Electrifying Melodies | The Stage #1 Follow einer Story

alem_writter Vale Soto

Electrifying Melodies | Saga The Stage #1 Sinopsis: Para Jodie, la vida fue en ascenso desde que firmó con una de las discográficas más prestigiosas de todos los tiempos, convirtiéndose en una reconocida guitarrista y cantante en el mundo del espectáculo, y claro, esto no hubiese pasado si el más grande pianista del siglo veintiuno, Oliver Roy, tuiteara un mensaje ofensivo sobre las canciones de la chica, volviéndose viral en tan solo minutos. Por supuesto, luego de años de aquel suceso, y al acabar la segunda gira de Jodie, los problemas comienzan. Oliver vuelve a presentarse en su vida, siendo obligada a partir otra gira en conjunto con el pianista de sus pesadillas, pero esta vez, una atracción incontrolable pone la vida de Jodie y Oliver de cabeza, cada uno, esmerándose por hacer caer al otro. Seducción, pecado, y música; una combinación perfectamente electrizante. Contiene escenas sexuales y lenguaje explícito. +13. [Queda absolutamente prohibido copiar, transmitir, adaptar o manipular de alguna forma el contenido total como parcial de la obra].


Romantik Junge Erwachsene Romantik Nicht für Kinder unter 13 Jahren.

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Prólogo

« [...] La guitarrista, percusionista y cantante; Jodie Carpinter, tocará este fin de semana en conjunto con el pianista Oliver Roy en el Rockefeller Center, presentando la nueva gira "Deep Drip Tour" de la mismísima Jodie. La gira recorrerá todo Estados Unidos y algunos países de Europa. Pasando a otras noticias, las calles de Nueva York se ven congestionadas por un accidente en la Quinta Avenida... »

—Mierda.

Apreté el mando a distancia con fuerza.

¿En qué momento acepté realizar una gira? Hace sólo dos días celebraba el fin de la anterior. ¿Acaso habré dicho algo ebria otra vez? Es verdad que el nuevo disco ya estaba en marcha, pero ni siquiera tenía un show que presentar.

Cerré los ojos un momento y expulsé todo el aire que contenía en mis pulmones.

Era lunes por la mañana, y esperando encontrar los comentarios de mi actitud en los medios, me sorprendió el hecho de solo ver titulares pronunciando un concierto del cual no sabía que presentaría, en conjunto con el mayor cretino del universo.

Cambié de canal, encontrando mi rostro en todos los matinales, noticieros y programas de la televisión. Apagué la pantalla furiosa.

Tomé mi teléfono que reposaba sobre la cama, lo encendí, encontrándolo con la batería baja y miles de mensajes en Twitter, Instagram y Whatsapp. Suspiré, aun presenciando el dolor de cabeza que me tortura desde el sábado.

Abrí Twitter, viendo las menciones que hacían mis seguidores enseñando las entradas recién conseguidas del concierto en sus manos. Quise golpear mi cabeza contra la pared al ver que todo aquello era real.

Seguí con Instagram, encontrando más de lo mismo.

Hasta finalizar con Whatsapp.

Los colores llegaron a mi cara por la furia al leer el primer mensaje.

"Tenemos una reunión hoy a las 11. Es necesario que vengas" –Eric.

El hijo de puta de Eric.

Estaba en línea, por lo que contesté:

"Estaré ahí".

Eric era mi amigo y manager, nos conocimos hace seis años en una fiesta; conversamos, nos liamos, y continuamos conversando. Forjamos una linda amistad desde ese momento y, a pesar de habernos liado más veces, nunca se volvió extraño. El hombre era un magnífico dios griego, con un rostro de modelo y siempre tonteando con esa sonrisa ladeada que hacía mojar las bragas de cualquier mujer.

Por otro lado, en esa misma fiesta, me topé con quién sería hasta el día de hoy nominado el idiota estirado. Oliver Roy, otro moja bragas, pero con la actitud más petulante y engreída que he conocido. Por supuesto, el tío tenía su fama, fue nombrado últimamente uno de los talentos más importantes de la historia y, pesar de todo el odio que se merecía, tocaba el piano como un puto dios.

Nos habíamos encontrado pocas veces a través de los años, él, por su parte, tocando en Las Vegas en conciertos muy privados, y yo, meciendo la Tierra en estadios repletos de gente. Aunque, algunas veces nos topábamos en festivales a los que éramos invitados. Él, hipnotizando a la gente con sus melodías lentas y sensuales.

