Los escritores son niños jugando Follow blog

flavii_mb Flavia M. Este mini blog se convirtió en un espacio para escribir sobre cosas relacionadas a la escritura (perdonen la redundancia). Es una reflexión acerca de mi propio proceso de construcción como escritora y lo que he aprendido, mis gustos literarios y cosas que me suceden en torno a ello.

#Reflexión-HistoriaDeVida
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La paleta de siete colores

Desde el 2015 tengo una caja con cinco óleos, hace poco más de un año se sumaron otros dos.

Con ellos iba a las clases de dibujo y pintura; transité año a año imaginando cuantos cuadros podría pintar si pudiera llenar mi caja de colores nuevos. Pero por prestarle atención a lo urgente no me quedaba otra opción que seguir dilatando ese deseo.

Así que opté por esperar. Esperar a tener los materiales adecuados para crear libremente, armar una lista mental del tipo de cuadros que podría pintar llegado al momento.

Siempre diciendo "si tan solo tuviera... x... x... y x"


Llega un momento que todas esas ideas se evaporan, porque la mente sigue siendo humana y no puede guardar por siempre esas cosas que postergamos para después.


Forrest Gump decía que la vida era como una caja de bombones. Para mí es como una paleta de colores. Y no se trata de la cantidad que tengas, sino lo que hagas con eso que tienes.


Me costó muchos años entender esto tan simple.

Mucho tiempo de sentarme a esperar a tener todas las cosas que creía necesitar para poder iniciar algo.

Mucho tiempo sin hacer nada, sentirme estancada, frustrada, enojada conmigo misma.

Mucho tiempo de no ver lo que tenía y cómo podía usarlo como base.

Esos siete colores nunca me impidieron pintar, al contrario al mezclarlos conseguía aquellos que me faltaban. Es verdad que podía limitarme en cosas más específicas, pero igual hacía una variedad de cuadros sin problema.

Más que la paleta, quien se limitaba era yo.


Lo mismo pasa con la vida, creo.

Siempre esperando tener todo lo que creemos que nos falta para empezar una nueva idea, para hacer eso que queremos, para ser felices, sin siquiera detenerse a mirar todo lo que sí tenemos y todo lo que podemos hacer con ello.


Solo se vive una vez, dice una canción... y sí. La vida no espera a que alcancemos nuestro ideales para comenzar.

Porque, spoiler alert, ese ideal es un horizonte siempre presente, pero es el camino lo único que le da consistencia a nuestra existencia y no el destino.


Así que mira a tu caja ¿Cuántos colores tienes?



Feb. 11, 2021, 7:28 p.m. 0 Report Embed 0
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Reflexiones espontáneas (1)

¡Hola de nuevo!


Espero que la parte uno y dos de este blog les haya resultado interesante. Sigo sin saber bien qué quiero hacer acá: ¿algo académico?, ¿algo personal?, ¿una mezcla de ambos? La verdad no sé y quizá eso sea bueno.

Una de las cosas que aprendí sobre mi proceso creativo es que nada fluye si me hago un esquema previo. Unas editoras con las que estoy en contacto me dijeron que soy del tipo "escritora exploradora" ¿habían escuchado eso alguna vez? Significa que no puedo armarme una planificación previa de lo que voy a escribir porque pierdo las ganas de hacerlo. Lo que a mí me mueve es el misterio, no saber a dónde voy con lo que estoy haciendo.

Las pueden encontrar en Instagram: antologiafantastica.uy publican cosas muy interesantes que les puede ser útil.


En fin: imaginen mi sorpresa. Nunca pensé que saber eso tendría tal impacto en mi vida. Por mucho tiempo pensé que simplemente era una vaga por no querer escribir un plan detallado de mis historias (recomendación de muchos autores que intenté implementar sin éxito. ¿Por qué? Me aburría.)

