u15715377901571537790 Gláucio Imada Tamura

Basado no filme “Una noche de crimen”. La ley de la purificación finalmente fue aprobada en Brasil. Madre e hija corren contra o tempo para salvarse. Sólo que ellas no esperaban que tantas cosas malas pudiesen suceder en uma única noite.


Horror Zombie horror All public.

#asombro #asesinato #cuento #fantasmas #violencia #suspenso #misterio #terror
Short tale
0
1.1k VIEWS
In progress
reading time
AA Share

Capítulo uno

Nota del autor: Según la Ley de la Purificación, nombrada en la película de horror “Una Noche de Crimen”, — argumento base de este cuento — una vez por año, en suelo americano, se desarrolla la noche de la purificación, o sea, un período de 12 horas consecutivas en que todo tipo de crimen es permitido por ley, sin consecuencia jurídica.

***

Doblando la esquina, un coche recorría las calles de la ciudad a altísima velocidad: menospreciando los semáforos, chispeando el metal de la carrocería a los otros coches estacionados, provocando un exacerbado tumulto a través de los gritos desaforados emergiendo del interior del automóvil.

— Salgan de adelante mierdas! — Gritaba el muchacho al volante.

Con el zigzagueo del vehículo, ellos se burlaban de los transeúntes a base de risas y gestos de agitación, con las manos hacia afuera de la ventanilla, moviendo botellas de vodka en el aire.

“Vas a atropellarlas!” — Premeditó un joven al ver el coche descontrolado acercarse a una madre con su hija.

Luego, en un sobresalto, instigado por puro instinto inexplicable, en las milésimas de segundos que siguieron, dio un salto que lo colocó bien al lado de las dos.

— RÁPIDO, — gritó él — SALGAN DE AQUÍ!

— Qué?! — Dijo la madre asustada al sentir el empujón del joven.

Tan pronto ellos alcanzaron la cuneta, el joven se curvó sobre ellas y las protegió con su cuerpo. Rezó para que el estallido de la carrocería del vehículo no los alcanzara. Felizmente, no lo hizo.

— No es necesario que llores, — le dijo el joven enseguida a la niña que ya ensayaba un llanto para su madre — está todo bien, lo peor ya pasó…

Mientras tanto, el automóvil derrapó sobre una capa de grava que había sobre la calzada. Sólo se detuvo después de haber emitido un sonido de caucho quemándose en el asfalto, hasta estacionar por fin, frente a un poste de luz.

— Qué están mirando mierdas?! — exclamó un muchacho gordo, el que conducía. Todo indicaba que él era el líder de la banda.

— Estás loco amigo?! — El joven despotricó contra él con la mirada irritada. — Está lleno de personas aquí! — dijo él — Lo mínimo que debes hacer es pedirnos disculpas!

— Qué disculpas ni nada, payaso! — replicó el muchacho gordo.

Había otros individuos más dentro del vehículo. Dos fortachones. Pero el muchacho gordo era el que aparentaba estar más alcoholizado. Él abrió la puerta del conductor y vino resoplando en dirección al joven.

— Vete a la puta que te parió! — vociferó al llegar más cerca del muchacho — Si me sigues provocando, juro que la próxima vez te atropello.

“La próxima vez?!” Pensó el joven. Entonces no demoró mucho y: — “POW!” — un puñetazo acertó al muchacho gordo, aplastando su nariz bien en medio de sus ojos enrojecidos. Y, segundos después, desparramado en el suelo, se quedó gesticulando furioso, convocando a los otros dos para que fueran a ayudarlo.

— Marquen la cara de ese cabrón! — le dijo él a los dos matones — Apenas suenen las sirenas, vamos a mostrarle a ese hijo de puta lo que le sucede a quien se mete con la bestia...

— Vamos a darle una lección ahora, jefe. — intervino uno de ellos — Vamos a mostrarle con cuántos palos se hace una canoa...

Tan pronto el muchacho gordo asintió con la cabeza, los matones caminaron en dirección al joven para hacer de él un gatito miedoso. Pero de repente, ellos se sorprendieron al oír un grito finito, emanando desde atrás:

— Ustedes tles, palen ya con eso! — exclamó la niña — Tlansgledir la ley de la pulificación es climen fedelal!

Todos alrededor se asombraron al oír las palabras firmes dichas por la niña con las manos en la cintura, expresando un semblante intrépido como si fuese una persona grande y valiente.

— Váyanse de aquí! — intervino la madre esta vez — aún podemos llamar a la policía. Ustedes están infringiendo la ley de la purificación, y lo saben bien, no?

Al oír a la madre de la niña, la pandilla temió y se fue alejando, en definitiva aún eran las 20 horas y la purificación sólo estaría liberada a partir de las 21 horas. Al retroceder, el muchacho gordo continuó poniéndole al joven la misma mirada cargada de odio.

Estén atentos! — el muchacho gordo susurró al cerrar la puerta del vehículo. Su voz chirriaba — De aquí a una hora estará todo liberado... Ahí van a ver lo que es bueno para la tos...

Al oír la amenaza, la madre tembló de miedo, y la niña se asustó, al punto de correr para subir al regazo del joven. Pero el joven permaneció con el rostro firme, enfrentándolos.

— Me salvé por la campana! — El joven bromeó con la niña luego de que el coche partió — Yo no iba a poder contra los tres realmente.

— Glacias a tí! — La niña se anticipó con los ojitos brillando de admiración hacia el joven— Tú impediste que fuélamos atlopelladas.

