El lobo en el norte Follow einer Story

medianoche David Lisnier

En un mundo donde la magia marca tu éxito en la vida, sigue los pasos de un hombre que no puede usar ni siquiera la más pequeña de las magias. Lo que empieza siendo los gritos de un hombre para mostrar que sin magia puede lograr lo que quiera, terminará provocando olas que harán temblar los imperios construidos por los magos.


Fantasy Episch Nur für über 18-Jährige.

#magia #espadas #imperios #bestias-mágicas
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3233 ABRUFE
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Prólogo

En el continente de Esmeria existen varias zonas donde resulta imposible construir ciudades,pueblos o cualquier forma de vida civilizada. Una de esas zonas está situada en el oeste del continente y se la conoce como las tierras salvajes. En ella viven miles de bestias, cada una más peligrosa que la anterior. Los diferentes reinos que tienen frontera con las tierras salvajes hacen incursiones continuamente para mantener bajo control el gran número de bestias. Ejércitos de magos y caballeros parten cada año para cazar todas las bestias cercanas a la frontera. Ya no solo por el peligro que supone dejar que se reproduzcan sin control pudiendo amenazar a las ciudades fronterizas sino también por todos los materiales que aportan al reino.

Cada pieza de las bestias se aprovecha, desde su carne hasta sus garras y sobretodo la parte más importante sus núcleos de mana. En una era donde la magia gobierna sobre todo, los núcleos de mana son muy importantes.

En una cueva en las tierras salvajes podemos ver un hombre cubierto con una capa marrón salir arrastrando tras de sí una serpiente negra de 10 metros de largo y tan gruesa como la cintura de un hombre adulto. A lo largo de la serpiente se pueden ver algunos cortes causados por espadas y en su cabeza un gran corte en medio que le debió causar la muerte.

-La próxima vez que me pidan cazar una serpiente de piel negra les diré que la cacen ellos mismos.- murmuraba el hombre mientras seguía tirando de la serpiente para salir de la cueva.- llevo tres días buscando la serpiente y justo tenía que estar en una cueva llena de ratas cornudas.

Al salir de la cueva saco un silbato y soplo haciéndolo sonar. En cuestión de segundos un pequeño pájaro de color verde del tamaño de su mano apareció.

-Bien pequeño, recoge la serpiente y todo lo que hay dentro de la cueva.- le dijo el cazador.

El pájaro rápidamente voló hacia la serpiente y con solo tocarla con su pico el cuerpo entero de esta desapareció. Después se adentro en la cueva en busca de más cuerpos que recoger, cinco minutos más tarde salió de nuevo y fue volando hasta el hombro del cazador donde se dispuso a descansar.

-Este pequeño es muy útil, ya que no puedo usar nada que tenga que ver con la magia me las apaño con él.- murmuraba el cazador mientras acariciaba al pequeño pájaro dimensional.

No había andado ni siquiera cien metros cuando vio una pequeña nube de polvo acercarse.

-Hoy no es mi día de suerte…- mientras desenvainaba dos espadas.

La nube de polvo era causada por un par de decenas de perros del desierto. Eran bestias del nivel F, el cual es el nivel más bajo. Eran perros salvajes que habían crecido hasta llegar a la cintura de un hombre adulto con su cabeza, no eran especialmente fuertes pero el problema es que siempre se mueven en grupo dificultando así que los cazadores novatos puedan lidiar con ellos.

El cazador se lanzo a por ellos, en pocos pasos llego al frente del primer perro del desierto, sin dar tiempo a la bestia a reaccionar lanzo un corte con su espada decapitándolo en un solo movimiento, la cabeza cortada no había ni siquiera tocado el suelo cuando ya estaba cortando otra. Con rápidos movimientos y con increíble precisión fruto de su larga experiencia siguió atacando y cortando cabezas. En menos de dos minutos catorce perros estaban muertos y los demás estaban ya escapando con la cola entre las patas. El pequeño pájaro verde que no se había movido de los hombros del cazador voló hacia los cadáveres en el suelo pero antes de llegar al primero ascendió rápidamente.

En ese momento el suelo tembló un poco y al siguiente instante aparecieron desde el suelo dos gusanos de cinco metros de altura, con una boca lleno de dientes que les permite romper rocas o todo lo que quieran y una gruesa armadura de escamas en la espalda.

-Mierda… ahora me toca matar a estos… odio los gusanos del desierto con armadura, siempre roban la presa y se van.- dijo el cazador mientras suspiraba.- Bueno seguro que me pagan bien por sus armaduras en el campamento.

Mientras murmuraba para si mismo, un pequeño círculo mágico apareció a sus pies. En un instante golpeo con el puño el suelo y rompiendo el círculo mágico evitando así que el gusano del desierto activara su magia.

-Mi turno…- dijo el cazador mientras corría hacia el par de gusanos con las espadas desenvainadas.

Cuando termino el combate seguía habiendo los catorce perros y se añadieron 2 cadáveres de gusano del desierto al botín.

Venga pajarito, recoge todo y volvamos al campamento- dijo el cazador mientras se daba la vuelta para volver a su hogar fuera de las tierras salvajes.

6. Mai 2019 17:36:29 0 Bericht Einbetten 4
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