yuki21mori Yuki Mori

Jungkook siempre tuvo que vivir con los prejuicios de la gente, y no, no por su clase social u orientación sexual, si no por ser un conejo. Jungkook era híbrido de conejo, y peor aún, era alfa. Su aroma no ayudaba en nada tampoco, ya que este era igual de dulce que el de un omega, solo que ligeramente más fuerte y con un toque amargo. Todo empeoró cuando se unió a las fuerzas militares. Jungkook era el único híbrido en todo el lugar que pertenecía a la familia de las presas, todos aquellos que conocía eran de la familia depredadora. Los pocos que eran presas trabajaban en el área administrativa o de conserjería. Jungkook puso todo su esfuerzo en su entrenamiento y en su trabajo para sobresalir entre los demás, logrando ser parte de la elite de soldados. Pero aún así, aún debía seguir tolerando que los demás lo rebajaran por ser híbrido de un tierno conejo y por ser un alfa. En cierto punto de su vida, logró acostumbrarse a ello, pero con la llegada de un nuevo recluta, todo cambió en su vida. Kim Taehyung, soldado novato e híbrido de león, para más información, omega. Él, como todos, no cree que Jungkook deba de estar ahí y mucho menos cree que es un alfa, pero tal vez ese lindo conejito pueda hacerlo cambiar de idea. • KookTae. • AU! • Omagaverse-híbridos. • Prohibida su copia u adaptación.


Fanfiction Not for children under 13.

#bts #jungkook #omegaverse #kookv #taehyung #yoonmin #kooktae #namseok #híbrido
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Prólogo

Taehyung había llegado a aquél lugar donde se supone que iba a vivir desde entonces. Todo se veía muy oscuro, pocas luces iluminaban los pasillos, todo el interior era de un verde oscuro, muy típico de los angares militares. Algunos soldados pasaban charlando entre sí, y otros inspeccionaban el lugar al igual que él, supuso que ellos también eran novatos.


Sus ojos se paseaban por todo el lugar inspeccionándolo e intentando acostumbrarse a la poca luz que había, cosa que supuso que eso era debido a que el angar estaba bajo tierra. Su labor fue interrumpido por la voz de un soldado que llamó la atención de todos los presentes.


—Sean bienvenidos, señores y señoritas —dijo el híbrido de lobo, las orejas y cola delataba de qué animal se trataba.


Era un joven de no más de veinticinco años, cabello castaño, ojos azules, tamaño promedio y por su olor parecía ser un alfa. Estaba vestido con una remera sin mangas color gris, pantalones de camufle, una camisa color verde y unos borsegos marrones, aparte de llevar el collar que todo soldado tenía.


—Mi nombre es Jung Hoseok y seré su guía por este día —informó con una sonrisa, parecía ser una persona muy agradable—. Siganme, por favor, les enseñaré todo lo que deben conocer antes de ir con nuestro comandante. —Dicho esto, Jung comenzó a caminar, siendo seguido por los nuevos reclutas.


Taehyung veía todo el lugar con asombro, el lugar era bastante amplio. Tenían dormitorios, comedor, un patio de entenamiento de combate cuerpo a cuerpo, un espacio para practicar su puntería con armas de fuego, salones donde les explicaban todo lo que debían saber de armas, bombas, tanques, etc. En las habitaciones cabían cuatro personas, solo los de la elite y los soldados con un rango mayor tenían sus propios dormitorios. Las personas podían pasear con su forma humada o animal.


Hoseok les había explicado que dentro de la milicia no iban a discriminar por su sexo, clase social o si eran alfas, omegas o betas, todos eran tratados por igual. También mencionó que los omegas tenían un área especial con paredes reforzadas y habitaciones separadas para poder pasar su celo sin temer a que un alfa intente hacerle algo. Esas áreas eran vigiladas por betas en las entradas, quienes portaban armas con balas de goma y tenían permiso de disparar o defenderse cuerpo a cuerpo si un alfa intentaba entrar. De igual forma, existía un área así del otro lado del angar para los alfas. Así aseguraban a los alfas u omegas y no existía riesgo alguno de violación.


En la cafetería existía todo tipo de comida para todas las especies de animales que existían. Así que no habría problema con ello tampoco.


Al final del recorrido, llegaron a un auditorio. Era una habitación sencilla, con algunas mesas y sillas, aparte de una pequeña plataforma con un podio.


—Y hasta aquí llegamos —dijo el lobo—. El comandante vendrá dentro de unos minutos. Por favor, quedense aquí y no hagan desastre. —Se dio la vuelta y se retiró, dejando al resto ahí dentro.


Los nuevos soldados comenzaron a hablar entre sí, otros paseaban y otros jugaban con sus celulares. Por otro lado, Taehyung se alejó un poco del grupo y se apoyó contra una de las mesas que se hayaban en una esquina. Se sentía extraño en ese lugar, todo iba a cambiar desde ahora y esperaba que pudiera vivir en paz y sin problemas, ya se estaba arrepintiendo de haberse enlistado.


No pasó mucho para que la puerta se abriera, dejando ver la figura de un alfa híbrido de lobo. Al igual que Hoseok, tenía las orejas y cola de dicho animal, solo que su pelaje era de color gris. Tenía puesto un traje formal que demostraba ser de un rango superior. Llevaba un pantalón café, botas negras, una gabardina de color verde, con medallas y unos detalles elegantes en este, y por último un cinturón negro. Por su porte, sabían perfectamente que él era el comandante.


El alfa caminó bajo la atenta mirada de todos, se subió a la plataforma y se posicionó detrás del podio.