No es que reniegue completamente de la planificación. En este momento de mi vida estoy gestando uno de los proyectos más ambiciosos que tuve en el 2020. Cuando por fin admití que esto de la creatividad y la psicología era el camino que quería seguir ...

(voy a ser autorreferencial aquí, pueden seguirme en instagram: metaphora.uy ahí semana a semana voy a estar publicando cosas sobre el tema. Si les copa ¡bienvenidos! Varones: notarán que ahí hablo en femenino, pero no se sientan excluidos, si les interesa súmense a la comunidad igual :D . Fin del espacio autopublicitario)


...El caso es que para eso necesariamente tuve que sentarme a planificar, escribir, pensar, armar, volver a armar. Todavía estoy en ello porque planeo hacer... cosas...

Un entrenamiento a mi perseverancia sin duda, porque obviamente no estoy acostumbrada a ello. Pero ahí era necesario o me volvía loca con tanta información en la cabeza, con mi lado creativo eso no lo puedo lograr.

Cuando me dijeron que era escritora exploradora todo tuvo sentido. ¡Ah! me pasa esto por tal y tal cosa, no estoy mal, hay muchas personas que son así también y está bien. Tiene sus pros y sus contras, pero la cuestión es como hacer que eso funcione para mí. Lo que nace de ese momento de exploración luego lo tomo como el esqueleto de lo que será, y así lo voy trabajando en posteriores correcciones.

No tiene sentido sentarme a pensar hacia donde voy, porque lo que mueve mi proceso creador es el misterio del camino. Pierdo mi tiempo armando algo que luego no voy a seguir. Esa revelación vino a explicar también porqué me sentía mal en vida en general: me estaba forzando a seguir un mapa predeterminado cuando en realidad ese no es mi estilo.

Mi estilo es: salir a caminar sin rumbo, llegar a algún lugar y después decidir qué hacer en ese lugar.

(Los escritores planificadores seguro están hiperventilando)

Moraleja: no conocer mi estilo era lo que dificultaba encontrar la receta para salir del bloqueo creativo. Por lo que, siguiendo la máxima griega "conócete a ti mismo", decidí que era hora de entender porqué me pasaba lo que me pasaba, en vez de buscar soluciones mágicas en internet.

Así que empecé con un diario. Todos los días escribo en él de manera automática, es decir, sin pensar. A veces me salen frutas, otras reflexiones que hasta me sorprenden. Allí está todo: mis creencias sobre mí misma y sobre lo que hago, mi incapacidad de autodenominarme creativa, de juzgarme según comparaciones con el resto, miedos, deseos: básicamente lloré la milonga en cada página, pero ¡qué bien que me hizo!

Utilicé esa capacidad de exploradora conmigo misma. Mi historia.

Me hice psicóloga porque me apasionan las historias (quizá les cuente sobre eso en otro momento)


¿A qué voy con esto que les cuento? (Recuerden que no planeé nada de lo que puse acá, por lo que imaginen que tengo una guitarra criolla conmigo porque estoy payando)

Todos somos seres singulares y lo que hacemos, deseamos, realizamos y lo que nos pasa también tiene sus propias características. Por lo que no se comparen.

Ya sea que son como yo: exploradores natos, métanse a explorar de lleno. Luego no se olviden de armar el mapa del recorrido.

Si por el contrario necesitan del mapa antes de salir a la aventura, llévenlo consigo a donde sea. Pero no se olviden de dejar un pequeño espacio para la espontaneidad, porque los imprevistos en el camino siempre aparecen.


¿Nos vemos la próxima?

Jan. 13, 2021, 8:26 p.m. 0 Report Embed 1
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Quizá enfermos de nostalgia y de rebeldía

Aclaración: esta segunda parte la hice para la versión previa del blog. Pienso que no está tan mal así que la dejo así.