No hablaba con nadie, nunca daba entrevistas y se consideraba un fantasma para la prensa. Pero, a pesar de ello, Twitter es el único medio de comunicación que parece manejar. Un día, hace cuatro años, cuando mi carrera comenzaba a despegar, me dedicó un tuit:

« ¿Alguien ya ha escuchado a @JodieCarpinter? Por favor, regálenle un diccionario de eufemismos de las palabras culo, sexo, mamadas y tetas ».

Vaya manera de mandar a la mierda mi música.

Su tuit fue viral, y gracias a él, la gente comenzó a conocerme. Canciones de culos, sexo, mamadas y tetas no era lo único en mi repertorio; tenía una larga lista de solos de guitarra, canciones consideradas únicas, y lo que parece, una belleza impresionante, por lo que comencé a tener un público extenso. Firmé mi primer contrato con una disquera, mi primer disco, mi primer concierto, y mi primera gira, todo gracias a un tuit.

Tomé una ducha rápida y me vestí con lo primero que encontré. Faltaba solo media hora para la reunión. Bajé las escaleras de mi dúplex trastabillando por los botines de tacón que llevaba. Busqué las llaves de mi moto, hasta encontrarlas en el suelo bajo el llavero que colgaba en la pared de la entrada.

—Vaya borrachera.

Salí camino al ascensor. Al entrar en la caja metálica, me apoyé en una de las paredes y apreté el botón que daba al estacionamiento. Suspiré y miré al chico que había entrado poco después que yo. Parecía tenso, mirando directamente a mi escote. Hoy no llevaba puesto nada especial, solo una camiseta negra con la cara de John Lennon plantada en mis tetas, recortada en las mangas y el escote, enseñando algo del sostén que llevaba.

Cuando el chico se dignó a ver mi rostro, comenzó a boquear como un pez. Elevé una ceja esperando a que dijera algo, pero ese momento nunca llegó.

— ¿Necesitas algo? —pregunté.

Sus ojos se abrieron como platos, pero para cuando decidió hablar, ya habíamos llegado al piso correspondiente. Me alejé lo más rápido posible hasta encontrar estacionada en dos espacios mi motocicleta. Me subí en ella, echándola a andar.

El motor rugió vigoroso entre mis piernas, haciéndome sentir poderosa. Puse marcha hasta la discográfica, nuestro centro de reuniones de siempre.

Escuché silbidos, comentarios imprudentes, gritos y alaridos hacía mi persona mientras conducía. Aun llevando el casco, la gente reconocía mi destartalada motocicleta, ¿y cómo no? Si aquella carcacha había aparecido en la portada de mi primer disco.

Seguí mi camino, sonriendo al ver el edificio de la compañía que me acogió en mi peor momento. Fijé mi mirada en la entrada, y vi como Eric me esperaba con las manos descansando en los bolsillos de sus vaqueros, con el ceño fruncido y sin sonreír.

Quité el casco de mi cabeza, lanzándoselo, esperando a que este lo lastimara por lo menos un poquito, pero, a pesar de estar con las manos en los bolsillos, logró sacarlas rápidamente, atrapándolo en el aire. Rodé los ojos, y bajé de la moto.

— ¿Tienes algo que decir? —dije caminando hacía la entrada.

—Nada que al parecer no sepas ya —susurró, empujando la puerta rotatoria.

Saludé a la recepcionista y continué caminando hasta el elevador, con Eric siguiendo mi paso por detrás.

— ¿Qué ocurrió con mis vacaciones, Eric? —interrogué.

—No sé cómo contestar a ello —bufé ante su respuesta. Por supuesto que tenía un argumento, siempre los tenía.

Las puertas metálicas se abrieron, dejándome plasmada en mi lugar por la aparición que se encontraba frente a mí.

Nunca lo había visto de frente, pero debo admitir que lo había buscado una que otra vez en google, esperando obtener alguna noticia del pianista o sólo para admirar las pocas fotos que estaban publicadas en la red. Aun así, el hombre se veía mucho más imponente en persona. Era atractivo, y vaya que lo era. Sus ojos parecían escanearme al igual que yo a él.

—Eric, al parecer si olvidaste avisarme de algo —dije saliendo del ascensor y volteando a ver a mi amigo, que parecía igual de sorprendido que yo por la aparición de Oliver Roy.

15. Oktober 2018 20:29:46 0 Bericht Einbetten 0
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Über den Autor

Vale Soto ¡Hola! Soy totalmente nueva en esta página, pero no en el mundo de la escritura. Ya llevo seis historias publicadas en Wattpad, acarreando diversas categorías que me interesan. ¡Espero que te interesen mis historias!

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