Después de que todo quedó más calmo, la casi tragedia ya resonaba en las personas aglomeradas alrededor; caras aliviadas, cuchicheos entre los transeúntes, y uno que otro comentario acompañado con gestos bruscos de dedos y manos imitando el derrape del vehículo ocurrido poco tiempo atrás.

— Gracias! — Esta vez la que agradeció fue la madre. Pero en cuanto se acercó al rostro del joven, ella se rascó la cabeza y quedó un poco confundida — Nos conocemos de algún lugar?

— Creo que no. — respondió el joven — Viví una eternidad en esta cuidad, pero hoy vivo en otra. Vine para quedarme sólo un día.

— Ah, disculpa. — La madre de la niña respondió sin gracia. Y a pesar de jurar que ya lo había visto, lo dejó allí.

— Todo bien — dijo él — yo tengo un rostro común. Debe ser por eso. No es la primera vez que me confunden con otra persona.

Y, como luego de eso, extrañamente el joven se quedó mirando los buques en el horizonte, como si estuviese atrapado en recuerdos de su propio pasado, la madre de la niña, muy curiosa, se anticipó para quitarlo de aquel trance.

— Dime, — dijo la madre de la niña — por qué te arriesgas a permanecer en la calle, en la noche de la purificación?

— Aff, — el joven soltó un gruñido de frustración — Es que mi coche decidió averiarse aquí en el centro de la ciudad, puedes creerlo? Y como hoy no hay ómnibus, Uber, tampoco taxis para socorrernos, la solución es ir caminando hasta el hotel — Después de que respondió todo lo que la madre de la niña quería saber, el joven giró hacia ella y le retribuyó la pregunta — Y ustedes? Por qué están aún en la calle a esta hora? No tienen miedo de ser purificadas?

Luego de un suspiro la madre de la niña acomodó sus cabellos y quedó pensativa. La verdad era que la respuesta era del fuero íntimo. Muy íntimo. Pero como si nada ella tomó coraje y reveló algo que, si no estuviera tan enfadada con su propia vida, habría evitado comentarle.

— Yo vine para el centro de la ciudad para atar unos “cabos sueltos” con el abogado de mi ex-marido. Pero al final, no solucionamos nada. — dijo ella — Tuvimos que posponer la reunión. Mi ex-marido no apareció por el despacho.

— Ah, bien. — dijo el joven de forma comprensiva. Pero como la madre de la niña no dio señales de haberse sentido a gusto con la última pregunta, él buscó cambiar el rumbo de la conversación.

— En noches como esta, — dijo él, con aire sombrío — lo peor de las personas sale a la luz... Personas buenas, como tú y yo, por ejemplo, se transforman en verdaderos monstruos...

— Concuerdo. — agregó la madre de la niña. — Aún hoy me pregunto: cómo pudo el congreso brasilero aprobar una ley absurda como ésta?! — Pero de inmediato ella quedó preocupada con el tenor del propio comentario, de forma que se detuvo a pensar en el largo trayecto a pie que ella y su hija tendrían que recorrer hasta llegar a la casa de su madre.

— Por qué no esperan en la recepción del hotel? — se ofreció el joven — Por lo que sé, el gerente adoptó todos los protocolos de seguridad posibles. Estarán seguras allá adentro. Digo que son mis invitadas y estará todo bien. Se van cuando todo esto acabe.

— Aceptamos si no molestamos... — dijo la madre de la niña sin pensarlo demasiado, de forma que no pudo esconder el alivio que sintió luego de oír la oferta.

— No hay problema, — respondió él contento. Pero a continuación mostró un semblante de preocupación al ver la hora en la pantalla del celular — pero debemos apurarnos. — dijo él — Desde aquí hasta el hotel hay mucho camino por delante.

El joven sabía que cada minuto que pasaba, la ciudad se volvía más peligrosa. La mayor prueba de eso era que, mientras ellos recorrían las calles y avenidas, ya era posible notar la “habitual energía de la purgación” bajando sobre el corazón de parte de la población. A lo lejos, — como en años pasados, se había vuelto cada vez más común desde que la ley de la purga fue importada del exterior, de los Estados Unidos para ser más exactos — era fácil percibir el contraste de comportamientos de todo tipo, o sea, mientras algunos ciudadanos reforzaban las puertas y ventanas de su propia casa, otras personas, usando máscaras infernales, se aglomeraban en medio de gritos y armas de todo tipo.

Entonces, durante la hora que antecedía al sonido de las sirenas era muy común oír entre las personas: “Esperé mucho por esta noche!”, o “No veo la hora de purificarme!”, también otras cosas más perversas, como: “Está llegando la hora de la matanza!”, y también, “Sólo voy a ejercer mi libre derecho de descargarme!”.

— Ya son las 20.45 horas — advirtió ...


Continuará...


*** ¡¿Esta gustando?! Entonces, puedes completar el final de este cuento descargando el libro electrónico completo en la aplicación Google Play de tu móvil. No olvides ayudar al autor dando me gusta y compartiendo este trabajo en las redes sociales ***

June 17, 2022, 6:02 p.m. 0 Report Embed Follow story
0
To be continued...

Meet the author

Gláucio Imada Tamura Eu sou um contista nipo-brasileiro que se dedica a escrever sobre temas relacionados ao drama, horror, terror, suspense, mistério, às vezes somando tudo isso com boas doses de humor. *** Ebooks a venda no Google Play***

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~