"...el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga de tensiones dadas en nuestra alma" (Freud, 1908)

No estoy muy segura de hacia donde me lleva este blog que empecé, tampoco si quienes leyeron les pareció interesante la primera parte y tienen ganas de una segunda. Pero a falta de comentarios, a favor o en contra, voy a seguir con la temática que tímidamente introduje en "Reflexión" para separarme de la experiencia personal e introducir algo más "académico" (aunque sin profundizar demasiado, porque de seguro encontrarán miles de autores con mejores trabajos). Si aún no han huido, en especial al oír la palabra académico, volvamos unos pasos hacia atrás partiendo de la parte número uno, para contestar la pregunta ¿Por qué escribe un escritor?:

Freud fue uno de los primeros autores (o el primero) que introdujo una posible teoría desde la psicología al nacimiento, en los escritores, de la obra literaria. Él lo plantea como una extensión del juego infantil cuyo objetivo es crear un mundo propio, en el cual se siente cómodo y a pesar de ser de fantasía nunca pierde la noción de realidad. Es decir, un niño que juega y un escritor que escribe, saben distinguir entre lo irreal del mundo que crean, de la realidad del mundo que los rodean.

A su vez el autor plantea que son las insatisfacciones lo que dan origen a las fantasías; dichas fantasías satisfacen el deseo por lo que corrigen la realidad que le genera malestar. Recuerden, Freud había observado a su nieto jugar con un carretel y concluyó que ese juego surgía cuando la madre del niño se ausentaba, por lo que aquella situación que le generaba malestar era rectificada en el juego en donde era él quien se adueñaba de la capacidad de hacer retornar al objeto y decidir cuando se iba. De esta manera, los escritores harían lo mismo, motivados por la insatisfacción que le genera el mundo cotidiano se dejan llevar por sus fantasías, en dónde son dueños de los acontecimientos que ahí suceden, y lo plasman en un papel.

Si alguna vez han tomado contacto con la obra freudiana sabrán que a él se le adjudica, el descubrimiento, o como quieran llamarlo, del aparato inconsciente. Dicho aparato como el nombre lo indica (recordemos que Freud realizó su teoría en los años 1900 coincidente con el boom de la mecánica y la revolución industrial) posee una estructura. El "Ello" que sería la parte más primitiva del ser humano (no confundir con instintos o con una zona de menor complejidad) en donde se encuentra lo pulsional (deseo/libido). El super-yo quien se encarga de observar que el sujeto no se aleje del camino estipulado y por último el Yo. Según el autor acceder a lo inconsciente es imposible sino es a través de las "formaciones del inconsciente" (por ejemplo, los sueños, los chistes y los actos fallidos) dado que existen mecanismos represivos (que el Yo y el Super-yo llevan adelante) que impiden que las pulsiones atraviesen las barreras y lleguen a la consciencia. Por lo tanto para López Mondéjar (2018) la obra literaria, como otra formación del inconsciente, sería una formación de compromiso entre la necesidad de expresión del Ello del escritor (regido por un principio de placer) y el control que ejerce el Super-yo y el yo (que se rigen por el principio de realidad).

Si suena muy difícil de comprender, y con temor de sonar demasiado simplista, les diría que lo que se está plasmando en la obra se relaciona íntimamente con los deseos, con lo pulsional del escritor, que son constantemente reprimidos pero que encuentran su exteriorización en una fantasía camuflada que tanto el Yo como el Super-yo pueden soportar. De ahí que Freud hable de deseos insatisfechos que encuentran una vía de satisfacción en la escritura o el juego.

Otros autores como Melany Klein van un poco más allá y afirman que la creatividad está ligada a la necesidad de reparar un objeto. Para ella cuando se crea en realidad lo que se realiza es la acción de re-crear un objeto destruido en el mundo interior. A su vez, afirma que dicha reparación se relaciona con la búsqueda del amor de ese objeto bueno interno.