—Lamento la demora, tuve unos asuntos importantes que arreglar —dijo el lobo—. Mi nombre es Kim Namjoon, comandante de esta división. Hoseok me comunicó que ya les había mostrado todo el angar y les explicó qué era cada lugar que visitaron, por lo que me ahorro el explicar todo eso —dijo restándole importancia—. De ahora en más, ustedes estarán a prueba y serán separador en pelotones de quince soldados por cada uno, siendo liderados por un capitán. —Pasó su mirada por todos los presentes, buscando a alguien—. ¿Jungkook no ha llegado?


Los reclutas miraron por todo el lugar, buscando al soldado mencionado, que al parecer no estaba presente.


Taehyung suspiró levemente, aquello le parecía una perdida de tiempo, pero no podía quejarse ni hacer nada al respecto. Escuchó un sonido en el lugar donde se encontraba, dirigió su mirada al suelo y ahí notó que debajo de la mesa de donde estaba apoyado salió un conejito blanco con un diminuto trajecito negro, ¡Se veía adorable! Taehyung se agachó y tomó al conejito en brazos, no era muy grande ni pesado, así que podía levantarlo sin mucho esfuerzo y sin dañarlo.


—¡Que lindo conejito! —dijo con entusiasmo muerto de amor por la bolita de pelos que tenía en brazos. Sin notarlo, había llamado la atención de todos los presentes.


—Jungkook, deja de jugar y ven aquí —ordenó Namjoon.


De un momento a otro, el conejito mordió el dedo índice de Taehyung haciendo que este lo soltara y callera al suelo.


—¡Maldito conejo de mierda! —exclamó Taehyung molesto mientras sostenía la mano mordida.


Estaba apunto de patear al mugroso animal cuando este se convirtió en un humano. Frente a él apareció un joven de unos veinte años, de cabello blanco y casi su misma estatura. Tenía puesto el mismo traje que tenía al conejito, pero esta vez no se veía tierno, claro que no. El traje se ajustaba a la perfección al bien formado cuerpo del soldado, el pantalón y la camisa que llevaba era de color negro, al igual que las botas militares, mientras que el chaleco anti-balas era de negro un tanto más claro. Tenía arremangada la camisa hasta los codos, así que se podía ver el tatuaje que tenía en su brazo derecho, finalmente sus manos eran cubiertas por unos guantes de cuero que dejaban sus dedos al descubierto.


El chico estaba de espalda a Taehyung, por lo que no podía ver su rostro.


—Si vuelves a cargarme... —Lo oyó decir, su voz sonando gruesa y tan fría que lograba dar escalofríos a cualquiera. El chico volteó la cabeza para verlo de reojo, ahí pudo notar que eran de un color rojo, tan rojo como la sangre—. Juro que te haré pedazos.


Taehyung sintió el miedo recorrer todo su cuerpo, ¿Cómo un híbrido de conejo podía dar tanto miedo? ¡Se supone que esos animales son los más tiernos que existen en todo el reino animal!


El soldado volvió su mirada al frente y avanzó hacia la plataforma. Todos los presentes se corrían de su camino, la expresión del albino no era de felicidad precisamente. El joven subió a la plataforma y se posicionó a un lado de Namjoon, manteniendo sus brazos detrás de su espalda.


—¿Qué hacías ahí abajo? —preguntó el lobo una vez el joven estuvo a su lado.


—Dormir.


—No tienes remedio. —Suspiró ligeramente el peligris y volvió la mirada al frente—. Él es Jeon Jungkook, su capitán. Él estará a cargo de ustedes y su entrenamiento.


Todos sintieron escalofríos, su capitán daba mucho miedo. Nadie se atrevió a decir nada, hasta que la risa de uno de los presentes se oyó rompiendo el silencio que reinaba en el lugar y captando la atención de todos.


—¿Qué le parece tan gracioso, joven? —preguntó Namjoon.


—Lo siento señor, no pude soportar la risa —habló un chico, que por su aspecto, era híbrido de guepardo—. ¿Cómo un tierno conejito omega puede ser nuestro capitán? Entiendo que lleve más tiempo y sea mayor que nosotros, pero es una falta de respeto para nosotros, comandante.


—¿Tierno? ¿Omega? —repitió Jungkook por lo bajo, su voz sonando aún más frío.


Las ganas de moler a golpes a ese imbécil invadieron por completo la anatomía de Jungkook. Namjoon suspiró con pesadez, sabía que en cualquier momento se vendría un homicidio por parte de su amigo. Posó una mano en el hombro del menor, haciendo que este no se moviera de su lado.


—Para que sepan, Jungkook es el único que no es depredador en toda la división. Es del cuerpo de la elite y uno de nuestros mejores soldados. Es especializado en combate cuerpo a cuerpo, armas de fuego, arma blanca, arco y flecha, espalda. Sabe conducir tanques, jets y camionetas de asalto. Aparte, es menor que la gran mayoría de ustedes.


Todos los presentes quedaron asombrados con lo dicho. ¿Cómo un chico tan joven e híbrido de una de las especies más cobardes en el mundo podía hacer tanto?


—Y por último, él es un alfa, apesar que su aroma diga lo contrario. ¿Tienes algún problema de que Jungkook sea tu superior?— El guepardo negó, sintiéndose algo ridículo por su comportamiento—. ¿Alguien más tiene alguna objeción? —Silencio fue lo que recibió—. Bien, entonces vayan a sus habitaciones. Mañana comenzarán con su entrenamiento.




Oct. 5, 2020, 12:09 a.m. 0 Report Embed Follow story
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