Sonreír, no es de putas © Follow einer Story

lachiicarubiia La chica

[BORRADOR] «No soy prostituta por gusto. Me obligan a serlo.» Ella es Rebecca McGregor, una joven de veintiún años, encerrada en Pubb's un lugar donde están las prostitutas, gente de su mismo oficio. Aunque ella a diferencia de ellas, sonríe. Ellas están lloriqueando por sus «papis». Sin agradecer por la comida que les dan. A Becca le da igual tener relaciones sexuales con hombres, total, perdió la virginidad con su tío, siendo violada. Ya nada le importaba. Por otro lado, estaba él, Andy Miller, un joven de veintitrés años, dulce y cariñoso, no frecuenta ir a Pubb's, no solo por la mala fama de sus prostitutas, también porque él, ama a su novia Layla Villanueva, aunque ella no parece amarlo tanto ya que en un arrebato de furia, por verla teniendo relaciones sexuales con su vecino, decide ir a ese lugar a desquitarse. Ahí conoce a Rebecca McGregor, una joven muy sonriente. Se enamora de ella a primera vista. Tanto de su carácter como de su cuerpo. Portada hecha por: mmdising S U B I D A P O R P R I M E R A VEZ: 07-02-2018.


Erotik Nicht für Kinder unter 13 Jahren.

#dificultades #retos #vidasocial #prejuicios #amor #lachiicarubiia #sonreír-no-es-de-putas
0
4.6k ABRUFE
Im Fortschritt - Neues Kapitel Jeden Donnerstag
Lesezeit
AA Teilen

Comienzo

Rebecca McGregor, caminaba con ligereza por los pasillos con humedad del local, pero sin quitar su sonrisa bobalicona de su rostro. De vez en cuando saludaba a muchachos y guiñaba su ojo a señores.

Llevaba poca ropa y era fácil darse cuenta de su «profesión». Rebecca, más conocida como Becca, tenía fama de la prostituta más sonriente de ese sitio.

Todas deseaban irse, ella no. Ella veía el lado positivo de estar allí encerrada, no vería nunca más al maldito de su padre. Quién la abandonó en una calle sin decir nada. En ese entonces, Becca tenía siete años.

Es difícil tomar confianza con alguien, sabiendo que tu propio padre te dejo.

Pero bueno, ella nunca se quejó, gracias a su jefe, tiene un techo, y le dan un poco de comida cada día. Lo justo para vivir.

- ¡Tienes una actuación ahora, Becca! - Dijo Holly, una compañera suya, sonriendo con malicia.

Las actuaciones son lo que más odiaba. prefería estar en una cama a solas. No con mil pervertidos viéndola casi desnuda. Y sus compañeras, lo sabían bien eso.

- Está bien, gracias por decírmelo Holly. - Dijo con una sonrisa sincera.

No le importaba, ella agradece tener comida cada día, no como las demás, que eran unas «hijas de papi» según Cora -su única amiga- era una chica que conoció en un trio con un chico, ambas eran las únicas felices ahí, pero Cora tenía demasiado carácter y eso echaba para atrás a sus clientes.

- Suerte amada mía, no me seas infiel - Habló Cora, con dramatismo.

Becca no pudo evitar reír. Era una pequeña tradición, ellas se bromeaban para poner una barrera de amistad con sus compañeras, ninguna de las dos anhelaba aquella amistad con ellas.

- De acuerdo, cariño. - Dijo divertida.

Ambas se dieron un pico en los labios, de unos segundos.

No era nada nuevo, muchas veces debían besarse por un hombre.

Ambas se salvan el trasero una a la otra.

Becca con una sonrisa se cambia de ropa. Se prepara y se sube al escenario.
Se pone a girar suspendida en el aire equilibrando su peso con la barra de hierro.
Hace piruetas, se mueve con destreza y siente como los hombres la toquetean.
Las piernas, los muslos... todo.
Le dan arcadas al sentirlos, pero no quita su sonrisa.

• • •

Al final de la actuación, va hacia su jefe.

- ¿Próximos clientes? - Pregunta sonriente, Becca.

- Solo hay uno, pago una noche entera contigo. - Dijo caminando hacia una puerta y dejándole paso a Becca.

- Bien, adiós jefecito - Dijo ella sonriente.

- Cállese y haga su trabajo. - Dijo rodando los ojos, su jefe.

Ella sonrió, y cerró la puerta.
Al girarse unos labios se posaron con ansia en los suyos. Le siguió el beso con ganas.
Andy en medio del beso la observo.
Pelo largo y moreno, piel clara y labios delineados. Era perfecta.

• • •

Ambos respiraban agitados.
Becca tomó aire y rompió el cómodo silencio que les rodeaba a ambos.

- Eres con el primero que no utilice protección. - Susurró ella, con una sonrisa.

- Vaya, me haces sentir único, bonita. - Dijo dulcemente. - Deberás tomarte una píldora. No quiero ser padre tan pronto. - Dijo divertido, Andy.