Dichos "objetos" refieren a experiencias infantiles que fueron catalogadas como "buenas" o "malas" según lo que generan en el niño y por tanto producen, en consecuencia, sentimientos de amor y odio. Los objetos odiados son esos objetos "destruidos" a los cuales se intenta reparar por medio de la creatividad, porque el odio genera tanto culpa (porque se puede odiar un objeto amado) como miedo (porque el niño teme que el objeto lo dañe a él por intentar destruirlo). Quizá, y como reflexión personal, la autora plantea que por medio de la escritura se logra transformar los objetos malos y, al repararlos, vuelven a reintegrarse como buenos. De ahí la utilidad terapéutica de escribir. ((Para profundizar un poco más les recomiendo que lean el artículo de Lopez Mondéjar que logra sintetizar mejor que nadie la teoría kleiniana sobre el desarrollo infantil))

Pichon-Riviere (1987), también hace referencia a la "re-creación" cuando destaca la tarea del creador. La misma busca solucionar sentimientos de inercia, de impotencia o de muerte dando como resultado un objeto que genera la vivencia de lo maravilloso pero poseedor de un sentimiento latente de angustia, temor a lo siniestro y a la muerte. Es decir, el primer objeto fragmentado será reparado por el creador y por ende transformado en algo nuevo constituyendo un triunfo de la vida sobre la muerte, de la salud por sobre la locura.

Por lo tanto, lo que habilitó la emergencia de la creación, a saber un mundo interno contradictorio, se va solucionando a medida que se logra la transformación de lo siniestro en maravilloso.

Luego está Winnicott (1970) (personalmente es el que más me gusta para explicar la importancia del juego en los niños) quien define como creatividad al “hacer que surge del ser”. Asimismo, al igual que Freud, afirma que la actividad creadora implica la conservación durante el resto de la vida humana de una fantasía infantil: la capacidad de crear el mundo.

El autor refiere a una tercera zona, conocida como espacio transicional, que incluye tanto la realidad psíquica interna como la realidad exterior, y que le permite experimentar la libertad de ser creador (Winnicott, 1971). A diferencia de Klein que habla de la necesidad de reconstruir un objeto destruido por ser odiado, Winnicott afirma que la creatividad surge ligada al amor que el niño siente por sus objetos y por lo tanto cumple una función de protección ante la angustia que le provoca separarse de ellos.

"A través de la expresión artística podemos esperar mantenernos en contacto con nuestros yoes primitivos, de los que derivan los sentimientos más intensos e incluso unas sensaciones terriblemente agudas y en verdad que somos pobres si solo estamos cuerdos" (Winnicott, 1981)

Otro autor que puede resultarles interesante es Jung, pero admito saber muy poco sobre él. López Mondéjar (2018), refiere a que el autor supone que la escritura no es algo que nace del escritor sino que "pasa por él". Es decir lo trasciende como persona. Refiere a que se trata de un impulso que se apodera de él, haciendo que el escritor plasme el "alma activa de la humanidad".

Esto es muy interesante porque trae a colación un aspecto que hasta ahora no se divisaba mucho, el sujeto en un contexto... En realidad me contradigo, porque siempre hubo un contexto en lo que plantean Freud y Melany porque es el propio contexto el que conforma la psiquis del niño. Tanto el Yo como el Super-yo freudiano se conforman a través de la exposición de niño a la cultura que proviene de el primer vínculo, que establece con sus padres que delimitan lo que esta permitido y lo que no. A su vez como ya dije, los objetos kleinianos provienen del exterior, son experiencias que se internalizan en la psiquis del niño. Sin embargo Jung trae a colación la idea del impulso creativo que no solo da cuenta del interior del escritor sino que también del interior de la humanidad como colectivo.

Montañez (2016) refiere a que lo artístico, y en consecuencia la escritura, da cuenta por medio de diferentes descripciones del mundo, de las tensiones entre las ideas y creencias que entretejen el contexto actual. Por lo tanto, el lugar del arte en nuestra sociedad está relacionado con su capacidad de habilitar la reflexión sobre los sucesos que acontecen en nuestro mundo y sobre lo que nos genera dichos sucesos.

