si tocase algo se rompería al instante.

El caer de una gota rompe el silencio, haciéndome saltar de inmediato. Vários segundos de agónico silencio pasan hasta que vuelve a escucharse el mismo sonido.

Mirando el techo intento encontrar de donde ha podido salir la gota. Mis pies se detienen al oír el chapoteo. Bajo la mirada para descubrir que estoy pisando un charco de agua, o bueno… Mejor dicho barro.

Redirijo la mirada al techo de nuevo justo en el momento en el que sale otra gota de agua.

Al impactar con el suelo, el agujero del que proviene comienza a moverse.

Me aparto rápidamente mientras una araña sale del agujero.

El poco ruido que había cesa abruptamente. La araña parece mirarme fijamente sin moverse.

Me acerco un poco para verla más de cerca cuando al volver a detenerme oigo un gruñido en mi espalda.

Sin pensarlo dos veces y sin apenas mirar atrás, corro en línea recta hacia el otro extremo de la habitación, donde hay una puerta idéntica a la anterior.

Al abrir la puerta me encuentro de nuevo en otro túnel, pero esta vez me aseguro de cerrarla y pongo el peso de mi cuerpo contra ella para asegurarme de que lo que sea que ha hecho ese sonido no pueda pasar.

Escucho atentamente durante los próximos minutos pero el gruñido no vuelve a repetirse.

Respiro profundamente y me retiro de la puerta. Sin dejar de vigilarla voy alejándome lentamente marcha atrás.

Giro mi cuerpo ciento ochenta grados hasta colocarme para reanudar mi marcha.

El extremo silencio solo se ve interrumpido por el sonido de mi respiración, haciéndome temblar de miedo.

Continúo caminando durante lo que parece una eternidad hasta encontrarme con otra puerta. Esta se halla en una de las paredes mientras que el camino sigue hasta llegar a una oscuridad profunda.

Tiro de la cadena para revelar otro túnel iluminado por una antorcha clavada en la pared.

Entro sin dudarlo y se me escapa una sonrisa agradecida por encontrar algo de luz.

Al dar unos pasos hacia adelante, mi cuerpo se hunde rápidamente viéndome sumida en un pozo de lodo apenas visible.

Por fortuna no es demasiado profundo y mi cuerpo queda libre de pecho para arriba.

Levanto mis brazos para sacarlos del barro e intento llegar a una raíz que sobresale de la pared.

Tras conseguirlo, me quedo quieta durante un minuto, sin saber si sentirme aterrada o asqueada cuando de repente noto algo moviéndose sobre mi pié derecho.

Consigo tragar saliva sin perder la calma y me abalanzo sin pensarlo hacia lo que parece tierra firme.

Sin apenas fuerza en mis brazos consigo salir y me detengo de nuevo en suelo sólido.

El pánico se apodera de mí al notar que algo sigue pegado a mi pierna y la sensación no desaparece al ver que es una raíz.

Claramente estaba quieta, no entiendo cómo ha podido adherirse a mi.

Mi pierna se ve afectada por un ataque nervioso y se mueve descontroladamente hasta que la raíz se despega.

Una lágrima cae de mi ojo y decenas la siguen. Llevo las manos a mi cara pero las retiro lentamente al escuchar como algo está intentando abrir la puerta por la cual he entrado.

Doy media vuelta y empiezo a correr lo más rápido que puedo, mis piernas se cansan rápidamente pero eso no me detiene.

A medida que voy corriendo, decenas de desvíos se hacen visibles a mis lados así como la luz de la antorcha va desapareciendo, aunque por algún motivo no me detengo hasta llegar al fondo.

Un pensamiento entra en mi cabeza.

Vas a morir aquí Renna, nadie puede ayudarte’.

Sigo por el primer camino visible y continuo a paso ligero sin rumbo alguno.

Izquierda, recto, izquierda, recto, recto, derecha, derecha… Nada destaca en ningún camino haciéndolo todo igual.

Continuo sin rumbo alguno durante vários minutos hasta llegar a un callejón sin salida.

Al dar media vuelta para buscar otro camino, veo una sombra quieta.

Mi cuerpo se hiela del miedo mientras la bestia se aproxima lentamente.

Al estar tan oscuro, solo logro ver su cuerpo una vez está a escasos centímetros de mi.

Su aliento es putrefacto, dándome arcadas cada vez que respiro.

Alza su mano derecha y la aproxima a mi brazo lentamente hasta llegar a tocarlo, haciéndome sentir un frío intenso por todo el cuerpo.

El frío me obliga a cerrar los ojos y al abrirlos vuelvo a estar sentada en el interior del árbol.

En mi vida había sentido tanta alegría como en este preciso instante.

Menos mal… Solo ha sido un sueño’.

A pesar de estar fuera del laberinto, me percato inmediatamente de que algo no va bien.

El árbol por el que entré estaba partido por la mitad, en este estoy rodeada de madera, como si nunca se hubiese partido.

Una gota de agua cae sobre mi frente obligándome a mirar hacia arriba revelando un pequeño agujero por el que puedo ver a través.

Para mi sorpresa, está lloviendo… Doy un salto del miedo al escuchar un trueno.

Instantes más tarde, un rayo baja rápidamente de las nubes e impacta contra el tronco, partiéndolo por la mitad.

Salgo inmediatamente y corro hasta estar a una distancia que considero segura.

El árbol está en llamas y su tronco ha sido partido por la mitad…

Giro levemente mi cabeza para localizar mi coche y en efecto ahí está.

Un evento del pasado ha vuelto a suceder.

El laberinto bajo el árbol es real’.

El laberinto bajo el árbol es real’.

El laberinto bajo el árbol es real’.

El laberinto bajo el árbol es real’.

El laberinto bajo el árbol es real’.

¿Es posible que mamá consiguiera salir del laberinto gracias al rayo?

Los próximos dos meses están repletos de pesadillas acerca del laberinto, sobre aquella bestia y el sentimiento de no saber lo que estaba sucediendo.

Creo que ya entiendo a lo que se refería cuando nos decía que una vez dentro, es imposible salir de él… No consigo quitármelo de la cabeza.

Nov. 27, 2022, 10:05 a.m. 2 Report Embed Follow story
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The End

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Angel Novo Contactemos: [email protected]

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George Little George Little
Tienes talento para escribir, te felicito. Aunque hay mas narrativa que dialogo, hay que ser equilibrado con la narrativa y dialogo, para que sea mas ameno la lectura. Pero escribes muy bien, eso es bueno. La lectura fue ameno.
December 03, 2022, 11:17

  • Angel Novo Angel Novo
    ¡Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado. Entiendo el desequilibrio entre el dialogo y la narrativa aunque en este sentido no creo que más dialogo tenga sentido December 03, 2022, 11:35
~