- Está bien. - Susurró ella, soltando un profundo suspiro.

La puerta se abrió con brusquedad.
Y de ella, apareció el jefe de Becca.

- ¡Buenos días! Buenos para mí, claro. Rebecca McGregor, estás despedida. - Habló con una sonrisa de superioridad.

- ¡¿QUÉ?! ¡No! Sabe que si me echa me quedare sin techo, sin ropa, sin dinero, sin nada. No me despida, por favor... - Dijo suplicante, Becca.

- Lo lamento, querida. Ése no es mi problema. Mis chicas me piden su libertad, ya que contigo, ganó demasiado. Así que, no me sales a cuenta, bonita. - Dijo sonriendo con burla, su jefe.

- ¡No puede dejarme así, sin más! - Dijo nerviosa, la chica.

- Lo lamento. Los quiero fuera a ambos en diez minutos de aquí. - Dijo saliendo por la puerta.

Becca se llevó las manos a la cabeza y se la masajeó.

• • •

Diez minutos después, estaban ambos afuera. Ella con ropa interior y él vestido.

- ¿De verdad, no tienes más ropa? - Preguntó curioso y dulce el chico.

- No, ya te dije. Sin ese señor, no soy nadie. - Habló bajando la mirada.

- ¿Y si... Te vienes a vivir conmigo? Me sobra una habitación, y no me molestaría tu presencia. - Habló sonriente, Andy.

- ¿De verdad me dejarías quedarme en tu casa? - Dijo la chica, sorprendida pero sin quitar su sonrisa.

- Claro, me caíste bien - Dijo él, con una sonrisa.

- Bueno, supongo que lo sabrás, pero soy Rebecca McGregor, más conocida como Becca. - Habló la chica con una sonrisa ladeada.

- Yo soy Andrés Miller, pero todos me dicen Andy. - Dijo sonriendo dulcemente el chico.

- ¿Entonces vamos a tu casa? - Habló ella, frotando sus brazos con frío.

- Sí, toma anda, te vas a resfriar. - Dijo con ternura Andy, dándole su chaqueta.

- Gracias, Andy. - Dijo con una sonrisa dulce, Becca.

Caminaron hasta un BMV rojo, y se subieron.
Andy comenzó a conducir dirección a su casa.

• • •

Andy paró coche, con delicadeza en su garaje. Bajaron del coche y entraron por la puerta del garaje a su casa.
La guío hasta su habitación y le dió una camiseta suya y un pantalón de chándal.

- Toma, bichito. Sino cogerás frío. - Dijo sonriendo con ternura.

Ella asintió y se quitó la chaqueta.
Se puso la camiseta y el pantalón sin importarle la presencia de Andy.
Total, ya la había visto sin nada.

- Gracias por todo, Andy. - Dijo sonriendo, para después abrazarlo con emoción.

- No hay de que, bichito. - Dijo correspondiendo a su abrazo. - ¿No crees que estás muy delgada? - Dijo con preocupación.

- Bueno, no comía mucho. Solo lo justo, es normal. - Dijo con diversión.

- Entonces, vamos a desayunar como Dios manda. - Dijo con diversión también.

- No quiero ser una molestia, Andy. - Dijo sonriendo tímidamente, Becca.

- No importa, jamás serías eso, enana. - Dijo con tono amable.

Fueron hacia la cocina entre risas y bromas.

- Necesitaré una píldora, ¿crees que será posible? - Dijo con educación, Becca.

- Claro, bichito. No hay nada de que preocuparse. - Dijo con una sonrisa dulce.

Me tendió un vaso de agua con una píldora en la palma de su otra mano.

- Gracias en serio, millones de gracias, Andy. - Dijo con una sonrisa ladeada.

- No es nada. - Dijo Andy, sonriendo.

Me la tomé con rapidez y dejé el vaso en el mueble.

- Señor, sus padres y sus hermanos han llegado. - Aviso una mucama con una sonrisa.

- Oh, mierda. Yo los esperaba, mañana. - Habló, en un susurro Andy.

•••• ✧ •••••

TAN TAN TAAAN

¡Hola, hola!

Debido a que en la otra historia nunca me comunique mucho con ustedes, ahora lo haré en esta.

Siempre llegando tarde a todos lados UvUr.

Bueno, quiero saber su opinión del primer capítulo de mi nueva novela (que es está).

– ¿Les agrado?

– ¿Les decepcione?

– ¿Cómo creen que reaccionaron los padres de Andy? ¿Bien, mal?

¡Adelante, espero sus respuestas!

10. Oktober 2018 17:00:13 0 Bericht Einbetten 0
Fortsetzung folgt… Neues Kapitel Jeden Donnerstag.

Über den Autor

La chica Rubia alocada que con un humor jugara con las palabras.

Kommentiere etwas

Post!
Bisher keine Kommentare. Sei der Erste, der etwas sagt!
~