"El artista juega, recrea, crea, captura, organiza, es afectado y a su vez afecta e incide en los acontecimientos de su entorno" (Montañez, 2016)

Entonces... ¿Por qué escriben los escritores?. Quizá por nostalgia y por rebeldía. Nostalgia de nuestro ser niño, de la capacidad de jugar y crear un mundo que se asemejaba a la perfección, porque en él somos lo que queremos ser. Somos tanto destructores como constructores de una realidad que es nuestra. El juego continúa en la adultez por medio del lápiz y el papel.

Rebeldes porque no nos conformamos con lo dado y necesitamos transformar la cotidianidad naturalizada. Los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor, la inconformidad, el malestar, nos sirven de inspiración para crear. Y crear algo para transformar la realidad, implica una rebelión interna, con nosotros mismos, con otros, con todo...

Quizá estemos enfermos de nostalgia y de rebeldía, pero tal como dice Winnicott, "somos pobres si solo estamos cuerdos"

"Soñando he vencido mundos
Un sueño ha sido mi vida
Cierra los ojos profundos,
a la verdad dolorida.
La iluminación es vida:
fui loco, y por Dios lo fui.
La locura incomprendida
se eleva al cielo ante mí".
Fernando Pessoa

Por si les interesa profundizar sobre el tema:

Freud, S. (1979). El creador literario y el fantaseo. En Obras completas: Sigmund Freud (Vol. 9, pp-123-135) Buenos Aires: Amorrortu. Trabajo original publicado en 1908.
López Mondejar, L (2018) Proceso creador y psicoanálisis.

Montañez, S. (2016). El cuerpo, las creencias y el arte. En M.C, Monteiro y G, Giucci. 46 (2016). Desdobramentos do Corpo no século XXI (pp.271-282). Rio de Janeiro:Caetés

Pichón- Riviere, E. (1987). El proceso creador. En Del psicoanálisis a la psicología social (Vol. 3). Buenos Aires: Nueva Visión.

Winnicott, D.W. (s.f.). Vivir Creativamente. (Fusión de dos borradores de una conferencia preparada por la Liga Progresista, 1970). Recuperado de: http://www.psicoanalisis.org/winnicott/vivimte.htm

Winnicott, D.W. (1971). Realidad y juego. Buenos Aires: Gedis
Winnicott, D.W (1981). Escritos de pediatría y psicoanálisis. Barcelona: Laia

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Jan. 7, 2021, 1:15 p.m. 5 Report Embed 3
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Volver a empezar

No recuerdo que planeaba hacer con este blog cuando lo comencé a escribir. Supongo que quería hacer algo que hablara del proceso creador, tema que me interesa bastante.

Sin embargo no pude. Estaba atravesando por una situación que no podía manejar, un bloqueo creativo. Suena contradictorio ¿no?

Nunca tuve problemas para escribir, era casi como respirar (lo cual no quiere decir que era buena, solo que era fácil imaginar los escenarios). Las historias fluían y yo lograba meterme en una burbuja tan fuerte que podía estar horas absorta en la hoja sin distracción alguna, traduciendo en palabras la trama que ocurría en mi mente. No sé como describir lo que hacía, ni cómo; el hecho es que de un momento para otro la burbuja se pinchó y yo me desinflé.

Me sentí muy frustrada. Intentaba de todas maneras poder sentarme a escribir pero cada vez que miraba la hoja en blanco sentía como se fugaba la narración y mis convicciones. Para peor, lo poco que sí lograba plasmar venía seguido de una oleada de críticas propias, que empeoraban mi sentimiento de inseguridad cuando volvía a intentarlo. Me distraía con cualquier cosa y también me recriminaba eso. Un círculo vicioso que nunca terminaba.

¿Qué pasó? Ni yo misma estoy segura cuando comenzó el problema, lo que sí puedo decir que culminó con parar por completo de crear historias.

Al poco tiempo me perdí a mí misma.

Sentía que me faltaba algo y en su lugar un agujero negro que absorbía toda mi energía, al punto que ya no lograba tener motivación para nada...

No sé si alguna vez admití por acá que soy Psicóloga, probablemente no, solía sentir que necesitaba separar la escritura como un hobbie, de mi profesión "seria". "¿Qué dirán las personas/pacientes, de este lado mío y de lo que escribo?" esa pregunta se me venía una y otra vez a la cabeza y terminaba por no mostrarle a nadie nada. Quizá más vergüenza me daba admitir que no estaba pudiendo manejar mi situación creativa, o que por el bloqueo comencé a atravesar una etapa depresiva, o que quizá era al revés.

Pero bueno, los psicólogos somos humanos y también atravesamos los mismos males que intentamos ayudar a sanar en los demás.

Por suerte encontré herramientas que me sirvieron para salir de ahí, de a poco, porque les mentiría si les dijera que fue fácil.

Me di cuenta que escribir forma parte de mi identidad tanto como la psicología y otras muchas cosas más. Negar una parte, cualquiera de ellas implicaba dejar de ser yo misma.

Escribo porque lo siento, porque me nace y trabajo mucho para que la autocensura no boicoteé mis momentos de inspiración, porque disfruto mucho de ello.

Sigmund Freud, hace una hermosa analogía entre un niño que juega y un poeta. Para él, todo niño que juega es como un poeta porque en medio de esa actividad construye un mundo propio, en el cuál él mismo lo ordena y transforma de manera tal que le sea gratificante.

Freud observaba en su nieto repetir una y otra vez un juego que consistía en tirar y atraer para sí un carretel. Ese juego comenzaba cuando su madre se iba, por lo que concluyó que dicha ausencia estaba siendo representada por el niño y que el propósito de aquella actividad era tener el control de algo (es decir el retorno de la mujer) que en la realidad no podía manejar y que le causaba angustia.

¿Cómo se relaciona esto con escribir? Como dice Freud escribimos sobre aquellas cosas a las que nos sentimos fuertemente ligados, que nos genera malestar u otros sentimientos muy fuertes. Cosas que refieren a nuestra cotidianidad que nos cuesta cambiar, pero que entre el lápiz y papel somos los dueños y tenemos el poder de modificarlo. La escritura es nuestro juego, es el espacio en donde nuestro niño interno va transformando lo que nos angustia. (Piensen en los grandes temas de la literatura: el amor y la muerte. Son aspectos de la vida humana que escapan a nuestro control y entendimiento, pero por medio de la tinta en el papel se construye una realidad que los trasciende y les damos un sentido)

La escritura implica plasmar una parte nuestra, que se exterioriza y se muestra. Todos sabemos lo difícil que es mostrar algo y quedar expuesto a la mirada del otro en el mundo en el que vivimos...

En mi caso algo de eso se estaba poniendo en juego cuando detecté el bloqueo: el miedo a quedar expuesta.

Me di cuenta gracias a esta experiencia que escribir y ser psicóloga no son incompatibles (si quieren pueden reírse pero para mi parecía que uno le quitaba seriedad al otro. Llámenle neurosis) y empecé a trabajar con el tema desde lo profesional. Porque después de andar perdida tanto tiempo, me encontré que quería seguir otro mapa muy diferente al que tenía, al que me imponía que debía seguir.

Y así, la presión se fue.

Y así volví a estar motivada para escribir.

Les seguiré contando después.

Hoy quiero empezar de nuevo con este blog y conectar con quienes estén pasando por algo similar, o que quizá ya lo vivieron, y que me cuenten cómo están, qué estrategias usaron o usan, qué cosas tuvieron que entender y aceptar de sí mismos. Pueden hacerme preguntas también.


En serio, me gustaría leerlos.

Dec. 22, 2020, 12:12 a.m. 0 Report Embed 7
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